Resultados de la búsqueda
Local news: Argentina today.
ARGENTINE ASSETS TRADED MIXED ON THE LAST DAY OF AUGUST, with the local market split between a hard-dollar curve lacking clear direction and a peso segment that repriced higher on the Treasury auction settlement day. Bonares advanced while Globales pulled back, with country risk pinned at Friday's levels amid a slightly softer emerging-market backdrop. The peso curve closed higher, with short-term rates steady and TAMAR easing, in a session where the Treasury returned liquidity to the system. The official exchange rate and the CCL both declined, the BCRA resumed dollar purchases, and equities led the session with broad-based gains both locally and in New York.
DOLLAR BONDS CLOSED WITHOUT CLEAR DIRECTION, and the sovereign debt average slipped 0.1%. Bonares rose 0.4% and Globales fell 0.4%, with gains concentrated in the mid- and long-end of the local-law curve and losses spread evenly across the New York-law curve. The move came against a slightly weaker external backdrop, with the emerging-market EMBI trading lower. Country risk closed at 512 bps, unchanged from Friday. Bopreal bonds, measured in MEP dollars, rose 0.1%.
PESO DEBT CLOSED HIGHER IN USD TERMS ON THE TREASURY AUCTION SETTLEMENT DAY, led by CER-TAMAR duals at 0.6%, followed by fixed-rate notes at 0.4% and CER-linked bonds at 0.3%, while dollar-linked notes gained 0.1%. The improvement was concentrated in the long end of both the fixed-rate and inflation-linked curves, with shorter maturities closing flat, a steepening consistent with the liquidity the Treasury returned to the system. Overnight rates held steady around 20% NAR, and TAMAR eased to 24.6% NAR.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE FELL 0.2%, closing at $1,509.47, up 1.4% for the month of August. The MEP rose 0.3% to $1,541.40 and the CCL retreated 0.2% to $1,598.56, with the implied spread at 3.7%. Separately, the BCRA bought USD 46 million on the day, bringing its August total to USD 769 million and its year-to-date total to USD 14,106 million. Meanwhile, gross reserves fell USD 1,534 million to close at USD 48,257 million, a decline reflecting the seasonal month-end reserve requirement effect.
THE MERVAL ROSE 2.3% IN CCL-DOLLAR TERMS, up 1.8% in pesos, closing at 1,906 points in hard-currency terms. The session saw broad-based gains, led by construction, financials and consumer staples, while consumer discretionary, materials and industrials lagged. On the local panel, Cresud rose 4.3%, Banco BBVA Argentina 4.3% and Banco Supervielle 3.4%, while Ternium fell 1.8%, Banco de Valores 1.3% and Transener 0.5%. New York-listed shares rose 2.4% on average, led by AdecoAgro at 6.0%, Grupo Supervielle at 5.2% and Bioceres at 4.9%, with Corporación América at 2.6% and MercadoLibre at 1.5% at the opposite end.
El BCRA compró divisas mientras la TAMAR cedió a 24,6% TNA y las acciones subieron 1,8%.
El último día de agosto encontró al mercado local dividido entre una deuda hard dollar sin dirección clara y un tramo en pesos que se reacomodó al alza en la jornada de liquidación de la licitación del Tesoro. Los Bonares avanzaron mientras los Globales retrocedieron, con el riesgo país clavado en los niveles del viernes y un contexto emergente apenas más flojo. La curva en pesos cerró en alza, con las tasas de corto plazo estables y la TAMAR cediendo, en una rueda en la que el Tesoro devolvió liquidez al sistema. El tipo de cambio oficial y el dólar cable retrocedieron, el BCRA volvió a comprar divisas y las acciones lideraron la jornada con subas generalizadas en el panel local y en Nueva York.
Los bonos en dólares cerraron sin una dirección definida y el promedio de la deuda soberana cedió 0,1%. Los Bonares subieron 0,4% y los Globales retrocedieron 0,4%, con las subas concentradas en el tramo medio y largo ley local y las bajas repartidas de manera pareja a lo largo de la curva ley Nueva York. El movimiento se dio en un contexto externo levemente más flojo, con el EMBI de emergentes en baja. El riesgo país cerró en 512 pb, sin cambios respecto del viernes. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, subieron 0,1%.
La deuda en pesos cerró en alza en el día de la liquidación de la licitación del Tesoro. Los duales CER a TAMAR lideraron con 0,4%, seguidos por la tasa fija con 0,2% y los CER con 0,1%, mientras los dollar linked cedieron 0,1%. La mejora se concentró en el tramo largo tanto en la curva de tasa fija como en la de ajustables por inflación, con los vencimientos más cortos cerrando sin cambios, un empinamiento consistente con la liquidez que el Tesoro devolvió al sistema. Las tasas overnight se mantuvieron estables en torno al 20% TNA y la TAMAR bajó hasta 24,6% TNA.
El tipo de cambio oficial cayó 0,2% y cerró en $ 1.509,47, acumulando una suba de 1,4% en agosto. El dólar MEP subió 0,3% hasta $ 1.541,40 y el dólar cable retrocedió 0,2% hasta $ 1.598,56, con el canje en 3,7%. Por otro lado, el BCRA compró USD 46 M en la jornada, acumulando USD 769 M en agosto y USD 14.106 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas cayó USD 1.534 M y cerró en USD 48.257 M, una baja que responde al movimiento estacional de encajes de fin de mes.
El Merval avanzó 1,8% en pesos y 2,3% medido en dólar cable, cerrando en 1.906 puntos en moneda dura. La rueda fue de subas generalizadas, con liderazgo de construcción, financiero y consumo básico, mientras consumo no esencial, materiales e industria quedaron a la retaguardia. En el panel local, Cresud subió 4,1%, Banco BBVA Argentina 4,1% y Banco Supervielle 3,2%, mientras Ternium cedió 2,0%, Banco de Valores 1,5% y Transener 0,7%. Las acciones que cotizan en Nueva York subieron 2,4% en promedio, con AdecoAgro 6,0%, Grupo Supervielle 5,2% y Bioceres 4,9% al frente, y Corporación América 2,6% y MercadoLibre 1,5% en el extremo opuesto.
El petróleo trepó por encima de USD 86 mientras sube la tasa de interés estadounidense.
Las acciones estadounidenses cerraron mayormente a la baja en la rueda del lunes, en el cierre de un agosto que igualmente dejó saldo positivo para los principales índices. El driver de la jornada fue la reanudación de los ataques cruzados entre Estados Unidos e Irán, los primeros en casi un mes, que llevó al petróleo por encima de los USD 86 el barril y reactivó el temor inflacionario. El movimiento se trasladó de inmediato a la curva de rendimientos: la tasa a diez años subió por cuarta rueda consecutiva y alcanzó su nivel más alto desde enero de 2025, con el mercado descontando con mayor convicción una suba de tasas de la Reserva Federal en septiembre luego del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole del viernes. El dólar, en cambio, cerró en baja y el oro corrigió levemente desde niveles próximos a máximos históricos.
El S&P 500 cayó un 0,3% hasta 7.690,55, el Nasdaq cedió un 0,1% y el Dow Jones perdió un 0,7% (374 puntos) hasta 53.186; el índice de small caps retrocedió un 0,6% y el índice de volatilidad cerró en 14,92. La presión se concentró en los grandes desarrolladores de infraestructura de nube: Amazon cayó un 2,5%, Alphabet un 2,3%, Microsoft un 1,2%, Meta un 1,0% y Apple un 0,9%, en una rueda en la que la suba de rendimientos castigó a los sectores más sensibles a la tasa de descuento. Las financieras también cerraron en terreno negativo, con Mastercard perdiendo un 1,0% y Goldman Sachs un 0,8%. En sentido contrario, Nvidia ganó un 1,5% tras anunciar la compra de una participación de USD 3.500 M en MediaTek, con la que amplía su exposición a la producción global de chips y a la infraestructura de inteligencia artificial, y Micron subió un 2,6%. Tesla trepó un 5,5% por la expectativa en torno a su próximo evento de presentación del Cybercab y el renovado foco en autonomía, con el impulso adicional que aporta un crudo más caro. El complejo energético acompañó la suba del petróleo, con Chevron avanzando un 2,3%. Por su parte, Walmart ganó un 1,7%. En el balance mensual, el S&P 500 subió un 2,6% en agosto, el Nasdaq 100 un 4,2% y el Dow Jones sumó 701 puntos. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó un 0,3%. Los mercados emergentes perdieron un 0,2%, Europa un 0,4% y Japón cerró sin cambios, mientras que Latam subió un 0,7% de la mano de Brasil: el Ibovespa ganó un 1,0% hasta 177.419 puntos luego de dos encuestas que muestran un estrechamiento de la ventaja de Lula frente a Flávio Bolsonaro en un eventual balotaje, con Petrobras subiendo un 3,4% y Banco do Brasil un 2,8%. En Europa, el repunte de la inflación de agosto en Alemania, España y Francia por el encarecimiento de la energía consolidó la expectativa de nuevas subas del Banco Central Europeo: el Euro STOXX 50 cayó un 1,0% y el STOXX Europe 600 un 0,6%, con ASML retrocediendo un 2,9% y Siemens Energy un 5,0% antes de los balances de Broadcom y Palo Alto de esta semana, e industriales como Airbus, Schneider y Rheinmetall cediendo entre un 4,0% y un 2,75%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron en el tramo medio y largo de la curva. La UST2Y operó sin cambios en 4,35%, la UST10Y avanzó 4 pb hasta 4,76% (máximo desde enero de 2025 y cuarta rueda consecutiva de subas) y la UST30Y ganó 4 pb hasta 5,24%. El bono alemán a 10 años subió 5 pb hasta 3,33% y el japonés avanzó 2 pb hasta 2,95%. El mercado pasó a descontar una probabilidad en torno al 66% de que la Fed eleve la tasa de referencia en 25 pb, hasta el rango de 3,75%-4,00%, en la reunión de septiembre, frente a cerca del 33% de mediados de agosto. El reacomodamiento responde a las declaraciones de Warsh del viernes, en su primer discurso relevante desde que asumió la presidencia del organismo en mayo: el titular de la Fed calificó de preocupantes los registros de inflación (el índice de precios del gasto en consumo personal acumula un 3,7% en doce meses y un 4,1% anualizado en seis meses) y advirtió que el banco central tendrá "trabajo por hacer" si no gana confianza en que la inflación converge al objetivo del 2%. Barclays anticipa dos subas de 25 pb en lo que resta del año, en septiembre y en diciembre. El índice de bonos del Tesoro cayó un 0,1%, los corporativos Investment Grade un 0,1% y la deuda de mercados emergentes un 0,1%, mientras que los High Yield subieron un 0,1%.
El US Dollar Index cayó un 0,3% hasta 99,42. Perdió un 0,3% frente al euro, un 0,1% frente a la libra y un 0,2% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar no varió y cerró en USDBRL 5,18.
El petróleo WTI subió un 3,4% hasta USD 86,3 el barril y el Brent avanzó un 2,9% hasta USD 90,7, en la suba más pronunciada de las últimas ruedas. Las fuerzas estadounidenses atacaron dos lanzacohetes iraníes en la isla de Larak luego de detectar preparativos para desplegar minas en el estrecho de Ormuz, e Irán respondió con misiles y drones sobre dos bases estadounidenses en Jordania; Trump extendió además las amenazas militares a la isla de Kharg, la principal terminal de exportación de crudo iraní. Medios estatales iraníes reportaron que un supertanquero se incendió tras chocar contra dos minas navales en el sur del estrecho (el Comando Central estadounidense negó que alguna embarcación haya impactado minas en Ormuz) y que las autoridades incautaron un granelero cerca de Bandar Abbas. Se estima que entre 6 y 8 millones de barriles diarios continúan transitando el estrecho, pero los ataques sobre refinerías en Medio Oriente y Rusia dejaron cerca del 10% de la capacidad mundial de refinación fuera de servicio y llevaron los márgenes de productos refinados a nuevos máximos: la nafta operó por encima de USD 3,11 el galón y agosto cerraría como el mes más caro registrado en el surtidor, cerca de USD 4 el galón. La reserva estratégica estadounidense se encuentra próxima a niveles operativos mínimos y los importadores asiáticos (China, Japón y Corea del Sur) están recurriendo a proveedores tan distantes como la Argentina para compensar la pérdida de suministro. El oro cayó un 0,3% hasta USD 4.441 la onza y la plata subió un 0,6% hasta USD 66,5 la onza. La soja cedió un 0,2% hasta USD 468,1 la tonelada y el cobre ganó un 0,5% hasta USD 6,59 la libra, en una rueda en la que se conoció que la producción de cobre de Chile cayó un 9,4% i.a. en julio, hasta 403.424 toneladas, por condiciones climáticas adversas en el norte del país y trabajos de mantenimiento en las principales operaciones mineras.
El índice de actividad manufacturera de la Fed de Dallas saltó a 11,6 en agosto desde 1,3 en julio, muy por encima del 0,7 esperado y en el nivel más alto desde enero de 2025. La mejora fue amplia: la producción avanzó a 16,1 desde 10,1, los nuevos pedidos se dispararon a 22,0 desde 6,4, los embarques subieron a 14,1 desde 8,8 y la utilización de capacidad pasó de 5,9 a 12,8, mientras que el índice de perspectivas de las compañías ganó 5,8 puntos hasta 19,2. El dato relevante estuvo en la composición: el empleo se desaceleró, los inventarios continuaron acumulándose y los plazos de entrega se alargaron de manera significativa, en tanto que las presiones de precios se mantuvieron marcadamente elevadas, con precios pagados en alza y precios recibidos apenas moderándose. Las expectativas a seis meses mejoraron, con producción futura en 40,9 desde 34,6 y actividad general futura en 37,2 desde 26,5. Se trata de un registro que refuerza la lectura de una economía que no se está enfriando lo suficiente como para descomprimir la inflación, en línea con el reacomodamiento de las expectativas de tasas. La semana concentra el pulso del ciclo: hoy se publica el ISM manufacturero de agosto, con un consenso de 55,2 puntos frente a los 55,6 de julio, junto con las vacantes laborales JOLTs de julio, para las que se espera un retroceso hasta 7,30 millones desde 7,359 millones; el miércoles se conocen el informe de empleo privado de ADP, con un consenso de 47.000 puestos, y el Beige Book de la Fed; el jueves el ISM de servicios; y el viernes las nóminas no agrícolas de agosto, con un consenso de 58.000 puestos luego de la destrucción de 23.000 de julio, una tasa de desempleo esperada en 4,1% y salarios horarios promedio proyectados en 0,3% mensual.
La licitación dejó más pesos en circulación y refuerza la apuesta por una baja de tasas.
Cómo fue la licitación
El último jueves, el Tesoro afrontó una licitación que, en principio, se presentaba exigente: debía renovar vencimientos por casi $12,7 billones en un contexto de escasez de pesos, luego de varios meses de política monetaria contractiva. Para lograrlo, el menú de instrumentos ofrecido fue notoriamente distinto al de las convocatorias anteriores.
Toda la oferta se concentró en el tramo corto, con vencimientos que no superan mayo de 2027. Predominaron los instrumentos a tasa fija, con vencimientos en noviembre de este año y en enero y mayo del próximo, acompañados por una letra CER y otra dollar-linked. A diferencia de las licitaciones previas, el Gobierno no convalidó el rendimiento de mercado para el endeudamiento en dólares y, en consecuencia, no salió a buscar oferentes para el AO29, un fuerte indicio de que no está dispuesto a aceptar cualquier costo para financiarse en moneda dura.

El resultado fue un rollover de 95,96% –se adjudicaron $12,16 billones sobre vencimientos por $12,67 billones–, sin convalidar un premio significativo: las tasas de corte se mantuvieron muy alineadas con las de mercado. La diferencia entre los vencimientos y el monto renovado, algo más de $500.000 millones, quedó liberada en el mercado. La Lelink D31G6, con vencimiento el 31 de agosto, tuvo baja adhesión, y buena parte de sus tenedores optó por rotar hacia los instrumentos de tasa fija corta en lugar de hacerlo hacia la nueva dollar-linked, lo que limitó su volumen. Cabe aclarar que los vencimientos dollar-linked de septiembre ascienden a unos $3,5 billones y siguen siendo el punto principal para monitorear más de cerca.

Efectos sobre las tasas
La decisión de captar pesos sin pagar un premio se alinea con la expectativa de una baja de tasas que el Gobierno viene comunicando en sus últimas conferencias, en particular para los instrumentos en moneda local. La tasa TAMAR subió durante el último mes y alcanzó el 26% una semana atrás; sin embargo, descendió hasta el 25,2% al cierre del viernes.

La base monetaria real: la otra cara de la moneda
La liberación de pesos en esta licitación contribuye a la monetización de la economía. Para analizar su evolución, el siguiente gráfico muestra la base monetaria en términos nominales y reales.

La base monetaria se contrajo más de 20% en términos reales durante los últimos 12 meses; este ajuste se profundizó en el último mes, provocando una falta de liquidez y el consecuente incremento de las tasas. El monto no captado por el Tesoro en esta licitación contribuirá a detener esta caída, impulsando los precios al alza y las tasas de interés a la baja.
Por qué ahora
Consideramos que el objetivo de fondo de la baja de tasas es acelerar la economía real. Si bien el último EMAE publicado por el INDEC mostró un repunte, se mantiene lateral y por debajo de los niveles máximos alcanzados en marzo de este año. Los sectores más perjudicados por las elevadas tasas son el comercio, la industria y la construcción.

Principales riesgos
No obstante, la decisión de no renovar el 5% de los vencimientos acarrea riesgos para el objetivo de desinflación del Gobierno. Por un lado, si las tasas de interés efectivamente disminuyen, los inversores podrían optar por comprar dólares, lo que generaría presión sobre el tipo de cambio, una de las anclas desinflacionarias del equipo económico. Por el otro, una caída de las tasas provocada por la liberación de los pesos no renovados por el Tesoro podría ralentizar el sendero de desinflación, principalmente por la expansión de la base monetaria en términos reales.
Posicionamiento recomendado
Ante este escenario, proponemos un posicionamiento estratégico para los inversores. En primer lugar, para quienes buscan mantener cobertura sin tener que seguir de cerca los movimientos del tipo de cambio, la letra D30S6 ofrece un rendimiento del 7,4% más la variación del tipo de cambio oficial. Por el retorno que ofrece y su corto plazo al vencimiento, consideramos que este instrumento constituye una alternativa adecuada de cobertura.
En segundo lugar, dentro de la curva de pesos seguimos encontrando valor en los instrumentos indexados del tramo corto, cuya inflación breakeven es inferior a nuestra estimación al compararlos con alternativas de tasa fija y permite capturar un rendimiento adicional. Para este escenario, recomendamos el Boncer TZXD6, que ofrece un rendimiento de CER + 4,2% TEA.
Finalmente, para los inversores que buscan capturar una suba de precios ante una eventual compresión de tasas, recomendamos posicionarse en Lecaps del tramo medio de la curva, en particular en las T15E7 y T30A7, que actualmente ofrecen rendimientos del 2,15% y el 2,20% TEM, respectivamente. Sugerimos vender estos títulos si sus rendimientos alcanzan el 1,9% TEM.
News and Markets: What Happened and What Lies Ahead on the Domestic Scene
The Treasury eases up, and the peso market gets some breathing room. The week fell back into place around the peso market, and the balance was positive. Liquidity finished normalizing, the Treasury validated that signal by rolling over below maturities, and rates eased slightly across the curve. The dollar, on the other hand, did move: the official rate and the financial dollars rose in a week marked by the D31G6 fixing, even as the BCRA kept buying and stepped up its pace. Sentiment also improved in equities, with the Merval snapping its losing streak on the back of the financial sector, though the month still closes with a deep correction. The week's only macro data point was supportive: confidence in the Government rebounded after July's drop, with a broad-based improvement across components led by the interior of the country, and remains high in historical perspective, even as the administration's average keeps slipping. The exception was hard-dollar debt, which rebounded only slightly with country risk failing to follow: the mid-week peak again showed that the Argentine spread responds more to external sentiment than to domestic developments. The agenda ahead is light, with August tax collection and the BCRA's REM survey as the main references, and the focus on whether the rate cuts hold without pressuring the exchange rate.
Confidence in the Government rebounds. UTDT released its August Government Confidence Index, which reached 2.06 points, equivalent to 41.2% approval. The index rose 6.4% m/m after July's 6.5% decline, though it remains 2.8% below the year-ago level and 16.5% below the 2025 close. The level is still relatively high in historical terms: in month 32 of the term it stands above Macri, both Cristina Kirchner administrations and Alberto Fernández, trailing only Néstor Kirchner, though the administration's average has slipped to 2.36 points, its lowest on record, versus 2.49 for Macri and 1.88 for Fernández at the same point. The improvement was broad-based, with four of the five components higher and efficiency and concern for the general interest leading the gains, and geographically it was concentrated in the interior of the country, which rose 7.7% to 2.25 points and remains above CABA, which was little changed, and above the GBA, where the index remains the lowest.
The BCRA steps up its purchases. The BCRA bought USD 257M during the week, a pace of USD 51M per day that accelerates from the USD 34M of the prior week, with Thursday and Friday accounting for USD 175M. So far in August purchases total USD 723M, a daily average of USD 38M that deepens the slowdown versus July (USD 103M) and marks the lowest monthly print of the year. Year-to-date purchases total USD 14,060M. Gross reserves, however, closed at USD 49,791M, down USD 869M in the week and back below the USD 50,000M mark. The drop was entirely concentrated on Friday and mainly reflects the decline in the price of gold.
The dollar gains ground. The official exchange rate rose 1.0% on the week to close at $1,513.0, taking its August gain to 1.7%. The rise was concentrated in the first half of the week and touched a high of $1,514.2 on Wednesday, the session in which the A3500 rate used to settle the D31G6 payment was fixed. The financial dollars moved a bit more: the MEP closed at $1,537.5, up 1.2%, and the CCL at $1,601.7, up 1.7%, leaving the MEP-CCL spread at 4.2%. Futures again lagged the spot rate, with the short end up as much as 0.3% and the long end down as much as 0.5%, and implied monthly devaluation stood between 1.5% and 1.7%. Open interest rose USD 211M to USD 4,185M and volume averaged 1,380 thousand contracts per day between Monday and Thursday, with a peak of 2,378 thousand on Wednesday.
The Treasury frees up pesos. Against maturities of around $12.67 trillion, the Treasury received bids for $13.18 trillion and awarded $12.16 trillion, a 95.96% rollover that freed up roughly $0.5 trillion for the market. The menu stayed short and fixed-rate, with Lecaps accounting for 90% (adding the new S29E7 and the T31Y7 maturing May 2027), rounded out by CER (7%) and dollar-linked (3%) instruments, with no TAMAR or dual bonds and an average term of 4.8 months. The choice of short instruments aims to avoid overloading a long end that has been trading at high rates, while not forcing the rollover was meant to support the liquidity normalization, returning some pesos to the market in a limited way so as not to pressure the spot rate. That normalization was already underway, with the BCRA taking in $2.3 trillion in the prior day's repo round and a fixed-rate curve seeing stronger demand. Against that backdrop, cutoff rates came in largely in line with the secondary market, with Lecaps between 2.19% and 2.26% EMR, the Lecer X29E7 at 6.25% EAR, and the dollar-linked D30O6 at 7.64%, in line with what we had anticipated.
Most of the peso curve fell in USD terms. The liquidity normalization filtered through to the curves, but only partly reversed the prior week's damage once translated into dollars. The CER/TAMAR duals, which had been hit hardest, held up best and were the only segment still in positive territory, up roughly 0.3%, ahead of the fixed-rate/TAMAR duals and the Lecaps, both down around 0.5% and now yielding between 2.0% and 2.2% EMR. TAMAR bonds fell about 0.6% and dollar-linked bonds about 1.0%, with the latter still yielding around 6.5% over devaluation. CER bonds moved the least in peso terms but were the worst performer in dollars, down roughly 1.6%, even as the short end compressed from CER+5% to a range of CER+2% to CER+4% while the long end held at CER+10%.
Bonds rebound but country risk doesn't budge. Hard-dollar debt rose 0.6% on average during the week, with Globals (0.9%) outperforming Bonars (0.1%), led by the GD38 (1.9%), GD29 (1.3%) and GD46 (1.2%). Country risk, however, failed to follow: it closed at 512 bps, 7 bps above the prior Friday, after touching 520 bps on Wednesday. The move was again locally driven: the EMBI Latam widened just 1 bp while the Argentine spread added 13 bps. In August, hard-dollar debt is down 3.1% and country risk is up 82 bps from the July close. At these prices, Bonars yield between 4.2% and 10.7% and Globals between 5.6% and 9.4%.
The Merval snaps its losing streak. The Merval rose 1.7% in dollars to close at USD 1,864, snapping the correction of the prior weeks, though it is still down 10.9% in August and 8.3% year-to-date. The rebound was led by the most beaten-down sectors: non-essential consumer (4.8%), construction (4.6%), industrials (3.0%) and financials (2.9%), which had been the worst performer the previous week. Transener led with a 14.8% jump, followed by Agrometal (10.3%), Banco Patagonia (9.2%) and Banco Hipotecario (9.1%). Energy was the exception, down 1.3%, along with real estate (1.0%) and materials (0.4%).
WEEK AHEAD
- This week's macro agenda is light and centers on two data points. On Tuesday, ARCA releases August tax collection, which has been running below inflation, with VAT held up only by the component tied to domestic consumption while taxes linked to financial activity keep declining.
- On Friday, the BCRA releases the REM survey, which will show whether the market revises its inflation and exchange-rate projections for the rest of the year.
- The financial focus will be on whether the rate decompression left by the auction holds without spilling over into the dollar.
El Merval subió 1,7% impulsado por tasas en baja y liquidez normalizada.
La semana volvió a ordenarse alrededor del mercado de pesos y el saldo fue positivo. La liquidez terminó de normalizarse, el Tesoro convalidó esa señal renovando por debajo de sus vencimientos, y las tasas cedieron levemente en toda la curva. El dólar, en cambio, sí se movió: el oficial y los financieros subieron en una semana atravesada por el fixing de la D31G6, aunque el BCRA siguió comprando y aceleró el ritmo. El clima mejoró también en acciones y el Merval cortó la racha negativa de la mano del sector financiero, aunque el mes cierra igual con una corrección profunda. El único dato macro de la semana acompañó: la confianza en el Gobierno rebotó tras la caída de julio, con una mejora generalizada por componentes y traccionada por el interior del país, y sigue alta en perspectiva histórica, aunque el promedio de la gestión no deja de ceder. La excepción fue la deuda hard dollar, que rebotó apenas y con un riesgo país que subió por encima de sus pares: el pico de mitad de semana volvió a mostrar que el spread argentino responde más al humor interno que a lo que pasa con sus comparables. La agenda que viene es liviana, con la recaudación de agosto y el REM del BCRA como referencias, y el foco puesto en si la baja de tasas se sostiene sin tensionar el tipo de cambio.
La confianza en el Gobierno rebota
La UTDT publicó el Índice de Confianza en el Gobierno de agosto, que alcanzó 2,06 puntos, equivalente a un apoyo de 41,2%. El índice subió 6,4% m/m luego de la caída de 6,5% de julio, aunque se mantiene 2,8% por debajo del nivel de un año atrás y 16,5% por debajo del cierre de 2025. El nivel sigue siendo relativamente elevado en perspectiva histórica: en el mes 32 de mandato supera a Macri, a los dos gobiernos de Cristina Kirchner y a Alberto Fernández, y solo queda por detrás de Néstor Kirchner, aunque el promedio de la gestión desciende a 2,36 puntos, su registro más bajo, contra 2,49 de Macri y 1,88 de Fernández en el mismo tramo. La mejora fue generalizada, con cuatro de los cinco componentes al alza y eficiencia y preocupación por el interés general liderando, y geográficamente se concentró en el interior del país, que subió 7,7% hasta 2,25 puntos y se mantiene por encima de CABA, prácticamente sin cambios, y del GBA, donde el índice sigue siendo el más bajo.
El BCRA acelera las compras
El BCRA compró USD 257 M en la semana, a un ritmo de USD 51 M diarios que acelera frente a los USD 34 M de la semana previa, con el jueves y el viernes concentrando USD 175 M. En lo que va de agosto las compras suman USD 723 M, un promedio de USD 38 M diarios que profundiza la desaceleración frente a julio (USD 103 M) y queda como el registro mensual más bajo del año. En el año acumulan USD 14.060 M. Las reservas brutas, en cambio, cerraron en USD 49.791 M y perdieron USD 869 M en la semana, volviendo a ubicarse por debajo de los USD 50.000 M. La caída se concentró íntegramente en el viernes y responde principalmente a la caída en el precio del oro.
El dólar gana terreno
El tipo de cambio oficial subió 1,0% en la semana y cerró en $1.513,0, con lo que acumula un alza de 1,7% en agosto. La suba se concentró en la primera parte de la semana y tocó un máximo de $1.514,2 el miércoles, la rueda en la que se fijó el A3500 que define el pago de la D31G6. Los dólares financieros se movieron algo más: el MEP cerró en $1.537,5 con una suba de 1,2% y el CCL en $1.601,7 con un alza de 1,7%, y el canje quedó en 4,2%. Los futuros volvieron a quedar por detrás del spot, con el tramo corto subiendo hasta 0,3% y el tramo largo cediendo hasta 0,5%, y la devaluación implícita mensual se ubicó entre 1,5% y 1,7%. El interés abierto subió USD 211 M hasta USD 4.185 M y el volumen promedió 1.380 mil contratos diarios entre lunes y jueves, con un pico de 2.378 mil el miércoles.
El Tesoro libera pesos
Frente a vencimientos por unos $12,67 billones, el Tesoro recibió ofertas por $13,18 billones y adjudicó $12,16 billones, un rollover del 95,96% que liberó unos $0,5 billones al mercado. El menú siguió corto y en tasa fija, con la Lecap concentrando el 90% (sumando la nueva S29E7 y la T31Y7 a mayo de 2027), completado con CER (7%) y dollar-linked (3%), sin TAMAR ni duales y con un plazo promedio de 4,8 meses. La elección de instrumentos cortos apunta a no sobrecargar un tramo largo que viene operando a tasas altas, mientras que no forzar la renovación buscó acompañar la normalización de la liquidez, devolviendo algo de pesos al mercado de forma acotada para no presionar el spot. Esa normalización ya venía dándose, con el BCRA tomando $2,3 billones en la rueda de repos el día previo y una curva de tasa fija más demandada. En ese contexto las tasas cortaron prácticamente en línea con el secundario, con la Lecap entre 2,19% y 2,26% TEM, la Lecer X29E7 a 6,25% de TEA y el dollar-linked D30O6 a 7,64%, en línea con lo que veníamos anticipando.
Rendimientos a la baja en toda la curva de pesos
La normalización de la liquidez se trasladó a las curvas y revirtió el castigo de la semana previa. Los duales CER/TAMAR, que habían sido los más golpeados, lideraron con un avance de 2,0%, seguidos por los duales tasa fija/TAMAR (1,2%) y las Lecaps (1,2%), que quedaron rindiendo entre 2,0% y 2,2% TEM. Los TAMAR subieron 1,1% y los dollar-linked 0,7%, con un rendimiento promedio en torno a 6,5% sobre devaluación. Los CER fueron los que menos se movieron, con un alza de 0,1%, aunque el tramo corto comprimió de CER+5% a un rango de CER+2% a CER+4% mientras el largo se mantuvo en CER+10%.
Los bonos rebotan pero el riesgo país no cede
La deuda hard dollar subió 0,6% en promedio en la semana, con los Globales (0,9%) por delante de los Bonares (0,1%) y el GD38 (1,9%), el GD29 (1,3%) y el GD46 (1,2%) al frente. El riesgo país, en cambio, no acompañó: cerró en 512 pb, 7 pb por encima del viernes previo, tras tocar 520 pb el miércoles. El movimiento volvió a tener sesgo local: el EMBI Latam se amplió apenas 1 pb mientras el spread argentino sumaba 13 pb. En agosto la deuda hard dollar cae 3,1% y el riesgo país sube 82 pb desde el cierre de julio. A estos precios los Bonares rinden entre 4,2% y 10,7% y los Globales entre 5,6% y 9,4%.
El Merval corta la racha negativa
El Merval subió 1,7% en dólares y cerró en USD 1.864, cortando la corrección de las semanas previas, aunque en agosto todavía cae 10,9% y en el año 8,3%. El rebote fue traccionado por los sectores más castigados: consumo no esencial (4,8%), construcción (4,6%), industria (3,0%) y el sector financiero (2,9%), este último la semana anterior había sido el más golpeado. Transener lideró con un salto de 14,8%, seguida por Agrometal (10,3%), Banco Patagonia (9,2%) y Banco Hipotecario (9,1%). Energía fue la excepción, con una baja de 1,3%, junto con bienes raíces (1,0%) y materiales (0,4%).
Lo que viene
La agenda macro de la semana es liviana y se concentra en dos datos. El martes ARCA publica la recaudación de agosto, que viene mostrando ingresos que no le ganan a la inflación, con el IVA sostenido apenas por el componente atado al consumo interno y los tributos ligados a la actividad financiera en retroceso. El viernes el BCRA difunde el REM, que dirá si el mercado corrige sus proyecciones de inflación y tipo de cambio para lo que resta del año. El foco financiero estará puesto en si la descompresión de tasas que dejó la licitación se sostiene sin trasladarse al dólar.
Nvidia duplicó sus ventas mientras la inflación persistente amenaza con provocar nuevos aumentos
En pocas palabras
La semana tuvo dos velocidades. Hasta el jueves mandó la inteligencia artificial: Nvidia reportó el mejor trimestre de su historia y arrastró a todo el serctor tecnológico. El viernes mandó la Reserva Federal. En su debut en Jackson Hole, el nuevo presidente Kevin Warsh dijo que las tendencias de fondo de la inflación "no mejoraron de manera significativa". No prometió nada, y eso fue el mensaje: la probabilidad de una suba de tasas en la reunión del 15 y 16 de septiembre saltó de alrededor de 35% a más de 55%.
El resultado neto fue modesto y engañoso. El S&P 500 subió 0,49% en la semana, el Nasdaq 0,85% y el Dow 0,53%, pero el Russell 2000 de empresas chicas cayó cerca de 1,5%, el dólar tuvo su mejor desempeño en diez semanas y el oro perdió 3,7%. Debajo hubo tres cambios de fondo: el bono a 30 años dejó de subir y el de 2 años tomó la posta; el petróleo se derrumbó pese a las sanciones más duras de la historia contra Irán; y los datos de actividad empezaron a aflojar justo cuando la Fed volvió a hablar de subir. El dato clave de la semana entrante es el informe de empleo de agosto, el viernes 4 de septiembre.
Warsh reabrió la discusión que el mercado daba por cerrada
Qué pasó: el viernes 28, en su día número cien como presidente de la Fed, Kevin Warsh dio su primer discurso en Jackson Hole. Sostuvo que "la inflación está corriendo por encima de nuestra meta de 2%" y que el foco predominante del banco central "debe estar en los precios". Reconoció que los últimos datos mejoraron, pero advirtió que "las tendencias subyacentes no mejoraron de manera significativa". Sobre su método fue explícito: "me comprometo con una disciplina, no con una decisión". La tasa de referencia sigue en 3,50%-3,75% desde diciembre. Tras el discurso, la probabilidad implícita de una suba de 25 puntos básicos en septiembre pasó de aproximadamente 35% a entre 47% y 57%, según el mercado que se mire.
Por qué importa: hasta el viernes la discusión era cuándo iba a bajar la Fed. Ahora es si va a subir. Ese giro ajustó los precios de todo lo que depende de la tasa corta, y por eso lo más golpeado fueron las empresas chicas, los REITs y los servicios públicos, que se financian caro y no tienen la caja de las tecnológicas grandes. Hay, además, un cambio de método: Warsh quiere una Fed que hable menos y anticipe menos. Si lo cumple, el mercado deberá fijar precios con menos ayuda del banco central, y eso implica más volatilidad en las tasas cortas.
Nvidia duplicó sus ventas y fue el sostén de la bolsa
Qué pasó: el miércoles 26, tras el cierre, Nvidia informó ingresos por USD 96.220 millones en su segundo trimestre fiscal, más del doble que un año atrás, con una ganancia ajustada de USD 2,22 por acción contra USD 2,09 esperados. Los centros de datos aportaron USD 89.000 millones, casi 93% del total. Proyectó unos USD 108.000 millones para el trimestre en curso y un crecimiento cercano a 70% para su año fiscal 2028, muy por encima del consenso. La acción subió 6% el jueves, a USD 221,80, el índice de semiconductores ganó 2% y el Nasdaq 1,57%. La letra chica: el margen bruto, hoy en 75%, bajaría a entre 71% y 72% hacia el cuarto trimestre por "condiciones de precio extremas en memorias".
Por qué importa: el número despeja la duda sobre la demanda de chips, pero corre el problema de lugar. Nvidia crece con márgenes en descenso porque sus insumos se encarecieron, y eso es una novedad para una compañía cuyo precio se justifica por la escasez. Para quien tiene exposición al sector vía CEDEARs, el motor sigue encendido pero el retorno por dólar invertido empieza a ceder. Y cuando el índice sube gracias a cinco o seis nombres mientras el resto cae, la suba tapa un mercado que por dentro está más flojo de lo que parece.
La inflación no cede y la actividad empezó a ceder
Qué pasó: el miércoles se publicaron juntos el PBI y el índice de precios PCE, la medida de inflación que efectivamente mira la Fed. El PBI del segundo trimestre se confirmó en 1,5% anualizado, contra 2,1% del primero. El PCE de julio subió 0,2% mensual y 3,7% anual, una décima por encima de lo esperado; el PCE núcleo, que excluye alimentos y energía, subió 0,2% mensual y 3,3% anual, en línea con las expectativas. El resto de la semana fue peor: la confianza del consumidor del Conference Board cayó a 89,4, mínimo en siete meses; las ventas de viviendas nuevas se desplomaron 10,5% mensual; el PMI de Chicago se hundió a 47,1 contra 57,9 esperado, la peor lectura del año; y el índice de la Universidad de Michigan bajó a 51,7 desde 55,2, aunque con las expectativas de inflación a un año cediendo de 4,3% a 4,0%. El viernes, además, la revisión preliminar del empleo mostró 79.000 puestos menos que lo informado al marzo de 2026.
Por qué importa: es la combinación más incómoda para un banco central. La inflación no baja lo suficiente y la actividad se enfría al mismo tiempo. Si el cuadro se confirma, la Fed tendrá que elegir cuál de sus dos objetivos prioriza, y Warsh ya contestó: los precios. La consecuencia práctica para el inversor es que un dato de actividad flojo dejó de ser una buena noticia para las acciones. Antes anticipaba un recorte de tasas; hoy anticipa que la Fed va a endurecer igual, con la economía más débil.
El bono largo se calmó y el corto tomó la posta
Qué pasó: por primera vez en varias semanas el tramo largo no fue el protagonista. El rendimiento a 30 años terminó en 5,22%, cinco puntos básicos menos que el viernes anterior, y el de 10 años cerró en 4,73%, casi sin cambios, aun después de saltar seis puntos el viernes. El movimiento estuvo en el otro extremo: el bono a 2 años subió a 4,34%, unos diez puntos básicos en la semana. El Tesoro colocó USD 797.000 millones en el período, la mayor parte en letras cortas, con las notas a 2 años adjudicadas a 4,204%.
Por qué importa: la curva se aplanó, y el motivo es sano dentro de lo malo. Lo que subió fue la parte que responde a la política monetaria, no la que refleja el riesgo fiscal. Después de tres semanas en que el mercado castigó a los bonos largos por el déficit, el problema volvió a ser la Fed. La diferencia importa para la asignación de activos: el riesgo de duración larga se estabilizó, pero el costo de oportunidad subió. Con letras del Tesoro rindiendo por encima de 4% y sin riesgo de precio, la vara que debe superar cualquier activo con riesgo quedó más alta.
El petróleo se derrumbó a pesar de las sanciones históricas contra Irán
Qué pasó: el lunes 24 el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció el paquete bautizado Operation Economic Outcast, que describió como "la mayor ofensiva financiera montada contra un adversario". Alcanza a la flota fantasma que transporta crudo iraní y a redes de intermediarios en Emiratos Árabes, Hong Kong, China, Singapur, Suiza y Europa, además de los sectores de oro, aviación, transporte marítimo y criptoactivos. Sobre los bancos chinos, Bessent dijo que "nadie está fuera del alcance de las sanciones de Estados Unidos", pero no fijó plazos. El crudo cayó 2% ese día. El martes 25 llegó el golpe real: Irán y Omán anunciaron un marco para habilitar un corredor temporal de navegación en el Estrecho de Ormuz, con desminado conjunto. En la semana el Brent bajó a USD 88,29, cerca de 6,5%, y el WTI a USD 83,38, alrededor de 4%. Las exportaciones del Golfo Pérsico se recuperaron a 15 o 16 millones de barriles diarios, contra 22 a 24 millones antes del conflicto.
Por qué importa: el mercado leyó que el conflicto pasó de militar a financiero, y un conflicto financiero no corta el suministro. Eso invierte el mecanismo de las últimas semanas: si el petróleo baja, cede la inflación general de Estados Unidos y afloja la presión sobre el consumidor de ingresos medios que las cadenas minoristas venían señalando. La contracara es que la calma depende de un acuerdo que todavía no tiene coordenadas ni fechas. Es un alivio real, pero reversible.
Dólar fuerte, oro castigado y la IA financiándose en Asia
Qué pasó: el índice DXY cerró en 99,69, con una suba semanal cercana a 0,9%, la mejor en diez semanas; el euro retrocedió a 1,1582 y el yen a 160,15 por dólar. El oro cayó 3,7%, a unos USD 4.506 la onza, y el bitcoin perdió 3,2%. Afuera el saldo fue mixto: el Nikkei subió alrededor de 0,5% empujado por los semiconductores, el europeo STOXX 600 quedó casi sin cambios con la plaza francesa castigada por el ruido fiscal, el Shanghai Composite ganó 1,21% y el Hang Seng perdió 1,63%. El dato corporativo del mundo emergente fue Alibaba, que colocó acciones por HK$ 80.000 millones, unos USD 10.200 millones, para financiar infraestructura de inteligencia artificial. La acción cayó 8% tras el anuncio.
Por qué importa: el dólar fuerte y el oro en baja son la misma noticia leída dos veces. Cuando el mercado descuenta tasas más altas en Estados Unidos, sube el rendimiento de estar en dólares y baja el atractivo de un activo que no paga renta. Para los mercados emergentes eso invierte el viento de cola de las últimas semanas: se encarece el financiamiento y se presionan las monedas. El caso de Alibaba agrega el otro tema de fondo del año: la inversión en inteligencia artificial ya es tan grande que se financia emitiendo, en Nueva York y ahora también en Hong Kong, y compite por los mismos dólares que buscan los Tesoros del mundo.
Lo que viene
El empleo será el epicentro de los datos de esta semana. El martes 1 de septiembre se publican el ISM manufacturero de agosto y la encuesta JOLTS de vacantes laborales. El miércoles 2 llegan el informe de empleo privado de ADP y el Libro Beige de la Fed, que se va a leer con lupa después de Jackson Hole. El jueves 3 se conocen los pedidos semanales de subsidio por desempleo y el ISM de servicios, y hablan Beth Hammack, de la Fed de Cleveland, que ya dijo públicamente que "es momento de actuar", y Austan Goolsbee, de la de Chicago. El viernes 4, a las 9:30 de Buenos Aires, se publica el informe de empleo de agosto, el dato central. Julio había mostrado una destrucción de 23.000 puestos contra 80.000 esperados, con desempleo en 4,10%. Un número flojo con salarios firmes es el peor escenario: obliga a la Fed a subir con la economía enfriándose. Uno sólido con salarios contenidos le da aire. En balances reportan Broadcom, Dell y Palo Alto Networks, con Broadcom como termómetro de si la demanda de infraestructura de IA que mostró Nvidia se extiende al resto del sector. De fondo quedan dos fechas: la reunión del Banco Central Europeo el jueves 10 y la de la Reserva Federal el 15 y 16, hoy la más incierta en más de un año.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Local news: Argentina today.
COUNTRY RISK COMPRESSED TO 507 BASIS POINTS, ten fewer than in the previous session, on a day when dollar-denominated sovereign debt advanced despite emerging market debt falling 0.2%. The Treasury tendered with a 96% rollover rate and released nearly ARS 0.5 trillion to the market, without over-allotting as in previous tenders, amid a normalization of peso liquidity. The official exchange rate closed stable and the BCRA continued buying reserves, while the MEP and CCL dollars eased slightly. The Merval, meanwhile, closed the session with losses in both pesos and dollars.
THE TREASURY TENDERED TODAY WITH MATURITIES OF ARS 12.67 TRILLION, and received bids for ARS 13.18 trillion, awarding ARS 12.16 trillion, a 96% rollover. Unlike previous tenders, this time there was no over-allotment, releasing nearly ARS 0.5 trillion to the market. The menu remained short and concentrated in fixed rate, with Lecaps accounting for 90% of the amount (S30N6, the new S29E7 and T31Y7), completed with CER-linked (7%) and dollar-linked (3%), with no Tamar or dual bonds. The average term stood at 145 days, above the 111 days of the 08/12 tender due to the inclusion of the T31Y7 maturing in May 2027. Cut-off rates closed in line with the secondary market: the Lecap between 2.19% and 2.26% EMR (29.75% to 30.69% TIREA), the Lecer X29E7 at 6.25% TEA and the dollar-linked D30O6 at 7.64%.
DOLLAR-DENOMINATED BONDS CLIMBED ON THE DAY, with the hard-dollar index adding 0.6%, driven by Bonares, which advanced 0.8% versus 0.4% for Globales. Country risk tracked the improvement and closed at 507 basis points, 10 bps below the previous close, on a day when emerging market debt fell 0.2%. The Bopreal in MEP dollars closed at $110.7, up 0.2%.
PESO CURVES EDGED HIGHER IN USD TERMS AHEAD OF THE TREASURY TENDER, with duals leading with a 0.4% gain, followed by CER and fixed-rate bonds, both up 0.3%, while dollar-linked bonds closed up around 0.2%. Overnight repo and caución rates remained normalized in the 20%-21% NAR range, in line with the liquidity normalization already seen in the previous session, when the BCRA took ARS 2.3 trillion in repos.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE CLOSED AT $1,512.75, down 0.1%, and is up 1.6% so far in August. The MEP dollar eased 0.5% to around $1,538, while the CCL dollar fell 0.2% to near $1,602, leaving a spread of 3.9%. Meanwhile, the BCRA bought USD 93 M on the day, accumulating USD 641 M in August and USD 13,978 M so far this year. Gross reserves rose USD 77 M to close at USD 50,860 M.
THE MERVAL CLOSED DOWN 0.4% IN PESOS AND 0.6% IN CCL DOLLARS, ending at a level of USD 1,877. ADRs averaged a 0.4% decline. Sector leadership was in non-essential consumer and energy, while financials and communications lagged. Among local stocks, Mirgor, YPF and Pampa Energía posted the standout gains, while Banco Supervielle, Transportadora de Gas del Norte and Banco Galicia led the declines. On Wall Street, Globant and Vista Energy led ADR gains, while Grupo Supervielle, Adecoagro and BBVA closed with the steepest losses.
Una menor suscripción en bonos liberó liquidez en pesos y normalizó las tasas overnight.
El riesgo país volvió a comprimirse hasta 507 puntos básicos, diez menos que en la rueda previa, en una jornada donde la deuda soberana en dólares avanzó pese a que la deuda emergente cedió 0,2%. El Tesoro licitó con un rollover de 96% y liberó cerca de $0,5 billones al mercado, sin sobrecolocar como en licitaciones anteriores, en un contexto de normalización de la liquidez en pesos. El tipo de cambio oficial cerró estable y el BCRA continuó comprando reservas, mientras el dólar MEP y el cable cedieron levemente. El Merval, en cambio, cerró la rueda con pérdidas tanto en pesos como en dólares.
El Tesoro licitó ayer con vencimientos por $12,67 billones y recibió ofertas por $13,18 billones, adjudicando $12,16 billones, un rollover de 96%. A diferencia de licitaciones previas, esta vez no sobrecolocó y liberó cerca de $0,5 billones al mercado. El menú se mantuvo corto y concentrado en tasa fija, con las Lecap explicando el 90% del monto (S30N6, la nueva S29E7 y T31Y7), completado con CER (7%) y dollar linked (3%), sin Tamar ni duales. El plazo promedio se ubicó en 145 días, por encima de los 111 de la licitación del 12 de agosto por la incorporación de la T31Y7 a mayo de 2027. Las tasas de corte cerraron en línea con el secundario: la Lecap entre 2,19% y 2,26% TEM (29,75% a 30,69% TIREA), la Lecer X29E7 en 6,25% TEA y el dollar linked D30O6 en 7,64%.
Los bonos en dólares treparon en la jornada, con el índice hard dollar sumando 0,6% impulsado por los Bonares, que avanzaron 0,8% frente al 0,4% de los Globales. El riesgo país acompañó la mejora y cerró en 507 puntos básicos, 10 pb por debajo del cierre previo, en un día en que la deuda emergente cedió 0,2%. El BOPREAL en dólar MEP cerró en $110,7, con una suba de 0,2%.
La curva en pesos operó con cautela en la previa de la licitación del Tesoro. En ese marco los duales lideraron con una suba de 0,2%, seguidos por los CER y la tasa fija, ambos con ganancias de 0,1%, mientras los dollar linked cerraron prácticamente sin cambios. Las tasas overnight de caución y repo se mantuvieron normalizadas en el rango de 20% y 21% TNA, en línea con la normalización de liquidez que ya se había visto en la rueda previa, cuando el BCRA tomó $2,3 billones en repos.
El tipo de cambio oficial cerró en $1.512,75 con una baja de 0,1% y acumula una suba de 1,6% en lo que va de agosto. El dólar MEP cedió 0,5% hasta ubicarse en torno a $1.538, mientras que el dólar cable bajó 0,2% a cerca de $1.602, dejando un canje de 3,9%. Por otro lado, el BCRA compró USD 93 M en la jornada, acumulando USD 641 M en agosto y USD 13.978 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 77 M y cerró en USD 50.860 M.
Los futuros de dólar acompañaron al oficial con una baja promedio de 0,2% en los contratos, sin señales de intervención relevante. El interés abierto se ubicó en USD 4.114 M, con una caída de USD 151 M en el día, mientras el volumen operado cayó a 1.157 mil contratos frente a los 2.378 mil de la rueda anterior. La devaluación mensual implícita se mantiene en torno a 1,5% para septiembre y 1,7% para octubre.
El Merval cerró con una baja de 0,4% en pesos y de 0,6% en dólares CCL, terminando en un nivel de USD 1.877. Los ADRs promediaron una caída de 0,4%. El liderazgo sectorial estuvo en consumo no esencial y energía, mientras que financiero y comunicación quedaron a la retaguardia. Entre las acciones locales se destacaron las subas de Mirgor, YPF y Pampa Energía, mientras que Banco Supervielle, Transportadora de Gas del Norte y Banco Galicia lideraron las bajas. En Wall Street, Globant y Vista Energy encabezaron las subas de los ADRs, en tanto Grupo Supervielle, Adecoagro y BBVA cerraron con las mayores caídas.
El sector tecnológico subió fuertemente tras confirmar el ciclo de inteligencia artificial.
Las acciones estadounidenses cerraron al alza en la rueda del jueves, con un liderazgo tecnológico marcado y una divergencia clara respecto del resto del mercado. El disparador fue el balance de Nvidia publicado el miércoles tras el cierre: la compañía proyectó un crecimiento de ingresos del 70% para su próximo ejercicio fiscal, una guía que desafía frontalmente el escepticismo instalado en las últimas semanas sobre una eventual desaceleración del gasto de capital en infraestructura de inteligencia artificial. El impulso se propagó a toda la cadena, desde las fabricantes de chips hasta las proveedoras de nube y el software de infraestructura, y encontró refuerzo en una tanda de balances muy sólidos del sector. Fuera de la tecnología, en cambio, el cuadro fue el opuesto: los sectores tradicionales cerraron en baja, los rendimientos largos volvieron a subir por el déficit fiscal, la emisión de deuda asociada a la inteligencia artificial y las tensiones comerciales, y las plazas europeas retrocedieron con los bancos a la cabeza tras conocerse las actas del Banco Central Europeo. En el plano macro, las peticiones de subsidios por desempleo sorprendieron a la baja y el déficit comercial de bienes se amplió con fuerza, en la antesala del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole.
El S&P 500 subió un 0,7% hasta 7.730,99, el Nasdaq trepó un 1,6% hasta 26.541,35 y el Dow Jones ganó un 0,2% hasta 53.569,44, con un avance de 105 puntos; el índice de small caps subió un 0,4% y el VIX cayó un 5,0% hasta 14,5. Nvidia se disparó un 8,7% hasta USD 227,98 y arrastró al resto del complejo: Broadcom ganó un 4,5%, Intel un 4,4%, Oracle un 2,1%, Palantir un 4,7% y Microsoft un 1,7%. La rueda tuvo además un capítulo propio en el software de infraestructura, con Salesforce saltando un 22,6%, CrowdStrike un 20,5% y Palo Alto Networks un 12,8% tras sus respectivos balances. La contracara fueron los sectores tradicionales, presionados por un contexto macroeconómico adverso y por el nivel de las tasas largas. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. quedó prácticamente sin cambios, con una suba del 0,1%. Los mercados emergentes ganaron un 0,7% y Japón un 0,4%, mientras que Europa cayó un 0,5% y Latam un 0,2%. En las plazas europeas el saldo fue negativo: el Euro STOXX 50 perdió un 0,75% hasta 6.422 y el STOXX 600 un 0,7% hasta 651,7, con el CAC 40 cediendo un 1,7% y el FTSE 100 un 0,8%, y con el DAX como excepción al subir un 0,3%. El golpe se concentró en los bancos, que devolvieron las ganancias de la semana luego de que las actas del Banco Central Europeo mostraran que varios miembros no se opusieron a una suba de tasas en la reunión de junio: BNP Paribas cayó cerca de un 5%, UniCredit un 3,2% y Santander, ING y BBVA más de un 2%. Las tecnológicas europeas tampoco acompañaron el rally estadounidense, con ASML y Siemens Energy cerrando en baja.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron de manera pareja a lo largo de la curva. La UST2Y avanzó 2 pb hasta 4,24%, la UST10Y subió 2 pb hasta 4,67% y la UST30Y ganó 2 pb hasta 5,19%, con el tramo largo sosteniéndose cerca de los máximos del ciclo. La licitación de bonos a 7 años se adjudicó a 4,512%, por encima del 4,473% de la colocación previa. El bono alemán a 10 años subió 4 pb hasta 3,27% tras las actas del Banco Central Europeo y el japonés avanzó 1 pb hasta 2,90%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 65% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión del 16 de septiembre y de aproximadamente el 35% de una suba de 25 pb, sin cambios relevantes respecto de la rueda previa. El índice de bonos del Tesoro cayó un 0,1%, la deuda de mercados emergentes un 0,2%, y los corporativos Investment Grade y High Yield cerraron prácticamente sin cambios.
El US Dollar Index operó sin cambios en 99,15. No varió frente al euro ni frente a la libra y ganó un 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 0,3% y cerró en USDBRL 5,16, en una rueda en la que el mercado anticipa nuevas operaciones cambiarias del banco central para ampliar la oferta de dólares, mientras los datos laborales confirmaron una nueva baja de la tasa de desempleo del 5,4% al 5,3%, con el empleo total y el registrado en máximos históricos.
El petróleo WTI subió un 1,7% hasta USD 83,6 el barril y el Brent avanzó un 2,1% hasta USD 89,7, cortando tres ruedas consecutivas de bajas. El mercado balanceó dos fuerzas opuestas. Del lado bajista, la mejora en las perspectivas de tránsito por el estrecho de Ormuz: el ejército iraní confirmó un acuerdo de reparto de ingresos con Omán sobre la vía, aunque Teherán insistió en que no garantiza una reapertura inmediata, y Arabia Saudita continúa incrementando las cargas desde sus terminales del Golfo Pérsico como alternativa a las rutas expuestas a los ataques hutíes en el Mar Rojo. Del lado alcista, la creciente preocupación por una escalada adicional en la guerra entre Rusia y Ucrania, con los ataques ucranianos sobre refinerías y puertos rusos limitando la capacidad de exportación de crudo y refinados. El gas natural europeo subió un 4,5% y el estadounidense un 1,0% hasta máximos de cinco semanas, luego de que la inyección semanal a los inventarios fuera de solo 15 mil millones de pies cúbicos frente a los 20 mil millones esperados y muy por debajo del promedio de cinco años de 33 mil millones. El oro subió un 0,2% hasta USD 4.604 la onza, la plata un 1,8% hasta USD 69,4 y el platino un 0,6% hasta USD 1.855. El trigo sumó un 1,3% hasta USD 7,40 el bushel y acumula un alza del 8,4% en el mes por la disrupción de los embarques del Mar Negro. La soja cerró prácticamente sin cambios en USD 460,2 la tonelada y el cobre cedió un 0,2% hasta USD 6,59 la libra.
Los datos de la jornada dejaron un mercado laboral más firme de lo previsto y un frente externo deteriorado. Las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 22 de agosto cayeron a 203.000, por debajo de las 208.000 esperadas y de las 207.000 revisadas de la semana previa, mientras que las peticiones continuas de la semana al 15 de agosto bajaron a 1.778.000, contra 1.790.000 proyectadas: un mercado laboral que no muestra el deterioro que buena parte del consenso venía anticipando y que, en el margen, complica el argumento a favor de una postura menos restrictiva. En sentido contrario, la balanza comercial de bienes adelantada de julio arrojó un déficit de USD 118.800 M, muy por encima de los USD 99.000 M esperados y de los USD 101.410 M revisados de junio, un salto que anticipa un aporte negativo relevante del sector externo al PBI del tercer trimestre. Los inventarios mayoristas subieron un 1,3% mensual, frente al 0,1% previsto, y los minoristas excluyendo automotores un 0,7%. El índice manufacturero de la Fed de Kansas se mantuvo en 17 puntos en agosto, el nivel más alto desde abril de 2022, con el índice compuesto subiendo de 9 a 10, aunque con presiones de precios en aumento: los precios pagados por materias primas treparon de 53 a 55 y los recibidos por productos terminados de 33 a 36. Hoy la referencia excluyente es el discurso de Kevin Warsh en el simposio de Jackson Hole, en un contexto en el que el presidente de la Reserva Federal ya había señalado que una suba de tasas no sería su herramienta preferida para combatir la inflación. Se publican además el PMI de Chicago de agosto, con un consenso de 57 puntos frente a los 57,6 de julio, la lectura final de la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan de agosto, con una proyección de 51,0 puntos que implicaría una caída pronunciada desde los 55,2 de julio, y la revisión anual preliminar de la nómina no agrícola, que en la edición previa había recortado 911.000 puestos.
Termómetro Macro-Financiero
✅ DATO POSITIVO DE LA SEMANA
El precio de la soja en Chicago cerró en USD 461,7 por tonelada, el nivel más alto desde enero de 2024. Acumula una suba de 21,9% en 2026 y de 22,3% i.a., con un promedio anual de USD 423/t contra USD 382/t en 2025. La mejora se extiende al resto del complejo, con el trigo avanzando 46,5% en el año. Precios más altos elevan el valor de la cosecha, favoreciendo la liquidación del agro y contribuyendo a la acumulación de reservas del BCRA.

⚠️ A MONITOREAR
El Índice de Confianza del Gobierno de agosto elaborado por la Universidad Di Tella fue de 2,06 puntos, representando un aumento de 6,4% respecto del mes anterior. El dato de confianza en el mes 32 de la presidencia de Javier Milei es 5,9% mayor que el de la presidencia de Mauricio Macri, y 74,1% mayor que el de la de Alberto Fernández, en el mismo mes de gestión. Alcanza el mismo nivel que obtuvo en el mes de junio y cayó en un 2,8% de manera interanual comparándolo contra agosto de 2025.

🚨 RIESGO
La tasa forward implícita entre Bonares AO27 y AO28 tocó máximos de los últimos meses, acompañada por un movimiento equivalente en el forward BPOB7→BPOB8 del BOPREAL (de 9,4% a 12,1% en el mismo período). Ambos instrumentos muestran este salto en las tasas dado que el mercado está exigiendo una compensación extra por sostener exposición más allá de la elección presidencial, es decir, un premio por riesgo electoral incorporado en la curva. Ese mayor costo de financiamiento implícito se reflejó de forma directa en la última licitación del Tesoro: en lugar de convalidar las tasas que el mercado pedía para deuda en dólares, el Tesoro no ofreció ningún título en dólares, rompiendo una racha de seis meses de licitaciones ofreciendo títulos en esa moneda.

Local news: Argentina today.
FX PRESSURE DOMINATED THE SESSION AHEAD OF TODAY'S AUCTION, as markets awaited the Treasury's tender. The Treasury is offering a deliberately short menu, aiming to absorb pesos without validating the high rates seen in the long end of the curve. Dollar sovereigns closed with no relevant changes, with Globals holding steady and Bonares easing at the margin, in a session where emerging market debt also pulled back slightly and country risk rose again. The peso curve ended mixed, led by duals, with the fixed-rate segment steepening, while repo (caución) traded around 20% NAR throughout the session. The exchange rate remained under pressure following yesterday's D31G6 fixing and with official presence in the futures market, while local equities managed to close higher.
THE TREASURY DEFINES TODAY'S AUCTION, in which it faces maturities of roughly ARS 13.9 trillion, including the USD 2,595 M dollar-linked D31G6, whose fixing took place yesterday. The menu is markedly short: a reopening of the November 2026 Lecap, a new January 2027 Lecap, the reopening of the January 2027 Lecer and the October 2026 Lelink, with the sole exception of a May 2027 Boncap. The choice of short instruments aims to avoid overloading a long end that has been trading at fairly high rates, so the Treasury may release some pesos into the market, though only in a limited way and mainly to avoid adding further pressure on the spot rate.
DOLLAR BONDS CLOSED VIRTUALLY UNCHANGED ON AVERAGE, with Globals up 0.1% and Bonares down 0.1%. Performance was mixed within each legislation: among Globals, the push came from the long end, which gained up to 0.4%, while among Bonares only the short end managed to advance, with declines of up to 0.5% across the rest of the curve. The performance was in line with emerging market debt, which fell at the margin. Country risk closed at 515 bps, three points above the previous session. Bopreal bonds, measured in MEP dollars, rose 0.1%.
PESO CURVES CLOSED MIXED IN USD TERMS, with a buying bias among inflation-linked instruments. Duals led the way, with TAMAR-linked CER up 0.1% and TAMAR fixed rate down 0.1%, followed by CER down 0.2%, while dollar-linked bonds fell 0.3% and the fixed-rate segment also closed in the red. Within fixed rate, steepening intensified, with the short end down 0.2% against declines of up to 0.6% in 2027 maturities. Among inflation-linked bonds, the long end led with gains of up to 0.4%. Repo (caución) traded around 20%-21% NAR throughout the session.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.2% and closed at $1,514.16, accumulating a 1.7% gain so far this month, with yesterday's D31G6 fixing set around that same level and the dollar under pressure throughout the session. Financial rates followed suit: the MEP dollar advanced 0.3% to $1,545.06 and the CCL rose 0.3% to close at $1,605.97, with the exchange spread at 3.9%. Separately, the BCRA bought USD 61 M during the session, accumulating USD 548 M in August and USD 13,885 M so far this year. Meanwhile, gross reserves fell USD 129 M to close at USD 50,783 M.
THE MERVAL ROSE 0.5% IN PESOS AND 0.1% IN CCL TERMS, closing at USD 1,887. Leadership came from consumer discretionary, followed by utilities and industrials, while materials, real estate and consumer staples lagged behind. On the local panel, the top gainers were Transener with 4.4%, Sociedad Comercial del Plata with 2.3% and Telecom Argentina with 1.7%, while Aluar fell 2.6%, Banco de Valores 1.2% and Holcim 1.1%. New York-listed shares fell 0.4% on average, led by Central Puerto with 1.5%, followed by Pampa Energía with 1.2% and BBVA with 0.8%, while Globant posted the biggest decline at 3.2%, followed by MercadoLibre with 2.3% and Telecom Argentina with 1.2%.
El Tesoro licita con oferta acotada para evitar presiones en el mercado cambiario.
La jornada estuvo dominada por la presión sobre el tipo de cambio, en la antesala de la licitación de hoy. El Tesoro ofrece un menú deliberadamente corto, que busca absorber pesos sin convalidar las tasas altas del tramo largo de la curva. Los soberanos en dólares cerraron sin variaciones relevantes, con los Globales sosteniéndose y los Bonares cediendo en el margen, en una rueda en la que la deuda emergente también retrocedió levemente y el riesgo país volvió a subir. La curva en pesos terminó mixta, con los duales al frente y la tasa fija empinándose, mientras la caución operó en torno al 20% TNA durante toda la rueda. El tipo de cambio se mantuvo tensionado tras el fixing del D31G6 y con presencia oficial en el mercado de futuros, mientras las acciones lograron cerrar al alza en el panel local.
La Secretaría de Finanzas define hoy la licitación en la que el Tesoro enfrenta vencimientos por unos $ 13,9 billones, dentro de los cuales se incluyen los USD 2.595 M del dollar-linked D31G6, cuyo fixing se produjo ayer. El menú es marcadamente corto: reapertura de la Lecap a noviembre de 2026, una nueva Lecap a enero de 2027, la reapertura de la Lecer a enero de 2027 y de la Lelink a octubre de 2026, con la única excepción de un Boncap a mayo de 2027. La elección de instrumentos cortos apunta a no sobrecargar un tramo largo que viene operando a tasas bastante altas, por lo que es posible que el Tesoro libere algo de pesos al mercado, aunque de forma limitada y sobre todo para no seguir tensionando al spot.
Los bonos en dólares cerraron prácticamente sin cambios en promedio, con los Globales avanzando 0,1% y los Bonares cediendo 0,1%. El comportamiento fue dispar dentro de cada legislación: entre los Globales el impulso vino del tramo largo, que sumó hasta 0,4%, mientras que en los Bonares solo el extremo corto logró avanzar, con caídas de hasta 0,5% en el resto de la curva. El desempeño quedó en línea con una deuda emergente que cayó en el margen. El riesgo país cerró en 515 pb, tres puntos por encima de la rueda previa. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, subieron 0,1%.
La curva en pesos cerró mixta y con sesgo comprador en los ajustables. Los duales lideraron, con los CER a TAMAR sumando 0,4% y los de tasa fija a TAMAR 0,2%, seguidos por los CER con 0,1%, mientras los dollar-linked terminaron sin cambios y la tasa fija cerró apenas en rojo. Dentro de la tasa fija se acentuó el empinamiento, con el tramo corto sumando hasta 0,1% contra retrocesos de hasta 0,3% en los vencimientos de 2027. Entre los ajustables por inflación el liderazgo estuvo en el extremo largo de la curva, con alzas de hasta 0,7%. La caución operó en torno al 20% y 21% TNA a lo largo de toda la rueda.
El tipo de cambio oficial subió 0,2% y cerró en $ 1.514,16, acumulando un alza de 1,7% en lo que va del mes, con el fixing del D31G6 de ayer determinado en torno a ese mismo valor y con el dólar presionado durante toda la jornada. Los financieros acompañaron: el dólar MEP avanzó 0,3% hasta $ 1.545,06 y el dólar cable subió 0,3% para terminar en $ 1.605,97, con el canje en 3,9%. Por otro lado, el BCRA compró USD 61 M en la jornada, acumulando USD 548 M en agosto y USD 13.885 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas cayó USD 129 M y cerró en USD 50.783 M.
Los futuros cerraron con una baja promedio de 0,1%, con el contrato más próximo subiendo 0,2% mientras los vencimientos más largos retrocedieron hasta 0,4%. La rueda mostró señales claras de intervención oficial: el volumen operado se disparó hasta USD 2.378 M desde los USD 906 M de la jornada previa y el interés abierto sumó USD 105 M para cerrar en USD 4.265 M, el nivel más alto de las últimas semanas.
El Merval subió 0,5% en pesos y 0,1% medido en dólar cable, cerrando en USD 1.887. El liderazgo fue de consumo no esencial, seguido por utilidades e industria, mientras materiales, bienes raíces y consumo básico quedaron a la retaguardia. En el panel local las mayores subas fueron Transener con 4,4%, Sociedad Comercial del Plata con 2,3% y Telecom Argentina con 1,7%, mientras Aluar retrocedió 2,6%, Banco de Valores 1,2% y Holcim 1,1%. Las acciones que cotizan en Nueva York cayeron 0,4% en promedio, con Central Puerto liderando con 1,5%, seguida por Pampa Energía con 1,2% y BBVA con 0,8%, en tanto Globant fue la mayor baja con 3,2%, seguida por MercadoLibre con 2,3% y Telecom Argentina con 1,2%.
Nvidia superó expectativas mientras el PCE general creció más que lo previsto.
Las acciones estadounidenses cerraron mixtas y sin variaciones relevantes en la rueda del miércoles, en una jornada de espera que tuvo dos referencias. La primera fue el índice de precios PCE de julio, la medida de inflación que sigue la Reserva Federal: el índice general se ubicó por encima de lo previsto y, combinado con un ingreso y un gasto de las familias más firmes de lo esperado, reforzó el argumento a favor de una política monetaria restrictiva. Los rendimientos del Tesoro revirtieron parte de la baja de las dos ruedas anteriores, el dólar recuperó terreno y el oro corrigió desde los máximos de tres meses. La segunda referencia fue el balance de Nvidia, publicado tras el cierre, que el mercado esperaba como termómetro del gasto de capital de las grandes plataformas en inteligencia artificial. Los números superaron las proyecciones en todas las líneas relevantes y despejaron, al menos por ahora, la principal duda que venía presionando al complejo tecnológico en las últimas ruedas: si el nivel de inversión en infraestructura de cómputo era excesivo. La acción subía alrededor de un 4% en la operatoria posterior al cierre y los futuros de los índices estadounidenses acompañaban al alza.
El S&P 500 cerró prácticamente sin cambios en 7.675,70, el Nasdaq retrocedió un 0,1% hasta 26.130,20 y el Dow Jones cayó un 0,2% hasta 53.463,88, con una pérdida de 113 puntos; el índice de small caps cedió un 0,1% y el VIX bajó un 1,6% hasta 15,2. Las tecnológicas avanzaron mayormente en la previa del balance, con Meta subiendo un 1,1% tras acordar un pago de USD 16.700 M para cerrar el litigio con estados de EE. UU. por su estrategia de redes sociales dirigida a adolescentes, Microsoft un 0,9%, Micron un 0,6% y AMD un 0,4%; Nvidia, en cambio, cerró la rueda con una baja del 1,6% en USD 209,66. Ya con el mercado cerrado, la compañía reportó ingresos por USD 96.220 M en el segundo trimestre de su ejercicio fiscal 2027, frente a los USD 92.070 M esperados, y una ganancia por acción de USD 2,22 contra los USD 2,08 proyectados, más que duplicando los USD 1,04 de un año atrás. El segmento de centros de datos aportó USD 89.020 M, con un crecimiento del 117% interanual. Lo determinante fue la guía: la compañía proyectó ingresos de USD 108.000 M para el trimestre en curso, con un margen de error del 2%, muy por encima de los USD 103.800 M del consenso y sin incluir ingreso alguno por cómputo para centros de datos en China. Los compromisos de abastecimiento asumidos ascienden a USD 279.000 M, en su mayoría vinculados a memorias para la plataforma Vera Rubin, ya en producción plena en los principales proveedores de nube. Jensen Huang sostuvo que la demanda se está ampliando más allá de un cliente ancla, con laboratorios de frontera, compañías emergentes y ecosistemas de modelos abiertos escalando en simultáneo. La excepción fue el software: Intuit cayó un 3,2% porque su proyección no alcanzó el rango alto de las expectativas, un dato que se propagó al sector en Europa. Los sectores tradicionales quedaron presionados por el deterioro del cuadro macroeconómico. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó un 0,4%. Europa retrocedió un 0,6% medida en dólares, Latam un 0,5%, Japón un 0,2% y los mercados emergentes un 0,1%. En las plazas europeas, en cambio, el Euro STOXX 50 subió un 0,3% hasta 6.475 y el STOXX 600 quedó plano en 657, sostenidos por los bancos: Deutsche Bank ganó un 4,3% al iniciar su recompra de acciones por EUR 500 M, Commerzbank un 2,6% y UniCredit un 2,5%, mientras que SAP perdió un 3% por el arrastre de Intuit y una baja de recomendación.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron con aplanamiento de la curva tras el dato de inflación. La UST2Y avanzó 4 pb hasta 4,22%, la UST10Y subió 2 pb hasta 4,65% y la UST30Y quedó sin cambios en 5,17%. El bono alemán a 10 años subió 4 pb hasta 3,24%, en una rueda en la que trascendió que los miembros del Banco Central Europeo estarían dispuestos a subir la tasa en la reunión de septiembre, aunque reticentes a comprometer un sendero de ajustes posteriores, y el japonés operó sin cambios en 2,89%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 64% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión del 16 de septiembre y de aproximadamente el 36% de una suba de 25 pb, sin cambios relevantes respecto de la rueda previa: el dato de inflación resultó firme pero no lo suficiente como para modificar el escenario base antes del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole el viernes. El índice de bonos del Tesoro cayó un 0,1%, mientras que los corporativos Investment Grade, los High Yield y la deuda de mercados emergentes cerraron prácticamente sin cambios.
El US Dollar Index subió un 0,2% hasta 99,14. Ganó un 0,1% frente al euro, un 0,3% frente a la libra y un 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó un 0,2% y cerró en USDBRL 5,14, favorecido por la desaceleración de la inflación de la primera quincena de agosto al 4,25% interanual desde el 4,44% de julio, que reforzó las expectativas de un recorte de la tasa Selic.
El petróleo WTI cayó un 0,5% hasta USD 81,9 el barril y el Brent retrocedió un 1,1% hasta USD 87,6, en la tercera rueda consecutiva de bajas, aunque ambos recortaron pérdidas mayores durante la jornada. El foco estuvo en las negociaciones entre Irán y Omán para establecer un corredor marítimo conjunto temporal en el estrecho de Ormuz, que alimentaron las expectativas de una normalización del tráfico, y en las señales de mayor flujo desde el Golfo Pérsico: Donald Trump afirmó que unos 10 millones de barriles cruzaron la vía el martes y los datos satelitales apuntan a un aumento de las cargas desde las terminales de Arabia Saudita. Teherán advirtió, no obstante, que un eventual acuerdo no implicaría una reapertura inmediata. Los inventarios de crudo en EE. UU. quedaron prácticamente sin cambios, con un alza de 0,095 millones de barriles frente a los 0,6 millones esperados, mientras que los de naftas cayeron 2,536 millones y los de destilados 2,228 millones, ambos muy por encima de lo previsto y en mínimos estacionales. El oro cayó un 1,2% hasta USD 4.604 la onza tras el dato de inflación, la plata cedió un 0,1% hasta USD 68,5 y el platino un 0,7% hasta USD 1.849. En el complejo agrícola, el trigo se disparó un 6,5% hasta el nivel más alto desde julio de 2023 por la intensificación de los ataques entre Rusia y Ucrania, que amenaza con interrumpir los embarques de granos desde el Mar Negro justo cuando avanza la nueva cosecha de los dos mayores exportadores mundiales. La soja subió un 1,8% hasta USD 459,5 la tonelada y el cobre cedió un 1,8% hasta USD 6,59 la libra.
El índice de precios PCE avanzó un 0,2% mensual en julio, por encima del 0,1% esperado, y se mantuvo en el 3,7% interanual frente al 3,6% proyectado. El núcleo subió un 0,2% m/m y se sostuvo en el 3,3% interanual, ambos en línea con el consenso. La composición fue lo relevante: el ingreso personal creció un 0,4% m/m, el doble de lo previsto, y el gasto personal nominal un 0,2% contra el 0,1% esperado, aunque el gasto real quedó plano, lo que indica que la totalidad del avance se explicó por precios. Los pedidos de bienes durables subieron un 1,1% m/m, por encima de lo proyectado, mientras que la medida que excluye transporte avanzó un 0,4%. La segunda estimación del PBI del segundo trimestre confirmó una desaceleración a un 1,5% anualizado desde el 2,1% de la lectura preliminar, en línea con lo esperado, pero con una revisión al alza del consumo privado real al 3,4% y del índice de precios implícito al 6,4%, una combinación que apunta a una economía que crece menos con presiones de precios más intensas de lo estimado inicialmente. Las ganancias corporativas del trimestre crecieron un 8,2%. Hoy se publican las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 22 de agosto, con un consenso de 208.000 frente a las 206.000 previas, la balanza comercial de bienes adelantada de julio y el índice manufacturero de la Fed de Kansas de agosto, y se licitan bonos a 7 años. La rueda de hoy, sin embargo, quedará condicionada por la reacción al balance de Nvidia y por la lectura que haga el mercado sobre la sostenibilidad del ciclo de inversión en cómputo. Mañana el foco pasa al discurso de Warsh en Jackson Hole y a la revisión anual preliminar de la nómina no agrícola, que en la edición previa había recortado 911.000 puestos.
Local news: Argentina today.
THE LOCAL MARKET TRADED WITHOUT CLEAR DIRECTION, with attention focused on the terms of Thursday's Treasury auction, announced during the session. Dollar-denominated sovereigns slipped at the margin and lagged emerging market debt, which closed higher, while country risk rose slightly. The peso curve ended mixed, with fixed-rate paper weighed down in the long end and inflation-linked bonds holding steady. The official exchange rate rose again while the financial dollars moved in mixed fashion, and equities closed lower both on the local panel and in New York.
THE SECRETARÍA DE FINANZAS RELEASED THE TERMS OF THURSDAY'S AUCTION, in which the Treasury faces maturities of about $13.9 trillion, including USD 2,595 M of the dollar-linked D31G6, which fixes today. The menu on offer is markedly short-dated: it reopens the November 2026 Lecap (S30N6), adds a new January 2027 Lecap, reopens the January 2027 Lecer (X29E7) and the October 2026 Lelink (D30O6). The exception is the reopening of the May 2027 Boncap (T31Y7), a maturity that had not appeared in the window for some time. As of August 24, the Treasury's peso stock stood at $1.27 trillion, still below average. The choice of short-dated instruments points to absorbing pesos in a context of a strained exchange rate, without validating rates as high in the long end of the curve, which has been fairly heavy. The Treasury may release some pesos into the market to normalize liquidity, though not enough to keep pressuring the exchange rate.
USD-DENOMINATED BONDS CLOSED WITH AN AVERAGE DECLINE OF 0.1%, with Bonares retreating 0.1% and Globals practically unchanged. Losses were concentrated in the long end of both legislations, with declines of up to 0.8%, while the short end held up with slight gains. The performance lagged emerging market debt, which closed higher by around half a point. Country risk closed at 512 bps, three points above the previous session. Bopreal, measured in MEP dollars, advanced 0.3%.
PESO CURVES ENDED LOWER IN USD TERMS, in a mixed session with a selling bias in rate instruments. CER bonds, the only gainer in peso terms, still slipped 0.2% in USD terms, while dollar-linked bonds ended down 0.3%, and both fixed-rate paper and CER-to-TAMAR duals declined 0.4%. The short end of the fixed-rate curve fell 0.2% in USD terms, against declines of up to 0.8% in the long end. Among inflation-linked bonds the pattern was similar, with the medium segment up 0.3% in USD terms while the longest maturities remained in negative territory, deeper in USD terms.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.3% and closed at $1,511.53, accumulating a 1.6% gain so far this month. The financial dollars moved in mixed fashion: the MEP dollar slipped 0.1% to $1,539.93 and the CCL rose 0.3% to close at $1,600.94, with the implied spread (canje) at 4.0%. Separately, the BCRA bought USD 9 M during the session, accumulating USD 487 M in August and USD 13,824 M so far this year. Meanwhile, gross reserves rose USD 136 M and closed at USD 50,912 M.
THE MERVAL FELL 0.6% IN CCL DOLLAR TERMS, closing at USD 1,865. Leadership was industrial, followed by the financial sector and materials, while energy, communications and staples lagged. Within the local panel, the biggest gainers in USD terms were Bolsas y Mercados Argentinos at 1.4%, Mirgor at 0.9% and Transener at 0.8%, while YPF fell 2.6%, Pampa Energía 2.2% and Transportadora de Gas del Sur 1.7%. New York-listed shares fell 0.6% on average, led by Corporación América with a 3.3% gain, followed by MercadoLibre with 2.1% and Bioceres with 1.4%, while Vista Energy was the biggest decliner at 4.3%, followed by Adecoagro at 3.2% and YPF at 2.6%.
Un menú corto busca contener la presión cambiaria absorbiendo pesos sin comprometer tasas altas.
El mercado local operó sin dirección clara y con la atención puesta en el llamado a licitación que el Tesoro dio a conocer durante la jornada y que se realizará el jueves. Los soberanos en dólares cedieron en el margen y quedaron rezagados frente a una deuda emergente que cerró al alza, con el riesgo país subiendo levemente. La curva en pesos terminó mixta, con la tasa fija pesada en el tramo largo y los ajustables por inflación sosteniéndose. El tipo de cambio oficial volvió a subir mientras los financieros se movieron dispares, y las acciones cerraron a la baja tanto en el panel local como en Nueva York.
La Secretaría de Finanzas dio a conocer las condiciones de la licitación que se llevará a cabo este jueves, en la que el Tesoro enfrenta vencimientos por unos $ 13,9 billones, dentro de los cuales se incluyen USD 2.595 M del dollar-linked D31G6, cuyo fixing es el día de hoy. El menú ofrecido es marcadamente corto: reabre la Lecap a noviembre de 2026 (S30N6), suma una nueva Lecap a enero de 2027, reabre la Lecer a enero de 2027 (X29E7) y la Lelink a octubre de 2026 (D30O6). La excepción es la reapertura del Boncap a mayo de 2027 (T31Y7), un plazo que hacía tiempo no aparecía en la ventana. Al 24 de agosto el stock de pesos del Tesoro se ubicó en $ 1,27 billones, todavía por debajo del promedio. La elección de instrumentos cortos apunta a absorber pesos en un contexto de tipo de cambio tensionado, sin convalidar tasas tan altas en el tramo largo de la curva, que viene bastante pesado. Es posible que el Tesoro libere algo de pesos al mercado para normalizar la liquidez, aunque no lo suficiente como para seguir tensionando el tipo de cambio.
Los bonos en dólares cerraron con una baja promedio de 0,1%, con los Bonares retrocediendo 0,1% y los Globales prácticamente sin cambios. Las pérdidas se concentraron en el tramo largo de ambas legislaciones, con caídas de hasta 0,8%, mientras el tramo corto se sostuvo con leves alzas. El desempeño quedó por detrás del de la deuda emergente, que cerró al alza en torno a medio punto. El riesgo país cerró en 512 pb, tres puntos por encima de la rueda previa. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, avanzaron 0,3%.
La curva en pesos cerró mixta y con sesgo vendedor en tasa. Los CER fueron la excepción con una suba de 0,1%, mientras los dollar-linked terminaron sin cambios y tanto la tasa fija como los duales CER a TAMAR cedieron 0,1%. El tramo corto de la curva a tasa fija subió hasta 0,1% contra retrocesos de hasta 0,5% en el tramo largo. Entre los ajustables por inflación el patrón fue similar, con el tramo medio sumando hasta 0,6% y los vencimientos más largos en rojo.
El tipo de cambio oficial subió 0,3% y cerró en $ 1.511,53, acumulando un alza de 1,6% en lo que va del mes. Los financieros se movieron dispares: el dólar MEP cedió 0,1% hasta $ 1.539,93 y el dólar cable avanzó 0,3% para terminar en $ 1.600,94, con el canje en 4,0%. Por otro lado, el BCRA compró USD 9 M en la jornada, acumulando USD 487 M en agosto y USD 13.824 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 136 M y cerró en USD 50.912 M.
El Merval cayó 0,6% en pesos y 0,6% medido en dólar cable, cerrando en USD 1.865. El liderazgo fue del sector industrial, seguido por el financiero y materiales, mientras energía, comunicación y consumo básico quedaron a la retaguardia. En el panel local las mayores subas fueron Bolsas y Mercados Argentinos con 1,7%, Mirgor con 1,2% y Transener con 1,1%, mientras YPF retrocedió 2,3%, Pampa Energía 1,9% y Transportadora Gas del Sur 1,4%. Las acciones que cotizan en Nueva York cayeron 0,6% en promedio, con Corporación América liderando con 3,3%, seguida por MercadoLibre con 2,1% y Bioceres con 1,4%, en tanto Vista Energy fue la mayor baja con 4,3%, seguida por Adecoagro con 3,2% e YPF con 2,6%.
El petróleo cayó más de 4% por negociaciones con Irán y alcanzó su nivel más bajo en veinte meses.
Las acciones estadounidenses cerraron al alza en la rueda del martes, con el sector tecnológico recuperando el terreno perdido el lunes. El motor de la jornada fue el derrumbe del petróleo, que cedió más de un 4% ante señales de distensión en el conflicto con Irán: el jefe del Ejército de Pakistán viajó a Teherán para respaldar la vía diplomática, Qatar informó que continúa con sus tareas de mediación y trascendió que Washington podría reinstalar a los diplomáticos evacuados de la región, lo que sugiere que una escalada militar de mayor alcance es menos inminente. A eso se sumó que las medidas anunciadas el lunes por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, resultaron menos severas de lo previsto, ya que se otorgará a los países que comercian con Teherán un plazo para desarmar sus vínculos antes de aplicar penalidades unilaterales. La caída de los precios de la energía descomprimió las expectativas de inflación de corto plazo, empujó a los rendimientos del Tesoro a alejarse de los máximos de veinte meses y alivió a los sectores sensibles al costo del crédito. En paralelo, una tanda de malos datos de consumo y vivienda en EE. UU. redujo las proyecciones por una suba de tasas en septiembre, en la antesala del índice de precios PCE de julio y del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole el viernes.
El S&P 500 subió un 0,3% hasta 7.675,98, el Nasdaq avanzó un 0,4% y el Dow Jones ganó un 0,3% hasta 53.570. El rebote se concentró en las compañías vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial, sostenido por la expectativa de salidas a bolsa de gran porte entre los desarrolladores que más invierten en el sector, con Anthropic y OpenAI a la cabeza, un flujo que beneficiaría tanto a las fabricantes de chips como a las proveedoras de servicios en la nube. AMD trepó un 4,9%, Micron un 2,5%, Meta un 2%, Nvidia un 2,2% en la previa de su balance de hoy y Microsoft un 0,9%. La baja de los rendimientos largos también favoreció a los bancos de inversión: Goldman Sachs ganó un 2,2% y Morgan Stanley un 1,3%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 1,0%. Los mercados emergentes ganaron un 1,7%, Latam un 1,3%, Japón un 0,8% y Europa un 0,5%. En el continente, el Euro STOXX 50 subió un 0,2% hasta 6.458 y el STOXX 600 un 0,4% hasta 657, con las productoras de semiconductores y de insumos para centros de datos recortando pérdidas y con las industriales beneficiadas por el abaratamiento de la energía.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron en toda la curva. La UST2Y cayó 5 pb hasta 4,19%, la UST10Y retrocedió 7 pb hasta 4,63% y la UST30Y cedió 6 pb hasta 5,17%. El movimiento combinó la menor presión inflacionaria derivada de la energía con datos de actividad más débiles, aunque el tramo largo sigue acumulando un alza significativa en el mes por la emisión de deuda vinculada a la inteligencia artificial y por el déficit fiscal. El Tesoro confirmó que utilizará el saldo de su Cuenta General para ampliar la recompra de títulos largos, en línea con las intervenciones previas. El bono alemán a 10 años bajó 7 pb hasta 3,18%, pese a un dato de confianza empresaria mejor de lo esperado, y el japonés subió 1 pb hasta 2,89%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 65% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión del 16 de septiembre, frente a cerca del 59% de la rueda previa; la probabilidad implícita de una suba de 25 pb bajó del 41% al 35%. Warsh había señalado que una suba de tasas no sería su herramienta preferida para combatir la inflación, lo que eleva la relevancia de su presentación del viernes. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,4%, los corporativos Investment Grade un 0,6%, los High Yield un 0,3% y la deuda de mercados emergentes un 0,6%.
El US Dollar Index cayó un 0,1% hasta 98,91. No varió frente al euro ni frente a la libra, y ganó un 0,2% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 0,2% y cerró en USDBRL 5,15.
El petróleo WTI se derrumbó un 4,6% hasta USD 81,1 el barril y el Brent cayó un 5,6% hasta USD 87,0, en la segunda rueda consecutiva de bajas y con un fuerte estrechamiento del diferencial entre ambas referencias. Más allá de la vía diplomática, pesó que el volumen despachado por el estrecho de Ormuz se mantiene elevado, con parte de los embarques operando de manera discreta, y que Irán ratificó que resistirá la ampliación de sanciones con la confianza de que sus principales socios comerciales rechacen la presión de Washington. El gas natural europeo acompañó con una baja del 6,6%. El oro subió un 0,2% hasta USD 4.659 la onza, aunque cerró lejos del máximo de más de tres meses de USD 4.696,2 que tocó durante la rueda, en una toma de ganancias previa al dato de inflación y a Jackson Hole; la plata cedió un 0,5% hasta USD 68,6 la onza y el platino un 1,2% hasta USD 1.867. La soja subió un 1,1% hasta USD 451,7 la tonelada y el cobre avanzó un 1,6% hasta USD 6,71 la libra.
Los datos de la jornada mostraron un consumidor estadounidense más debilitado. La confianza del consumidor del Conference Board cayó a 89,4 puntos en agosto desde los 90,2 revisados de julio, por debajo del consenso de 90,2 y en el nivel más bajo en varios meses. Las ventas de viviendas nuevas se desplomaron un 10,5% mensual en julio hasta 0,607 millones de unidades anualizadas, frente a los 0,62 millones esperados y los 0,678 millones revisados de junio. El índice manufacturero de la Fed de Richmond bajó de 5 a 4 puntos en agosto, contra los 7 proyectados, con los pedidos nuevos en retroceso, los pedidos acumulados y la inversión de capital ingresando en terreno negativo y el componente de empleo cayendo a -2. El único dato firme fue el de precios inmobiliarios: el índice Case-Shiller aceleró del 1,6% al 2,1% i.a. en junio, por encima del 1,7% esperado. En Alemania, en cambio, el índice Ifo de clima de negocios saltó a 88,8 puntos en agosto desde los 86,7 revisados de julio, muy por encima del consenso de 87,2, con el componente de expectativas en 89,1, y el PBI del segundo trimestre se revisó al alza hasta un 0,3% trimestral. Hoy se publica el índice de precios PCE de julio, la referencia de inflación que sigue la Reserva Federal: se espera que el núcleo avance un 0,2% m/m, acelerando desde el 0,1% de junio, y que se mantenga en el 3,3% i.a., mientras que para el índice general se proyecta una suba del 0,1% m/m y un 3,7% i.a. La misma jornada se conocen los pedidos de bienes durables de julio, con un consenso del 0,7% m/m, y la segunda estimación del PBI del segundo trimestre, con una revisión esperada del 2,1% al 1,5% anualizado. Tras el cierre reporta Nvidia, el catalizador más relevante de la semana para la operatoria tecnológica.
Local news: Argentina today.
DOLLAR BONDS OPENED THE WEEK with an average gain of 0.2%, though performance was mixed across legislations: Globals rose 0.4% while Bonares slipped 0.3%. The improvement was concentrated in the long end of New York-law bonds, with gains of up to 1.6%, while among local-law bonds declines were seen in the short and medium segments. The performance was in line with an up day for emerging market debt. Country risk closed at 509 bps, seven points below Friday. Bopreal bonds, measured in MEP dollars, advanced 0.2%.
PESO CURVES ENDED LOWER IN USD TERMS, as the CCL rally more than offset gains priced in pesos. Fixed-rate bonds, TAMAR-linked notes and CER-to-TAMAR duals each fell 0.5% in USD terms. The decline was more pronounced in the front end of the fixed-rate curve, down around 1.0%, while the long end was little changed, up around 0.3% in USD terms. Dollar-linked notes fell 1.4% in USD terms, and CER bonds lagged with a 1.6% drop, entirely explained by the longer-dated adjustables, as the short and medium segment of the curve ended down between 0.2% and 1.1% in USD terms. Repo rates (caución) eased from Friday, closing at 23.3% NAR, with liquidity somewhat more normalized.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE rose 0.6% to close at $1,506.90, accumulating a 1.2% gain so far this month. Financial dollars moved more sharply: the MEP dollar advanced 1.5% to $1,542.03 and the CCL dollar rose 1.4% to end at $1,596.55, with the MEP-CCL spread at 3.5%. Separately, the BCRA bought USD 11 M on the day, accumulating USD 478 M in August and USD 13,815 M so far this year. Meanwhile, gross reserves rose USD 121 M to close at USD 50,776 M.
THE MERVAL ROSE 2.3% IN USD TERMS (up 2.8% in pesos), closing at USD 1,876 and standing out as the session's top performer. Leadership was clearly financial, followed by construction and non-essential consumer names, while energy, staples and materials lagged. On the local panel, the biggest gainers in USD terms were Banco Supervielle, up 6.4%, Banco Macro, up 3.5%, and BBVA Argentina, up 3.3%, while Ternium fell 2.6% and Aluar and YPF closed little changed, down slightly in USD terms. New York-listed shares rose 2.1% on average, led by Grupo Supervielle with 8.2%, followed by Edenor with 5.4% and Banco Macro with 5.2%, while Bioceres posted the biggest decline, down 6.6%.
ON THE MACRO DATA FRONT, the Torcuato Di Tella University released its August Government Confidence Index, which reached 2.06 points, equivalent to 41.2% approval. The index rose 6.4% m/m after July's 6.5% decline, though it remains 2.8% below the year-ago level and 16.5% below the 2025 close. The level remains relatively high by historical standards: in month 32 of the administration it surpasses Macri, both Cristina Kirchner administrations and Alberto Fernández, trailing only Néstor Kirchner, although the term average has fallen to 2.36 points, its lowest reading, versus 2.49 for Macri and 1.88 for Fernández over the same span. The improvement was broad-based, with four of five components higher, led by efficiency and concern for the general interest, and geographically concentrated in the interior of the country, which rose 7.7% to 2.25 points and remains above CABA, which was practically unchanged, and GBA, where the index remains the lowest.
La confianza de los consumidores mejoró y elevó las valuaciones de acciones y activos financieros.
El mercado local abrió la semana con un tono de mayor optimismo político que financiero. La publicación del Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella, que mostró un repunte en la percepción del oficialismo, fue el disparador de una rueda que encontró en las acciones al gran ganador, con el sector financiero al frente de un rally que se replicó en Nueva York. La deuda en dólares acompañó apenas, con los Globales sostenidos por el apetito global y los Bonares algo rezagados, mientras el riesgo país continuó cediendo. El contrapunto vino del tipo de cambio, que retomó impulso y llevó a los financieros a moverse por delante del oficial, en una señal de que la demanda de cobertura sigue firme. La curva en pesos, aun así, se mostró demandada en el tramo de tasa fija, con una caución más ordenada que la semana pasada.
Los bonos en dólares abrieron la semana con un avance promedio de 0,2%, aunque con un comportamiento dispar entre legislaciones: los Globales subieron 0,4% mientras los Bonares cedieron 0,3%. La mejora se concentró en el tramo largo ley Nueva York, con alzas de hasta 1,6%, en tanto entre los locales las bajas se dieron en el tramo corto y medio. El desempeño se dio en línea con una jornada al alza para la deuda emergente. El riesgo país cerró en 509 pb, siete puntos por debajo del viernes. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, avanzaron 0,2%.
La curva en pesos cerró con sesgo comprador concentrado en tasa. La tasa fija lideró la jornada con una suba de 0,9%, acompañada por los TAMAR, que avanzaron en igual magnitud, y por los duales CER a TAMAR, que sumaron 0,9%. El movimiento fue más marcado en el tramo largo de la curva de tasa fija, con subas cercanas a 1,7% contra alzas en torno a 0,4% en el tramo corto. Los dollar-linked cerraron sin cambios y los CER quedaron rezagados con una baja de 0,2%, íntegramente explicada por los ajustables más largos, ya que el tramo corto y medio de la curva cerró con subas de entre 0,3% y 1,2%. La caución bajó respecto del viernes y cerró en 23,3% TNA, con una liquidez algo más normalizada.
El tipo de cambio oficial subió 0,6% y cerró en $ 1.506,90, acumulando un alza de 1,2% en lo que va del mes. Los financieros se movieron con más fuerza: el dólar MEP avanzó 1,5% hasta $ 1.542,03 y el dólar cable subió 1,4% para terminar en $ 1.596,55, con el canje en 3,5%. Por otro lado, el BCRA compró USD 11 M en la jornada, acumulando USD 478 M en agosto y USD 13.815 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 121 M y cerró en USD 50.776 M.
Los futuros de dólar acompañaron la suba del spot con un avance promedio de 0,2%, algo por detrás del oficial, con los contratos cortos concentrando el movimiento y una devaluación implícita en torno a 1,8% m/m a lo largo de toda la curva. El interés abierto subió USD 256 M y cerró en USD 4.229 M, mientras el volumen se duplicó frente al viernes hasta USD 1.081 M desde USD 577 M. Las tasas implícitas de los contratos próximos se ubicaron en torno a 22,8% TNA para agosto, 21,7% para septiembre y 21,9% para octubre.
El Merval avanzó 2,8% en pesos y 2,3% medido en dólar cable, cerrando en USD 1.876 y siendo el activo destacado de la rueda. El liderazgo fue claramente financiero, seguido por construcción y consumo no esencial, mientras energía, consumo básico y materiales quedaron a la retaguardia. En el panel local las mayores subas fueron Banco Supervielle con 7,8%, Banco Macro con 4,9% y BBVA Argentina con 4,7%, mientras Ternium retrocedió 1,2% y Aluar y YPF cerraron prácticamente sin cambios. Las acciones que cotizan en Nueva York avanzaron 2,1% en promedio, con Grupo Supervielle liderando con 8,2%, seguida por Edenor con 5,4% y Banco Macro con 5,2%, en tanto Bioceres fue la mayor baja con 6,6%.
En materia de datos macro, la Universidad Torcuato Di Tella publicó el Índice de Confianza en el Gobierno de agosto, que alcanzó 2,06 puntos, equivalente a un apoyo de 41,2%. El índice subió 6,4% m/m luego de la caída de 6,5% de julio, aunque se mantiene 2,8% por debajo del nivel de un año atrás y 16,5% por debajo del cierre de 2025. El nivel sigue siendo relativamente elevado en perspectiva histórica: en el mes 32 de mandato supera a Macri, a los dos gobiernos de Cristina Kirchner y a Alberto Fernández, y solo queda por detrás de Néstor Kirchner, aunque el promedio de la gestión desciende a 2,36 puntos, su registro más bajo, contra 2,49 de Macri y 1,88 de Fernández en el mismo tramo. La mejora fue generalizada, con cuatro de los cinco componentes al alza y eficiencia y preocupación por el interés general liderando, y geográficamente se concentró en el interior del país, que subió 7,7% hasta 2,25 puntos y se mantiene por encima de CABA, prácticamente sin cambios, y del GBA, donde el índice sigue siendo el más bajo.
