Local news: Argentina today.
THE SECRETARIAT OF FINANCE ANNOUNCED THAT IN YESTERDAY’S AUCTION IT AWARDED ARS 9.02 TRILLION, ACHIEVING A 123.4% ROLLOVER OF ITS MATURITIES and thereby absorbing ARS 1.7 trillion from the system. Demand was primarily concentrated in fixed-rate instruments, which accounted for 76.9% of the total amount allocated, particularly the April LECAP (S17A6), which captured 55.8%, reflecting limited appetite for extending duration. The elevated rollover was achieved even with rates broadly in line with the secondary market and below those validated in the previous auction (33.5% NAR vs. 35.4% NAR previously).
AHEAD OF THE AUCTION, PESO-DENOMINATED DEBT TRADED WITH A WEAK TONE, WITH DOLLAR-LINKED BONDS ONCE AGAIN THE MOST AFFECTED, FALLING 0.3%. Meanwhile, CER-linked bonds slipped 0.1% and dual bonds were flat, while the fixed-rate curve edged up 0.1%. This performance came despite a slight easing in overnight rates: the one-day caución and repo closed around 22–23% TNA, while the Tamar rate stood at 31.4% TNA.
DOLLAR-DENOMINATED SOVEREIGN BONDS POSTED A POSITIVE PERFORMANCE, RISING 0.4%, led by Global bonds, which gained 0.6%, with increases of up to 1% in the GD46, while Bonares advanced 0.3%. As a result, the country risk closed at 506 bps. Meanwhile, Bopreal bonds fell 2.6%.
THE BCRA STEPPED UP FOREIGN-CURRENCY PURCHASES IN THE OFFICIAL MARKET, BUYING USD 214 M AND BRINGING NET PURCHASES TO USD 1,907 M SO FAR THIS YEAR. In this context, gross reserves increased by USD 75 M and closed at USD 45,307 M. These purchases were sustained even as the official exchange rate extended its decline, falling 0.1%. It closed at ARS 1,403.7, standing 12.7% below the top of the band. Financial dollar rates also eased, with the MEP down 0.3%, while the CCL was unchanged, closing at ARS 1,432 and ARS 1,477.7, respectively, and the spread widened to 3.2%.
THE MERVAL MOVED AGAINST THE GLOBAL EQUITY TREND, FALLING 1.6% IN PESOS AND 1.5% IN DOLLAR TERMS, CLOSING AT USD 2,040. The most affected sector was communications, followed by industry and banks. The biggest decliners were Telecom (-7.1%), IRSA (-4.1%), and BBVA (-3.1%). These losses were partially offset by gains in Transener (2.1%), TGN (1.7%), and Aluar (1.4%). Argentine stocks trading on Wall Street fell 0.8%, led by Telecom (-8.8%), Globant (-6.4%), and BBVA (-2.4%), while Bioceres (2.5%), Ternium (1.3%), and TGS (1.3%) posted the strongest gains.
Noticias globales: el mundo hoy.
El mercado digirió un dato de empleo en EE. UU. que superó las expectativas y volvió a confirmar la solidez del mercado laboral, alejando la posibilidad de que la Fed recorte la tasa de referencia en el corto plazo. En este contexto, los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron al alza, con mayor impacto en el tramo corto, mientras que el dólar se mantuvo estable y el oro logró avanzar pese al cambio en las expectativas de tasas. Las acciones cerraron con un sesgo levemente positivo, destacándose a nivel global los mercados emergentes. En commodities, el petróleo subió impulsado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, en tanto que los metales industriales y preciosos mantuvieron un tono firme.
Los datos del mercado laboral correspondientes a enero –que debían publicarse la semana pasada y fueron suspendidos por el cierre de gobierno– resultaron mejores a lo esperado, mostrando robustez en el mercado de trabajo de EE. UU. Concretamente, se crearon 130.000 puestos de trabajo no agrícola, muy por encima del aumento de 48.000 registrado en diciembre y casi el doble de las previsiones de 70.000, siendo el mayor registro desde diciembre de 2024. Vale destacar que la revisión anual de las estadísticas oficiales ajustó a la baja la creación de empleo en 2025 a 181.000 nuevos puestos, contra 584.000 de la estimación anterior y muy por debajo de 2024, cuando se crearon 1,5 millones de empleos. Además de la recuperación en el empleo no agrícola, el empleo agrícola generó otros 387 mil puestos, lo que permitió absorber el aumento de 398.000 de la Población Económicamente Activa (PEA). Todo ello redujo la cantidad de desocupados en 141.000 y, como resultado, la tasa de desempleo en EE. UU. descendió a 4,3% desde 4,4% en diciembre.
En paralelo, los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron al alza. La UST2Y subió 5 pb hasta 3,50%, al tiempo que la UST10Y y la UST30Y avanzaron 2 pb, cerrando en 4,17% y 4,80%, respectivamente. A raíz de los datos de empleo, el mercado redujo las probabilidades de un tercer recorte de 25 pb para el mes de octubre, aunque sigue descontando 2 recortes de 25 pb para 2026. El índice de bonos del Tesoro reaccionó con una baja de 0,1%, mientras que, en corporativos, los Investment Grade ganaron 0,1% y los High Yield operaron sin cambios. En cuanto a la deuda de mercados emergentes, se registró un alza de 0,1%.
A pesar de la suba en los rendimientos y de la menor expectativa de recortes adicionales de tasas en el año, el dólar DXY no registró variaciones. Si bien avanzó 0,1% frente al euro, cayó 0,1% ante la libra y 1,0% contra el yen. Este último movimiento respondió al optimismo generado en torno al potencial efecto positivo de las políticas fiscales expansivas que busca implementar la Primera Ministra, Takaichi, quien afirmó que no provocarían un deterioro en las cuentas públicas. Por su parte, el oro aumentó 1,2% hasta USD 5.084 la onza, y la plata avanzó 4,0% para finalizar en USD 84,1 la onza.
A su vez, las acciones tuvieron una rueda levemente positiva, en la que el S&P 500 subió un 0,2% y el Nasdaq un 0,1%. En tanto, el Dow Jones mostró una caída de apenas 0,1%. Dentro de las “Siete Magníficas”, los principales movimientos correspondieron a las bajas de 2,5% y 2,2% para Microsoft y Alphabet, respectivamente, a diferencia de Apple y NVDA que lograron sobresalir con un avance de 1,9%. En los mercados globales, se destacaron Latam y los mercados emergentes, con ganancias de 1,8% y 1,4%, respectivamente, liderados por un alza de 2,6% en la Bolsa de Brasil, al tiempo que China retrocedió 0,3%. En desarrollados, Japón avanzó 1,0% y Europa 0,3%.
Por otro lado, el petróleo aumentó 1,5% hasta USD 64,9 el barril de WTI, en un contexto de renovadas tensiones en Medio Oriente. Distintos reportes señalaron que Washington estaría evaluando la posibilidad de interceptar buques que transporten crudo iraní y de desplegar un nuevo grupo de ataque de portaaviones si fracasan las negociaciones sobre el programa nuclear de Irán. Asimismo, el cobre avanzó 0,9% y cerró en USD 5,9 la libra, y la soja subió 0,3% alcanzando USD 414 la tonelada.
Noticias locales: el país hoy.
En la rueda del miércoles, el BCRA realizó la mayor compra de divisas del año y volvió a sumar reservas internacionales, con un tipo de cambio que continúa cayendo. En la licitación del Tesoro, se logró un rollover de 123%, colocando la mayor proporción en la Lecap de abril y pagando tasas levemente por debajo del mercado secundario. En este contexto, los soberanos en dólares revirtieron las bajas iniciales y terminaron al alza. En tanto, las curvas en pesos mostraron un comportamiento mayormente negativo, con las Lecap exhibiendo mejoras en el tramo corto y caídas en el tramo largo, y los CER retrocediendo al igual que los bonos dollar-linked y duales.
El BCRA aceleró la compra de divisas en el mercado oficial, con adquisiciones por USD 214 M, acumulando compras netas por USD 1.907 M en el año. En este marco, las reservas brutas subieron USD 75 M y cerraron en USD 45.307 M. La compra de divisas se sostuvo incluso con el tipo de cambio oficial profundizando su caída, con un retroceso del 0,1%. De esta manera, cerró en $1.403,7 y quedó a 12,7% del techo de la banda. Los dólares financieros acompañaron con una caída del 0,3% en el MEP, mientras que el CCL operó sin cambios y cerró en $1.432 y $1.477,7, respectivamente, al tiempo que el canje se amplió hasta 3,2%.
Los futuros de dólar en A3 mostraron una suba de 0,2%. Nuevamente se registró un aumento de USD 94 M en el interés abierto, que cerró en USD 5.194 M, explicado por el incremento de USD 51 M en el contrato de marzo y de USD 34 M en el de abril. En tanto, el volumen operado continúa mostrando volatilidad y retrocedió USD 568 M hasta USD 674 M. Las implícitas operan entre 28% y 29% TNA en toda la curva.
La Secretaría de Finanzas anunció que en la licitación de ayer adjudicó $9,02 billones, logrando un rollover del 123,4% de sus vencimientos y, de esta manera, absorbió $1,7 billones del sistema. El mayor interés se concentró en los instrumentos a tasa fija, que representaron el 76,9% del monto total adjudicado, particularmente en la Lecap de abril (S17A6), que se llevó el 55,8%, reflejando un escaso apetito por extender duration. El rollover elevado se sostuvo incluso con tasas en línea con el mercado secundario y por debajo del nivel convalidado en la licitación anterior (33,5% TNA vs. 35,4% TNA en la licitación previa).
En la antesala de la licitación, la deuda en pesos operó con debilidad, siendo los bonos dollar-linked nuevamente los más afectados al caer 0,3%. En tanto, los bonos CER retrocedieron 0,1% y los duales operaron neutrales, mientras que la curva a tasa fija avanzó 0,1%. Este desempeño se dio incluso con las tasas overnight cediendo levemente: la caución a un día y la repo cerraron en torno a 22-23% TNA, mientras que la TAMAR se ubicó en 31,4% TNA.
Los bonos soberanos en dólares tuvieron un desempeño positivo al subir 0,4%, destacándose los Globales con un avance de 0,6%, con subas de hasta 1% en el GD46, mientras que los Bonares avanzaron 0,3%. De esta manera, el riesgo país cerró en 506 pb. Mientras tanto, los BOPREAL cayeron 2,6%.
El Merval operó a contramano del resto de las acciones a nivel global y perdió 1,4% en pesos y en dólares CCL, cerrando en USD 2.040. El sector más afectado fue el de comunicación, seguido por la industria y los bancos. Las acciones que más cayeron fueron Telecom (-7,1%), IRSA (-4,1%) y BBVA (-3,1%). Estas bajas se vieron parcialmente compensadas por las subas en Transener (2,1%), TGN (1,7%) y Aluar (1,4%). Las acciones que cotizan en Wall Street retrocedieron 0,8%, con Telecom (-8,8%), Globant (-6,4%) y BBVA (-2,4%) a la cabeza, mientras que Bioceres (2,5%), Ternium (1,3%) y TGS (1,3%) lideraron las subas.
El software se convierte en la nueva víctima de la IA.
Las compañías de software del S&P 500 acumulan una caída del 17% en lo que va de 2026 y del 26% desde los máximos alcanzados el 28 de octubre pasado. En cambio, el índice S&P 500 gana 1% en el año y el sector de semiconductores sube 12%.
Esta marcada dispersión refleja un cambio profundo en las expectativas del mercado frente al avance acelerado de la inteligencia artificial (IA), que amenaza con alterar el modelo de negocios tradicional del software corporativo.
El deterioro relativo del sector software se intensificó durante febrero, luego de una serie de hitos tecnológicos que reforzaron la narrativa de disrupción. Anthropic lanzó soluciones específicas para industrias como servicios legales, financieros y atención al cliente, mientras OpenAI presentó una versión mejorada de sus herramientas junto con una nueva plataforma orientada a facilitar la implementación empresarial de agentes de IA.
El temor central de los inversores es que estas herramientas permitan a las compañías desarrollar soluciones internas a menor costo, reduciendo la necesidad de contratar software provisto por terceros. En otras palabras, el mercado comenzó a evaluar un escenario en el que los agentes de IA podrían desintermediar parte del negocio del software como servicio (SaaS), presionando ingresos y poder de fijación de precios.

A este cambio tecnológico se sumó una segunda señal contundente proveniente de la temporada de resultados corporativos. Los principales desarrolladores de infraestructura de IA anunciaron planes de inversión sin precedentes, anticipando una expansión masiva de la demanda de servicios vinculados a esta tecnología.
Amazon, líder global en computación en la nube a través de AWS, proyecta inversiones de capital por USD 200 mil millones en 2026.
Alphabet planea duplicar su gasto hasta USD 180 mil millones, al tiempo que Meta apunta a USD 125 mil millones y Microsoft a cerca de USD 120 mil millones.
Oracle, aunque con menor escala relativa, anunció planes para captar financiamiento por USD 50 mil millones destinados a expandir su negocio de nube.
En conjunto, estas cinco compañías desplegarán aproximadamente USD 675 mil millones en inversiones de capital durante 2026, un salto de USD 263 mil millones respecto al año anterior, en el marco de una costosa carrera por liderar la infraestructura global de IA. Este contexto refuerza la incertidumbre del mercado sobre quiénes serán finalmente los ganadores y perdedores del nuevo ciclo tecnológico.

Dentro del universo software, la corrección golpeó especialmente a compañías consolidadas como Intuit (especializada en soluciones de gestión financiera y contabilidad), Salesforce (líder en software de gestión de relaciones con clientes) y Adobe (referente global en herramientas de diseño digital y creación de contenidos).
Estas compañías perdieron entre 24% y 36% de su valor de mercado en lo que va del año, lo cual implica una destrucción de valor que supera los USD 170 mil millones.

De forma similar, plataformas de análisis financiero como Thomson Reuters y FactSet Research acumulan caídas cercanas al 30% en 2026, ante el temor de que sus servicios, o al menos su poder de fijación de precios, enfrenten presión competitiva por parte de nuevas herramientas de IA capaces de generar análisis automatizados.
Bloomberg, que permanece como empresa privada, probablemente experimentaría una dinámica similar si cotizara en bolsa.

Las firmas S&P Global y Moody’s tampoco escaparon a esta tendencia, con retrocesos de entre 18% y 23%. Aunque su negocio central de calificación crediticia, donde operan en un virtual duopolio global con 80% de participación entre ambas, permanece relativamente protegido de la disrupción tecnológica, ambas compañías cuentan con importantes unidades de software y análisis de datos financieros que concentran el mayor riesgo.
En Moody’s, las áreas fuera de calificaciones representan el 48% de los ingresos totales, en tanto que en S&P Global alcanzan el 70%.

En conclusión, el sector software se convirtió en la nueva víctima de la incertidumbre que rodea a la inteligencia artificial. Sin embargo, gran parte de la corrección responde más a expectativas futuras que a un deterioro concreto de los fundamentos actuales.
La historia reciente muestra que el mercado no siempre acierta al anticipar a los ganadores y perdedores tecnológicos. Alphabet, por ejemplo, fue castigada inicialmente por temores de que la IA destruyera el negocio de búsqueda de Google. Sin embargo, desde el lanzamiento de ChatGPT a finales de 2022, los ingresos de Google Services crecieron 35% y su margen operativo se expandió desde 33% en 2022 hasta un récord de 41% en 2025.
La magnitud de la disrupción de la IA es innegable, pero su impacto final sobre el ecosistema de software corporativo sigue abierto.
Local news: Argentina today
JANUARY INFLATION ONCE AGAIN CAME IN ABOVE MARKET EXPECTATIONS. The national CPI rose 2.9% m/m (32.4% y/y), exceeding both the 2.4% estimate from the REM survey and the 2.2% implied by bond pricing. The increase was driven mainly by seasonal components, which accelerated to 5.7% m/m (from 0.6% in December), with gains concentrated in vegetables and hotels. In contrast, core inflation slowed from 3.0% to 2.6% m/m, while regulated prices also moderated, easing from 3.3% to 2.4% m/m amid smaller increases in meat prices, fuel, and public transportation. By type of goods, services rose 3.1% m/m and goods 2.8% m/m, compared with December readings of 3.4% and 2.6%, respectively.
DOLLAR-DENOMINATED SOVEREIGN BONDS ROSE 0.2%, UNDERPERFORMING EMERGING MARKET DEBT, with gains concentrated in the Bonares, which advanced 0.4%, while Global bonds traded broadly flat. With this performance, the country risk stood at 509 basis points. Meanwhile, Bopreal bonds gained 0.5%.
LOCAL CURRENCY DEBT POSTED A POSITIVE BUT MIXED SESSION, SHAPED BY JANUARY INFLATION COMING IN ABOVE MARKET EXPECTATIONS. In this context, CER-linked bonds attracted most of the demand and rose by an average of 0.2%, with stronger performance at the short end of the curve—particularly the 2026 segment, which gained 0.4%—while dual bonds also stood out with a 0.4% increase. By contrast, the fixed-rate curve edged down 0.1%, and dollar-linked bonds extended their losses, falling 0.6% in line with the correction in exchange rates. Despite the less favorable inflation reading, overnight rates showed a slight easing and closed around 23% TNA.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE POSTED A SHARP DECLINE OF 1.3% AND CLOSED AT ARS 1,405.4, REMAINING 12.4% BELOW THE UPPER BOUND OF THE TRADING BAND. Financial dollar rates followed with more moderate declines, with the MEP falling 0.4% and the CCL down 0.3%, closing at ARS 1,436.7 and ARS 1,477.6, respectively. Meanwhile, the BCRA once again purchased foreign currency in the official market for USD 42 M, bringing net purchases to USD 1,693 m so far this year. Gross international reserves, however, fell by USD 91 M to USD 45,232 M.
THE MERVAL ROSE 2.8% IN PESOS AND GAINED 3.2% IN DOLLAR TERMS, CLOSING AT USD 2,071. The advance was driven by the banking, construction, and energy sectors. The top gainers were Pampa, TGN, and TGS, with increases of between 5.0% and 6.0%. There were no significant declines. Argentine stocks listed in Wall Street posted a more moderate gain of 1.1% compared with the local market. Bioceres, Galicia, and TGS rose between 2.6% and 3.6%, while MELI declined 1.0%.
Noticias globales: el mundo hoy.
El martes, los mercados globales operaron mixtos, con caídas en las acciones de EE. UU. y en los rendimientos de los bonos, que retrocedieron tras el mal dato de ventas minoristas. En este contexto, el dólar se fortaleció levemente, mientras que el oro cayó. En commodities, fue una rueda de bajas para metales y petróleo, al tiempo que la soja continuó al alza.
En acciones, la rueda comenzó alcista y cerró mayormente a la baja. El Dow Jones subió 0,1% y alcanzó nuevos máximos, mientras que el S&P 500 cayó 0,1% y el Nasdaq 0,3%. Alphabet retrocedió 1,7% pese a registrar una fuerte colocación inicial al comienzo de su masiva serie de emisiones de bonos. Coca-Cola cayó 1,7% tras no alcanzar los ingresos del cuarto trimestre, mientras que CVS perdió 0,8% luego de presentar proyecciones para este año por debajo de lo esperado. En acciones globales, se destacó nuevamente Japón con una suba de 3,1%, por la buena recepción de la victoria oficialista en las elecciones del domingo y el anuncio de Sanae Takaichi de avanzar con una política fiscal expansiva que no implicaría mayor presión sobre las cuentas públicas.
El dato económico del día fue el de ventas minoristas de EE. UU., que se estancaron de manera inesperada en diciembre de 2025, luego de haber registrado un aumento de 0,6% m/m en noviembre y quedando por debajo de las proyecciones que anticipaban una suba de 0,4% m/m.
El mal dato de ventas minoristas produjo una compresión en los rendimientos de los bonos del Tesoro y un aumento en las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed. Si bien se esperan dos recortes de 25 pb –uno en junio y otro en septiembre–, la probabilidad de un tercer recorte en octubre ascendió a 25%, vs. 36% de que se mantenga sin cambios. En cuanto a los rendimientos, la UST2Y cayó 2 pb y cerró en 3,46%, mientras que la UST10Y retrocedió 5 pb hasta 4,15%. La misma dinámica se observó a nivel global, con la tasa a diez años de Japón bajando 6 pb hasta 2,24%. Esto derivó en una mejora en el índice de bonos del Tesoro, que avanzó 0,3%. En corporativos, los Investment Grade subieron 0,3% y los High Yield 0,1%. La deuda de mercados emergentes también avanzó 0,3%.
El US Dollar Index mostró una leve suba de 0,1% hasta 96,89, gracias a una apreciación de 0,2% frente al euro y de 0,3% frente a la libra, aunque cayó 0,9% ante el yen. En Brasil, el dólar subió 0,2% y cerró en USDBRL 5,21. Por su parte, el oro cerró con una caída de 1,0% en USD 5.013 la onza y la plata bajó 3,2% hasta USD 80,7 la onza.
En commodities, el petróleo cayó 0,6% hasta USD 64 el barril, en un contexto de negociación entre Irán y EE. UU. Sin embargo, EE. UU. emitió una advertencia a todos los buques con bandera estadounidense para que eviten las aguas iraníes al transitar el Estrecho de Ormuz. El cobre retrocedió 0,8% hasta USD 5,9 la libra. La soja subió 1,0% hasta USD 412 la tonelada.
Noticias locales: el país hoy.
La rueda del martes fue positiva para los activos locales. Con el dato de inflación nacional, que se ubicó por encima de lo esperado por el mercado, los bonos CER y los duales subieron. Mientras tanto, la renta fija operó sin cambios y los dollar-linked volvieron a retroceder. El BCRA siguió comprando divisas en el mercado de cambios, aunque las reservas internacionales disminuyeron. En este contexto, el tipo de cambio oficial operó a la baja, al igual que los financieros y los futuros. Además, se observó una mejora en la deuda soberana en dólares y en el Merval, que avanzó 3% en dólares. Hoy se llevará a cabo la primera licitación del mes, en la que el Tesoro deberá enfrentar vencimientos por más de $9 billones.
La inflación de enero volvió a situarse por encima de la expectativa del mercado. El IPC nacional se ubicó en 2,9% m/m (32,4% i.a.), superando tanto el 2,4% estimado por el REM como el 2,2% implícito en los bonos. La suba estuvo explicada principalmente por los estacionales, que se aceleraron a 5,7% m/m (desde 0,6% en diciembre), con aumentos concentrados en verduras y hoteles. En contraste, la inflación núcleo desaceleró de 3,0% a 2,6% m/m, al tiempo que los regulados se moderaron y pasaron de 3,3% a 2,4% m/m, en un escenario de menores ajustes en carnes, combustibles y transporte público. Analizando por tipo de sector, los servicios avanzaron 3,1% m/m y los bienes 2,8% m/m, frente al 3,4% y 2,6% de diciembre, respectivamente.
El dato de inflación mayor a lo esperado condicionó la deuda en pesos, que mostró una rueda positiva pero heterogénea. En este marco, los bonos CER concentraron la demanda y avanzaron, en promedio, 0,2%, con mejor desempeño en el tramo corto –en particular el segmento 2026, que subió 0,4%–, mientras que los duales también se destacaron con un alza de 0,4%. La curva a tasa fija, en cambio, cedió 0,1%, y los dollar-linked profundizaron las bajas, con caídas de 0,6%, en línea con la corrección en los tipos de cambio. A pesar del dato de inflación menos favorable, las tasas overnight mostraron una leve distensión y cerraron en torno a 23% TNA.
Por su parte, los bonos soberanos en dólares operaron con subas de 0,2%, por debajo del desempeño de la deuda emergente, y con avances concentrados en los Bonares, que ganaron 0,4%, al tiempo que los Globales operaron neutrales. Con este resultado, el riesgo país se ubicó en 509 pb. Por otro lado, los BOPREAL aumentaron 0,5%.
El tipo de cambio oficial registró una marcada caída de 1,3% y cerró en $1.405,4, quedando a 12,4% del techo de la banda. Los dólares financieros acompañaron con bajas más moderadas, de 0,4% en el MEP y de 0,3% en el CCL, finalizando en $1.436,7 y $1.477,6, respectivamente. La caída del tipo de cambio se dio en un contexto en el que el BCRA volvió a comprar divisas en el mercado oficial, esta vez por USD 42 M, acumulando compras netas por USD 1.693 M en el año. No obstante, el stock de reservas brutas cayó en USD 91 M hasta USD 45.232 M.
Asimismo, los futuros de dólar en A3 retrocedieron 1,21%. Se observó un fuerte aumento de USD 672 M en el volumen operado, que terminó en USD 1.241 M, y el interés abierto subió USD 145 M hasta un nivel de USD 5.099 M, debido al contrato de abril. La implícita de febrero cerró en 25% TNA, en tanto que marzo y abril se ubican en 27% TNA.
El Merval avanzó 2,8% en pesos y 3,2% en dólares, cerrando en USD 2.071. Los sectores que impulsaron la suba fueron bancos, construcción y energía, encabezada por Pampa, TGN y TGS, con alzas de entre 5,0% y 6,0%. No se registraron caídas significativas. Las acciones que cotizan en Wall Street mostraron una suba de 1,1%, más moderada que en el mercado local. Bioceres, Galicia y TGS ganaron entre 2,6% y 3,6%, mientras que MELI exhibió una pérdida de 1,0%.
Hoy se llevará a cabo la primera licitación del mes, en la que el Tesoro deberá enfrentar vencimientos por $9,6 billones, al tiempo que cuenta con $3,2 billones en la cuenta del BCRA. El menú ofrecido contempla la reapertura de cuatro instrumentos a tasa fija con vencimientos entre abril de 2026 y enero de 2027 (S17A6, S31L6, S30N6 y T15E7), cuatro bonos CER (TZX26, TZXD6, TZX27 y TZX28), dos instrumentos TAMAR –uno de nueva emisión– y una letra dollar-linked (D30A6). Es probable que el Tesoro busque sostener un rollover alto o incluso absorber liquidez para contener la dinámica del tipo de cambio, sobre todo en un contexto de aceleración de la inflación.
Analizamos los distintos instrumentos y el rol clave de la gestión en la construcción de carteras.
Durante los últimos trimestres, el mercado local mostró un crecimiento sostenido tanto en la oferta como en la demanda de instrumentos de deuda corporativa denominados en dólares. En un contexto donde los inversores buscan alternativas para dolarizar carteras con rendimiento y menor volatilidad relativa frente a otros activos locales, el crédito corporativo emergió como una opción cada vez más relevante. En este proceso, los fondos comunes de inversión (FCI) se consolidaron como el principal canal de acceso al crédito corporativo en USD, cumpliendo un rol central al canalizar de forma eficiente el creciente interés por este segmento.
El momento resulta particularmente propicio para analizar esta dinámica. Actualmente, los fondos especializados en deuda corporativa en USD superan los USD 1.000 millones bajo administración, un umbral que no solo refleja un crecimiento cuantitativo significativo, sino que también confirma la consolidación del producto dentro del universo de inversión argentino.

¿Cuándo se aceleró el crecimiento de los fondos de deuda corporativa en dólares?
Si bien la tendencia alcista ya era visible con anterioridad, los gráficos muestran que el crecimiento se vuelve claramente exponencial a partir de las elecciones legislativas de octubre de 2025. Este evento funcionó como un punto de inflexión para el mercado, asociado a una mejora en las expectativas macroeconómicas, una mayor previsibilidad en el marco financiero y una percepción de menor riesgo sistémico, que contribuyeron a una compresión de spreads y a la reapertura del mercado primario para emisores corporativos.
En ese entorno, los FCI funcionaron como un vehículo natural para absorber la nueva oferta de crédito privado, combinando escala, diversificación y gestión profesional. Para muchos inversores, los fondos se transformaron en la forma más eficiente de ingresar al crédito corporativo en USD, especialmente en una etapa inicial de expansión del mercado.
¿Son todos los fondos de deuda corporativa en USD iguales?
Un aspecto clave que surge del análisis es que no todos los fondos de deuda corporativa en USD presentan el mismo perfil de riesgo-retorno. Existen diferencias relevantes entre fondos, explicadas por múltiples factores, entre ellos:
En este contexto, la selección del fondo adecuado resulta determinante para el desempeño de la cartera. Para perfiles con mayor tolerancia al riesgo, existen productos con una estrategia más agresiva, mayor exposición a créditos de spread elevado y, por ende, mayor potencial de retorno, como el Consultatio Multimercado III. Este tipo de fondos puede resultar apropiado para inversores dispuestos a aceptar una mayor volatilidad dentro de su cartera a cambio de un rendimiento esperado superior.
Por el contrario, para perfiles más conservadores, que priorizan la preservación de capital y una menor variabilidad en los resultados, fondos con un enfoque más defensivo y mayor calidad crediticia promedio, como el Schroders Retorno Total IV, aparecen como una alternativa más alineada con esos objetivos.
Aquí resulta fundamental la labor del asesor financiero, quien debe definir qué rol cumplen estos fondos dentro del portfolio total del cliente, evitando decisiones aisladas y asegurando coherencia entre horizonte de inversión, tolerancia al riesgo y estrategia global.

El rol del gestor en los fondos de deuda corporativa en USD
Desde el lado de la gestión, el crecimiento del segmento plantea desafíos y oportunidades. Los gestores de fondos deben realizar un análisis exhaustivo de los créditos incorporados, evaluando no solo la solvencia financiera de las empresas emisoras, sino también la liquidez de los instrumentos y la coherencia del calendario de vencimientos con la estrategia del fondo.
En un mercado con asimetrías de información y alta dispersión entre emisores, la gestión activa se vuelve un diferencial clave para capturar oportunidades y, al mismo tiempo, mitigar riesgos.
¿Cuál es el emisor más presente en las carteras de deuda corporativa en USD?
Si se observara una “cartera promedio” dentro de este segmento, aparece un emisor dominante: YPF. La compañía combina una calificación crediticia relativamente sólida dentro del contexto local, acceso recurrente al mercado de capitales y, fundamentalmente, instrumentos con buena liquidez en el mercado secundario. Estas características explican por qué YPF suele tener una ponderación elevada en los fondos de deuda corporativa en dólares.

Fondos comunes vs. inversión directa en bonos corporativos
Desde la óptica de la construcción de portfolios, los FCI de deuda corporativa en dólares presentan ventajas claras frente a la inversión directa en bonos individuales:
Estas ventajas explican la preferencia creciente por los fondos como vehículo de inversión, especialmente entre inversores que buscan exposición al crédito corporativo sin asumir el costo operativo y analítico de la selección individual.
Riesgos del crédito corporativo en dólares y perspectivas hacia 2026
Si bien el crecimiento del segmento es evidente, el crédito corporativo en USD no está exento de riesgos. La evolución de las condiciones financieras internacionales, la situación particular de cada emisor y la dinámica macroeconómica local seguirán siendo factores determinantes. La dispersión entre créditos continuará siendo elevada, lo que refuerza la importancia de la selección y la gestión activa.
Hacia 2026, la sostenibilidad de esta tendencia dependerá de la capacidad de las empresas para acceder al financiamiento en condiciones razonables y de que el contexto macro acompañe. Para el inversor, el desafío será identificar oportunidades de valor sin subestimar los riesgos, en un mercado que exige análisis y disciplina en la construcción de cartera.
Noticias locales: el país hoy.
En la rueda del lunes se dio a conocer el dato de inflación de CABA, que se ubicó por encima de lo esperado. A partir de esto, en las curvas en pesos, los bonos CER y los duales lideraron las subas, mientras que los dollar-linked y las Lecap operaron con bajas. El BCRA volvió a comprar dólares –completando 26 ruedas consecutivas–, en una jornada en la que además se observó una caída tanto en el tipo de cambio oficial como en los financieros. En dólares, se registró una mejora en los soberanos y también en las acciones, en parte impulsadas por la apreciación del peso. Por último, el Ministerio de Economía anunció las condiciones para la licitación que se llevará a cabo el día miércoles, en la que ofrecerá un abanico de instrumentos a tasa fija, ajustables por CER, por TAMAR y dollar-linked.
La inflación de CABA se aceleró a 3,1% m/m en enero (+0,4 pp vs. diciembre), el registro más alto de los últimos meses. Sin embargo, la núcleo desaceleró a 2,2% m/m y los regulados a 1,7% m/m. El impulso provino de los estacionales, que aumentaron 15,8% m/m por turismo y verduras, en tanto que indumentaria mostró una baja del 2% m/m. Hoy a las 16 hs se conocerá el IPC Nacional, que estimamos se ubique en torno al 2,7%-2,8% m/m.
Este resultado del IPC CABA repercutió en la deuda en pesos, que tuvo una rueda mixta. Tanto los bonos CER como los duales ganaron un 0,2%, con la curva a tasa fija retrocediendo un 0,1%, a excepción del Bonte 2030, que subió un 1,8%. No obstante, los dollar-linked cayeron un 0,2%, en línea con la baja en los tipos de cambio, y las tasas overnight operaron estables en torno al 25% TNA.
Por su parte, los bonos soberanos en dólares subieron un 0,4% promedio, destacándose por sobre el desempeño de la deuda emergente. Los Globales lideraron con alzas de 0,5%, con el GD35 destacándose con un avance del 0,8%, mientras que los Bonares ganaron un 0,4%. Con esta performance, el riesgo país bajó apenas unos 8 pb y cerró en 504 pb.
En paralelo, el tipo de cambio oficial bajó un 0,5% y cerró en $1.423,4, quedando a un 10,9% del techo de la banda. Los dólares financieros acompañaron con una caída del 0,1% en el MEP y del 0,7% en el CCL, finalizando en $1.442,6 y $1.482,5, respectivamente. La caída en el tipo de cambio se dio incluso con el BCRA extendiendo su racha de compras en el MLC por USD 176 M, acumulando compras netas por USD 1.651 M en el año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 383 M hasta USD 45.323 M.
El Merval se mantuvo estable en pesos, mientras que en dólares registró un alza del 0,6%. Así, cerró en un nivel de USD 2.007, manteniéndose en los niveles de comienzo de año. Los sectores de comunicación, industria y construcción mostraron los mejores desempeños, con Edenor (5,9%), Supervielle (5,6%) y Transener (3,0%) entre las acciones más beneficiadas. Estas subas fueron parcialmente compensadas por las pérdidas de Aluar (-2,7%), Cresud (-2,6%) y Pampa (-1,2%). Por el lado de las acciones que cotizan en la Bolsa de Nueva York, avanzaron un 2,0%, exhibiendo una performance más alineada con el índice Latam (2,1%), encabezadas por Supervielle, Edenor y Bioceres, que ganaron entre 5,3% y 5,8%. En tanto, Cresud e IRSA cayeron un 1,3% y un 1,2%, respectivamente.
La Secretaría de Finanzas dio a conocer las condiciones de la licitación que se llevará a cabo este miércoles, en la que deberá enfrentar vencimientos por $9,6 billones, al tiempo que cuenta con $3,2 billones en la cuenta del BCRA. El menú ofrecido contempla la reapertura de cuatro instrumentos a tasa fija con vencimientos entre abril 2026 y enero 2027 (S17A6, S31L6, S30N6 y T15E7), cuatro bonos CER (TZX26, TZXD6, TZX27 y TZX28), dos instrumentos TAMAR –uno de nueva emisión– y una letra dollar-linked (D30A6).
Noticias globales: el mundo hoy.
Los mercados globales iniciaron la semana de manera positiva, con acciones al alza lideradas por tecnológicas y una mejora en las expectativas de inflación en EE. UU. Japón se destacó con subas significativas tras el resultado electoral, reforzando la expectativa de una política fiscal más expansiva, al tiempo que mostró un aumento en los rendimientos soberanos. En EE. UU., la tasa a diez años operó estable, en un contexto en el que el mercado continúa anticipando recortes graduales de la Fed hacia la segunda mitad del año. La debilidad del dólar favoreció a los metales y al petróleo, que registró una nueva suba.
Las acciones comenzaron la semana con un tono positivo, liderado por el sector tecnológico vinculado a IA, mientras que el sector de software extendió el selloff iniciado la semana pasada. El Nasdaq avanzó un 1,04%, el S&P 500 un 0,58% y el Dow Jones un 0,06%. Nvidia, Broadcom y AMD subieron cerca de 3% cada una, marcando el ritmo del sector de semiconductores, mientras que Palantir y Oracle saltaron 6,1% y 11,2%, respectivamente, reflejando el buen momento de los servicios de datos. En tanto, Intuit y Salesforce cayeron más de 2% cada una. Las acciones de Hims & Hers retrocedieron 15,8%, luego de que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) anunciara el viernes que planea adoptar “medidas decisivas” para reforzar el control sobre la venta de GLP-1s compuestos, como los comercializados por la compañía. Por otro lado, tras la victoria del Partido Liberal Democrático, la Bolsa de Japón avanzó un 5,2%, alcanzando máximos históricos.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron sin cambios, con la UST10Y en un nivel de 4,20%. La estabilidad de las tasas en EE. UU. se dio en un contexto de suba de 5 pb en el bono a diez años de Japón luego de las elecciones del fin de semana, lo que genera preocupación por el creciente nivel de endeudamiento junto con una expectativa de política fiscal más laxa. El mercado descuenta un primer recorte de tasas por parte de la Fed para junio y un segundo recorte para la reunión de septiembre. Al mismo tiempo, la expectativa de inflación de los consumidores a un año cayó a 3,1% en enero, desde 3,4% en diciembre. En este contexto, el índice de bonos del Tesoro operó sin cambios. En corporativos, los Investment Grade se mantuvieron, mientras que los High Yield subieron un 0,1%. Por último, se destacó la deuda de mercados emergentes con una suba de 0,2%.
El US Dollar Index devolvió la suba de la semana anterior y retrocedió 0,72%, cerrando en 96,93. Perdió un 0,8% frente al euro y al yen, mientras que se depreció 0,5% ante la libra. A su vez, cayó un 0,4% frente al real brasileño y cerró en USD/BRL 5,20. El oro subió un 1,9% y cerró en USD 5.055 la onza. La debilidad del dólar se dio luego de que reguladores chinos aconsejaran a las instituciones financieras limitar su exposición a valores del Tesoro de EE. UU., en un esfuerzo por contrarrestar riesgos de concentración y el impacto de la incierta política económica de Washington, en una medida similar a la adoptada por varios fondos de pensiones europeos que recortaron sus tenencias del Tesoro tras la retórica agresiva de la Casa Blanca sobre Groenlandia.
El petróleo WTI avanzó un 1,5% hasta un nivel de USD 64,5 el barril, a pesar de la desescalada en el conflicto entre Irán y EE. UU., lo que redujo las probabilidades de que se intercepte el estrecho de Ormuz. La plata exhibió un rebote de 6,0% y cerró en USD 82,6 la onza, impulsada por la debilidad del dólar y una menor expectativa de inflación a un año. Por su parte, el cobre avanzó un 1,4% y cerró en USD 5,9 la libra. En agrícolas, la soja retrocedió un 0,5% y cerró en USD 408 la tonelada.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano internacional.
Semana con alta volatilidad en los mercados globales, en la que se destacaron los fuertes movimientos en los precios de los metales preciosos. El nuevo shutdown, aunque muy breve, indica la fragilidad política que atraviesa la principal economía del mundo y, al mismo tiempo, impidió la publicación de indicadores clave, como los datos de empleo de enero. Mientras tanto, la coyuntura económica de EE. UU. continúa mostrando resiliencia, con un repunte de la actividad manufacturera y un mercado laboral que, si bien no se destaca, se mantiene estable en un contexto en el que los balances corporativos siguen sorprendiendo positivamente. En la espera por definiciones en torno a Kevin Warsh, los rendimientos de los bonos del Tesoro registraron bajas generalizadas, en tanto que las acciones mostraron un desempeño muy dispar, con una marcada caída en los sectores Growth y fuertes repuntes en las acciones Value. La rotación no solo se dio entre sectores, sino también a nivel geográfico, con las acciones del resto del mundo manteniendo un buen momentum, especialmente en Japón y Latam. Detrás de este comportamiento aparecen las dudas sobre el gasto de capital de las empresas de software y la incertidumbre política en EE. UU. El dólar repuntó y el oro corrigió, aunque se mantiene en niveles récord. El mercado de commodities operó a la baja, con la soja como excepción, impulsada por el acuerdo de compras entre EE. UU. y China. Las miradas de esta semana estarán puestas en los datos de empleo e inflación de EE. UU. y en los resultados de las elecciones legislativas en Japón, que marcaron un contundente triunfo de la coalición gobernante.
MACRO
Estados Unidos
Breve shutdown. El 31 de enero pasado, el gobierno federal de EE. UU. volvió a entrar en un cierre parcial –shutdown– debido a que el Congreso no logró aprobar a tiempo la ley de financiamiento necesaria. Esto se dio en el marco de un enfrentamiento político, especialmente en torno a cómo financiar el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y la agencia de inmigración ICE. El martes, el Congreso aprobó un proyecto de ley de gasto por USD 1,2 billones para financiar gran parte del gobierno y, con la firma de Trump, se pudo levantar el cierre, aunque aún quedan temas pendientes y plazos cortos para financiar completamente ciertas áreas del gobierno. Durante ese cierre parcial, agencias como Trabajo, Transporte y otras operaron con fondos limitados o quedaron paralizadas, y se retrasaron datos económicos relevantes, como el informe de empleo de enero.
Buenos datos de actividad. Los datos del ISM, tanto manufacturero como de servicios, volvieron a mostrar que la economía continúa creciendo. El ISM manufacturero en enero subió a 52,6 desde 47,9 en diciembre, superando las expectativas que apuntaban a 48,5. De este modo, la actividad económica del sector se expandió por primera vez en 12 meses y alcanzó su mejor registro desde 2022. En el caso de servicios, el índice se mantuvo en 53,8, replicando el dato de diciembre y ubicándose levemente por encima de lo esperado.
Empleo débil, pero estable. Sin los datos oficiales de enero por el shutdown, la agenda se concentró en los indicadores privados. En el caso del ADP –encuesta privada que mide el empleo privado no agrícola–, en enero se crearon 22 mil empleos, 15 mil menos que en el mes anterior y muy por debajo de las expectativas, que apuntaban a 48 mil. Por otro lado, las peticiones iniciales de desempleo en la última semana de enero subieron a 231 mil, desde 209 mil la semana previa, mientras que el consenso esperaba 212 mil, siendo el mayor registro en dos meses. Vale destacar que el aumento se atribuyó a las interrupciones en las actividades económicas tras la serie de tormentas invernales que azotaron varias partes del país, lo que impulsó a los hogares a solicitar prestaciones por desempleo y mantuvo la visión de que el mercado laboral de EE. UU. se mantiene en una tendencia de bajos despidos y bajas contrataciones.
Repunta la confianza. La primera estimación de febrero del índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan se ubicó en 57,3 pts., anotando su tercer aumento mensual consecutivo y superando las expectativas del mercado, que se ubicaban en 55 pts. Las mejoras se explicaron principalmente por los consumidores con importantes tenencias de acciones, en tanto que la confianza de los hogares sin exposición a la renta variable se mantuvo estancada en niveles deprimidos. La preocupación por la erosión de las finanzas de los hogares debido a los altos precios y al riesgo de pérdida de empleo sigue siendo generalizada. Por su parte, las expectativas de inflación para los próximos 12 meses registraron una fuerte caída, al pasar de 4,0% a 3,5%, el nivel más bajo desde enero de 2025, mientras que las expectativas para los próximos cinco años subieron por segundo mes consecutivo, de 3,3% a 3,4%.
Continúa la temporada de balances con buenos resultados. En la semana presentaron balances 130 compañías del S&P 500, equivalente al 26% del índice, y con ello el 58% del total ya presentó resultados. Entre los más relevantes se encuentran Alphabet, Amazon, Qualcomm, Palantir, Disney, PepsiCo, Eli Lilly, Novo Nordisk y Pfizer, entre otras. Se mantuvo el tono positivo, con un 79% de las compañías mostrando beneficios por encima de lo estimado por el mercado. En conjunto, los beneficios crecen un 13,6% i.a., con un desempeño destacado de los sectores industrial (+38,3% i.a.), materiales (+27,7% i.a.) y tecnología (+24,1% i.a.), al tiempo que bienes raíces muestra una contracción del 6,9% i.a.
Resto del mundo
Europa: baja la inflación y el BCE deja la tasa sin cambios. En enero, el IPC de la eurozona registró una caída de 0,5% m/m y acumuló en los últimos 12 meses un alza de 1,7%, desacelerando respecto al 2,0% i.a. de diciembre y anotando la menor suba desde abril de 2021. La desaceleración del IPC general estuvo vinculada a los precios de la energía, que cayeron 4,1% i.a., mientras que el IPC Core retrocedió 0,7% m/m, aunque en la comparación con enero de 2024 mostró un alza de 2,3%, levemente inferior al 2,4% i.a. del cierre del año pasado. Por su parte, los precios mayoristas cayeron 0,3% m/m y 2,1% i.a. A pesar de que la inflación del bloque ya se ubica por debajo del objetivo de 2,0% i.a. del Banco Central Europeo, en la primera reunión del año el comité decidió mantener sin cambios los tipos de interés, reiterando que se espera que la inflación se estabilice en su objetivo del 2% a medio plazo. El tipo de interés de las operaciones principales de refinanciación se sostuvo en 2,15%, con los tipos de interés de la facilidad de depósito y de los préstamos marginales permaneciendo en 2,0% y 2,4%, respectivamente. El BCE afirmó que la economía de la eurozona se mantiene resiliente, aunque advirtió que las perspectivas siguen siendo inciertas, en particular por los riesgos asociados a la política comercial global y a las persistentes tensiones geopolíticas.
Brasil: actividad débil permite mejorar el balance comercial. En diciembre de 2025, la producción industrial retrocedió 1,2% m/m –la caída más pronunciada desde julio de 2024 y muy por debajo de las expectativas del mercado, que estimaban una baja de 0,7% m/m–, cerrando el 4Q25 con una contracción de 0,5% t/t. Pese a este resultado, el índice quedó 0,4% por encima del nivel de un año atrás y, en todo 2025, acumuló un alza de apenas 0,6%, lo que marca una importante desaceleración respecto de 2024, cuando se había expandido 3,4% i.a. Los datos de enero no son alentadores, ya que el índice PMI compuesto cayó a 49,9 desde 52,1 del mes anterior, lo que estaría indicando un estancamiento generalizado de la actividad –si bien la producción de servicios continuó expandiéndose, el crecimiento se desaceleró drásticamente y no logró compensar una contracción más profunda en la producción manufacturera, que bajó a 47–. Al mismo tiempo, la balanza comercial de bienes de enero marcó un superávit de USD 4.340 M, casi el doble del registrado en enero de 2025 –había sido de USD 2.330 M–, debido a que las importaciones cayeron 9,8% i.a. –las más golpeadas fueron las provenientes de Argentina, que retrocedieron 13,6% i.a.–, en tanto que las exportaciones bajaron 1,0% i.a. –las ventas a China subieron 17% i.a., mientras que los envíos a Argentina cayeron 35% i.a.–.
Japón: actividad en alza a la espera de las elecciones. El índice económico líder, que evalúa las perspectivas para los próximos meses en función de indicadores como la oferta de empleo y la confianza del consumidor, aumentó a 110,2 en diciembre de 2025 desde 109,9 en noviembre, por encima de las previsiones del mercado, que se ubicaban en 109,8. Esta última lectura marcó el nivel más alto desde mayo de 2024, impulsada por la confianza del consumidor, que a su vez superó el pico de abril de 2024. Al mismo tiempo, la presión de los costos disminuyó en diciembre, alcanzando su punto más bajo desde marzo de 2022. También fueron positivos los datos del sector financiero, dado que los préstamos bancarios crecieron 4,4% i.a. en diciembre de 2025, desde 4,1% i.a. en noviembre, superando las expectativas del mercado y marcando el mayor incremento desde abril de 2021. El buen dinamismo de la actividad del 4Q15 –el PBI había crecido 1,6% t/t anualizado luego de la caída del 3Q25– habría continuado en enero, dado que el índice PMI manufacturero subió a 51,5, el más alto en más de tres años. Las miradas de los inversores están puestas en las elecciones que fueron convocadas de forma anticipada el 23 de enero tras la disolución de la Cámara de Representantes por parte de la primera ministra, Sanae Takaichi, por lo que se trató de la campaña más corta de la posguerra, con el gobierno buscando consolidar una mayoría en la Cámara de Representantes en un contexto de debates sobre inflación, crecimiento y sostenibilidad fiscal.
MERCADOS
Tasas a la baja. Tras el repunte de enero, impulsado por las dudas sobre la dinámica fiscal y la incertidumbre respecto del rumbo de la política monetaria, en la primera semana de febrero la curva de rendimientos de los bonos del Tesoro operó con bajas generalizadas, con un desempeño similar en todos los tramos. La UST2Y cayó 3 pb y cerró en 3,49%, al igual que la UST10Y, que finalizó en 4,21%. En tanto, la UST30Y retrocedió 2 pb hasta 4,86%. La inflación implícita en bonos a 5 años cedió 5 pb y cerró en 2,50% –aunque en el año acumula una suba de 26 pb–, al tiempo que la inflación implícita a 10 años se mantuvo en 2,28% –en el año sube 7 pb–. En cuanto al rumbo de la Fed, mientras los inversores intentan deducir el sesgo que tendrá la política monetaria con Kevin Warsh, el consenso continúa previendo dos recortes de tasas en 2025, de 25 pb cada uno, a realizarse en junio y septiembre –llevando la tasa a 3,25%, nivel en el que no se movería hasta fines de 2027–, aunque en la última semana aumentó la probabilidad de un recorte de 25 pb en la reunión de marzo –pasó de 13% a 23%, y la posibilidad de mantenerla sin cambios bajó de 87% a 77%–.
Bonos estables. En la semana, el índice agregado de renta fija cerró sin cambios y, en lo que va del año, apenas sube 0,2%. Los bonos del gobierno continuaron operando estables y el mejor desempeño correspondió a los TIPS, que avanzaron 0,1% en la semana y acumulan un alza de 0,7% en el año. En el segmento corporativo, la semana fue negativa, con una leve caída de 0,1% en Investment Grade (IG) y una baja de 0,5% en High Yield (HY) –en el año, los IG suben 0,2%, mientras que los HY aumentan 0,1%–. Por su parte, los bonos emergentes lograron ganar 0,1% en la semana y acumulan un alza de 0,4% en el año.
Dólar en alza y oro volátil. El US Dollar Index registró una suba de 0,7% en la semana, cerrando en 97,6 –nivel que mantiene desde abril del año pasado– y con ello achicó la pérdida del año a 0,7%. El fortalecimiento del dólar se explicó principalmente por el avance de 1,5% frente al yen japonés –con lo que en el año se aprecia 0,3%– y, en menor medida, frente a la libra y el euro, contra los que aumentó 0,5% y 0,2%, respectivamente. Distinto fue el desempeño frente al real brasileño, contra el cual perdió 0,7% en la semana, cerrando en USD/BRL 5,22. En una semana marcada por la volatilidad –el precio osciló entre USD 5.550 y USD 4.660–, el oro terminó con un incremento de 1,6%, cerrando en USD 4.940 la onza y acumulando en lo que va de 2026 una ganancia de 15,0% –algo similar ocurrió con la plata, que en la semana cayó 8,4%, aunque acumula una alza de 8,8% en lo que va del año–.
Commodities volátiles y a la baja. En una semana que también se caracterizó por la volatilidad, dominada por los vaivenes geopolíticos entre EE. UU. e Irán, por señales de oferta holgada y por factores climáticos, el petróleo WTI cerró el viernes en USD 63,3 por barril, 3,0% por debajo de la semana previa y con un aumento de 10,2% en lo que va del año. Hacia el cierre, el sesgo bajista se consolidó tras la decisión de Arabia Saudita de recortar los precios del crudo destinado a Asia, reforzando la percepción de sobreoferta en un contexto de demanda estacionalmente más débil. El cobre cerró la semana en USD 5,9 la libra, con un retroceso semanal de 0,6%, aunque aún acumula una suba de 4,1% en lo que va del año. La corrección estuvo vinculada a señales de debilitamiento de la demanda china y al aumento de inventarios en los principales centros de comercialización. En el segmento agrícola, la soja terminó la semana en USD 409,8 la tonelada, con un alza semanal de 4,8% y un avance acumulado de 8,2% en lo que va del año, impulsada por renovadas expectativas de mayor demanda por parte de China tras las declaraciones de Trump, quien señaló que el país incrementaría sus compras de soja estadounidense a 20 M de toneladas en la actual campaña y a 25 M en la próxima.
Avanza la rotación hacia las Value. Las acciones tecnológicas volvieron a ser golpeadas por las preocupaciones en torno a los elevados niveles de inversión de las grandes compañías de software, lo que aceleró la rotación de los inversores desde sectores Growth hacia Value –los primeros retrocedieron 2,3% en la última semana y 1,8% en lo que va de 2026, mientras que en el mismo período las Value subieron 2,1% y 4,6%, respectivamente–, lo que se reflejó en la dispar performance de los principales índices accionarios estadounidenses. Concretamente, en la última semana el Nasdaq cayó 2,2% –en el año retrocede 1,0%–, mientras que el Dow Jones se destacó con una suba de 2,3% en la semana –en el año sube 4,1%–, al igual que el índice que agrupa a las Small Cap, que avanzó 2,0% –en el año ganan 7,6%–. El S&P 500, con una composición sectorial más diversificada, perdió 0,3% en la semana y acumula un alza de 1,2% en el año. La dispersión también se evidencia al observar que el índice que agrupa a las primeras 50 empresas del S&P 500 retrocedió 1,3% en la semana y 1,7% en lo que va del año, en tanto que en el mismo período el índice equiponderado subió 1,9% y 5,4%, respectivamente. Por sectores, los más afectados en la semana fueron comunicación (-3,7%), consumo discrecional (-3,1%) y tecnología (-2,3%), compensados por los buenos resultados de consumo estable (+5,2%), industria (+4,6%), materiales (+4,5%) y energético (+4,2%). En lo que va del año, los sectores de comunicación, tecnología y consumo discrecional –donde inciden las mega caps– bajan 2% en promedio, mientras que los sectores cíclicos acumulan ganancias cercanas al 15%.
Y también la diversificación. El índice de acciones global excluyendo EE. UU. avanzó 1,7% en la semana y acumula en el año una suba de 7,2% –incluyendo EE. UU., la ganancia se reduce a 0,4% en la semana y a 3,2% en el año–. Dentro de los mercados desarrollados, el desempeño más destacado fue el de Japón, que registró un alza de 4,2% y muestra en el año una ganancia de 10,6%. Las acciones de Europa ganaron 0,8% en la semana, acumulando un +5,5% en el año. En mercados emergentes, el avance fue de 1,3%, por lo que en el año totalizan una ganancia de 9,4%, impulsados por Latam, que en la primera semana de febrero aumentó 1,6% y extendió la suba anual a 18% –Brasil ganó 1,3% en la semana y 18% en el año–, mientras que China cayó 1,5% aunque muestra una suba de 2,3% en el año.
Lo que viene
Pasado el shutdown, las miradas de los inversores en EE. UU. estarán puestas en los datos de empleo y de inflación de enero. En cuanto al mercado laboral, se pronostica que la creación de empleo no agrícola de enero alcance los 70 mil, acelerando respecto de los 50 mil del mes anterior, al tiempo que se espera que la tasa de desempleo se mantenga en 4,4% y que los salarios aumenten 0,3% m/m y 3,6% i.a., desacelerando desde el 3,8% de diciembre. En materia de inflación, se estima un alza del IPC de 0,3% m/m –en línea con el registro de diciembre–, y que el IPC Core pase de 0,2% m/m a 0,3% m/m. Otras publicaciones incluyen las ventas minoristas de diciembre –con un aumento proyectado de 0,5% m/m– y el resultado fiscal de enero. En cuanto a la temporada de balances, continúa con la presentación de McDonald's, Coca-Cola, Cisco Systems, Applied Materials, Vertex Pharmaceuticals y Palo Alto Networks, entre otras.
En China, la atención se centrará en los datos de inflación de enero –se espera que baje a 0,4% i.a. desde un máximo de casi tres años de 0,8% i.a. en diciembre–. En Japón, la semana arrancó con un fuerte salto en las acciones, con el Nikkei subiendo más de 5%, los bonos en baja y el yen relativamente estable, tras el contundente triunfo de la coalición gobernante liderada por Sanae Takaichi en las elecciones legislativas –el LDP y su aliado JIP obtuvieron 352 de los 465 escaños, marcando la victoria más contundente de la historia–. Este resultado refuerza el respaldo a la primera ministra para avanzar con su agenda, que incluye reformas fiscales, estímulo económico y un enfoque más firme en seguridad y defensa.
Noticias y mercado: lo que pasó y lo que viene en el plano local.
La semana dejó un balance menos favorable para los activos locales. La negativa de volver al mercado de deuda por parte del gobierno interrumpió la mejora que venían mostrando los bonos; el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 pb y las acciones operaron con pérdidas, desacoplándose del desempeño de los índices de LATAM. En contraste, las curvas en pesos mostraron un mejor desempeño, apoyadas en una mejora en las condiciones de liquidez y en un tipo de cambio que se alejó del techo de la banda, al tiempo que el BCRA aceleró las compras en el mercado oficial, reflejo de un contexto de sobreoferta de divisas en el mercado de cambios. También fue una buena noticia la formalización del acuerdo comercial con EE. UU., que refuerza el marco de la relación comercial bilateral y se suma al acuerdo firmado con la UE y Mercosur el mes pasado. La mejora del frente externo convive con una coyuntura macro interna que no aporta buenas noticias: la recaudación volvió a caer en enero, la actividad no repunta y todo indica que la inflación de enero habría sido más alta de lo esperado. En el medio, el gobierno decidió postergar el nuevo IPC y, si bien no cambia la lectura de la dinámica de precios, golpea la institucionalidad y la credibilidad. La agenda de la semana estará marcada por el resultado del IPC de enero –y el debate posterior por la metodología– y por la licitación del Tesoro.
Mayor integración global. La semana pasada se formalizó un acuerdo de comercio e inversiones entre Argentina y Estados Unidos que establece un marco de cooperación orientado a facilitar el intercambio bilateral y mejorar el clima de negocios. Según el comunicado oficial, “EE. UU. eliminará los aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos en una amplia gama de sectores productivos”, lo que permitiría mejorar las exportaciones de esos sectores. En materia de cuotas arancelarias, para carnes se impone una cuota de 80.000 tn anuales y también se abren para quesos, vinos y otros alimentos. Argentina también elimina aranceles para una serie de productos, entre los que se destacan maquinarias, equipos mecánicos, máquinas y aparatos eléctricos y equipos médicos, entre los más importantes. En materia regulatoria, el país se compromete a adoptar estándares y procedimientos estadounidenses en comercio internacional, evitando la incorporación de regulaciones de terceros países. Asimismo, el acuerdo promueve el fortalecimiento de la propiedad intelectual, la eliminación de barreras al comercio de servicios y la prohibición de importar bienes producidos bajo condiciones laborales precarias. El acuerdo también impulsa la facilitación del comercio digital y tecnológico, y se prevén mecanismos de cooperación bilateral en controles comerciales y de ciberseguridad. El entendimiento también contempla instancias de diálogo para reducir barreras regulatorias, fortalecer la protección de inversiones y promover la participación de pymes. Si bien no se trata de un acuerdo de libre comercio, introduce avances específicos en materia arancelaria y refuerza el marco institucional de la relación bilateral.
Actividad estancada. Los últimos datos de actividad mostraron un desempeño dispar. Por el lado de la construcción, el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) registró en diciembre una suba de 3,8% m/m y un avance de 2,9% i.a., con un crecimiento acumulado de 6,3% i.a. en 2025. En contraste, el IPI manufacturero cayó 0,1% m/m y 3,9% i.a. en diciembre, y el acumulado del año cerró con un aumento de 1,6% i.a. A nivel sectorial, diez de las dieciséis divisiones presentaron caídas interanuales, con descensos significativos en automotores (-21,6% i.a.), textiles (-25,7% i.a.) y maquinaria y equipo (-14,8% i.a.), parcialmente compensados por subas en industrias metálicas básicas (7,4% i.a.), madera y papel (4,6% i.a.) y refinación de petróleo (4,0% i.a.).
Nueva caída en la recaudación. En enero, la recaudación tributaria nacional cayó 7,5% real i.a., siendo el sexto mes consecutivo con resultado negativo. El mal desempeño fue generalizado entre todos los subgrupos, salvo en impuesto a las ganancias. Los tributos ligados al comercio exterior bajaron 29% i.a. real –debido a una caída de 41% i.a. real en retenciones y de 13% i.a. real en la recaudación por derechos de importación–. Los impuestos vinculados a la actividad retrocedieron 3% i.a. real, anotando la tercera caída mensual consecutiva, y el mismo desempeño mostraron los asociados al empleo, mientras que bienes personales aportó 13% i.a. real menos. Ganancias fue la excepción, con un alza de 0,4% i.a. real, gracias a los mayores ingresos provenientes de anticipos de ganancias de sociedades en relación con el año anterior. La baja en los ingresos tributarios, además de reflejar que la actividad sigue estancada, obliga al gobierno a profundizar el ajuste del gasto para mantener el superávit primario.
El agro liquida menos, pero el BCRA compra más. En la primera semana de febrero, el BCRA aceleró el ritmo de compra de divisas en un contexto en el que el agro moderó el ritmo de liquidación. Concretamente, el BCRA compró USD 317 M –un promedio de USD 63 M por día, contra USD 55 M promedio de enero– y el agro liquidó USD 327 M –un promedio de USD 65 M diarios, contra USD 85 M que había marcado el mes anterior–. Esto refleja un mejor balance del resto de las cuentas del balance cambiario, apoyado en un mayor ingreso por préstamos financieros y probablemente también en una menor demanda de importaciones y de dolarización de carteras. Con este resultado, en lo que va del año acumula compras netas por USD 1.475 M. A esto se sumó la revalorización del oro que, en la primera semana de febrero, le aportó más de USD 150 M –desde principios de año la ganancia llega a casi USD 1.300 M– y que, sumada a otros ingresos, compensó el pago al FMI por USD 800 M, permitiendo que las reservas internacionales brutas suban USD 437 M en la semana y cierren con un stock bruto de USD 44.940 M, en tanto que las reservas netas siguen siendo negativas, en torno a los USD -20.000 M de acuerdo con la definición del FMI, mientras que, en la definición tradicional, el saldo llega a USD -3.500 M.
El tipo de cambio se aleja del techo. Esta semana, el tipo de cambio registró una corrección del 1,2% –que se profundizó hacia el cierre del viernes– y finalizó en $1.430,6, ubicándose a un 10% del techo de la banda. La baja se sostuvo aun en un contexto de mayor distensión de tasas y con el BCRA acelerando las compras de divisas respecto de la semana previa, apoyada en una liquidación del agro que se mantuvo firme y en la persistente oferta de dólares asociada a colocaciones de deuda corporativa. Por otro lado, los dólares financieros también registraron caídas del 1,2% en el MEP y del 0,7% en el CCL, y cerraron en $1.443,5 y $1.492,3, respectivamente, mientras que el canje subió hasta el 3,4%. Los futuros de dólar acompañaron los retrocesos con una baja del 1,3%, con caídas más pronunciadas en los contratos de abril y mayo. En tanto, el volumen diario de contratos operados subió hasta los USD 921 M el viernes, mientras que el interés abierto cayó considerablemente respecto de la semana anterior y cerró en USD 4.907 M (vs. USD 6.038 M la semana previa), y las tasas se mantienen en el rango de 28%-29% TNA, levemente por debajo del rendimiento de las Lecaps.
Tasas estables. Las tasas de corto plazo mostraron una mayor distensión durante la semana, en un movimiento probablemente influido por la reciente flexibilización de los encajes, que habilita a los bancos a subintegrar hasta un 5% del requerimiento mensual de efectivo mínimo y trasladar esa porción al mes siguiente. En particular, la caución a un día y la Repo cerraron en niveles cercanos al 25% TNA, mientras que la TAMAR se ubicó en 32,2% TNA. En este contexto, los bonos CER fueron los más destacados de la semana, con una suba del 1,4%, aun con ruido en torno a la metodología del INDEC, reflejando que el mercado no ha puesto en duda la credibilidad de las estadísticas oficiales. A estos precios, los bonos CER rinden CER +6,5% en el tramo 2026 y CER +8,1% para el resto de los tramos. Los duales le siguieron con una suba del 1,1% y rinden un margen de TAMAR +5,5%, mientras que la curva a tasa fija avanzó apenas un 0,4%. A estos precios, la curva a tasa fija se encuentra aplanada y rinde, en promedio, 31,7% TNA (2,6% TEM). Por último, los bonos dollar-linked retrocedieron un 1,5%, reflejando una menor demanda de cobertura en el actual contexto de estabilidad en el tipo de cambio nominal, y rinden en torno a devaluación +4%.
Mercado vs. REM. El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de enero marcó que, en términos generales, se mantiene alineado con lo que hoy descuenta el mercado. Para enero, el REM ubica el IPC en 2,4% m/m, por encima del 1,8% m/m implícito en precios, mientras que para 2026 proyecta una inflación de 22,4% i.a., frente a una expectativa de mercado algo más elevada, en torno a 26%. En materia de tasas, el REM proyecta una TAMAR de 22,4% TNA para diciembre de 2026, por debajo del 24,6% que hoy descuenta el mercado, implícito en los bonos duales. En el frente cambiario, las expectativas aparecen prácticamente alineadas: la devaluación implícita en los bonos acumula cerca de 6% hacia abril, en línea con el REM, que proyecta una suba del tipo de cambio de 5,6% en ese período.
Pausa en los soberanos. La deuda soberana en dólares tuvo una semana negativa y se ubicó por debajo de sus comparables. Los soberanos cayeron en promedio 0,3% semanal, llevando el riesgo país a la zona de 511 pb. La baja estuvo liderada por la curva de Globales, que retrocedió 0,4%, con caídas más marcadas en GD35 (-1,0%) y GD41 (-0,6%), mientras que los Bonares mostraron descensos más acotados (-0,1%). En contraste, los comparables avanzaron 0,1% en la semana, ampliando el spread frente al EMBI Latam en 12 pb, hasta 220 pb. En la semana, tanto Caputo como Milei reiteraron que no prevén volver al mercado internacional de deuda. Señalaron que el objetivo es evitar que el Estado absorba el crédito disponible y favorecer un esquema de crowding in, en el que las empresas puedan financiar sus proyectos. En esa línea, Milei remarcó que la escasez de bonos soberanos ayudaría a seguir comprimiendo spreads, que los compromisos con multilaterales se cubrirán mediante la liquidación de activos del Estado, los intereses con superávit fiscal y que, para el capital, se buscarán fuentes alternativas de financiamiento o el rollover. A estos niveles, la curva de Globales conserva una pendiente marcadamente positiva, con rendimientos entre 6,3% y 9,2% TIR, mientras que la de Bonares presenta una pendiente levemente positiva, con TIR en el rango de 8,8% a 9,5%. En el segmento del BCRA, los BOPREAL cayeron 0,1% en la semana, con retrocesos más marcados en las Series 1-A y 1-C (-2,1%) y rendimientos que se ubican entre 5,1% y 7,9%. En subsoberanos, los precios se mantuvieron mayormente estables, con TIR entre 6,5% y 15,4%; Buenos Aires 2037 retrocedió 0,2%, mientras que Entre Ríos avanzó 0,4%. Por último, los corporativos registraron una suba semanal de 0,1%, con buen desempeño de la curva de YPF (+0,4% en el bono 2033 y +0,3% en el 2029). Así, las TIR de corporativos bajo ley extranjera se mantienen entre 6,0% y 9,5%, y entre 4,5% y 9,0% en el mercado local, con un spread promedio soberano-corporativo que se sostuvo en torno a 30 pb.
Desacoplados de Latam. El Merval retrocedió un 2,8% en pesos y 0,5% en dólares CCL en la semana, mostrando una performance por debajo de Latam, que anotó una suba de 1,2%. Con esto, cerró la semana en un nivel de USD 1.992, retornando a los niveles de comienzo del año, mientras que el índice Latam exhibe una suba de 17,5%. La caída estuvo motivada nuevamente por los sectores de construcción y materiales, que no logran repuntar. En dólares, las acciones que más cayeron fueron Holcim (-13,9%), COME (-12,7%) y BBVA (-9,8%). En tanto, únicamente Transener (6,4%) y ByMA (2,2%) lograron mostrar subas en la semana. Entre las acciones que cotizan en la Bolsa de Nueva York, la caída fue de 7,8% semanal, con un impacto más fuerte que en el mercado local a raíz del desplome de 32,5% de Bioceres. Detrás de Bioceres, BBVA (-11,2%) y Telecom (-11,0%) también mostraron rendimientos negativos. En tanto, Ternium registró una suba de 3,9%.
Lo que viene. Este lunes, la Secretaría de Finanzas dará a conocer las condiciones de la licitación que se llevará a cabo este miércoles, en la que el Tesoro enfrenta vencimientos por $9,6 billones. El Tesoro cuenta con $4,3 billones en la cuenta del BCRA, por lo que es probable que busque sostener un rollover elevado, convalidando tasas altas para preservar la estabilidad en el tipo de cambio. En cuanto al calendario de publicaciones, se destaca el IPC de la Ciudad de Buenos Aires de enero, que se publica el lunes y que será un preludio de lo que pueda arrojar el IPC Nacional que se conocerá el martes, con la particularidad de que tiene una canasta con mayor peso de servicios –es lo que el gobierno se negó a actualizar–. Recordemos que el REM elevó su proyección de 2,1% a 2,4% m/m y el ministro Caputo declaró que rondará el 2,8% m/m. Respecto de los indicadores de actividad, se destaca la publicación del Índice de Producción Industrial Minero de diciembre, que mostraría la muy buena performance del sector en el último año, siendo uno de los pilares del crecimiento. Por último, el jueves se publicará el índice de salarios de diciembre, que permitirá evaluar la dinámica de los ingresos en un contexto en el que la inflación aún muestra resistencia.
Los contratos de dólar en A3 operaron con caídas promedio de 1,34% en la semana...
Los contratos de dólar en A3 operaron con caídas promedio de 1,34% en la semana, manteniéndose por debajo del techo de la banda cambiaria. Se observaron pérdidas mayores a 1,50% en el tramo corto, mientras que el tramo largo bajó en torno a 1,00%.
El próximo contrato en vencer es el de febrero que cotiza en $1.454, por lo que marca una devaluación directa de 1,6% e implícita mensual de 2,2%. Para los tres meses siguientes, los precios reflejan que el aumento en el dólar correría en niveles en torno al 2,3%: 2,4% en marzo ($1.491), 2,3% en abril ($1.525) y 2,3% en abril ($1.557). A partir de ahí, señalan una devaluación que continúa al ritmo de 2,2% promedio hasta diciembre del 2026.
Las tasas implícitas no mostraron cambios significativos y se mantuvieron en torno a 29% TNA. De esta manera, cerraron nuevamente por debajo de lo que ofrece la curva de Lecap.
El volumen operado retrocedió fuertemente. En las últimas cinco ruedas se comerciaron USD 2.641 M. El viernes 6 de febrero el interés abierto cerró en USD 4.907 M, mostrando una baja de 14% m/m y una suba de 41 a/a.



House View local: enero 2026
El gobierno arranca el tercer año de mandato con un objetivo claro: acumular reservas internacionales y continuar con el proceso de desinflación. Todo esto, cumpliendo con los vencimientos de deuda y manteniendo el superávit fiscal primario con una combinación de reducción de gastos y de impuestos. Cumplir con estas premisas permitirá bajar el riesgo país, agilizar el ingreso de capitales, recomponer el crédito y dinamizar el nivel de actividad, que desde febrero del año pasado viene estancado.
Para lograr el primer objetivo, el BCRA anunció un cambio en el programa que le permite comprar divisas en el mercado de cambios aun cuando el tipo de cambio se ubique entre las bandas de flotación. La expansión monetaria generada por la compra de divisas no sería inflacionaria, considerando que la economía se va remonetizando y que parte de esta sería compensada por las intervenciones del Tesoro, que con superávit fiscal podrá comprar dólares para pagar deuda. En este marco, las tasas de interés deberían actuar de manera endógena. Para que la estrategia del BCRA no presione sobre el tipo de cambio, necesita que el mercado cambiario se mantenga con exceso de oferta de divisas, para lo cual será necesario sostener el superávit comercial y un mayor ingreso neto de capitales, alcanzable con una caída de la dolarización de carteras y un mayor ingreso por emisiones de deuda.
El balance del primer mes de 2026 fue positivo para los activos argentinos, con subas generalizadas en bonos y acciones, mientras que los dólares financieros retrocedieron. El pago de deuda, la compra de reservas y un contexto internacional favorable para los emergentes permitieron romper la barrera de los 500 pb de riesgo país y acercan al gobierno –y al sector privado– a los mercados internacionales. Aunque con menos holgura que en enero, el ingreso de dólares financieros permitirá mantener la oferta de divisas para que el BCRA siga comprando y recomponiendo reservas, sin ajustes bruscos en el tipo de cambio.
En este marco, y con una inflación que aún muestra resistencia, las estrategias en pesos se concentran en instrumentos CER y Duales, al mismo tiempo que mantenemos posiciones de cobertura cambiaria. En dólares, con la compresión que ya mostró el riesgo país, el upside de la curva soberana se vuelve más acotado y gana atractivo relativo la rotación hacia bonos corporativos y subsoberanos. El contexto sigue siendo favorable para las acciones, con el Merval buscando volver a los máximos de enero del año pasado, aunque seguimos siendo muy selectivos, con potencial en los sectores energético, financiero y de materiales.
Coyuntura macro
El compromiso de equilibrio fiscal se cumplió en 2025, logrando el segundo año consecutivo de superávit primario, aunque en el margen se nota cierto deterioro debido a la caída de los ingresos –combinación de menor actividad y reducción de impuestos– y a un ajuste del gasto que comienza a mostrar ciertos límites. Concretamente, en diciembre los ingresos del sector público nacional cayeron 7,1% i.a. real, mientras que el gasto primario subió 1,7% i.a., lo que derivó en un déficit mensual de $2,9 billones, 68% i.a. real más alto que el de diciembre de 2024. En términos del PBI, el déficit primario fue de 0,35% vs. 0,23% de un año atrás. Con este resultado, en 2025 los ingresos bajaron 3% i.a. real, al tiempo que el gasto retrocedió 1% real, por lo que el año terminó con un superávit primario de 1,4% del PBI y uno financiero de 0,2% del PBI, cumpliendo con la meta del FMI. Vale remarcar que, si bien los intereses pagados –base caja– fueron de 1,2% del PBI en 2025 (vs. 1,5% en 2024), si se ajusta por la capitalización de intereses de instrumentos a tasa fija, el resultado fiscal pasa a un déficit de 1,2% del PBI a 4,4% del PBI según el criterio –aunque en ambos casos menor a los de 2024, que fueron de 6,7% del PBI y 1,8% del PBI–. Así las cosas, en los primeros dos años de gestión de Milei, el gasto primario se redujo 27% i.a. real, recorte determinado por la caída en obra pública (-79%), subsidios (-54%), transferencias discrecionales a provincias (-59%), programas sociales excluyendo AUH (-51%), salarios (-27%) y jubilaciones con bonos (-7%), en tanto que la única partida que aumentó fue la AUH (+71%).

En el frente externo, el año comenzó con indicadores positivos. Apoyado por el mayor ingreso de dólares financieros de las empresas, que más que compensó la demanda por dolarización de carteras y el déficit de la cuenta corriente, el mercado cambiario de enero fue superavitario, lo que le permitió al BCRA comprar USD 1.200 M sin presionar sobre el tipo de cambio. Este es un arranque alentador, aunque por los pagos netos de deuda el impacto sobre el stock de reservas internacionales netas fue marginal, por lo que mantienen un saldo negativo de más de USD 19.400 M, muy alejado de la meta con el FMI y USD 3.000 M por debajo del cierre de 2025 –incluso con una definición más “tradicional” que solo resta los pasivos del BCRA, quedaron en USD 250 M negativas–. La suba del 13% del precio del oro revalorizó las tenencias del BCRA en más de USD 1.000 M que, sumado al ingreso de préstamos Repo con otros bancos comerciales del exterior, compensaron los vencimientos de deuda pública. De esta forma, el stock bruto de reservas internacionales terminó enero en USD 44.502 M, USD 3.300 M por encima de fines de 2025.

Como comentamos, el principal motivo de la mayor oferta de divisas viene del lado de la cuenta financiera de las empresas, explicado por el dinamismo del crédito local en moneda extranjera –que luego se liquida en el MLC– y el ingreso por colocaciones en el exterior. En cuanto a esto último, en enero el monto emitido alcanzó los USD 3.109 M –USD 2.725 M correspondieron a emisiones bajo legislación extranjera y USD 384 M al mercado local–, entre las que se destacaron YPF (USD 550 M a 2034), Banco Macro (USD 400 M a 2031), Telecom (USD 600 M a 2036), Pan American Energy (USD 375 M a 2037) y la Provincia de Córdoba (USD 800 M a 2035). Las emisiones del mes reflejaron una extensión de plazos y una leve baja en las tasas en el mercado internacional, en contraste con una dinámica opuesta a nivel local, caracterizada por plazos más cortos y tasas más elevadas. En particular, las colocaciones realizadas en Nueva York mostraron un plazo promedio de 8,6 años y una tasa del 8,1%, mientras que en el mercado local el plazo promedio fue de 3,0 años, con una tasa del 7,5%. Con esto, desde noviembre se emitieron USD 9.828 M.

El tipo de cambio oficial operó estable, con una leve caída y quedando más alejado del techo de la banda. Concretamente, en enero el oficial terminó en $1.448, apenas por debajo del cierre del mes anterior y a un 8% del techo de la banda. De esta manera, desde el pico registrado en la rueda previa a las elecciones legislativas, cuando había tocado los $1.490, obligando al BCRA a vender divisas para contenerlo dentro de las bandas cambiarias, la cotización oficial se mantiene estable, con una leve caída que, junto con el diferencial de inflación entre Argentina y sus socios comerciales, implicó una baja de 7% en el TCRM.

Las tasas de interés subieron y, si bien el modelo parte de que son endógenas, el piso lo fija la inflación y las licitaciones del gobierno, que con el objetivo de retirar pesos del mercado pagó tasas más altas. De hecho, en enero el Tesoro renovó el 110% de los vencimientos –colocó $19,7 M contra vencimientos de $17,9 M–, pero convalidando tasas más elevadas, por encima de las del mercado secundario, y concentrando las emisiones en instrumentos de menor plazo. En promedio, las colocaciones del mes se realizaron a un plazo de 126 días, con una TNA de 35,4%, frente a diciembre, cuando el plazo promedio había sido de 416 días y una tasa de 28,3% TNA. Estas operaciones, sumadas a la compra de divisas que realizó el Tesoro para pagar deuda, actuaron como absorción de pesos, compensando la expansión de base generada por la compra de divisas del BCRA –de hecho, la base monetaria en enero no aumentó–. Esto siguió presionando sobre la liquidez del sistema financiero, lo que se reflejó en un alza de la TAMAR, que promedió 33,7% TNA (2,8% TEM), 6 pp por encima de diciembre y prácticamente igualando los niveles de noviembre.

Del lado de la economía real, las noticias fueron menos alentadoras. En noviembre de 2025 la actividad económica retrocedió 0,3% m/m y registró la misma variación respecto del mismo mes del año anterior, siendo la primera vez desde septiembre de 2024 que marca una caída anual. Intermediación financiera, agro y minería (incluye el sector energético) fueron los sectores de mejor performance, marcando una expansión de 14% i.a., 10% i.a. y 7% i.a., respectivamente, mientras que los de peor desempeño fueron la industria manufacturera, comercio y construcción, que retrocedieron 8% i.a., 6% i.a. y 2% i.a., respectivamente. Si bien para diciembre esperamos un leve repunte, el 4Q25 habría quedado estancado respecto del trimestre anterior y apenas 1,1% por encima del 4Q24. No obstante, gracias al buen desempeño del primer semestre en el que se expandió 6% i.a., el año terminó con un crecimiento de 4,1% i.a., con alzas en la mayoría de los sectores, entre los que se destacaron la intermediación financiera y el sector energético. Además de esto, es importante destacar que, si bien el crédito fue un aliado del crecimiento, se observan dificultades para el repago de préstamos por parte de los hogares, en un contexto de tasas de interés altas y presiones sobre los ingresos reales de las familias. Esto generó un importante aumento en la mora de los créditos personales y de consumo, que en noviembre subieron al 8,8%, su mayor nivel desde 2010, en tanto que los de las empresas llegaron al 2,3%, dejando una morosidad total de 5,2%.

Por otro lado, la inflación volvió a acelerarse en diciembre, anotando la séptima suba consecutiva al marcar un 2,8% m/m, acumulando en todo el año un alza de 31,5%. La aceleración del IPC se debió al mayor dinamismo de los precios regulados, así como de la Core, que en el último mes de 2025 aumentaron 3,3% m/m (34% i.a.) y 3,0% m/m (33% i.a.), respectivamente, solo contenidos por los precios estacionales, que apenas avanzaron 0,6% m/m (17% i.a.). Para enero esperamos que, por los ajustes de precios regulados y cierta presión en los precios de algunos alimentos –especialmente la carne–, el IPC haya escalado por encima de 2,5% m/m y 32% i.a. Si bien esto marca un nuevo repunte de la inflación, creemos que este año será otro año de desinflación, aunque a una velocidad más lenta que la prevista por el gobierno en el Presupuesto 2026.

El Mercado en enero

ESTRATEGIA
Renta Fija
Renta Variable
*Los datos utilizados en el presente informe tienen fecha de cierre 4 de febrero de 2026.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Descargar informe al 06/02/2026
Noticias locales: el país hoy.
La rueda fue mixta para los activos en dólares, con soberanos neutrales y caídas en acciones. En cuanto a pesos, las curvas operaron mixtas, con mejoras en los títulos CER y los duales, mientras que la tasa fija y los dollar-linked operaron a la baja. El tipo de cambio oficial exhibió una leve baja en una rueda con fuertes compras por parte del BCRA y una caída en las reservas brutas. En tanto, los dólares financieros operaron al alza.
La deuda en pesos tuvo un desempeño mixto: los bonos CER lideraron con una suba del 0,5%, traccionados por el tramo largo (+0,7%), seguidos por los duales (+0,1%). En contraste, la curva a tasa fija quedó rezagada al caer un 0,2%, mientras que los dollar-linked retrocedieron un 0,4%. Este desempeño se dio en un contexto en el que las tasas cedieron levemente: la caución a un día promedió 26,3% y la Repo cerró en 26,3% TNA.
La deuda en dólares tuvo una rueda estable, con los Bonares subiendo un 0,1% y los Globales retrocediendo en la misma medida, en una rueda positiva para la deuda emergente. Con esta performance, el riesgo país subió unos 14 pb hasta los 516 pb. Por otro lado, los BOPREAL retrocedieron un 0,8%.
El tipo de cambio oficial cayó un 0,1% y cerró en $1.445,6, quedando a un 8,8% del techo de la banda. En este contexto, los dólares financieros operaron con subas del 0,6% en el MEP y del 0,9% en el CCL, ubicándose en $1.464,5 y $1.507,3, respectivamente. La brecha MEP–oficial volvió a ampliarse hasta el 1,3%, mientras que el canje subió hasta el 2,9%. En el mercado de cambios, el BCRA compró USD 126 M, acumulando compras por USD 1.424 M en el año. Por otro lado, el stock de reservas brutas cayó en USD 667 M y cerró en USD 44.750 M, explicado principalmente por la caída en el precio del oro.
El Merval cayó un 1,9% y un 3,3% en dólares CCL, cerrando en USD 1.953 y extendiendo la caída en el año al 2,5%. El impulso a la baja provino de los sectores de bancos, industria y consumo básico, mientras que la construcción mostró una mejor performance. Los activos más afectados fueron IRSA (-6,1%), COME (-6,0%) y BBVA (-5,9%). Del lado de las subas, únicamente se destacó LOMA con una suba del 2,2%. Por el lado de las acciones que cotizan en Nueva York, se observó una caída promedio del 3,6%, liderada por Bioceres (-7,1%), Globant (-6,7%) y BBVA (-6,6%).
Noticias globales: el mundo hoy.
El mercado global profundizó el tono negativo, con una nueva corrección de las acciones. En contraste, la renta fija mostró un mejor desempeño, apoyada en datos laborales más débiles que reforzaron las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed. En commodities, se observaron fuertes movimientos, con caídas en metales y petróleo ante una menor tensión geopolítica, mientras que los agrícolas continuaron mostrando firmeza.
En acciones, continuó el selloff y retrocedieron por tercera rueda consecutiva. El Nasdaq cayó un 1,3%, en tanto que el S&P 500 y el Dow Jones retrocedieron ambos un 1,0%. La baja fue impulsada por los sectores de consumo discrecional, materiales y tecnológico. En este contexto, Alphabet perdió 2,2% tras advertir un fuerte aumento del gasto en inteligencia artificial durante el año. Qualcomm se desplomó 8% luego de presentar una guía decepcionante, y Amazon cayó 3,9% en la previa de la publicación de sus resultados tras el cierre de la rueda. Microsoft (-3,2%), Apple (-0,7%), Tesla (-1,8%) y Eli Lilly (-6,3%) también operaron a la baja.
Por otro lado, los rendimientos de los bonos soberanos retrocedieron luego de un informe JOLTS (sobre la dinámica laboral) más débil de lo esperado, que se sumó a la señal de desaceleración ya evidenciada por el dato de empleo privado de ADP de la rueda previa. Este conjunto de datos reforzó las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed, con el mercado pasando a descontar que el segundo recorte tendría lugar en la reunión de septiembre y no en octubre. En este contexto, los rendimientos cayeron alrededor de 7 pb a lo largo de toda la curva, con la UST10Y cerrando en 4,21%, lo que impulsó una suba de 0,4% en el índice de bonos del Tesoro. La mejora se extendió a la renta fija en general: la deuda de mercados emergentes subió 0,2% y los corporativos Investment Grade avanzaron 0,4%, aunque los High Yield cedieron 0,2%.
El US Dollar Index aumentó por segunda rueda consecutiva un 0,2%, impulsado mayormente por la apreciación del dólar frente a la libra. El Banco de Inglaterra mantuvo la tasa de interés, aunque su discurso fue interpretado como “dovish” por el mercado, lo que le dio soporte al dólar frente a la moneda británica. En tanto, avanzó un 0,1% frente al euro, donde también se mantuvo la tasa de interés, y operó sin cambios ante el yen. En Brasil, la moneda norteamericana anotó una nueva suba de 0,2% hasta USDBRL 5,25. El oro retrocedió un 2,2% y profundizó su caída hasta un nivel de USD 4.857 la onza.
En paralelo, el petróleo WTI cayó un 2,6% y cerró en USD 63,4 por barril luego de una distensión en el conflicto entre EE. UU. e Irán, en el cual este último confirmó que en el día de hoy mantendrá negociaciones con EE. UU. Esto alivió las preocupaciones respecto del suministro de crudo a nivel global. Por su parte, la plata bajó un 13,9% y finalizó en USD 75,8 la onza, mientras que el cobre retrocedió 0,7% hasta USD 5,8 la libra, tras señales de mayor oferta por parte de China. En tanto, en agrícolas, la soja subió otro 1,8% y alcanzó los USD 409 la tonelada, continuando con el impulso generado tras conocerse que China incrementaría sus compras a EE. UU. a 20 M de toneladas para la actual campaña y 25 M para la siguiente.
En el dato económico del día, se publicó el JOLTS (Job Openings and Labor Turnover Survey) de diciembre de 2025, que mostró que las vacantes laborales en EE. UU. cayeron en 386.000 y se ubicaron en 6,542 M, el nivel más bajo desde septiembre de 2020 y muy por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a 7,2 M. Esta disminución se debió principalmente por una menor cantidad de vacantes en servicios profesionales y empresariales (-257.000), comercio minorista (-195.000) y finanzas y seguros (-120.000). En tanto, las contrataciones y las separaciones totales se mantuvieron prácticamente sin cambios, en torno a 5,3 M cada una.
El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios la tasa de interés en un nivel de 2,15% y reiteró que la inflación se encamina a converger al objetivo de 2% en el mediano plazo. Si bien destacó la resiliencia de la economía de la Eurozona, advirtió sobre un escenario aún incierto por los riesgos asociados a la política comercial y las tensiones geopolíticas, remarcando que la inflación podría mostrar una dinámica irregular y que las decisiones de política monetaria no deben depender de un único dato.
¿Qué variables macro avanzan de manera positiva y cuáles se encuentran bajo tensión?
✅DATO POSITIVO DE LA SEMANA
En las últimas semanas, el Bonte 2030 (TY30P) –emitido en junio de 2025 a una tasa del 29,5% TNA como instrumento en pesos orientado a la captación de financiamiento en dólares– viene ganando tracción en el mercado. El bono alcanzó paridades máximas desde junio del año pasado, reflejando una compresión relevante de rendimientos. A estos niveles, rinde en torno al 25% TNA valuado a vencimiento y acumula una ganancia cercana al 8% en el año medida en dólares MEP. Este comportamiento refleja una mejora en la percepción de riesgo y mayor apetito por duration en pesos, lo que sugiere margen para futuras colocaciones a tasas menos exigentes.

⚠️A MONITOREAR
El Merval se mantiene lateralizado en torno a los USD 2.000 y ya ingresó en terreno negativo en lo que va de 2026. Tras la fuerte suba posterior a las elecciones de medio término de octubre de 2025, las acciones argentinas comenzaron a mostrar un desacople frente al índice de acciones de Latam, que acumula una ganancia de 17% en el año, mientras que el Merval retrocede 2,5% en dólares. Este comportamiento está explicado principalmente por la debilidad de los sectores de la construcción, materiales y la industria, que cayeron entre 15% y 11%, en tanto que los bancos retrocedieron 4%. En cambio, el sector de bienes raíces compensó con un alza de 5%.

🚨RIESGO
En enero, la recaudación tributaria nacional cayó 7,5% real i.a., siendo el sexto mes consecutivo con resultado negativo. El mal desempeño fue generalizado entre todos los subgrupos, salvo en impuesto a las ganancias. Los ligados al comercio exterior bajaron 29% i.a. –debido a un 41% i.a. real menos de retenciones y 13% i.a. real menos de recaudación por derechos de importación–. Los ligados a la actividad retrocedieron 3% i.a. real, anotando la tercera caída mensual consecutiva, y el mismo desempeño tuvieron los impuestos asociados al empleo, al tiempo que bienes personales aportó 13% i.a. real menos. Ganancias fue la excepción, con un alza de 0,4% i.a. real gracias a los mayores ingresos provenientes de anticipos de ganancias de sociedades con relación al año anterior. La baja en los ingresos tributarios, además de marcar que la actividad sigue estancada, obliga al gobierno a profundizar el ajuste del gasto para mantener el superávit primario.

Orden macro, carry selectivo en pesos y mayor foco en corporativos ante menor upside soberano.
En el último mes se consolidó un escenario de mayor estabilidad en el tipo de cambio nominal, sostenido por una liquidación del agro que se mantuvo firme –casi USD 1.800 M en el período– y por una oferta adicional de divisas asociada a colocaciones de deuda corporativa y provincial, que alcanzaron USD 3.109 M. Dentro de ese total, USD 2.736 M se realizaron en el mercado externo y, en conjunto, estos flujos compensaron la demanda neta asociada a importaciones de bienes y servicios y a la formación de activos externos. Bajo este esquema, la dinámica cambiaria se mantuvo contenida y, de mantenerse estas condiciones, se abre espacio para estrategias de carry en el corto plazo.
A esta dinámica se sumó, en la última semana, un mayor tensionamiento de las tasas en pesos, particularmente luego de la última licitación del Tesoro, en la que se retiraron cerca de $2 billones del sistema. Esta absorción compensó la expansión monetaria derivada de las compras de divisas del BCRA en el mercado oficial, condicionando la liquidez del sistema. Esto se reflejó en las tasas overnight: la caución a un día y la tasa Repo subieron desde niveles en torno al 20% TNA hasta 34% y 31% TNA, respectivamente. Al mismo tiempo, las curvas en pesos mostraron un desempeño más débil, con caídas promedio del 0,2% tanto en tasa fija como en los bonos CER.
ESTRATEGIAS EN PESOS
Bajo el actual nivel de tasas en pesos y con un tipo de cambio nominal que se mantiene estable, en un contexto en el que la inflación aún muestra resistencia, priorizamos los bonos CER y los instrumentos Duales dentro de las estrategias de carry de corto plazo. En este sentido, destacamos el Boncer TZXM6 (CER +3,9%), cuya inflación implícita para enero se ubica en torno al 2,3% m/m. Al mismo tiempo, resaltamos el dual TTM26 (TAMAR +2%), cuya TAMAR breakeven promedio se acerca al 28% TNA, por debajo de la TAMAR actual de 32,7% TNA. Para estrategias de mediano plazo, continuamos priorizando el segmento CER, en particular el TZX26 (CER +6,3%) y el TZXD6 (CER +8,1%), que descuentan una inflación promedio del 2% m/m entre febrero y abril y del 1,7% m/m entre mayo y octubre de 2026.
De todos modos, aun cuando el tipo de cambio nominal se mantiene estable en el corto plazo, continuamos priorizando estrategias de cobertura cambiaria. El ritmo de la inflación podría profundizar la apreciación real, lo que hacia adelante reabre las expectativas de corrección del tipo de cambio. En este marco, consideramos prudente sostener posiciones en instrumentos dollar-linked como el D30A6 (devaluación +6%), que actualmente descuenta una devaluación implícita directa del 6% hacia abril de 2026.
ESTRATEGIAS EN DÓLARES
Si bien seguimos manteniendo una visión constructiva sobre los bonos soberanos, el hecho de haber alcanzado la zona de los 500 pb de riesgo país acota el potencial de upside y vuelve relativamente más atractivas otras alternativas de inversión en dólares. Aun así, el escenario global continúa siendo favorable para los mercados emergentes, con una Fed que proyecta dos recortes de 25 pb a lo largo del año y un dólar que se muestra más debilitado a nivel global.
En el plano local, este panorama externo se ve reforzado por un BCRA que logra comprar divisas en el mercado oficial sin generar presiones cambiarias, al tiempo que refuerza las reservas internacionales. En lo que va del año, el BCRA acumula compras por USD 1.254 M y las reservas brutas alcanzan los USD 45.673 M, impulsadas tanto por estas compras como por la apreciación del oro.
En este contexto, cabe preguntarse si, ante una eventual compresión adicional de spreads, resulta más conveniente permanecer posicionados en la curva soberana o migrar hacia otros instrumentos en dólares. Dada la estructura de flujos de los bonos soberanos –caracterizada por cupones bajos y amortizaciones periódicas de capital– se vuelve más relevante el riesgo de reinversión; es decir, la posibilidad de que el capital cobrado deba reinvertirse a rendimientos sensiblemente más bajos. En este marco, con la curva soberana rindiendo actualmente entre 6,5% y 9,5% de TIR, priorizamos instrumentos que ofrezcan retornos comparables, pero con cupones más elevados y estructuras de amortización tipo bullet o con pagos concentrados hacia el vencimiento.
De esta forma, los bonos corporativos bajo legislación extranjera ganan atractivo como alternativa de inversión en dólares. Además de ofrecer cupones más elevados y estructuras de amortización más favorables, presentan perfiles crediticios sólidos, con calificaciones elevadas. En particular, destacamos los créditos de YPF, Pluspetrol y Loma Negra, con calificación AAA, y de Telecom Argentina, con calificación AA+. Concretamente, priorizamos YPF 2029 (YMCIO, 5,4% TEA), YPF 2031 (YMCXO, 7,1% TEA), Pluspetrol 2032 (PLC5O, 7,3% TEA) y Telecom 2033 (TLCPO, 7,7% TEA). Estos instrumentos ofrecen rendimientos corrientes en un rango de 7,2% a 8,5%, frente a rendimientos corrientes de entre 0,6% y 6,5% en la curva soberana, lo que refuerza su atractivo relativo.

A su vez, favorecemos la exposición a bonos subsoberanos de provincias con bajo nivel de endeudamiento y cuentas fiscales equilibradas. En este sentido, destacamos Córdoba 2032 (CO32, 8,1% TEA), CABA 2033 (BDC33, 7,6% TIR) y Santa Fe 2034 (SFD34, 8,6% TIR). Adicionalmente, incorporamos Río Negro 2028 (RND25, 9,3% TIR), una provincia con endeudamiento acotado y fundamentos fiscales relativamente sólidos, que amortiza el 22,2% del capital en los próximos 12 meses, mejorando el perfil de riesgo del instrumento, al tiempo que ofrece un rendimiento atractivo.
Análisis de instrumentos de financiamiento.
A continuación podrás descargar el informe mensual del mercado de Financiamiento, en el que analizamos los distintos productos que ofrece el mercado y su evolución durante el último mes.