El ansiado acuerdo entre EE. UU. e Irán parece estar a punto de cerrarse. Los inversores no lo cuestionan –tampoco conocen los detalles–, sino que festejan y se ilusionan con que pronto vuelva a fluir el comercio global de combustibles y energía por el estrecho de Ormuz, permitiendo cierta normalización de la oferta. Esto derrumbó el precio del petróleo, que volvió a los niveles de principios de marzo, y el mercado operó en modo risk-on, con alzas generalizadas en todos los activos, recuperándose de la fuerte caída registrada en las dos semanas previas. En este contexto, SpaceX realizó una IPO histórica, reflejo de que la narrativa de la revolución de la IA y su infraestructura recién arranca. Mientras tanto, la inflación volvió a subir, aunque viene “haciendo precio”, pues hasta el momento no se ve un traslado fuerte de los precios de los combustibles al resto de la economía. Esto le da cierto margen al flamante presidente de la Fed, que esta semana deberá definir qué rumbo toma la política monetaria. Las miradas de esta semana estarán puestas en los detalles del acuerdo que firmarían el viernes en Suiza los enviados de Trump y los iraníes, en tanto que en la agenda macro se destacan la reunión de la Fed y las ventas minoristas.

Principio de acuerdo. EE. UU. e Irán anunciaron un acuerdo para detener las operaciones militares y avanzar hacia una solución diplomática. El entendimiento incluye el cese de hostilidades en los distintos frentes, incluido el Líbano. Irán permitiría la reapertura progresiva del estrecho de Ormuz, aunque el tema más difícil sigue siendo el programa nuclear iraní. El acuerdo abre negociaciones técnicas, pero no resuelve completamente las diferencias sobre enriquecimiento de uranio, inspecciones y sanciones. EE. UU. condiciona cualquier alivio importante de sanciones a verificaciones sobre el programa nuclear y otras cuestiones regionales. Israel mostró cierta desconformidad, dado que considera que no cubre suficientemente el tema misilístico iraní ni el apoyo a grupos aliados en la región. Se prevé que el acuerdo provisional se firme en Suiza el viernes, y el presidente Donald Trump declaró que el libre flujo de petróleo desde el Golfo Pérsico se reanudará una vez que el acuerdo entre en vigor. Sin embargo, ni Washington ni Teherán publicaron el texto del memorando de entendimiento. El mercado lo tomó como una señal positiva, con una fuerte caída del precio del petróleo, que cerró en USD 82 el WTI, el nivel más bajo desde principios de marzo, al tiempo que todos los activos financieros tuvieron una muy buena jornada, entre los que se destacaron la suba de 1,8% del S&P 500, la baja de la UST10Y, que cerró en 4,47%, y el repunte del precio del oro, que volvió a quedar por encima de los USD 4.300 la onza.

Inflación en alza. En mayo, el IPC de EE. UU. aumentó 0,5% m/m, desacelerándose respecto del 0,6% m/m de abril y en línea con las previsiones del mercado. Los precios de la energía avanzaron 3,9% m/m –tras subir 3,8% en abril y 10,9% en marzo– y, con esto, el índice energético representó más del 60% del incremento mensual. La misma tendencia marcó el IPC Core, que anotó un alza de 0,2% m/m, prácticamente la mitad de lo que había subido en abril y ligeramente por debajo de las expectativas del mercado, que preveían un incremento de 0,3%. Si bien no sorprendieron respecto de la previsión, en los últimos doce meses el IPC general subió 4,2% –contra 2,7% i.a. a fines de 2025 y la variación más alta desde abril de 2023–, mientras que el IPC Core aumentó 2,9% i.a. –30 pb más que en diciembre de 2025–. La presión de precios también se reflejó en los precios al productor (IPP), que en mayo anotaron un alza de 1,1% m/m –por encima de las previsiones, que apuntaban a 0,7% m/m– y de 6,5% i.a., el mayor incremento desde noviembre de 2022. Por su parte, el IPP Core avanzó 0,4% m/m y 4,9% i.a.

Menor déficit fiscal. El gobierno estadounidense registró un déficit presupuestario de USD 293.000 M en mayo de 2026, 7% más bajo que el de un año atrás –aunque el mercado esperaba una reducción a USD 275.000 M–. Si bien los ingresos retrocedieron 9,6% i.a. –se destacó la reversión de los ingresos por aranceles, dado que el Tesoro devolvió USD 44.000 M cuando venía recaudando a razón de USD 25.000 M por mes–, el gasto total cayó 8,5% i.a., impulsado por la baja de 13,3% i.a. del gasto primario. A su vez, los intereses subieron 24% i.a. –totalizaron USD 107.000 M y representaron el 19% de los ingresos totales–. Con este resultado, en lo que va del año fiscal actual, los ingresos crecieron 5,0% i.a., mientras que el gasto total subió 1,2% i.a., lo que permitió reducir el déficit total en 9,0% i.a., llegando a USD 1.246 MM, 3,9% del PBI –vs. 4,6% en el mismo período del ejercicio anterior–.

Menor déficit comercial. El déficit comercial de EE. UU. se redujo a USD 55.900 M en abril, desde USD 56.600 M en marzo, mejorando las expectativas del mercado, que apuntaban a USD 56.100 M. Las exportaciones aumentaron 2,6% m/m –USD 8.300 M– hasta un récord de USD 327.100 M –se destacaron las ventas externas de petróleo crudo y derivados, en medio del aumento de los precios de la energía–. En tanto, las importaciones crecieron 2,0% m/m hasta USD 383.000 M, el nivel más alto en un año, debido únicamente a las compras de bienes de capital –principalmente computadoras, semiconductores y equipos de telecomunicaciones–. En los últimos doce meses, las exportaciones aumentaron 9,0% i.a., mientras que las importaciones bajaron 2,4% i.a., lo que permitió reducir el déficit comercial 36%, gracias a una baja de 26% i.a. en el déficit de la balanza de bienes y una mejora de 10% i.a. en el saldo de servicios.

Mejora la confianza del consumidor. El Índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan subió a 48,9 a principios de junio de 2026, desde el mínimo histórico de mayo de 44,8 y por encima de las expectativas del mercado, de 46,0. La modesta recuperación reflejó cierto alivio tras la baja de los precios de la gasolina a principios de mes. Los consumidores de bajos ingresos, para quienes la gasolina representa una mayor proporción de sus presupuestos, mostraron un aumento particularmente fuerte en el sentimiento. Las evaluaciones de las finanzas personales y de las condiciones empresariales mejoraron. Sin embargo, a pesar de las ganancias iniciales de junio, el sentimiento económico general sigue siendo relativamente bajo, 13% por debajo de enero de 2026 y 19% por debajo de hace un año, ya que los consumidores siguen enfocados en las presiones financieras cotidianas. La preocupación por la inflación sigue siendo un tema clave. Las expectativas de inflación para el próximo año bajaron ligeramente a 4,6%, desde 4,8% en mayo, mientras que las previsiones a largo plazo cayeron a 3,4%, desde 3,9%. Los consumidores siguen preocupados por que la inflación pueda mantenerse persistentemente alta, en especial en el corto plazo.

IPO histórico. SpaceX concretó una de las mayores salidas a bolsa de la historia. La compañía de Elon Musk colocó 555,6 millones de acciones a USD 135 por título, recaudando inicialmente USD 75.000 M y alcanzando una valuación cercana a USD 1,77 billones. Tras el debut en el Nasdaq bajo el ticker SPCX, las acciones subieron 19%, hasta USD 161, llevando la capitalización por encima de los USD 2 billones. La demanda inversora refleja las expectativas sobre el crecimiento de Starlink –una constelación de miles de satélites que brinda internet de baja latencia en zonas sin buena infraestructura terrestre–. También por los lanzamientos espaciales –fabrica los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, que llevan satélites, cargas y astronautas al espacio y son reutilizables, lo que reduce notablemente el costo por lanzamiento; también desarrolla naves como SpaceX Dragon, que transportan astronautas y carga hacia la NASA y la Estación Espacial Internacional–. La inteligencia artificial y los proyectos de infraestructura espacial –trabaja en SpaceX Starship, pensado para misiones a la Luna, Marte y transporte espacial de gran escala– son otros aspectos que esperan que crezca.

Mercado. Los mercados tuvieron una semana muy volátil, pero positiva, que les permitió recuperar gran parte de la caída que habían tenido en las semanas previas. En cuanto a la renta fija, los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron a la baja, especialmente en el tramo corto, con la UST2Y bajando 10 pb hasta 4,06%, mientras que la UST10Y quedó en 4,47%, 6 pb por debajo de la semana previa. Con esto, el índice de bonos subió 0,7%, recortando la pérdida de lo que va de junio a 0,2%. En cuanto a las acciones, las tecnológicas volvieron a brillar y el S&P 500 y el Nasdaq ganaron 2,3% y 3,8%, respectivamente, recortando gran parte de las pérdidas que venían arrastrando en junio. En cuanto a los commodities, el petróleo cayó 11% y el cobre repuntó 3,5%, al tiempo que los precios de las materias primas agrícolas y el oro cerraron prácticamente sin cambios.

Lo que viene. Las miradas de esta semana estarán puestas en la publicación de los detalles del principio de acuerdo alcanzado y en la firma formal en Suiza el viernes, mientras los inversores esperan que el tránsito en Ormuz comience a fluir. Además, se prevé que la Fed mantenga las tasas de interés sin cambios en su primera reunión de política monetaria bajo la presidencia de Kevin Warsh, aunque la clave será si los responsables de la política monetaria mostrarán disposición a una suba de tasas hacia fines de este año –si bien los últimos datos de inflación encendieron las alarmas, un acuerdo en Medio Oriente y la distensión en el precio del petróleo podrían aliviar el panorama para la Fed–. En cuanto a los datos económicos, se seguirán de cerca las ventas minoristas –se proyecta un alza de 0,5% m/m–, la producción industrial –se estima un avance de 0,2% m/m, una fuerte desaceleración respecto del aumento de 0,7% anterior– y la construcción de viviendas nuevas –es probable que tanto los inicios de construcción de viviendas como los permisos de construcción hayan disminuido el mes pasado–.