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Local news: Argentina today.
DOLLAR BONDS OPENED THE WEEK with an average gain of 0.2%, though performance was mixed across legislations: Globals rose 0.4% while Bonares slipped 0.3%. The improvement was concentrated in the long end of New York-law bonds, with gains of up to 1.6%, while among local-law bonds declines were seen in the short and medium segments. The performance was in line with an up day for emerging market debt. Country risk closed at 509 bps, seven points below Friday. Bopreal bonds, measured in MEP dollars, advanced 0.2%.
PESO CURVES ENDED LOWER IN USD TERMS, as the CCL rally more than offset gains priced in pesos. Fixed-rate bonds, TAMAR-linked notes and CER-to-TAMAR duals each fell 0.5% in USD terms. The decline was more pronounced in the front end of the fixed-rate curve, down around 1.0%, while the long end was little changed, up around 0.3% in USD terms. Dollar-linked notes fell 1.4% in USD terms, and CER bonds lagged with a 1.6% drop, entirely explained by the longer-dated adjustables, as the short and medium segment of the curve ended down between 0.2% and 1.1% in USD terms. Repo rates (caución) eased from Friday, closing at 23.3% NAR, with liquidity somewhat more normalized.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE rose 0.6% to close at $1,506.90, accumulating a 1.2% gain so far this month. Financial dollars moved more sharply: the MEP dollar advanced 1.5% to $1,542.03 and the CCL dollar rose 1.4% to end at $1,596.55, with the MEP-CCL spread at 3.5%. Separately, the BCRA bought USD 11 M on the day, accumulating USD 478 M in August and USD 13,815 M so far this year. Meanwhile, gross reserves rose USD 121 M to close at USD 50,776 M.
THE MERVAL ROSE 2.3% IN USD TERMS (up 2.8% in pesos), closing at USD 1,876 and standing out as the session's top performer. Leadership was clearly financial, followed by construction and non-essential consumer names, while energy, staples and materials lagged. On the local panel, the biggest gainers in USD terms were Banco Supervielle, up 6.4%, Banco Macro, up 3.5%, and BBVA Argentina, up 3.3%, while Ternium fell 2.6% and Aluar and YPF closed little changed, down slightly in USD terms. New York-listed shares rose 2.1% on average, led by Grupo Supervielle with 8.2%, followed by Edenor with 5.4% and Banco Macro with 5.2%, while Bioceres posted the biggest decline, down 6.6%.
ON THE MACRO DATA FRONT, the Torcuato Di Tella University released its August Government Confidence Index, which reached 2.06 points, equivalent to 41.2% approval. The index rose 6.4% m/m after July's 6.5% decline, though it remains 2.8% below the year-ago level and 16.5% below the 2025 close. The level remains relatively high by historical standards: in month 32 of the administration it surpasses Macri, both Cristina Kirchner administrations and Alberto Fernández, trailing only Néstor Kirchner, although the term average has fallen to 2.36 points, its lowest reading, versus 2.49 for Macri and 1.88 for Fernández over the same span. The improvement was broad-based, with four of five components higher, led by efficiency and concern for the general interest, and geographically concentrated in the interior of the country, which rose 7.7% to 2.25 points and remains above CABA, which was practically unchanged, and GBA, where the index remains the lowest.
La confianza de los consumidores mejoró y elevó las valuaciones de acciones y activos financieros.
El mercado local abrió la semana con un tono de mayor optimismo político que financiero. La publicación del Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que mostró un repunte en la percepción del oficialismo, fue el disparador de una rueda que encontró en las acciones al gran ganador, con el sector financiero al frente de un rally que se replicó en Nueva York. La deuda en dólares acompañó apenas, con los Globales sostenidos por el apetito global y los Bonares algo rezagados, mientras el riesgo país continuó cediendo. El contrapunto vino del tipo de cambio, que retomó impulso y llevó a los financieros a moverse por delante del oficial, en una señal de que la demanda de cobertura sigue firme. La curva en pesos, aun así, se mostró demandada en el tramo de tasa fija, con una caución más ordenada que la semana pasada.
Los bonos en dólares abrieron la semana con un avance promedio de 0,2%, aunque con un comportamiento dispar entre legislaciones: los Globales subieron 0,4% mientras los Bonares cedieron 0,3%. La mejora se concentró en el tramo largo ley Nueva York, con alzas de hasta 1,6%, en tanto entre los locales las bajas se dieron en el tramo corto y medio. El desempeño se dio en línea con una jornada al alza para la deuda emergente. El riesgo país cerró en 509 pb, siete puntos por debajo del viernes. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, avanzaron 0,2%.
La curva en pesos cerró con sesgo comprador concentrado en tasa. La tasa fija lideró la jornada con una suba de 0,9%, acompañada por los TAMAR, que avanzaron en igual magnitud, y por los duales CER a TAMAR, que sumaron 0,9%. El movimiento fue más marcado en el tramo largo de la curva de tasa fija, con subas cercanas a 1,7% contra alzas en torno a 0,4% en el tramo corto. Los dollar-linked cerraron sin cambios y los CER quedaron rezagados con una baja de 0,2%, íntegramente explicada por los ajustables más largos, ya que el tramo corto y medio de la curva cerró con subas de entre 0,3% y 1,2%. La caución bajó respecto del viernes y cerró en 23,3% TNA, con una liquidez algo más normalizada.
El tipo de cambio oficial subió 0,6% y cerró en $ 1.506,90, acumulando un alza de 1,2% en lo que va del mes. Los financieros se movieron con más fuerza: el dólar MEP avanzó 1,5% hasta $ 1.542,03 y el dólar cable subió 1,4% para terminar en $ 1.596,55, con el canje en 3,5%. Por otro lado, el BCRA compró USD 11 M en la jornada, acumulando USD 478 M en agosto y USD 13.815 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 121 M y cerró en USD 50.776 M.
Los futuros de dólar acompañaron la suba del spot con un avance promedio de 0,2%, algo por detrás del oficial, con los contratos cortos concentrando el movimiento y una devaluación implícita en torno a 1,8% m/m a lo largo de toda la curva. El interés abierto subió USD 256 M y cerró en USD 4.229 M, mientras el volumen se duplicó frente al viernes hasta USD 1.081 M desde USD 577 M. Las tasas implícitas de los contratos próximos se ubicaron en torno a 22,8% TNA para agosto, 21,7% para septiembre y 21,9% para octubre.
El Merval avanzó 2,8% en pesos y 2,3% medido en dólar cable, cerrando en USD 1.876 y siendo el activo destacado de la rueda. El liderazgo fue claramente financiero, seguido por construcción y consumo no esencial, mientras energía, consumo básico y materiales quedaron a la retaguardia. En el panel local las mayores subas fueron Banco Supervielle con 7,8%, Banco Macro con 4,9% y BBVA Argentina con 4,7%, mientras Ternium retrocedió 1,2% y Aluar y YPF cerraron prácticamente sin cambios. Las acciones que cotizan en Nueva York avanzaron 2,1% en promedio, con Grupo Supervielle liderando con 8,2%, seguida por Edenor con 5,4% y Banco Macro con 5,2%, en tanto Bioceres fue la mayor baja con 6,6%.
En materia de datos macro, la Universidad Torcuato Di Tella publicó el Índice de Confianza en el Gobierno de agosto, que alcanzó 2,06 puntos, equivalente a un apoyo de 41,2%. El índice subió 6,4% m/m luego de la caída de 6,5% de julio, aunque se mantiene 2,8% por debajo del nivel de un año atrás y 16,5% por debajo del cierre de 2025. El nivel sigue siendo relativamente elevado en perspectiva histórica: en el mes 32 de mandato supera a Macri, a los dos gobiernos de Cristina Kirchner y a Alberto Fernández, y solo queda por detrás de Néstor Kirchner, aunque el promedio de la gestión desciende a 2,36 puntos, su registro más bajo, contra 2,49 de Macri y 1,88 de Fernández en el mismo tramo. La mejora fue generalizada, con cuatro de los cinco componentes al alza y eficiencia y preocupación por el interés general liderando, y geográficamente se concentró en el interior del país, que subió 7,7% hasta 2,25 puntos y se mantiene por encima de CABA, prácticamente sin cambios, y del GBA, donde el índice sigue siendo el más bajo.
Los mercados caen por sanciones a Irán y expectativas sobre resultados de Nvidia.
Las acciones estadounidenses cerraron mixtas en la rueda del lunes, con el índice tecnológico marcando el peor desempeño relativo por segunda semana consecutiva. La jornada tuvo tres ejes. El primero fue el anuncio del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de una ampliación de las sanciones secundarias contra entidades y países que mantienen vínculos comerciales con Irán, con la advertencia de que al menos una institución financiera de gran porte podría ser sancionada esta semana y de que China no quedaría exceptuada: el crudo respondió con una caída superior al 2% que interrumpió dos semanas de alzas. El segundo fue el quiebre de las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá, luego de que Washington impusiera el sábado aranceles del 50% sobre muebles, plásticos, madera terciada y equipamiento eléctrico, de que el primer ministro Carney anunciara represalias equivalentes y de que Donald Trump adelantara que los aranceles sobre automóviles, camiones, autopartes y acero subirán al 50% desde el 1 de enero de 2027. El tercero fue la cautela previa a una semana cargada: el balance de Nvidia el miércoles, el índice de precios PCE de julio también el miércoles y el discurso del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole el viernes.
El S&P 500 cayó un 0,3% hasta 7.652,86 y el Nasdaq retrocedió un 1,0%, mientras que el Dow Jones subió un 0,3% hasta 53.417. La baja se concentró en el complejo de infraestructura de inteligencia artificial, ante la persistente incertidumbre sobre el retorno de las inversiones del sector y la sospecha de que el gasto de capital en semiconductores pudo haber sido excesivo, aunque el flujo de salidas a bolsa previstas entre los desarrolladores de modelos de lenguaje compensó parte de esas dudas. Micron cedió un 5,8%, SanDisk un 6,4%, AMD un 3,5%, Intel un 3,1% y Broadcom un 2,6%, mientras que Nvidia perdió un 2,9% en la antesala de su reporte del miércoles, el próximo catalizador relevante para la operatoria. En sentido contrario, los procesadores de pagos recuperaron el terreno perdido la semana pasada, con Visa subiendo un 3,1% y Mastercard un 3,3%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó un 0,6%. Los mercados emergentes perdieron un 1,5% y Japón un 0,4%, mientras que Europa quedó prácticamente sin cambios y Latam ganó un 0,3%. En Europa, el Euro STOXX 50 cedió un 0,2% hasta 6.449 y el STOXX 600 cerró plano, con las tecnológicas en baja antes del balance de Nvidia y los bancos recortando pérdidas de la semana previa.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron levemente, arrastrados por la baja del crudo, pero se mantuvieron cerca de los máximos de veinte meses alcanzados el viernes. La UST2Y cayó 1 pb hasta 4,23%, la UST10Y retrocedió 4 pb hasta 4,70% y la UST30Y cedió 5 pb hasta 5,23%. La presión sobre el tramo largo sigue vinculada al déficit fiscal y al volumen de emisión corporativa, en un contexto en el que trascendió que Bessent podría destinar cerca de USD 1 billón de la Cuenta General del Tesoro a financiar el programa ampliado de recompras en lugar de emitir letras, lo que agrega riesgos sobre el dólar. El bono alemán a 10 años operó sin cambios en 3,26% y el japonés subió 1 pb hasta 2,88%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 40% de que la Fed suba la tasa de referencia 25 pb en la reunión del 16 de septiembre, frente a cerca del 39% de la rueda previa y al 35% de una semana atrás; la probabilidad implícita de que mantenga el rango de 3,50%-3,75% quedó en torno al 60%. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,2%, los corporativos Investment Grade un 0,3%, los High Yield un 0,1% y la deuda de mercados emergentes un 0,1%.
El US Dollar Index subió un 0,2% hasta 98,98, sin alejarse de los mínimos de tres meses tras acumular su tercer retroceso semanal en cuatro. Ganó un 0,2% frente al euro, un 0,1% frente a la libra y un 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó un 0,7% y cerró en USDBRL 5,16.
El petróleo WTI cedió un 2,4% hasta USD 85,0 el barril y el Brent retrocedió un 2,5% hasta USD 92,0, poniendo fin a dos semanas de subas. El mercado leyó el endurecimiento de las sanciones como un factor de doble filo: apunta a cortar las vías de financiamiento de Teherán, pero la propia amplitud de las medidas, y en particular la posibilidad de alcanzar a China, principal comprador del crudo iraní, deja abierto si el efecto será acelerar o postergar una resolución del conflicto. Pesó además que los embarques por el estrecho de Ormuz se mantienen firmes pese al riesgo geopolítico, con reportes de unos 16 millones de barriles cruzando la vía en una sola noche la semana pasada, y que la demanda de combustibles muestra señales de debilidad: la principal refinadora china informó una caída del 8% en el consumo de nafta en el primer semestre. El oro subió un 1,0% hasta USD 4.652 la onza, el nivel más alto desde el 14 de mayo, sostenido por la debilidad del dólar y por el anuncio de recompras del Tesoro, tras haber ganado más del 5% la semana pasada. La plata operó sin cambios en USD 69,0 la onza y el platino cedió un 0,2% hasta USD 1.890,6. La soja bajó un 0,7% hasta USD 447,2 la tonelada y el cobre avanzó un 0,3% hasta USD 6,60 la libra.
La agenda de datos fue liviana. El índice de actividad nacional de la Fed de Chicago se ubicó en -0,08 en julio, por debajo del 0,06 revisado de junio y de la proyección de 0,1, lo que confirma un crecimiento apenas por debajo de la tendencia. Hoy se publican la confianza del consumidor del Conference Board de agosto, con un consenso de 91,2 puntos frente a los 90,8 de julio, las ventas de viviendas nuevas de julio, con una proyección de 0,62 millones de unidades anualizadas contra 0,628 millones previos, y el índice manufacturero de la Fed de Richmond de agosto, para el que se espera una mejora de 5 a 7 puntos. El foco de la semana está en el índice de precios PCE de julio, que se conoce mañana: se espera que el núcleo avance un 0,2% m/m, acelerando desde el 0,1% de junio, y que se mantenga en el 3,3% i.a., un nivel que sigue muy por encima del objetivo de la Reserva Federal y que resulta central para dirimir la discusión sobre una eventual suba de tasas en septiembre. La misma jornada se publica la segunda estimación del PBI del segundo trimestre, con una revisión esperada del 2,1% al 1,5% anualizado.
News and Markets: What Happened and What Lies Ahead on the Domestic Scene
Adverse global backdrop over a macro that isn't taking off. Long-end U.S. rates dominated the week, and Argentine sovereign debt paid the highest price: hard dollar bonds retreated and country risk climbed back above 500 points, with a hit that far exceeded regional peers and only eased into the close. In peso terms the picture was similar: liquidity stayed tight for most of the week, except on Friday when rates normalized again. On the macro front, data showed a marginal improvement without changing the overall diagnosis: activity rebounded after two months of declines though the quarter closed lower, private registered wages still failed to recover ground and consumer confidence fell again, the trade surplus held steady, and the Treasury sustained the fiscal surplus. In the FX market, the BCRA kept slowing its pace of purchases with the exchange rate stable around $1,500. Next week the focus returns to the peso market: the dollar-linked fixing and the Treasury auction will show whether the economic team validates the liquidity normalization or returns to a contractionary bias, in a context where the large volume of maturities could generate pressure on the dollar.
ACTIVITY IMPROVED BUT THE QUARTER CLOSED LOWER, as the EMAE rose 0.8% m/m seasonally adjusted in June, cutting two consecutive months of declines, and advanced 2.7% y/y. As anticipated, it wasn't enough to prevent the second quarter from closing in negative territory. The sectoral picture remains one of two speeds: mining (15.6% y/y) and agriculture (4.6% y/y) together contributed 1.1 p.p. to y/y growth, while industry (1.9% y/y) and trade (0.8% y/y) barely moved and public administration subtracted again. In the first six months activity grows 1.9% y/y, well below the 4.5% at which 2025 closed.
WAGES STILL AREN'T RECOVERING, as private registered wages rose 1.9% m/m in June, matching monthly inflation, and after April's rebound have gone two months without beating prices. In the year they advance 14.5% against 16.8% CPI and y/y 29.6% against 33.5%. Total wages, however, rose 2.9% m/m and widened the gap versus May, when they had barely beaten inflation, though the boost came from outside the formal private sector: unregistered wages advanced 4.4% and public wages 3.4%, the latter driven by the university pay round. In the year the total rises 18.5% and 35.7% y/y. With the largest segment of the formal wage bill still losing to prices, consumption finds no traction.
CONSUMER CONFIDENCE ISN'T REBOUNDING, as UTDT's Consumer Confidence Index fell 1.1% in August to 40.2 points, a second consecutive decline though well below July's 4.8% slump. The entire drop came from the interior, which fell 3.8% while still holding the highest level (43.8 points), while Greater Buenos Aires rose 0.4% to 38.3 points, the lowest reading in the country, and CABA 0.1% to 39.9. By component, only the perception of the macroeconomic situation improved (3.1%), against declines of 3.3% in the personal situation and 4.0% in willingness to purchase durable goods and real estate. High rates and rising delinquency explain much of the deterioration, in line with wages that still aren't driving consumption.
THE TRADE SURPLUS HOLDS STEADY, with July's trade balance leaving a positive USD 2,115 M, in line with June. Exports rose 14.1% y/y to USD 8,854 M, decelerating from the prior month and with the improvement almost entirely explained by prices (12.4%) against volumes that grew just 1.5%. Energy was again the driver, jumping 97.8% y/y. Imports fell 1.7% y/y after rising in June, with declines in capital goods, parts and accessories, and consumer goods again reflecting activity that isn't taking off. In the year the surplus accumulates USD 16,080 M.
THE FISCAL SURPLUS CONTINUES, as after June's primary deficit, in July the National Public Sector returned to positive territory with a primary surplus of ARS 2.96 trillion and a financial surplus of ARS 0.24 trillion in a month loaded with Global and Bonar coupon interest payments. Spending drove the shift, falling 7.0% y/y in real terms and reversing June's increase, with the adjustment concentrated in social benefits and current transfers. Revenue fell 2.5% y/y in real terms. Net VAT came in just below inflation, though its tax component, more tied to domestic consumption, grew 5.7% in real terms and was the only sign of improvement, while the check tax fell 11.3% in real terms. In the first seven months the primary surplus accumulates 0.9% of GDP, far from the 1.4% annual target under the IMF program.
THE BCRA KEEPS SLOWING ITS PACE OF PURCHASES, buying USD 137 M over the four sessions of a week shortened by Monday's August 17 holiday, at a pace of USD 34 M per day and with USD 89 M concentrated on Thursday, extending a streak of 17 consecutive sessions with a buying balance, with agribusiness sustaining settlement above USD 100 M per day. So far in August purchases total USD 466 M, a daily average of USD 33 M that deepens the slowdown from July (USD 103 M per day) and comes in below June (USD 68 M) and May (USD 137 M). In the year they total USD 13,804 M. Gross reserves, meanwhile, closed at USD 50,655 M, up USD 1,159 M on the week and a high since September 2019.
THE DOLLAR TRACKED HIGHER WHILE THE BCRA INTERVENED, as the official exchange rate rose 0.6% on the week to close at $1,497.5, the same variation as in the month. Financial dollars moved somewhat more: the MEP closed at $1,519.8 and the CCL at $1,574.9, both up 0.9%, with the spread between them at 3.6%.
LIQUIDITY RETURNED TO THE SYSTEM, as the peso stock absorbed by the BCRA via repo had been falling and touched ARS 0.65 trillion on Thursday, but toward the end of the week liquidity appeared to normalize: on Friday the amount absorbed reportedly rose to ARS 2.1 trillion, well above the weekly average (ARS 0.8 trillion). Rates reflected this. Caución traded from the open below 25% and closed at 18.5% (VWAP 22.6% on BYMA), wholesale time deposits stood near 25%, something that won't show up in Friday's published TAMAR given the one-day lag, and interbank repo traded around 24%.
PESO CURVES ENDED LOWER IN DOLLAR TERMS, as the illiquidity that dominated most of the week weighed on the curves, with the dollar-linked/TAMAR dual leading the decline at -0.5%, followed by the fixed-rate/TAMAR duals (-0.7%) and dollar-linked, down 0.9%. Lecaps fell 1.2%, with the long end hit hardest, and closed yielding between 2.1% and 2.2% EMR. TAMAR and CER-linked notes fell 1.2%, with real rates rising: the short end moved from CER+2% to CER+5% and the long end from CER+9% to CER+10%. CER/TAMAR duals were hit hardest, down 2.2%. Friday's rate decompression didn't reach fixed-rate notes, which closed the session with fresh yield increases, while CER-linked notes did rebound on the day.
SOVEREIGN DEBT REMAINS TIED TO THE GLOBAL BACKDROP, as hard dollar debt fell 2.2% on average over the week and country risk rose 31 bps to 505 bps, after touching 535 bps on Thursday. The driver was external, with long-end U.S. rates at nearly two-decade highs, but the hit far exceeded the region's: the EMBI Latam widened 6 bps against 61 bps for the Argentine spread. The long end concentrated the declines, with the GD46 down 3.7% and the AL35 down 3.0%. On Friday, as U.S. yields stabilized, bonds rebounded 1.2% and country risk fell 30 bps. At these prices Bonars yield between 8.4% and 10.6% and Globals between 6.4% and 9.6%.
THE MERVAL EXTENDED ITS CORRECTION, falling 2.0% in dollar terms to close at USD 1,833, bringing its decline to 12.1% in August and 9.6% in the year. The hit was concentrated in financials (-4.8%), with BBVA down 8.3%, Banco Macro down 5.6% and Galicia down 4.2%, followed by industrials (-4.3%) and materials (-3.4%). Energy was the only refuge, up 2.5% led by YPF (+2.8%), along with consumer staples (+2.5%).
WEEK AHEAD
- Today brings the UTDT Government Confidence Index, which had fallen to management-era lows in July.
- Attention is focused on the peso market. The Treasury already swapped USD 1,344 M of the dollar-linked bill maturing at month-end for September and October instruments, with the lowest take-up of the year, so on Wednesday the 26th the D31G6 fixing arrives with USD 2,595 M outstanding.
- On Thursday the 27th the Treasury faces an auction with ARS 13.9 trillion in maturities. That will show whether the economic team holds the line of easing stress in the peso market that emerged toward the close of last week, or returns to a contractionary bias on liquidity. The week's focus will be on the rollover rate and the cost at which the Treasury manages to renew.
Los bonos caen por el alza de tasas globales mientras sube el riesgo país, pero mejora la liquidez.
Las tasas largas en Estados Unidos dominaron la semana y la deuda soberana argentina fue la que más lo pagó: los bonos hard dollar retrocedieron y el riesgo país volvió a superar los 500 puntos, con un castigo que excedió por lejos al de sus pares de la región y que solo se moderó en el cierre. En pesos la película no fue muy distinta: la liquidez siguió ajustada durante casi toda la semana, a excepción del viernes cuando las tasas volvieron a normalizarse. En cuanto a los datos macro, los indicadores mostraron una mejora en el margen pero sin cambiar el diagnóstico: la actividad rebotó tras dos meses de caídas aunque el trimestre cerró a la baja, el salario privado registrado siguió sin recuperar terreno y la confianza del consumidor volvió a caer, el superávit comercial se sostuvo, y el Tesoro volvió a sostener el superávit fiscal. En el mercado de cambios, el BCRA siguió desacelerando el ritmo de compras con el tipo de cambio estabilizado en la zona de los $1.500. La semana que viene el foco vuelve al mercado de pesos: el fixing del dollar-linked y la licitación del Tesoro dirán si el equipo económico convalida la normalización de la liquidez o retoma el sesgo contractivo, en un contexto en que el gran volumen de vencimientos podría generar tensión sobre el dólar.
La actividad mejora, pero el trimestre cierra a la baja
El EMAE subió 0,8% m/m desestacionalizado en junio, cortando dos meses consecutivos de caídas, y avanzó 2,7% i.a. Como veníamos anticipando, no alcanzó para evitar que el segundo trimestre cerrara en terreno negativo. La foto sectorial sigue siendo la de dos velocidades: minería (15,6% i.a.) y agro (4,6% i.a.) aportaron entre ambas 1,1 p.p. al crecimiento interanual, mientras industria (1,9% i.a.) y comercio (0,8% i.a.) apenas se movieron y administración pública volvió a restar. En los primeros seis meses la actividad crece 1,9% i.a., muy por debajo del 4,5% con el que cerró 2025.
Los salarios siguen sin recuperar
El salario privado registrado subió 1,9% m/m en junio, empatando con la inflación del mes, y tras el repunte de abril acumula dos meses sin ganarle a los precios. En el año avanza 14,5% contra 16,8% de IPC y en la comparación interanual 29,6% contra 33,5%. El índice de salarios total, en cambio, subió 2,9% m/m y amplió la ventaja respecto de mayo, cuando apenas le había ganado a la inflación, aunque el impulso vino de afuera del sector formal: el no registrado avanzó 4,4% y el público 3,4%, este último por la paritaria universitaria. En el año el total sube 18,5% y 35,7% interanual. Con el segmento de mayor peso en la masa salarial formal todavía perdiendo contra los precios, el consumo no encuentra impulso.
La confianza del consumidor no repunta
El Índice de Confianza del Consumidor de la UTDT retrocedió 1,1% en agosto y quedó en 40,2 puntos, encadenando la segunda caída consecutiva aunque bien por debajo del desplome de 4,8% de julio. Toda la baja vino del interior, que cedió 3,8% pese a seguir siendo la región de mayor nivel (43,8 puntos), mientras el Gran Buenos Aires avanzó 0,4% hasta 38,3 puntos, el registro más bajo del país, y CABA 0,1% hasta 39,9. Por componentes, solo mejoró la percepción de la situación macroeconómica (3,1%), contra caídas de 3,3% en la situación personal y de 4,0% en la disposición a comprar bienes durables e inmuebles. Las tasas altas y el aumento de la mora explican buena parte del deterioro, en línea con salarios que todavía no traccionan el consumo.
El superávit comercial se sostiene
La balanza comercial de julio dejó un saldo positivo de USD 2.115 M, en línea con el de junio. Las exportaciones subieron 14,1% i.a. hasta USD 8.854 M, desacelerando frente al mes previo y con la mejora explicada casi enteramente por precios (12,4%) contra cantidades que apenas crecieron 1,5%. Energía volvió a ser el motor, con un salto de 97,8% i.a. Las importaciones cayeron 1,7% i.a. tras haber subido en junio, con retrocesos en bienes de capital, piezas y accesorios y bienes de consumo que vuelven a reflejar la actividad que no despega. En el año el superávit acumula USD 16.080 M.
Continúa el superávit fiscal
Tras el déficit primario de junio, en julio el Sector Público Nacional volvió a terreno positivo, con un superávit primario de $2,96 billones y financiero de $0,24 billones en un mes cargado de intereses por los cupones de Globales y Bonares. El giro lo explicó el gasto, que cayó 7,0% i.a. real y revirtió el alza de junio, con el ajuste concentrado en prestaciones sociales y transferencias corrientes. Los ingresos retrocedieron 2,5% i.a. real. El IVA neto quedó apenas por debajo de la inflación, aunque su componente impositivo, más atado al consumo interno, creció 5,7% real y fue la única señal de mejora, mientras el impuesto al cheque cayó 11,3% real. En los primeros siete meses el superávit primario acumula 0,9% del PBI, lejos de la meta anual de 1,4% con el FMI.
El BCRA sigue moderando el ritmo de compras
El BCRA compró USD 137 M en las cuatro ruedas de una semana acortada por el feriado del lunes 17, a un ritmo de USD 34 M diarios y con USD 89 M concentrados el jueves, encadenando 17 ruedas consecutivas con saldo comprador, con el agro sosteniendo la liquidación por encima de USD 100 M diarios. En lo que va de agosto las compras acumulan USD 466 M, un promedio de USD 33 M diarios que profundiza la desaceleración frente a julio (USD 103 M diarios) y queda por debajo de junio (USD 68 M) y mayo (USD 137 M). En el año suman USD 13.804 M. Las reservas brutas, en cambio, cerraron en USD 50.655 M, con una suba semanal de USD 1.159 M y un máximo desde septiembre de 2019.
El dólar acompaña pero el BCRA interviene
El tipo de cambio oficial subió 0,6% en la semana y cerró en $1.497,5, acumulando la misma variación en el mes. Los dólares financieros se movieron algo más: el MEP cerró en $1.519,8 y el CCL en $1.574,9, ambos con alzas de 0,9%, y el canje quedó en 3,6%. Los futuros quedaron por detrás del spot, con subas de entre 0,1% y 0,4%, en una semana en la que el BCRA volvió a intervenir vendiendo contratos y dollar-linked a agosto y septiembre, aunque con menor intensidad que en julio. La devaluación implícita mensual se mantuvo entre 1,8% y 2,0% y las tasas implícitas se ubicaron entre 22,3% y 24,4% TNA, desde 20,2%–24,2% la semana previa. El interés abierto cerró casi sin cambios en USD 3.973 M, con un volumen que promedió 745 mil contratos diarios y un pico de 1.100 mil el miércoles.
Vuelve la liquidez al sistema.
El stock de pesos que absorbe el BCRA vía REPO venía en caída y tocó ARS 0,65 billones el jueves, pero hacia el cierre de la semana la liquidez parece haberse normalizado: el viernes el monto absorbido habría subido a ARS 2,1 billones, muy por encima del promedio de la semana (ARS 0,8 billones). Las tasas lo reflejaron. La caución operó desde la apertura por debajo de 25% y cerró en 18,5% (VWAP 22,6% en BYMA), los plazos fijos mayoristas quedaron cerca de 25%, algo que no se verá en la TAMAR publicada el viernes por el rezago de un día, y la REPO entre partes operó en torno a 24%.
Rendimientos al alza en toda la curva de pesos
La iliquidez que dominó la mayor parte de la semana se trasladó a las curvas, con una suba generalizada de tasas y precios sostenidos por el devengamiento. El dual dollar-linked/TAMAR lideró con un avance de 0,4%, seguido por los duales tasa fija/TAMAR (0,2%) y los dollar-linked, neutros. Las Lecaps cedieron 0,3%, con el tramo largo como el más castigado, y quedaron rindiendo entre 2,1% y 2,2% TEM. Los TAMAR y los CER bajaron 0,3%, con las tasas reales en alza: el tramo corto pasó de CER+2% a CER+5% y el largo de CER+9% a CER+10%. Los duales CER/TAMAR fueron los más castigados, con una caída de 1,3%. La descompresión del viernes no llegó a la tasa fija, que cerró la rueda con nuevas subas de rendimiento, mientras los CER sí rebotaron en el día.
La deuda soberana no se despega del contexto global
La deuda hard dollar retrocedió 2,2% en promedio en la semana y el riesgo país subió 31 pb hasta los 505 pb, tras haber tocado 535 pb el jueves. El driver fue externo, con las tasas largas en Estados Unidos en máximos de casi dos décadas, pero el castigo excedió por lejos al de la región: el EMBI Latam se amplió 6 pb contra 61 pb del spread argentino. Los tramos largos concentraron las bajas, con el GD46 cediendo 3,7% y el AL35 3,0%. El viernes, con los rendimientos estadounidenses estabilizándose, los bonos rebotaron 1,2% y el riesgo país cedió 30 pb. A estos precios los Bonares rinden entre 8,4% y 10,6% y los Globales entre 6,4% y 9,6%.
El Merval extendió la corrección
El Merval cayó 2,0% en dólares y cerró en USD 1.833, con lo que acumula una baja de 12,1% en agosto y de 9,6% en el año. El golpe se concentró en el sector financiero (-4,8%), con BBVA cediendo 8,3%, Banco Macro 5,6% y Galicia 4,2%, seguido por industria (-4,3%) y materiales (-3,4%). Energía fue el único refugio, con un avance de 2,5% de la mano de YPF (+2,8%), junto con consumo básico (+2,5%).
Lo que viene
Hoy se conoce el Índice de Confianza en el Gobierno de la UTDT, que en julio había caído a mínimos de la gestión, y el resto de la semana el INDEC no publica datos relevantes. La atención se concentra en el mercado de pesos. El Tesoro ya canjeó USD 1.344 M de la letra dollar-linked que vence a fin de mes por títulos a septiembre y octubre, con la adhesión más baja del año, de modo que el miércoles 26 el fixing de la D31G6 llega con USD 2.595 M de outstanding. El jueves 27 el Tesoro enfrenta una licitación con vencimientos por $13,9 billones. Ahí se verá si el equipo económico sostiene la línea de desestresar el mercado de pesos que asomó en el cierre de la semana o si vuelve a un sesgo contractivo sobre la liquidez. El foco de la semana estará puesto en el rollover y en el costo al que el Tesoro consiga renovar.
El Tesoro duplicó recompras de deuda, lo que aceleró la búsqueda de refugios en oro y bitcoin.
En pocas palabras
Después del récord de la semana anterior, los mercados dieron un paso atrás y el protagonismo se lo llevó un lugar inesperado: los bonos del Tesoro estadounidense. La deuda a 30 años se vendió con fuerza y su rendimiento tocó 5,3%, el nivel más alto desde 2007, en medio de la preocupación por una deuda pública que ya superó los USD 40 billones. El Tesoro salió a responder duplicando su programa de recompras, y ese anuncio terminó desatando movimientos enormes fuera de la renta fija: el oro subió a máximos de tres meses y el bitcoin tuvo su mejor semana en más de dos años. Las acciones, en cambio, cerraron en baja. En paralelo, el petróleo volvió a subir porque el acuerdo por el Estrecho de Ormuz nunca se concretó. Esta semana el foco pasa a Jackson Hole y al balance de Nvidia.
El mercado de bonos se convirtió en el problema
Qué pasó: el eje de la semana estuvo en la deuda estadounidense de largo plazo. El rendimiento del bono a 30 años llegó a superar 5,3%, su nivel más alto desde 2007, y el de 10 años cerró en torno a 4,74%. Detrás hay dos causas que se refuerzan: el fuerte aumento de la emisión de deuda por parte de las empresas de inteligencia artificial, que compite por el dinero de los inversores, y el deterioro de las cuentas públicas estadounidenses, con una deuda que ya pasó los USD 40 billones. El miércoles el Tesoro reaccionó: su titular, Scott Bessent, anunció que al menos duplicará el tamaño de sus recompras de deuda de largo plazo, de USD 2.000 a un mínimo de USD 4.000 millones, con operaciones entre septiembre y noviembre. El rendimiento a 30 años bajó a 5,19% tras el anuncio, pero volvió a subir el jueves ante las dudas del mercado sobre la eficacia de la medida.
Por qué importa: cuando sube la tasa de los bonos largos sube el costo de financiamiento de toda la economía, desde las hipotecas hasta la inversión de las empresas. Y que el mercado siga exigiendo más rendimiento incluso después de la intervención del Tesoro es la señal de fondo: los inversores están empezando a pedir una compensación mayor por prestarle a Estados Unidos a largo plazo. Es un tema estructural que probablemente siga sobre la mesa en los próximos meses.
Las acciones perdieron terreno
Qué pasó: la tensión en los bonos le pasó factura a la renta variable, que cortó la racha positiva. El S&P 500 cerró el viernes en 7.674,37 puntos, el Nasdaq en 26.180,45 y el Dow Jones en 53.277,01. Los tres índices subieron el viernes, pero no alcanzó para revertir una semana negativa. El dato económico que ayudó al cierre fue positivo: la actividad empresarial estadounidense creció a su mayor ritmo en más de cuatro años. El sector financiero fue el que más aportó, impulsado por las acciones vinculadas a criptomonedas.
Por qué importa: es el mecanismo clásico. Si los bonos del Tesoro pagan más, las acciones tienen que competir contra una alternativa más atractiva y con menos riesgo, así que los precios se ajustan. La foto muestra que el mercado sigue firme en lo económico, pero incómodo con las tasas.
El oro voló y el bitcoin tuvo su mejor semana en dos años
Qué pasó: el anuncio del Tesoro tuvo un efecto secundario enorme. El oro subió alrededor de 5% en la semana y llegó a superar los USD 4.600 la onza, su nivel más alto desde mediados de mayo, mientras la plata pasó los USD 69. Y el bitcoin protagonizó el movimiento más llamativo: acumuló cerca de 24% de suba, su mejor semana desde marzo de 2023, tras arrancar el lunes en torno a los USD 62.800 y tocar un máximo de USD 79.461 el viernes, para terminar el fin de semana cerca de los USD 77.000. El resto del universo cripto acompañó, con XRP saltando casi 40%. Las acciones ligadas al sector también volaron: Robinhood ganó cerca de 14% y Coinbase 8%.
Por qué importa: los tres activos subieron por el mismo motivo de fondo. Cuando los inversores dudan de la solidez fiscal de un país y su moneda se debilita, buscan refugios alternativos, y ahí entran tanto el oro como, cada vez más, las criptomonedas. Que el bitcoin haya reaccionado a un anuncio del Tesoro y no a una noticia propia del sector muestra hasta qué punto ya está integrado al resto del mercado financiero.
El petróleo volvió a subir porque el acuerdo se cayó
Qué pasó: el crudo cerró su segunda semana consecutiva de subas, del orden del 6%. El Brent terminó en USD 94,39 el barril y el WTI en USD 87,06. La razón es el giro respecto de principios de agosto: el acuerdo por el Estrecho de Ormuz que parecía cerrado nunca se materializó, el tono entre Washington y Teherán volvió a endurecerse y Estados Unidos avanza con más presión económica sobre Irán. El tránsito por el estrecho sigue en apenas 20% del promedio previo a la guerra.
Por qué importa: el mercado había festejado la reapertura antes de que ocurriera, y ahora la está descontando. Es un recordatorio de lo caro que sale anticiparse en un conflicto geopolítico. Para el bolsillo, el efecto ya se siente: la nafta en Estados Unidos promedia USD 4,11 el galón, casi un dólar más que hace un año.
Medio Oriente: escalada verbal en el fin de semana
Qué pasó: el conflicto se recalentó durante el sábado y el domingo. Un alto jefe militar iraní, aliado del líder supremo, afirmó que Teherán «no se someterá» y atribuyó el tono de Donald Trump a la desesperación. El jefe de seguridad iraní prometió «neutralizar la guerra económica» con Estados Unidos y amenazó directamente con cortar el flujo de petróleo por el Estrecho de Ormuz. En un gesto en sentido contrario, Irán anunció que permitirá el paso de buques petroleros iraquíes. Del lado estadounidense, se espera que este lunes se anuncien los detalles del nuevo paquete de sanciones económicas.
Por qué importa: es el principal riesgo abierto para los mercados. Una amenaza concreta sobre Ormuz alcanza para mover el precio del petróleo y, por esa vía, la inflación global y las decisiones de los bancos centrales. El anuncio de sanciones del lunes es el primer catalizador de la semana.
Lo que viene
Semana con tres eventos que pueden definir el clima de septiembre. El miércoles se conoce el índice de precios PCE, el indicador de inflación preferido por la Fed, con una expectativa de 3,3% anual para la medición núcleo. Ese mismo día, después del cierre, reporta Nvidia, la prueba más importante para la solidez del negocio de la inteligencia artificial. Y desde el jueves se realiza el simposio de Jackson Hole, donde el viernes a las 10 de la mañana Kevin Warsh dará su primer discurso como presidente de la Fed. Es su oportunidad de aclarar el rumbo tras la reunión dividida de julio, y llega diecinueve días antes de la decisión de tasas del 16 de septiembre. También se publicará la revisión del PBI del segundo trimestre y datos de confianza del consumidor, y habrá que seguir el paquete de sanciones a Irán que se anuncia el lunes.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Descargar informe al 21/08/2026
¿Cómo inciden las elecciones de 2027 y dónde aparece valor en la curva soberana?
La macro dejó de ser el principal eje de discusión en la deuda en dólares. Con el superávit fiscal sostenido, la desinflación en curso y la calificación crediticia en su mejor nivel en más de una década, buena parte de lo que el mercado exigía ya está a la vista, y el foco se desplazó hacia lo que todavía no tiene respuesta. El ordenamiento nominal, sin embargo, aún no se traduce en una actividad que despegue, y es ahí donde se juegan las elecciones. Por eso, el frente que permanece abierto para el crédito argentino tiene fecha: 2027. Cada paridad de la curva soberana lleva incorporada, de manera más o menos explícita, una lectura sobre lo que ocurrirá en las urnas. Lo que nos proponemos en este informe es cuantificar esa lectura y, sobre todo, analizar contra qué escenarios corresponde medirla.
El precio de 2027
Los dos escenarios que se plantean para el próximo año definen valuaciones muy distintas para el crédito argentino. Que el mercado convalide la continuidad implica que el superávit fiscal, la desinflación y las reformas consagradas por ley pasen a considerarse permanentes y que, con ello, la Argentina deje de tener motivos propios para rendir por encima de sus comparables. Que empiece a pricear una no reelección implica lo contrario: que el ordenamiento de los últimos años quede expuesto a una revisión y que la capacidad de pago de los vencimientos posteriores a 2027 vuelva a depender de quién administre el programa.
Para asignarle un valor a cada escenario, recurrimos a la historia de la serie. En 2019, el riesgo país cerró en 872 pb en la última rueda previa a las PASO y saltó a 1.467 pb el lunes siguiente, cuando el mercado terminó de descontar que Macri no sería reelecto. En las dos semanas posteriores, antes de que se anunciara el reperfilamiento de Letras, se movió entre 1.467 y 1.990 pb. Ese tramo refleja el cambio en las expectativas políticas sin que mediara ninguna decisión sobre la deuda, dado que los 2.500 pb que se registraron después ya incorporaban el reperfilamiento y el cepo. El antecedente más cercano es el de septiembre del año pasado, cuando la derrota del oficialismo en la PBA llevó el spread de 726 pb a un promedio de 1.099 pb, con un pico de 1.456 pb.

Ubicamos el escenario de no reelección en 1.600 pb. Este nivel se ubica por encima del pico de 2025, dado que en una elección legislativa se define la composición del Congreso y, en una presidencial, la continuidad misma del programa. Pero, a la vez, está por debajo del techo de 1.990 pb de 2019, porque los fundamentos actuales son considerablemente mejores. Con superávit fiscal, la primera meta de reservas netas cumplida y la calificación crediticia en B-/B3, lo que se pone en duda es la continuidad del esquema y no la solvencia. Para el escenario de reelección tomamos 260 pb, el nivel al que opera actualmente el riesgo país promedio de la región, bajo el supuesto de que, una vez despejada la incógnita electoral, no quedan motivos para diferenciar a la Argentina del agregado latinoamericano.
Lo que dicen las paridades
Con esos dos extremos se puede estimar qué probabilidad le asigna el mercado a cada desenlace. Calculamos, para cada bono, la paridad que tendría con un riesgo país de 260 pb y la correspondiente a uno de 1.600 pb y, como el precio actual es el promedio ponderado de ambas, la ponderación que recibe la paridad del escenario positivo representa la probabilidad implícita de reelección. El GD35 lo ilustra con claridad: alcanzaría una paridad del 91% en el escenario positivo y del 47% en el negativo, mientras que actualmente cotiza al 78%, lo que equivale a asignarle una probabilidad de reelección del 72%. La mediana de la curva arroja el mismo 72%, frente a un 28% de no reelección, con el tramo corto descontando una mayor confianza –83% en el GD30– que el largo –cerca del 68% en el AE38 y el GD46–.

ESTRATEGIA
El escenario que venimos describiendo no modifica el posicionamiento de fondo. Sostenemos que el riesgo país difícilmente comprima más allá de la zona de 370 pb hasta que se despeje el escenario de 2027, y, dentro de los soberanos, la preferencia continúa concentrada en el tramo corto. El AO27 (TEA 4,95%) es la opción más clara, con vencimiento dentro de la actual gestión, cupones mensuales y flujos predecibles que lo vuelven poco sensible al resultado electoral. La contracara es que este tramo ya incorpora buena parte del escenario positivo y, ante una convergencia a 260 pb, suma apenas 6 puntos de paridad.
Para quien asigne a la reelección una probabilidad mayor que la descontada por el mercado, el valor se encuentra en el tramo largo. El GD35 (TEA 9,4%) justifica su precio con una probabilidad de continuidad del 72% y el AL41 (TEA 10,4%), con una del 69% –los niveles más bajos de la curva–, y ambos son también los que más capturan la compresión. Con el riesgo país en 260 pb, el GD35 pasaría de una paridad del 78% a una del 91%, lo que implica un retorno por precio del 16%, mientras que el AL41 avanzaría del 69% al 82%, cerca del 19%. Cabe aclarar que esos mismos bonos son los que más pierden en el escenario adverso, con caídas superiores a 28 puntos de paridad, por lo que se trata de una posición que debe dimensionarse con cuidado.
Para quien prefiera no tomar posición sobre el resultado electoral, las alternativas se encuentran fuera del segmento soberano. El BPOC7 (TEA 3,39%) es la opción más directa: un BOPREAL del BCRA que amortiza el 50% del capital antes de las elecciones y devuelve buena parte de la inversión sin exposición al desenlace. Rinde alrededor de 150 pb menos que el AO27, y esa diferencia representa el precio de no asumir riesgo soberano en el tramo poselectoral. La estrategia que planteamos en julio sigue vigente: diversificar hacia corporativos y subsoberanos de mayor plazo, que capturan parte de la compresión con una sensibilidad mucho menor al ruido político. Mantenemos la preferencia por YPF 2031 (YMCXO, TEA 6,35%), TGS 2031 (TSC3O, TEA 6,08%) y Telecom 2033 (TLCPO, TEA 7,06%); entre las provincias con fundamentos fiscales sólidos, favorecemos Córdoba 2035 (CO35, TEA 8,24%) y CABA 2033 (BDC33, TEA 6,29%).

Local news: Argentina today.
THE SESSION HAD A MIXED TONE, with hard-dollar debt easing in line with a weak day for emerging markets, which fell 0.5%, and a peso curve that steepened sharply: the short end rose clearly while the long end lagged. On the macro front, INDEC released June's EMAE, June's wage index and July's trade balance, and UTDT released August's consumer confidence.
USD SOVEREIGNS CLOSED LOWER, with an average decline of 0.9%. Bonares fell 1.0% and Globales 0.8%, with the pain concentrated in the long end: AL35 and GD35 both lost 1.5% each and GD41 1.3%, while the short end cushioned the session with declines of 0.3% in GD30 and AO27. Country risk held at 516 bps. Bopreal, measured in MEP dollars, closed practically unchanged.
PESO CURVES STEEPENED SHARPLY, with fixed-rate demand concentrated in the short end, up between 0.5% and 1.1% in USD terms through S30N6 and yielding around 2.0%-2.2% EMR, while 2027 maturities slipped about 0.6% in USD terms. The same pattern played out in CER, where instruments through December gained between 0.6% and 1.1% in USD terms but the long end closed lower, with DICP down 3.7% and PARP down 8.9%, leaving the segment down 1.3% on average in USD terms. CER-TAMAR duals fell 2.2% in USD terms, dollar-linked notes closed unchanged, and fixed-rate TAMAR notes rose 0.4% in USD terms.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE CLOSED AT $1,497.29, practically unchanged on the day, while financial rates moved higher: the MEP dollar rose 0.3% to $1,528.0 and the CCL rose 0.6% to $1,585.8, with the exchange spread at 3.8%. The BCRA bought USD 89 M in the FX market and international reserves rose USD 340 M to USD 50,342 M.
THE MERVAL WAS FLAT IN PESOS AND FELL 0.8% IN DOLLARS, to 1,816 points. Within the local panel, the leaders were Transportadora Gas del Sur (+2.2% in USD terms), Banco de Valores (+1.1% in USD terms) and YPF (+0.9% in USD terms), while the biggest decliners were Banco Macro (-3.5% in USD terms), BBVA Argentina (-2.9% in USD terms) and Sociedad Comercial del Plata (-2.6% in USD terms). ADRs rose 0.4% on average, led by Bioceres (+7.3%), Adecoagro (+4.5%) and Vista (+3.1%), while Banco Macro fell 4.0%, BBVA 2.8% and IRSA 1.8%.
ECONOMIC ACTIVITY (EMAE) GREW 0.8% S.A. IN JUNE, snapping two straight months of declines (-1.6% in April and -0.6% in May) and accelerating to 2.7% y/y from 0.4% in May. Even so, the seasonally adjusted level remains below March's peak, so the rebound recovers part of the lost ground but does not yet mark an exit from the plateau.
THE WAGE INDEX ROSE 2.9% M/M IN JUNE AND 35.7% Y/Y, accelerating from 2.2% in May. With monthly inflation at 1.9%, real wages advanced about 1.0% m/m. The dynamic remains driven by the public sector, up 3.4% on the university wage agreement, and by unregistered private-sector workers, up 4.4%, while registered private-sector wages rose 1.9%, barely keeping pace with prices and still lagging inflation on a year-over-year basis.
JULY'S TRADE BALANCE POSTED A SURPLUS OF USD 2,115 M, the thirty-second consecutive surplus, with exports of USD 8,854 M growing 14.1% y/y and imports of USD 6,739 M falling 1.7% y/y. The surplus came in below June's USD 2,235 M and export growth decelerated from the prior 25.2% y/y, though the year-to-date total still shows a USD 16,080 M surplus over seven months versus USD 3,669 M a year earlier.
UTDT'S CONSUMER CONFIDENCE INDEX FELL 1.1% IN AUGUST TO 40.2 POINTS, marking the second straight monthly decline after July's 4.8% drop, though it remains above year-ago levels. The deterioration was driven by the personal situation component, down 3.2%, and durable goods purchase intentions, down 4.0%, while future expectations improved slightly.
¿Qué variables macro avanzan de manera positiva y cuáles se encuentran bajo tensión?
Nuestro equipo de Estrategia presenta cuáles son los puntos que consideramos que avanzan de manera positiva y aquellos otros que se encuentran bajo tensión.
✅ DATO POSITIVO DE LA SEMANA
La balanza comercial cerró julio con un saldo positivo de USD 2.115 M, más del doble que un año atrás y el trigésimo segundo consecutivo con resultado favorable. Las exportaciones totalizaron USD 8.854 M, subiendo 14,1% i.a. impulsadas por precios (+12,4%), con Combustibles y energía liderando el avance (+97,8% i.a., USD 744 M adicionales por petróleo crudo y carburantes) y Manufacturas de origen industrial y agropecuario aportando alzas de 11,2% y 4,9% i.a. Las importaciones sumaron USD 6.739 M, cayendo 1,7% i.a. por la baja de 9,2% en cantidades, con Bienes intermedios como único uso económico en alza (+16,5% i.a.). En el acumulado del año el superávit llegó a USD 16.080 M contra USD 3.669 M de igual período de 2025, con una mejora de 2,8% en los términos del intercambio que implicó una ganancia de USD 1.490 M.

⚠️ A MONITOREAR
El martes el Gobierno llevó a cabo el canje de la LELINK D31G6 por los nuevos instrumentos D30S6 y D30O6, buscando descomprimir el vencimiento más grande de un título dollar linked en lo que va del año. A pesar de ofrecer tasas relativamente generosas (TEA de 10,53% para el D30S6 y de 7,98% para el D30O6), la adhesión fue baja: solo se canjearon USD 1.354 millones, equivalentes al 34,1% del circulante, de los cuales USD 1.213 millones migraron al D30S6 y USD 141 millones al D30O6. De este modo, quedó un remanente de USD 2.600 millones que se pagará el 31/8, tomando como referencia el fixing del A3500 del miércoles 26/8. La baja adhesión pone de relieve la resistencia del mercado a extender duration en instrumentos dollar linked, aun con condiciones de tasa atractivas.

🚨 RIESGO
La tasa del bono del Tesoro de EE. UU. a 30 años se ubica en 5,25%, un nivel que no se registraba desde 2007: el tramo largo de la curva cotiza en máximos de casi dos décadas, presionado por el deterioro fiscal, la fuerte emisión de deuda de plazo largo y una inflación que sigue por encima del objetivo de la Reserva Federal. En la última semana, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció la ampliación del programa de recompra de deuda, que duplica el tope por operación de USD 2.000 millones a al menos USD 4.000 millones, con foco en el tramo de 10 a 30 años y vigencia entre el 9 de septiembre y el 4 de noviembre. La medida hizo retroceder los rendimientos en un primer momento. Sin embargo, el mercado la considera insuficiente frente al tamaño del stock de deuda y al volumen de emisión previsto: las tasas revirtieron casi la totalidad de la baja en menos de 48 horas y el tramo largo volvió a operar en máximos.

El EMAE registró un crecimiento de 0,8% en junio ante el impulso de los salarios públicos.
La jornada tuvo un tono mixto, con la deuda hard dollar cediendo en línea con una rueda floja para emergentes, que retrocedieron 0,5%, y una curva en pesos que se empinó con fuerza: el tramo corto subió con claridad mientras el largo quedó rezagado. En el plano macro, el INDEC publicó el EMAE de junio, el índice de salarios de junio y el intercambio comercial de julio, y la UTDT dio a conocer la confianza del consumidor de agosto.
Los soberanos en dólares cerraron a la baja, con una caída promedio de 0,9%. Los Bonares retrocedieron 1,0% y los Globales 0,8%, con una caída concentrada en el tramo largo: AL35 y GD35 perdieron 1,5% cada uno y el GD41 1,3%, mientras que el tramo corto amortiguó la rueda con bajas de 0,3% en GD30 y AO27. El riesgo país se mantuvo en 516 pb. Los BOPREAL medidos en dólar MEP cerraron prácticamente sin cambios.
La curva en pesos mostró un fuerte empinamiento. La tasa fija concentró la demanda en el tramo corto, con subas de entre 1,1% y 1,7% hasta el S30N6 y un rendimiento en torno a 2,0% y 2,2% TEM, mientras que los vencimientos de 2027 quedaron casi sin cambios. El mismo patrón se dio en los CER, donde los instrumentos hasta diciembre avanzaron entre 1,2% y 1,7% pero los largos cerraron en rojo, con el DICP 3,1% abajo y el PARP 8,3%, dejando al segmento con una baja promedio de 0,7%. Los duales CER a TAMAR retrocedieron 1,6%, los dollar-linked cerraron sin cambios y los TAMAR a tasa fija subieron 1,0%.
El tipo de cambio oficial cerró en $ 1.497,29, prácticamente sin cambios en la rueda, mientras que los financieros se movieron al alza: el dólar MEP subió 0,3% hasta $ 1.528,0 y el dólar cable 0,6% hasta $ 1.585,8, con el canje en 3,8%. El BCRA compró USD 89 M en el mercado de cambios y las reservas internacionales subieron USD 340 M hasta USD 50.342 M.
Los futuros de dólar cerraron con una baja promedio de 0,1%, con los contratos cortos operando en torno a $ 1.507 para agosto y $ 1.533,5 para septiembre, y una devaluación implícita mensual estable en torno a 1,8%. El volumen operado cayó 32,5% hasta USD 742 M y el interés abierto se redujo 11,4% hasta USD 3.634 M.
El Merval cerró sin cambios en pesos y cayó 0,8% en dólares, hasta los 1.816 puntos. Dentro del panel local lideraron Transportadora Gas del Sur con 2,8%, Banco de Valores con 1,7% e YPF con 1,5%, mientras que las mayores bajas fueron Banco Macro con 2,9%, BBVA Argentina con 2,3% y Sociedad Comercial del Plata con 2,0%. Los ADRs subieron 0,4% en promedio, con Bioceres 7,3% arriba, Adecoagro 4,5% y Vista 3,1%, y con Banco Macro 4,0% abajo, BBVA 2,8% e IRSA 1,8%.
El EMAE creció 0,8% s.e. en junio, cortando dos meses consecutivos de caídas (-1,6% en abril y -0,6% en mayo) y acelerando a 2,7% i.a. desde 0,4% en mayo. Aun así, el nivel desestacionalizado sigue por debajo del pico de marzo, de modo que el rebote recompone parte de lo perdido pero no marca todavía una salida del amesetamiento.
El índice de salarios subió 2,9% m/m en junio y 35,7% i.a., acelerando desde 2,2% en mayo. Con una inflación de 1,9% en el mes, el salario real avanzó cerca de 1,0% m/m. La dinámica sigue traccionada por el sector público, que subió 3,4% por la paritaria universitaria, y por el privado no registrado, con 4,4%, mientras que el privado registrado avanzó 1,9% y quedó apenas en línea con los precios, acumulando un rezago frente a la inflación en la comparación interanual.
La balanza comercial de julio arrojó un superávit de USD 2.115 M, el trigésimo segundo consecutivo, con exportaciones por USD 8.854 M y crecimiento de 14,1% i.a. e importaciones por USD 6.739 M con una baja de 1,7% i.a. El superávit se ubicó por debajo de los USD 2.235 M de junio y las exportaciones desaceleraron respecto del 25,2% i.a. previo, en un acumulado que igualmente muestra un saldo de USD 16.080 M en siete meses contra USD 3.669 M de un año atrás.
El ICC de la UTDT cayó 1,1% en agosto hasta 40,2 puntos, encadenando el segundo mes consecutivo de baja tras el retroceso de 4,8% en julio, aunque se mantiene por encima del nivel de un año atrás. El deterioro se explicó por la situación personal, que retrocedió 3,2%, y por la intención de compra de durables, 4,0% abajo, mientras que las expectativas futuras mejoraron levemente.
El petróleo tocó máximos desde julio por sanciones contra Irán, presionando rendimientos y acciones.
Las acciones estadounidenses cerraron a la baja en la rueda del jueves, en una jornada dominada por el regreso de la presión sobre los rendimientos y por el encarecimiento de la energía. El alivio que había generado el anuncio del Tesoro de duplicar sus recompras de deuda de largo plazo se agotó en pocas horas: el mercado pasó a leer la intervención como un paliativo de corto alcance que, al ampliar la liquidez en dólares, agrava el problema inflacionario de fondo. Sobre ese cuadro se superpuso el anuncio del presidente Donald Trump de un paquete integral de medidas económicas contra Irán, que definió como una "guerra económica" y que prolongó el bloqueo sobre los buques que cruzan el Golfo Pérsico, llevando al petróleo a su nivel más alto desde el 24 de julio. Los rendimientos del Tesoro subieron a lo largo de toda la curva, el dólar operó prácticamente sin cambios y el oro se sostuvo en máximos desde junio. El derrumbe de Walmart, con la peor rueda de la acción en cuatro años, agregó una señal de deterioro del consumo.
El S&P 500 cayó un 0,9% hasta 7.647,58, el Nasdaq retrocedió un 0,7% y el Dow Jones perdió un 1,3% (704 puntos) hasta 52.778; el índice de small caps cedió un 1,3%. El protagonista de la rueda fue Walmart, que se hundió un 9,1% en su mayor caída diaria en cuatro años: la compañía reportó una ganancia por acción ajustada de USD 0,81, por encima de lo esperado, pero las ventas del segundo trimestre quedaron por debajo de las previsiones y arrastraron al resto del consumo, con Home Depot cediendo un 2,9%. Los bancos también operaron en terreno negativo, con JPMorgan retrocediendo un 1,6% y Morgan Stanley un 3,2%, mientras Boeing perdió un 3,1%. Los grandes proveedores de infraestructura para inteligencia artificial cerraron mayoritariamente a la baja luego de los resultados flojos de OpenAI, que no logró crecer al ritmo de su rival Anthropic: Amazon cayó un 2,1%, Apple un 1,8%, Alphabet un 1,2%, Microsoft un 0,7% y Nvidia un 0,4%. En sentido contrario, el complejo de memorias volvió a diferenciarse, con Micron subiendo un 4,2% y Broadcom un 0,5%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 0,1%. Los mercados emergentes ganaron un 0,8%, impulsados por Corea del Sur, donde el KOSPI trepó un 5,9%: Samsung Electronics avanzó un 9,5% tras informarse un programa de retorno al accionista superior a KRW 100 billones y SK hynix un 12,8% luego de anunciar una recompra y cancelación récord de KRW 40 billones. Latam subió un 0,2%, mientras que Europa retrocedió un 0,3% y Japón un 0,5%. En Europa, el Euro STOXX 50 cedió un 0,4% hasta 6.422 y el DAX cerró en un mínimo de casi tres semanas, con el segmento de lujo bajo presión por las señales de demanda en China: LVMH y Adidas perdieron un 3% y Hermès un 2%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron en toda la curva y borraron la baja posterior al anuncio del programa de recompras. La UST2Y avanzó 3 pb hasta 4,20%, la UST10Y subió 6 pb hasta 4,71%, a 5 pb del máximo de veinte meses alcanzado esta semana, y la UST30Y ganó 6 pb hasta 5,25%. El Tesoro había comunicado que al menos duplicará las recompras de títulos largos hasta USD 4.000 M en el próximo trimestre, en línea con la intervención conjunta sobre el yen y con el pedido de ampliar el límite de la facilidad FIMA de la Reserva Federal; el efecto se diluyó frente al peso del mayor déficit, de la emisión vinculada a las compañías de inteligencia artificial y de las señales del presidente de la Fed, Warsh, en cuanto a que una suba de tasas no sería su herramienta preferida para contener la inflación. El bono alemán a 10 años subió 1 pb hasta 3,26%, su nivel más alto desde marzo de 2011, y el japonés avanzó 4 pb hasta 2,85%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 68% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión de septiembre, frente a cerca del 70% de la rueda previa, con una probabilidad implícita de suba de 25 pb próxima al 32%. El índice de bonos del Tesoro cayó un 0,3%, los corporativos Investment Grade un 0,5%, los High Yield un 0,2% y la deuda de mercados emergentes un 0,5%.
El US Dollar Index subió un 0,1% hasta 98,88. No varió frente al euro, perdió un 0,2% frente a la libra y ganó un 0,6% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 0,5% y cerró en USDBRL 5,19.
El petróleo WTI subió un 2,2% hasta USD 86,2 el barril, su nivel más alto desde el 24 de julio, y el Brent avanzó un 1,7% hasta USD 93,2. El driver fue el paquete de restricciones anunciado por Trump, orientado a aislar a Teherán de los canales financieros y comerciales internacionales (bancos, empresas, registros navieros, transferencias de efectivo y redes de contrabando), con el objetivo de forzar una negociación sobre el conflicto, el programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz. Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes, mientras el crudo del resto de los productores del Golfo continúa atravesando el estrecho con riesgos elevados para la navegación. Las medidas se conocieron un día después de que los Emiratos Árabes Unidos suspendieran sus vínculos económicos con Irán tras acusar a Teherán de haber lanzado misiles sobre su territorio. El encarecimiento se extendió al gas: la referencia europea subió un 2,7% hasta EUR 65,1 el MWh, máximo desde enero de 2023, y el carbón coquizable saltó un 9,6%. El oro operó sin cambios en USD 4.516 la onza, sosteniéndose en el nivel más alto desde junio y acumulando un alza del 10,7% en el mes y del 35,2% i.a., mientras la plata subió un 1,7% hasta USD 68,1 la onza, su máximo en dos meses, favorecida por la demanda industrial y por el renovado atractivo de los activos reales frente a la percepción de que Washington busca reprimir activamente los costos de financiamiento. La soja cedió un 0,1% hasta USD 448,4 la tonelada y el cobre retrocedió un 0,4% hasta USD 6,46 la libra.
El índice manufacturero de la Reserva Federal de Filadelfia de agosto se ubicó en 47,4 puntos, muy por encima de los 25 esperados y de los 41,4 de julio, en la lectura más alta desde 2021. La composición fue mixta pero constructiva: el empleo trepó de 10,0 a 27,9 puntos, la inversión en bienes de capital de 30,1 a 48,2 y las expectativas a seis meses de 34,4 a 73,6, mientras los nuevos pedidos moderaron de 37,0 a 30,1 y los precios pagados cedieron de 53,9 a 40,9. En el mercado laboral, las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 15 de agosto cayeron a 206.000, por debajo de las 210.000 esperadas y de las 212.000 de la semana previa, mientras que las continuas de la semana al 8 de agosto subieron a 1.799.000. El índice líder del Conference Board avanzó un 0,2% m/m en julio, frente al 0,1% proyectado. En Europa, los precios al productor de Alemania subieron un 1,1% m/m en julio y aceleraron del 1,8% al 3% i.a., por encima del 2,7% esperado, un registro que refuerza el traspaso del shock energético a la cadena mayorista y que explica en parte la tensión del tramo largo europeo. Hoy se publican las lecturas preliminares de los índices de gestores de compras de agosto para EE. UU., la zona euro y el Reino Unido, con el compuesto estadounidense partiendo de 54,5 puntos en julio, junto con la confianza del consumidor de la zona euro y las ventas minoristas británicas. La próxima semana concentra el simposio de Jackson Hole y la publicación del deflactor del gasto de consumo de julio, con un consenso del 0,2% m/m para el núcleo.
Resumen
Durante el segundo trimestre pasó algo que conviene mirar de cerca. Hasta el año pasado, las grandes tecnológicas financiaban sus centros de datos con la caja que generaban sus propios negocios. Ya no. En los tres meses cerrados en junio invirtieron unos USD 192.000 millones, prácticamente todo su flujo de caja operativo, y la diferencia se está cubriendo con deuda. En seis meses, la deuda financiera de Alphabet, Amazon, Microsoft, Meta y Oracle pasó de USD 312.000 millones a USD 486.000 millones.
Eso conecta con la pregunta que más nos hacen: ¿qué está pasando con las tasas?. El Tesoro ya acumula un déficit mayor al de todo el ejercicio anterior y hoy compite por los mismos compradores con el sector corporativo de mejor calidad del mundo. La consecuencia se ve en la parte larga de la curva.
Los balances del trimestre fueron muy buenos, pero conviene leerlos con cuidado: buena parte de la mejora no vino del negocio.
Esperamos tasas largas altas por más tiempo, no creemos que la Fed suba en septiembre y preferimos calidad y plazos cortos.



El financiamiento
Vale la pena detenerse en cómo se financia hoy la inversión en inteligencia artificial, porque ahí está la novedad del trimestre.
Los balances presentados ante la SEC son elocuentes. Amazon invirtió USD 54.200 millones y generó USD 45.400 millones de caja operativa. Alphabet invirtió USD 44.900 millones y generó USD 39.100 millones. Meta y Oracle quedaron prácticamente empatadas entre lo que gastan y lo que producen. Solo Microsoft conserva un margen cómodo.
Cuando eso ocurre, la diferencia sale del mercado de deuda. En seis meses Alphabet duplicó su deuda financiera y Amazon casi la duplicó. Oracle y Meta la subieron alrededor de 40%. Microsoft es la excepción aparente: redujo su deuda de mercado, pero sus pasivos por arrendamientos financieros crecieron con fuerza. El apalancamiento no desapareció, cambió de forma.
Hay además un compromiso que todavía no aparece en el balance. Las cinco tienen firmados arrendamientos de centros de datos por más de un billón de dólares que aún no comenzaron, con plazos que llegan hasta la década próxima.
Nada de esto es hoy un problema de solvencia. Son emisores con caja holgada y poco endeudados frente a lo que generan. El punto es de mercado: cuánto papel le está pidiendo este sector al inversor de renta fija, y a qué plazo.

Las ganancias
La temporada de balances fue, en apariencia, extraordinaria. Conviene entender de dónde salió esa mejora, porque no toda es de la misma naturaleza.
Alphabet aumentó sus ingresos un 24% y su resultado operativo un 30%, dos números muy buenos. Su utilidad neta creció casi 300%. La diferencia está en su propio balance: el resultado no operativo del trimestre superó los USD 98.000 millones, casi todo por revalorización de participaciones, buena parte en compañías que no cotizan. La empresa informa una posición de USD 94.100 millones en SpaceX.
Amazon repite el patrón y lo dice con todas las letras: USD 53.400 millones de resultado no operativo antes de impuestos, atribuidos principalmente a sus inversiones en Anthropic. Su negocio creció 20% en ingresos y 43% en resultado operativo. Muy bien, pero lejos del 245% de la última línea.
Meta funciona como contraprueba. Sus ingresos crecieron 28%, más que los de sus pares, y su utilidad neta cayó 14%. Hace el mismo esfuerzo de inversión y carga la misma depreciación, pero no tiene participaciones que revalorizar.
No decimos que esas ganancias sean ficticias. Decimos que son de valuación, no realizadas y sobre activos poco líquidos. De ahí una recomendación práctica: leer el crecimiento de las ganancias contra el de los ingresos.

La macro y la Fed
El telón de fondo macroeconómico se volvió más ambiguo, y eso importa porque condiciona a la Fed.
Por el lado bueno, la inflación cedió. El temor de mitad de año era que el salto del petróleo se trasladara al resto de los precios, y no ocurrió: el índice general desaceleró a 3,4% interanual desde el pico de 4,2% de mayo, y la medida que excluye alimentos y energía está en 2,5%. Fue un shock de precios relativos antes que un problema de inflación.
Por el lado malo, el empleo se dio vuelta. Julio cerró con pérdida neta de puestos y las revisiones previas fueron severas. La desocupación bajó, pero por menor participación más que por fortaleza de la demanda de trabajo. La actividad sigue creciendo a ritmo moderado, con un consumo que se sostiene mejor de lo que sugiere el dato agregado.
La Fed mantuvo la tasa a fines de julio, con tres miembros votando por subirla, y su presidente fue enfático en que no habrá tolerancia con una inflación por encima de la meta.
Nosotros no creemos que la Fed suba la tasa en septiembre. Con el empleo contrayéndose, la inflación núcleo desacelerando y las expectativas implícitas en los bonos ancladas cerca de la meta, subir sería difícil de justificar. Esperamos una pausa prolongada, sin recortes en lo que resta del año.

Las tasas largas
Si la Fed no se mueve y la inflación cede, uno esperaría tasas más bajas. En la parte larga está pasando lo contrario, y esa aparente contradicción es lo más interesante del momento.
Desde fines de junio, el rendimiento del bono a dos años casi no se movió, mientras el de 10 subió con claridad y el de 30 superó el 5,25%, su nivel más alto en casi dos décadas. La curva se empinó, pero por el lado largo.
Un empinamiento así suele leerse como señal de mayor crecimiento esperado. No es el caso: el empleo se contrae. Tampoco es un problema de expectativas de inflación, porque las que surgen de los bonos indexados están cerca de la meta. Queda la explicación más simple, que es la oferta.
Y acá vuelve el hilo del principio. El Tesoro lleva acumulado un déficit superior al de todo el año anterior, con intereses que ya superan los USD 900.000 millones. A ese oferente permanente se le sumó un emisor nuevo y grande, que son las tecnológicas financiando centros de datos. Compiten por el mismo comprador y por el mismo plazo.
La conclusión es incómoda pero clara. El tramo largo dejó de funcionar como cobertura frente a una desaceleración. Por eso hoy preferimos tomar riesgo de crédito antes que riesgo de duración.

Perspectivas
Nuestro escenario base descansa sobre un supuesto: que el mercado de bonos absorba sin sobresaltos la oferta conjunta del Tesoro y del ciclo de inversión en tecnología. Bajo ese supuesto esperamos que el bono a 10 años se mueva entre 4,75% y 5,00%, que el de 30 se sostenga por encima de 5,25% y que la Fed no toque la tasa en lo que queda de 2026.
No anticipamos una crisis de crédito ni una caída abrupta de las acciones. Los diferenciales siguen comprimidos, los emisores tienen balances sólidos y el consumo sostiene la actividad. Sí esperamos un proceso más lento: que la ganancia contable converja hacia la ganancia operativa, y que el múltiplo se comprima en el camino.
Seguimos tres riesgos. El energético, con el Estrecho de Ormuz aún cerrado y la reserva estratégica estadounidense en su nivel más bajo desde 1982. El monetario, porque si la Fed confirma un sesgo más duro del que el mercado descuenta, el tramo corto tendrá que ajustar. Y el de resultados, que se irá despejando a medida que veamos si el patrón de revalorizaciones se repite en el resto del sector.
En cartera, esto se traduce en preferir calidad sobre rendimiento y liquidez sobre duración.

*Los datos utilizados en el presente informe tienen fecha de cierre 18 de agosto de 2026.
Local news: Argentina today.
LOCAL MARKETS MOVED AGAINST THE EXTERNAL GRAIN, as emerging market debt closed higher while Argentine dollar sovereigns lost ground again and country risk stretched to a new three-month high, led lower by local-law bonds. In pesos, the session showed a defensive bias in the short end, which sold off against long-dated and dual bonds, a sign the market sees no room for a rate cut in the near term. The official exchange rate kept drifting higher and dragged the financial dollars along with it, with the BCRA buying a marginal amount of currency. In equities, the local panel ended in the red, in contrast to Argentine stocks listed in New York.
DOLLAR BONDS CLOSED LOWER, with hard-dollar sovereign debt down 0.2% on average, decoupling from emerging market debt, which traded higher. Weakness was concentrated in local-law bonds: Bonares fell 0.5% while Globales gave up just 0.1%, with a mixed performance within the NY-law curve, where the GD29 rose 1.0% and the GD46 0.6%, in contrast with the AL41, which sank 1.3%, and the AL30, which lost 0.6%. Against this backdrop, country risk added 6 bp to close at 517 bp, its highest level in three months.
PESO CURVES ENDED MIXED IN USD TERMS, as CER-linked duals to TAMAR led with a 1.8% gain, followed by CER bonds, up 0.0%; dollar-linked notes edged down 0.1% and fixed-rate paper fell 0.4%. Repo (caución) traded between 27% and 30% NAR, well below short-end yields, which helps explain the selling pressure on those maturities.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.2%, closing at $1,497.53 and bringing its August gain to 0.6%. The financial dollars followed suit: the MEP rate advanced 0.3% to $1,523.94 and the CCL rate gained 0.1% to end at $1,576.57, leaving the spread (canje) at 3.5%. The BCRA bought USD 15M on the day, bringing its August total to USD 355M and its year-to-date total to USD 13,692M. Separately, gross reserves rose USD 410M to close at USD 50,002M.
THE MERVAL FELL 0.6% IN PESOS AND IN CCL DOLLAR TERMS, closing at USD 1,829.7 in a selective session where the local panel failed to sustain its momentum. At the sector level, Real Estate, Consumer Staples and Construction led gains, while losses were concentrated in Financials, Consumer Discretionary and Energy. Among local stocks, Cresud stood out with a 5.1% gain, Sociedad Comercial del Plata with 3.7% and IRSA with 3.3%, while the steepest declines were for Banco BBVA Argentina, down 2.7%, Ternium, down 2.1%, and Banco Supervielle, down 1.8%. New York-listed shares outperformed, up 1.2% on average, led by Adecoagro with 7.7%, MercadoLibre with 7.3% and Globant with 5.9%, while BBVA and Vista Energy, both down 1.9%, and Galicia, down 1.5%, lagged.
El riesgo país subió a 517 puntos básicos mientras los mercados rechazan menores tasas en pesos.
La plaza local se movió a contramano del clima externo. Mientras la deuda emergente cerró con avances, los soberanos argentinos en dólares volvieron a ceder terreno y el riesgo país se estiró hasta un nuevo máximo de tres meses, con la ley local marcando el paso de la baja. En pesos la rueda tuvo un sesgo defensivo en los tramos cortos, que se desarmaron contra plazos largos y duales, en una señal de que el mercado no ve espacio para una baja de tasas en el corto plazo. El tipo de cambio oficial siguió moviéndose al alza y arrastró a los financieros, con el BCRA comprando divisas en un monto marginal. En renta variable el panel local terminó en rojo, en contraste con las acciones que cotizan en Nueva York.
Los bonos en dólares cerraron a la baja, con una caída promedio de 0,2% para el conjunto de la deuda soberana hard dollar, desacoplándose de la deuda emergente, que operó al alza. La caída se concentró en la ley local: los Bonares retrocedieron 0,5% mientras que los Globales cedieron apenas 0,1%, con un comportamiento heterogéneo dentro de la curva ley NY, donde el GD29 subió 1,0% y el GD46 0,6%, en contraste con el AL41, que se hundió 1,3%, y el AL30, que perdió 0,6%. En este marco, el riesgo país sumó 6 pb y cerró en 517 pb, el nivel más alto en tres meses.
La curva en pesos cerró dispar. Los duales CER a TAMAR lideraron con una suba de 1,9%, seguidos por los CER, que avanzaron 0,1%; los dollar-linked terminaron sin cambios y la tasa fija retrocedió 0,3%. La caución operó entre 27% y 30% TNA, muy por debajo del rendimiento del tramo corto, lo que ayuda a explicar la presión vendedora sobre esos vencimientos.
El tipo de cambio oficial subió 0,2% y cerró en $1.497,53, con lo que acumula un alza de 0,6% en lo que va de agosto. Los dólares financieros acompañaron el movimiento: el dólar MEP avanzó 0,3% hasta $1.523,94 y el dólar cable ganó 0,1% para cotizar en $1.576,57, dejando el canje en 3,5%. El BCRA compró USD 15 M en la jornada, acumulando USD 355 M en agosto y USD 13.692 M en lo que va del año. Por otro lado, el stock de reservas brutas subió USD 410 M y cerró en USD 50.002 M.
Los futuros de dólar cerraron sin cambios en promedio, con leves bajas en los contratos de septiembre a febrero y subas marginales en el tramo largo, de modo que solo acompañaron al movimiento del oficial sin novedades relevantes. El interés abierto creció USD 126 M hasta USD 4.100 M, mientras que el volumen operado casi se duplicó frente a la rueda previa, con un alza de USD 523 M hasta USD 1.100 M. Las tasas implícitas se mantienen en torno a 20,2% TNA para el contrato de agosto, 20,9% para septiembre y 21,4% para octubre.
El Merval cayó 0,6% en pesos y 0,6% medido en dólar CCL, cerrando en USD 1.829,7 en una rueda de tono selectivo donde el panel local no logró sostener el impulso. A nivel sectorial lideraron Real Estate, Consumo Básico y Construcción, mientras que las bajas se concentraron en Financiero, Consumo No Esencial y Energía. Entre las acciones locales se destacaron las subas de Cresud con 5,2%, Sociedad Comercial del Plata con 3,8% e IRSA con 3,4%, en tanto que las mayores caídas fueron para Banco BBVA Argentina con 2,6%, Ternium con 2,0% y Banco Supervielle con 1,7%. Las acciones que cotizan en Nueva York mostraron un desempeño mejor, con una suba promedio de 1,2% traccionada por AdecoAgro con 7,7%, MercadoLibre con 7,3% y Globant con 5,9%, mientras que BBVA con 1,9%, Vista Energy con 1,9% y Galicia con 1,5% quedaron rezagadas.
Tesoro interviene activamente con recompras récord; rendimientos ceden y el dólar toca mínimos.
Las acciones estadounidenses cerraron mixtas en la rueda del miércoles, en una jornada dominada por la decisión del Tesoro de duplicar el límite de recompras de títulos largos para el próximo trimestre. La medida eleva el tamaño máximo de las operaciones a USD 4.000 M y, aun siendo acotada en magnitud, consolidó la señal de que Washington está dispuesto a intervenir activamente en el mercado de bonos para contener el salto de los rendimientos en el tramo largo, luego de que la UST10Y tocara el martes máximos de veinte meses en 4,75%. Se suma a otras iniciativas recientes: la intervención conjunta con Japón para sostener al yen vendiendo euros, que evita que Tokio financie su defensa cambiaria liquidando Treasuries, y el pedido del secretario Bessent para elevar el límite de la facilidad FIMA de la Reserva Federal por encima de los USD 60.000 M. La perspectiva de mayor liquidez en dólares desde la Cuenta General del Tesoro derrumbó al índice dólar por debajo de 99 y disparó a los metales preciosos. En sentido contrario, las minutas de la reunión de julio de la Fed confirmaron que una parte del comité considera apropiada una suba de tasas este año, y el petróleo avanzó por cuarta rueda consecutiva ante la escalada en Medio Oriente.
El S&P 500 subió un 0,2% hasta 7.710,44 y el Dow Jones ganó un 0,2% hasta 53.460, mientras que el Nasdaq cayó un 0,3%; el índice de small caps avanzó un 0,5% y el VIX retrocedió un 6% hasta 14,9. El liderazgo estuvo en el sector farmacéutico: Merck trepó un 12,6% y Moderna se disparó un 177% luego de que el ensayo de su vacuna conjunta redujera la recurrencia del melanoma. El segmento minorista cerró mayormente al alza tras los balances de Target (+4,3%) y Lowe's (+2%), con la excepción de TJX (-4,2%). En el lado negativo, los resultados flojos de OpenAI presionaron a las fabricantes de chips, con AMD cediendo un 3,7% e Intel un 4%, y el sector bancario también cerró en baja. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 0,6%. Los mercados emergentes ganaron un 1,2%, Latam un 1,3% y Europa un 0,9%, en este último caso medida en dólares, ya que las plazas europeas cerraron mayormente en rojo. Japón retrocedió un 0,6% en dólares: el Nikkei se hundió un 3,2% en moneda local por la profundización de la corrección tecnológica, pero la apreciación del yen amortiguó la caída para el inversor global.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron con aplanamiento de la curva tras el anuncio del Tesoro. La UST2Y cayó 1 pb hasta 4,17%, la UST10Y retrocedió 6 pb hasta 4,65% y la UST30Y cedió 9 pb hasta 5,20%; el tramo de 20 años, epicentro de la presión de las últimas semanas, bajó 10 pb hasta 5,18%, aunque la licitación de la jornada se adjudicó a 5,204% frente al 5,163% previo. El bono alemán a 10 años operó sin cambios en 3,26%, tras haber marcado durante la jornada máximos de quince años en 3,27%, y el japonés bajó 4 pb hasta 2,90%, desde niveles no vistos desde 1996. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 69% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%–3,75% en la reunión del 16 de septiembre, frente a cerca del 68% de la rueda previa y al 63% de una semana atrás; la probabilidad implícita de una suba de 25 pb quedó en torno al 31%. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,4%, los corporativos Investment Grade un 0,7%, los High Yield un 0,2% y la deuda de mercados emergentes un 0,5%.
El US Dollar Index cayó un 0,9% hasta 98,80, el nivel más bajo desde fines de mayo. Perdió un 0,8% frente al euro, un 0,4% frente a la libra y un 0,8% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó un 0,5% y cerró en USDBRL 5,18.
El petróleo WTI subió un 1,3% hasta USD 86,0 el barril y el Brent avanzó un 0,6% hasta USD 91,6, en la cuarta rueda consecutiva de alzas. El driver siguió siendo la prima de riesgo geopolítica: los Emiratos Árabes Unidos suspendieron las transacciones financieras y económicas con Irán tras acusar a Teherán de lanzar misiles balísticos contra su territorio, Donald Trump afirmó que no hay negociaciones en curso para poner fin al conflicto, tres supertanqueros vinculados a China revirtieron su rumbo en el estrecho de Ormuz y se reportó una embarcación impactada por un proyectil en las inmediaciones. Del lado de la oferta, los productores del Golfo continúan despachando volúmenes relevantes por rutas alternativas y la actividad de refinación en EE. UU. alcanzó su mayor nivel desde septiembre de 2019, lo que limitó el avance. El oro subió un 4,3% hasta USD 4.523 la onza, el máximo desde principios de junio, y la plata trepó un 5,8% hasta USD 67,0 la onza; el platino acompañó con una suba del 5,5%. El impulso combinó la caída de los rendimientos largos, que reduce el costo de oportunidad de mantener activos sin cupón, con la expectativa de mayor liquidez en dólares y la debilidad de la divisa. La soja subió un 1,7% hasta USD 448,6 la tonelada, en línea con la firmeza generalizada del complejo agrícola, y el cobre avanzó un 0,3% hasta USD 6,50 la libra.
El dato relevante de la jornada fueron las minutas de la reunión de julio de la Reserva Federal. El documento mostró que los funcionarios mantienen la preocupación por la persistencia inflacionaria y por la posibilidad de que se requieran subas adicionales de tasas si las presiones de precios no ceden. Varios miembros consideraron que las condiciones financieras podrían no haber sido lo suficientemente restrictivas, mientras que otros señalaron que el endurecimiento ya operado por el mercado está contribuyendo al objetivo de moderar la demanda. El grupo que votó por subir la tasa en julio argumentó que un movimiento inmediato habría reducido la necesidad de ajustes mayores más adelante. En términos generales, el comité evaluó que los riesgos inflacionarios están sesgados al alza. Corresponde señalar, no obstante, que la reunión se celebró antes de la publicación de los datos de empleo e inflación posteriores, más débiles de lo previsto, por lo que la discusión probablemente sobrestima el grado de restricción que hoy descuenta el mercado. En el Reino Unido, la inflación de julio se aceleró del 2,6% al 2,9% i.a., en línea con lo esperado, lo que llevó a los operadores a moderar levemente las apuestas por una suba de tasas del Banco de Inglaterra este año. En materia de energía, los inventarios de crudo en EE. UU. aumentaron 4,405 millones de barriles en la semana al 14 de agosto, frente a la caída de 0,6 millones esperada y en el tercer incremento consecutivo, mientras que los destilados cayeron 1,53 millones hasta el nivel más bajo en más de un mes. Hoy se publican las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 15 de agosto, con un consenso de 210.000 frente a las 209.000 previas, el índice manufacturero de la Fed de Filadelfia de agosto, para el que se espera un retroceso de 41,4 a 25 puntos, y el índice líder del Conference Board de julio, con una proyección de suba del 0,1% m/m tras el –0,2% de junio.
Local news: Argentina today.
ARGENTINE ASSETS TRADED CLEARLY OFFERED in the week's first session, shortened by Monday's holiday. Dollar sovereigns decoupled to the downside from EM debt, which only edged lower, with country risk back above 500 bps, while the peso curve traded with a selling bias concentrated in the belly and long end amid liquidity that remains tight. The day's focus was on the Treasury's swap of the LELINK D31G6, aimed at easing the month-end maturity. On the fiscal and price front, July brought a new financial surplus and a further slowdown in wholesale inflation, but neither was enough to support sentiment.
THE TREASURY CARRIED OUT THE SWAP OF THE LELINK D31G6, maturing August 31, offering the LELINK D30S6 and D30O6 in exchange, maturing at the end of September and October. Of 255 bids received, participation reached just 34.1% of the outstanding stock, with USD 1,213 M awarded in the D30S6 at a price of USD 989.90 per USD 1,000 of face value and USD 141 M in the D30O6 at USD 986.00.
USD BONDS OPENED THE WEEK WITH BROAD-BASED LOSSES, with sovereign debt down 1.8% on average, as Bonares fell 1.9% and Globales 1.7%. The damage was concentrated in the long end, with the GD46 losing 2.9%, the GD38 2.4% and the AL35 2.3%, while the short end cushioned part of the adjustment. The move far outpaced EM debt, which only slipped at the margin, pointing to local factors behind the decline. Against that backdrop, country risk rose 27 bps to close at 506 bps. Bopreal notes were more defensive, edging down just 0.3% in MEP dollar terms.
PESO CURVES FELL FURTHER IN USD TERMS, with a clear slope by tenor. CER/TAMAR duals were hit hardest, down 1.9%, followed by CER notes, off 1.4%, and fixed-rate paper, down 1.3%; dollar-linked notes held up best but still slipped 0.9%, with the D31M7 down 0.3% in a session marked by the D31G6 swap. Liquidity remains tight, with overnight rates holding around 24% NAR, TAMAR at 24.56%, and short-dated fixed-rate paper yielding around 27% NAR.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.4% TO CLOSE AT $1,494.13, up 0.4% so far this month. The financial rates moved more sharply: the MEP dollar gained 0.9% to $1,519.77 and the CCL dollar rose 0.9% to $1,574.91, with the spread at 3.6%. Separately, the BCRA bought USD 10 M on the day, taking August purchases to USD 339 M and USD 13,676 M so far this year. Gross reserves, meanwhile, rose USD 96 M to close at USD 49,592 M.
THE MERVAL FELL 1.7% IN CCL TERMS (-1.9% in pesos), closing at USD 1,840.8, in a session with selling extended across nearly the entire panel. Energy was the only sector higher, up 0.3%, while Industrials fell 4.4%, Materials 4.3% and Financials 3.8%. Among local shares, only YPF gained, up 1.0%, while Mirgor slipped 0.7%; Transener lost 6.2%, Transportadora de Gas del Norte 5.6% and Ternium 5.4%. On Wall Street, ADRs fell 1.8% on average, with AdecoAgro up 5.9% and Globant 2.9%, against declines in Bioceres (-4.7%), Corporación América (-4.2%) and YPF (-3.8%).
INDEC REPORTED THAT WHOLESALE PRICES (IPIM) ROSE 0.8% M/M IN JULY, decelerating from June's 1.1% and taking the year-to-date increase to 16.6%, with a 31.1% y/y change. The breakdown shows very uneven dynamics: primary products fell 2.2%, dragged down by crude oil and gas, which plunged 9.2% and subtracted 0.91 pp from the headline, while manufactured goods and electricity rose 1.8%, with electricity up 5.8%, motor vehicles 2.7% and chemicals 2.0%. Agricultural products rose 3.6%, contributing 0.39 pp, and imported goods gained 0.5%.
ON THE FISCAL SIDE, the National Public Sector posted a primary surplus of ARS 2.96 trillion and a financial surplus of ARS 244,897 M in July, in a month marked by heavy interest payments of ARS 2.72 trillion on Globales and Bonares coupons. Primary spending fell 7% y/y in real terms, and the year-to-date primary result stands at around 0.9% of GDP, versus the 1.4% target agreed with the IMF.
Los bonos soberanos bajaron 1,8% mientras el riesgo país llegó a 506 puntos básicos.
La primera rueda de la semana, acortada por el feriado del lunes, dejó a los activos argentinos claramente ofrecidos. Los soberanos en dólares se despegaron a la baja de una deuda emergente que apenas cedió en el margen, con el riesgo país volviendo a los 500 pb, mientras la curva en pesos operó con sesgo vendedor concentrado en los tramos medio y largo y una liquidez que sigue ajustada. El foco del día estuvo en el canje de la LELINK D31G6 que ofreció el Tesoro para descomprimir el vencimiento de fin de mes. En el plano fiscal y de precios, julio trajo un nuevo superávit financiero y una nueva desaceleración de la inflación mayorista, pero ninguno de los dos datos alcanzó para sostener el ánimo.
El Tesoro llevó adelante el canje de la LELINK D31G6, con vencimiento el 31 de agosto, ofreciendo a cambio las LELINK D30S6 y D30O6, con vencimientos a fines de septiembre y octubre. Sobre 255 ofertas recibidas, la adhesión alcanzó 34,1% del circulante y se adjudicaron USD 1.213 M en la D30S6 a un precio de USD 989,90 por cada USD 1.000 de valor nominal y USD 141 M en la D30O6 a USD 986,00.
Los bonos en dólares abrieron la semana con caídas generalizadas y la deuda soberana retrocedió 1,8% en promedio, con los Bonares cediendo 1,9% y los Globales 1,7%. La caídad se concentró en el tramo largo, con el GD46 perdiendo 2,9%, el GD38 2,4% y el AL35 2,3%, mientras el tramo corto amortiguó parte del ajuste. El movimiento superó ampliamente al de la deuda emergente, que solo cayó en el margen, de modo que el retroceso respondió a factores locales. En ese marco, el riesgo país subió 27 pb y cerró en 506 pb. Los BOPREAL mostraron un comportamiento más defensivo y medidos en dólar MEP retrocedieron apenas 0,3%.
La curva en pesos cerró en terreno negativo con una clara pendiente por tramos. Los duales de CER/TAMAR fueron los más castigados con una baja de 1,0%, seguidos por los CER, que cedieron 0,5%, y por la tasa fija, que retrocedió 0,4%; los dollar linked terminaron sin cambios y fueron el único segmento que resistió, con el D31M7 avanzando 0,6% en una jornada marcada por el canje de la D31G6. La liquidez sigue ajustada y las tasas overnight se mantuvieron en torno al 24% TNA, con la TAMAR en 24,56% y el tramo corto de tasa fija rindiendo en torno al 27% TNA.
El tipo de cambio oficial subió 0,4% y cerró en $ 1.494,13, acumulando un alza de 0,4% en lo que va del mes. Los financieros se movieron con mayor fuerza: el dólar MEP avanzó 0,9% hasta $ 1.519,77 y el dólar cable subió 0,9% hasta $ 1.574,91, con el canje en 3,6%. Por otro lado, el BCRA compró USD 10 M en la jornada, acumulando USD 339 M en agosto y USD 13.676 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 96 M y cerró en USD 49.592 M.
Los futuros de dólar cerraron con un alza promedio de 0,4%, acompañando al oficial sin sobresaltos. El interés abierto se redujo en USD 26 M hasta USD 3.973 M y el volumen operado cayó USD 154 M respecto de la rueda previa, hasta USD 577 M. Las tasas implícitas quedaron en 25,1% TNA para el contrato de agosto, 22,7% para septiembre y 22,9% para octubre.
El Merval cayó 1,9% en pesos y 1,7% medido en dólar cable, cerrando en USD 1.840,8, con una rueda de ventas extendida a casi todo el panel. Energía fue el único sector en alza con una suba de 1,2%, mientras que Industria retrocedió 3,5%, Materiales 3,4% y Financiero 2,9%. Entre las acciones locales solo YPF se destacó con un avance de 1,9%, seguida por Mirgor con 0,2%, mientras que Transener perdió 5,3%, Transportadora de Gas del Norte 4,7% y Ternium 4,5%. En Wall Street los ADRs cayeron 1,8% en promedio, con AdecoAgro subiendo 5,9% y Globant 2,9%, frente a las bajas de Bioceres con 4,7%, Corporación América con 4,2% e YPF con 3,8%.
El INDEC informó que el IPIM subió 0,8% m/m en julio, desacelerando frente al 1,1% de junio y acumulando 16,6% en el año, con una variación interanual de 31,1%. La apertura del dato muestra dinámicas muy dispares: los productos primarios cayeron 2,2% arrastrados por petróleo crudo y gas, que se desplomó 9,2% y restó 0,91 p.p. al nivel general, mientras que los manufacturados y energía eléctrica subieron 1,8%, con energía eléctrica avanzando 5,8%, vehículos automotores 2,7% y sustancias y productos químicos 2,0%. Los productos agropecuarios subieron 3,6% y aportaron 0,39 p.p., y los importados avanzaron 0,5%.
Por el lado fiscal, el Sector Público Nacional registró en julio un superávit primario de $ 2,96 billones y un superávit financiero de $ 244.897 M, en un mes de fuerte concentración de pagos de intereses por $ 2,72 billones correspondientes a cupones de Globales y Bonares. El gasto primario cayó 7% i.a. en términos reales y el resultado primario acumulado del año se ubica en torno a 0,9% del PBI, frente a la meta de 1,4% acordada con el FMI.
El Nasdaq se desplomó por las ventas de valores tecnológicos mientras suben las tasas y el petróleo.
Las acciones estadounidenses cerraron a la baja en la rueda del martes, en la tercera caída consecutiva de los tres índices principales. El driver fue una fuerte liquidación en los fabricantes de chips vinculados a la inteligencia artificial, sobre un telón de fondo de rendimientos soberanos elevados en todo el mundo y precios de la energía en alza. La aversión al tramo largo de las curvas, alimentada por el aumento del gasto deficitario, la avalancha de emisión corporativa asociada al ciclo de inversión en IA y el temor a que la inflación se torne persistente, mantuvo a la tasa de 30 años cerca del máximo de 19 años alcanzado el lunes, aunque los rendimientos aflojaron levemente sobre el cierre. El estancamiento de la negociación entre Estados Unidos e Irán volvió a empujar al crudo y castigó a los metales preciosos.
El S&P 500 cayó un 0,7% hasta 7.691,76, el Nasdaq retrocedió un 1,3% hasta 26.289,71 y el Dow Jones perdió un 0,2% (116 puntos) hasta 53.343,40; el índice de small caps cedió un 1,3% y el índice de volatilidad implícita subió un 4,3% hasta 15,84. El castigo se concentró en el complejo de semiconductores: SanDisk se hundió un 9%, Micron perdió un 7%, Intel un 6,6%, AMD un 4,3%, Broadcom un 3,2% y Nvidia un 2,3%. La toma de ganancias se extendió al resto del ecosistema de IA, con Meta cayendo un 4,4% y Oracle un 2,7%, mientras que Tesla cedió un 0,7%. Las entidades financieras más sensibles al crédito también operaron en negativo, con Goldman Sachs perdiendo un 1% y Citigroup un 0,6%. Home Depot retrocedió un 0,3% pese a superar las estimaciones de resultados, penalizada por el costo del financiamiento hipotecario y el enfriamiento del mercado inmobiliario. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó un 1,7%. Los mercados emergentes retrocedieron un 2,9%, castigados por los mercados asiáticos más expuestos a la cadena de suministro de IA; Japón perdió un 2,9%, Latam un 1,2% y Europa un 0,7%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron levemente desde los máximos recientes, aunque se mantuvieron en niveles no vistos en años. La UST2Y operó sin cambios en 4,18%, la UST10Y cayó 1 pb hasta 4,71% luego de tocar 4,75% en el intradiario, el nivel más alto en veinte meses, y la UST30Y retrocedió 3 pb hasta 5,28%, tras el máximo de diecinueve años en 5,31% registrado el lunes. La presión sobre el tramo largo respondió al aumento de la oferta de crédito, con estimaciones que apuntan a USD 1,5 billones de emisión de deuda por parte de compañías vinculadas a la IA en el año, y a la revisión al alza del premio por plazo en un contexto de expansión fiscal generalizada en el G10. El bono alemán a 10 años subió 4 pb hasta 3,26%, el nivel más alto en más de diez años, y el japonés avanzó 1 pb hasta 2,94%, máximo desde 1996, presionado por las dudas fiscales en torno al plan de rebaja del impuesto al consumo y por la expectativa de una suba de tasas del Banco de Japón en septiembre. El mercado descuenta una probabilidad del 65% de que la Reserva Federal mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión del 16 de septiembre y del 35% de una suba de 25 pb, prácticamente sin cambios respecto de la semana previa. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,1% y los corporativos Investment Grade un 0,1%, mientras que los High Yield y la deuda de mercados emergentes cedieron un 0,1%.
El US Dollar Index operó sin cambios en 99,65. Perdió un 0,1% frente al euro, no varió frente a la libra y ganó un 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó un 0,4% y cerró en USDBRL 5,20.
El petróleo WTI subió un 0,9% hasta USD 84,94 el barril y el Brent avanzó un 0,4% hasta USD 91,02, extendiendo la recuperación de las últimas ruedas. El presidente Donald Trump afirmó que no hay negociaciones en curso ni previstas con Teherán y confirmó que el bloqueo naval sobre las exportaciones iraníes permanece en vigor, lo que aleja la reapertura efectiva del estrecho de Ormuz: el tráfico marítimo continúa prácticamente detenido y en lo que va del mes se reportaron ocho ataques a buques que intentaron transitar la vía, incluidos barcos vinculados a los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita. Tras el cierre, los datos de la industria mostraron una caída de los inventarios de crudo en EE. UU. en la semana al 14 de agosto, la primera en cinco semanas, luego del salto de 9,07 millones de barriles de la semana previa. El oro cayó un 1,8% hasta USD 4.335 la onza y la plata se desplomó un 3,9% hasta USD 63,3 la onza, penalizados por el nivel de los rendimientos soberanos; el platino retrocedió un 4%. El cobre cedió un 2,5% hasta USD 6,48 la libra. La soja subió un 0,4% hasta USD 442,8 la tonelada, en máximos de tres semanas. En relación a este último dato, la Asociación Nacional de Procesadores de Oleaginosas informó una molienda de 216,6 millones de bushels en julio, un 1,1% por encima de junio y un 10,7% i.a., y el encarecimiento del crudo dio soporte adicional a la demanda de aceite vegetal.
En el frente macroeconómico, la construcción de viviendas iniciadas se derrumbó un 12,4% mensual en julio hasta 1,239 millones de unidades anualizadas, muy por debajo del 1,35 millones esperado y del 1,415 millones revisado de junio, mientras que los permisos de construcción, indicador adelantado de la actividad futura, sorprendieron al alza con 1,443 millones de unidades, un 5% más que en junio y por encima del 1,37 millones proyectado: la divergencia sugiere que la caída obedece más al costo del financiamiento y a factores transitorios que a un deterioro estructural de la oferta. La producción industrial avanzó un 0,2% mensual, una décima menos de lo previsto, con la manufacturera también en 0,2%, y la utilización de la capacidad instalada subió a 76,3%, el nivel más alto en un año. Las ventas pendientes de viviendas cayeron un 2,3% mensual frente al 0,3% de suba esperado y acumulan un retroceso del 2,2% i.a., confirmando el enfriamiento del mercado inmobiliario ante tasas hipotecarias en torno al 6,8%. El índice de actividad de servicios de la Reserva Federal de Nueva York se desplomó de 8,7 a 0,5 puntos en agosto. Por el lado de los precios, los de exportación cayeron un 1,3% mensual, la mayor baja desde 2023, y desaceleraron del 10,2% al 8,2% i.a., mientras que los de importación retrocedieron un 0,4% mensual y del 7,1% al 5,9% i.a., un dato que descomprime en el margen las presiones inflacionarias por la vía de los bienes importados. Hoy se publican las minutas de la reunión de julio de la Fed y los inventarios semanales de crudo, y reportan resultados las principales cadenas minoristas: Target, TJX y Lowe's. Más adelante en la semana, el mercado espera las señales del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole.
News and Markets: What Happened and What Lies Ahead on the Domestic Scene
Argentina Diverges from the Region. Dollar bonds and equities closed the week in the red, with country risk climbing to two-month highs. The regional backdrop didn't help, with Latin American equities stringing together losing sessions while the U.S. was the exception, hitting records. But the magnitude of the local decline had its own explanation, with all political spaces holding meetings ahead of 2027 and polls showing the ruling party losing ground, which began pricing in the electoral scenario. The FX front showed a different picture: the official exchange rate eased session by session, FX demand kept softening, and the BCRA took the opportunity to accelerate its purchase pace, though it intervened in futures and dollar-linked instruments to sustain the reference level. The data point of the week was July inflation, which accelerated again. That was felt in hedging demand and in curves that traded with very tight liquidity, leading the Treasury to roll over maturities by shortening tenors at the latest auction. Next week the focus will be on the exchange of the dollar-linked bill maturing at month-end, which will gauge how much hedging demand the market shows, along with the activity and wage data batch.
Inflation rose in July. National CPI posted a 2.1% m/m increase in July, 0.2 pp above June's reading and slightly above market expectations of 2.0% m/m. With this result, it accumulates a 19.3% rise year-to-date and 33.8% y/y. The increase was driven by seasonal prices, which jumped 4.5% m/m on vegetables, tourism packages, and lodging services during the winter vacation season, while regulated prices moderated to 2.1% m/m. The figure to watch is core inflation, which came in at 1.8% m/m after three consecutive months of deceleration. For August we expect some moderation from the reversal of the seasonal component, though core inflation marks a floor that isn't giving way.
Dollar credit for all companies. The Government eased foreign-currency lending regulations. Until now banks could only lend dollars to hard-currency-generating companies or those with exporter guarantees. Under the new scheme, the BCRA enables financing to any legal entity, capped at 15% of dollar deposits. The prudential framework accompanies this: 125% capital requirement relative to comparable financings and FX stress tests. Companies must settle dollars through the MULC and convert them to pesos, adding supply to the FX market and limiting currency mismatch. The goal is to cheapen corporate funding versus the cost of peso credit, with explicit demand from the construction and auto sectors. With private deposits above USD 40 billion, the room for expansion is wide, though it will depend on banks' appetite amid rising delinquency.
The exchange rate eased over the week. The official exchange rate fell 0.7% and closed at $1,488.7, leaving it practically unchanged month-to-date versus July's close. It started around $1,498 and lost ground session by session, with demand weakening as the week progressed and agro supply holding around USD 130 M daily. Against that backdrop, the BCRA bought USD 218 M over the week (USD 44 M daily on average), doubling the prior week's pace (USD 22 M daily), with purchases accelerating toward the end in line with lower FX demand. The official strategy centered on sustaining the $1,500 level via intervention in futures and dollar-linked bonds. Financial rates followed with somewhat steeper declines: the MEP fell 1.1% to $1,506.6 and the CCL 1.2% to $1,560.4, with the implied spread at 3.6%.
Treasury rolls over while shortening tenors. Against maturities of about $4.5 trillion, the Treasury awarded $4.49 trillion, a 100.3% rollover. The news was the sharp shortening in tenors: average issuance maturity plunged to 111 days (3.7 months), from 325 days at the prior auction, with the entirety awarded in the short end. The menu returned to fixed rate, with the Lecap S30N6 taking 73%, complemented by CER (15%) and dollar-linked (12%) instruments. The decision to offer a short-dated menu comes as long duals were already trading around TAMAR+9%. The Treasury avoided adding further to the long end and prioritized rolling over amid very tight liquidity: the BCRA's repo stock stood at $0.83 trillion on auction day, well below July's average of $2.52 trillion. Rates cleared broadly in line with the secondary market, with a somewhat higher premium on the dollar-linked segment. In hard dollar, the Bonar AO29 reopened, this time with a maximum amount of USD 100 M between the first and second rounds, and filled the quota at a yield of 8.72%. In parallel, the Treasury Secretariat is offering an exchange on Tuesday of the August Lelink (D31G6) for the new D30S6 or D30O6, aiming to ease pressure on the month-end fixing. USD 4,439 M in face value of the August Lelink remains outstanding, almost double the USD 2,247 M that reached July's fixing, a record at the time.
Tight liquidity and hedging demand. The decision not to drain pesos came amid liquidity that remained tight, with overnight repo trading pinned near 23% NAR, showing no signs of easing. On the peso curve, TAMAR-linked instruments led gains with a 0.7% weekly rise, in line with the TAMAR rate, which closed near 24% NAR. Behind them, inflation-linked instruments advanced 0.5%, pulled by the July print, which showed an acceleration versus June and reignited hedging demand, with the strongest real-rate compression in the short end. Lecaps also rose 0.5%, with the curve trading around 2.0% EMR and somewhat more demand in the long end, which gained 0.8% versus 0.4% for the short end. Among duals, fixed-rate/TAMAR instruments matched the 0.5% gain while CER/TAMAR duals lagged slightly at 0.4%. At the other end, dollar-linked instruments closed unchanged and the dollar-linked/TAMAR dual fell 0.2%, in line with the exchange rate's weekly decline.
Political noise spills into asset prices. Outside the peso curve, which traded largely insulated from the noise, the week's focus was on the political front. Within the ruling coalition, teams from Milei and Macri met to coordinate the legislative agenda and advance a possible alliance for next year. On the opposition side, there was a summit between Kicillof, Máximo Kirchner, Massa, and Peronist governors to narrow differences and avoid internal splits. The backdrop is July's polls, which showed weaker support for the Government: Milei's voting intention has held stable for two months and remains in first place, but his approval rating has been declining throughout the year, and the margin toward a competitive 2027 scenario has narrowed. Adding to this is last week's precedent in the Senate, where the ruling party secured preliminary approval of the Private Property Inviolability Law but had to concede on the Fire Management chapter. Against this backdrop, the market began pricing in higher risk of non-reelection, which spilled over into Argentine asset prices.
A red week for bonds and equities. The external backdrop moved at two speeds, with U.S. equities at record highs following an in-line inflation print, while the region strung together losing sessions, dragged down by Brazil. Argentine assets were on the weak side, but with a decline that comfortably exceeded the rest. Dollar debt closed the week in the red, with the local-law curve falling 1.2% and foreign-law 0.7%, with the damage concentrated in the long end, which fell as much as 2.2%, while short-dated bonds were practically unchanged. Country risk climbed to 480 bp, the highest since June 10, after closing the prior week at 451 bp. The Merval matched the weakness, falling 4.5% in both peso and dollar terms to close at 1,870 points. Banks were the hardest-hit sector, down an average 6.8% in dollar terms, with BBVA (-9.5%), Banco Macro (-7.7%), and Galicia (-6.3%) among the largest declines, joined by BYMA (-9.3%) and Loma Negra (-9.4%). Utilities fell 4.6%, led by TGN (-8.3%), Transener (-6.5%), and Central Puerto (-6.1%). On the positive side there were few exceptions, with Ternium (+1.8%) and YPF (+1.1%) the only gainers on the blue-chip panel. With this result, the index has accumulated a 12.1% decline in dollar terms over the past month and 7.8% year-to-date.
WEEK AHEAD
- Today, the Wholesale Price Index (IPIM) and Construction Cost Index (ICC) for July will be released, along with the fiscal result for the same month.
- Thursday 20th brings the bulk of releases: the July trade balance, which continues to show a surplus; the June EMAE, which will confirm whether activity remains flat; and the June wage index, a key figure for consumption and delinquency dynamics.
- That same day, the UTDT Consumer Confidence Index for August is released, which has been deteriorating.
- On the financial side, the focus will be on the exchange of the LELINK maturing at month-end (D31G6), called for today, offering two new dollar-linked bills for September and October.
