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Posibles resultados de las elecciones de Brasil y sus implicancias en el mercado.
La primera vuelta brasileña dejó a Flávio Bolsonaro en primer lugar, con el 47,04% de los votos válidos, frente al 45,15% de Lula da Silva. La definición quedará para el balotaje del 25 de octubre.
En nuestro análisis anterior, “Brasil 2026: una elección que puede reordenar precios antes que fundamentos”, analizamos los dos programas de gobierno y la sensibilidad de las principales acciones al resultado. Con la primera vuelta concluida, el foco pasa a ser otro: cuánto del escenario favorable ya está incorporado en los precios y qué margen queda hasta el balotaje.
La reacción inicial sugiere que una parte significativa ya fue descontada. El EWZ avanzó 8,72% en la operatoria del domingo por la noche, y la tasa real de largo plazo acumulaba una baja de 60 puntos básicos desde julio. En este contexto, preferimos acompañar el movimiento con disciplina y evitar perseguir precios.
Qué dejó la primera vuelta
El resultado combinó voto útil y una nueva subestimación del electorado conservador. Augusto Cury, que durante septiembre había llegado a medir entre 6% y 10% en algunas encuestas, terminó con 2,89%, mientras que Flávio fue subestimado entre 2 y 5 puntos porcentuales. A esto se sumó una señal legislativa relevante: el Partido Liberal obtuvo 19 de las 54 bancas del Senado en disputa y contará con 28 senadores desde 2027, frente a 9 del Partido de los Trabajadores, una composición más favorable para una eventual agenda de ajuste fiscal.
La aritmética también favorece a Flávio, aunque la elección sigue abierta. Entre los dos finalistas quedó fuera 7,8% de los votos válidos: Lula necesita captar alrededor de seis de cada diez, mientras que a Flávio le alcanzaría con cerca de cuatro. La abstención de 21,08% y el voto más independiente de Cury serán dos variables centrales para el balotaje.
GRÁFICO 1 · ARITMÉTICA DEL BALOTAJE
Flávio necesita 4 de cada 10 votos en disputa; Lula, 6

Fuente: TSE vía Agência Senado, 99,97% escrutado. Elaboración: Oficina de Inversiones de Cohen.
Tres escenarios para el 25 de octubre
En conjunto, los dos escenarios de victoria de Flávio suman una probabilidad de 75% según nuestra estimación preliminar. Sin embargo, el margen del resultado será determinante para la lectura del mercado.

En el escenario base, la clave estará tanto en el resultado como en las primeras definiciones del nuevo gobierno. Esperamos que el ajuste se anuncie en forma temprana, aprovechando el capital político posterior a la elección, una secuencia similar a la adoptada en Argentina y, más recientemente, en Chile. Un recorte del gasto equivalente a 1,5% del PBI funcionaría como ancla fiscal, el principal canal de transmisión hacia los activos.
Un triunfo ajustado seguiría siendo favorable para los activos brasileños, aunque con un recorrido menos lineal. La posibilidad de impugnaciones y una mayor tensión institucional harían que la prima de riesgo descienda más lentamente y que la volatilidad se mantenga elevada.
Una reversión del resultado por parte de Lula es el escenario menos probable, pero no por ello descartable. Requeriría movilizar al electorado que no votó en la primera vuelta, captar o al menos neutralizar el voto de Cury y retener más de seis de cada diez votos en disputa. En ese caso, esperamos que los activos de riesgo resignen lo ganado desde julio.
Mercados: el escenario base ya está parcialmente en precio
El mercado venía incorporando una mayor probabilidad de alternancia desde julio, y el resultado del domingo aceleró esa tendencia. El EWZ, ETF de acciones brasileñas que cotiza en Nueva York, subió poco más de un 12% desde el resultado completo del escrutinio.

El efecto en los mercados presentó a Brasil con una apreciación del real desde el domingo y subas en las acciones de hasta 25% desde la elección de flavio. Nuestra lectura es que la apertura del lunes descuenta una baja de las tasas futuras y apreciación del real como se observó en las primeras horas de mercado.Entendemos que con los movimientos de precios existentes, aún existe margen de upside para Brasil, pero una parte relevante de la sorpresa se reflejó en una sola rueda, lo que vuelve menos favorable la relación entre riesgo y retorno para las próximas tres semanas.
Renta variable: los activos con mayor prima política, los más beneficiados
La reacción es consistente con nuestra tesis: ante un eventual triunfo de Flávio, los activos que acumulaban mayor descuento por riesgo político son los que muestran mayor recorrido.

Con Flávio, las estatales pasarían a cotizar en mayor medida en función de variables de mercado, como las tasas, el consumo o la construcción, y en menor medida por la expectativa de injerencia del Gobierno. Con Lula, la ausencia de un ancla fiscal explícita mantendría una prima de riesgo más elevada. Preferimos construir exposición en forma escalonada hasta el 25 de octubre, con sesgo hacia compañías domésticas de calidad y una porción defensiva ante una eventual remontada.
Renta fija: el ancla fiscal es el canal principal
El principal desafío fiscal de Brasil no se encuentra en el gasto primario sino en la carga de intereses de la deuda. Por ese motivo, un recorte de 1,5% del PBI tendría un impacto significativo: funcionaría como ancla fiscal, comprimiría la prima de plazo de la curva DI y de los bonos prefijados, y abriría espacio para iniciar un ciclo de baja de la Selic desde 13,75%. En los soberanos en dólares y en reales, esperamos menores spreads y apreciación, con un carry que continúa elevado.
GRÁFICO 3 · NTN-B 2040, RENDIMIENTO REAL (IPCA+)
20 pb o más de baja en el escenario base; hasta 80 pb de suba si Lula revierte el resultado

Fuente: InvestNews vía SpaceMoney; escenarios: Oficina de Inversiones de Cohen. El escenario de triunfo ajustado (20%) no tiene un nivel estimado.
El gráfico ilustra la asimetría que enfrenta hoy la duración larga. En el escenario base, los tramos largos de NTN-B podrían ubicarse por debajo de 7% real, lo que implica una compresión adicional de unos 20 puntos básicos, luego de los 60 acumulados desde julio. Si Lula revierte el resultado, esperamos un reempinamiento de la curva nominal y real, un real más débil y una Selic elevada por más tiempo: la NTN-B 2040 volvería a la zona de 7,5% a 8% y se perdería la mejora acumulada.
La duración real ya capturó buena parte del movimiento. Mantenemos preferencia por NTN-B de plazo intermedio y evitamos sumar duración larga antes del balotaje.
CEDEARs sugeridos para posicionarse de cara al balotaje
Para quienes busquen exposición a Brasil desde Argentina, los CEDEARs permiten acompañar este escenario a través de una canasta diversificada. Nuestras sugerencias combinan cinco perfiles con distinta sensibilidad al resultado, de modo de no concentrar la posición en una única lectura política:

Por qué estas empresas y cuál es el escenario para el balotaje:
Bradesco (+20,8%). Es el segundo banco privado de Brasil y la mayor aseguradora del país, con una clientela mayoritariamente de ingresos medios y bajos. En los últimos años sufrió más que sus competidores por la suba de la morosidad, y recién ahora está recuperando su rentabilidad. Por eso fue la acción que más subió: una baja de tasas lo beneficia más que a nadie. Le abarata el costo de financiarse y alivia la situación de sus deudores. Los inversores, que lo venían castigando, empezaron a apostar a que la recuperación se acelere con un nuevo gobierno.
Nubank (+16,8%). El banco digital más grande de América Latina tiene como clientes a más de 60% de los adultos brasileños y se está expandiendo en México y Colombia. Su negocio se basa en tarjetas y préstamos personales, por lo que la principal preocupación del mercado este año era el alto endeudamiento de las familias. Un escenario de tasas más bajas reduce ese riesgo y abarata su financiamiento. Además, como reporta en dólares, la apreciación del real infla sus resultados. También se aleja la posibilidad de regulaciones más duras sobre el crédito al consumo.
Itaú (+15,0%). Es el mayor banco privado del país y el más rentable del sistema, con operaciones en otros cinco países de la región. Su suba acompañó la mejora general del sector bancario frente a la perspectiva de menor riesgo país y tasas más bajas. También pesó la menor probabilidad de nuevos impuestos especiales a los bancos, un recurso habitual de los gobiernos con problemas fiscales. Subió menos que Bradesco porque ya era el banco preferido de los inversores y tenía menos terreno por recuperar.
Petrobras (+11,6%). La petrolera controlada por el Estado produce un récord de 2,7 millones de barriles diarios, principalmente en los yacimientos del pre-sal. Desde hace años cotiza por debajo de sus pares internacionales porque el mercado teme que el gobierno la use para contener el precio de los combustibles u orientar sus inversiones con criterios políticos. Un eventual gobierno de Flávio reduce ese temor y promete una gestión más profesional de las empresas estatales. La suba fue menor que la de los bancos porque la acción ya venía de subir 20% desde agosto por el alza del petróleo, y porque una privatización no está en los planes.
Ambev (+6,7%). La mayor cervecera de América Latina, controlada por AB InBev, tiene 60% del mercado brasileño de cerveza y no tiene deuda neta. Es la acción menos sensible a la política: la gente sigue consumiendo cerveza gobierne quien gobierne y las tasas casi no afectan su negocio. Buena parte de su suba en dólares se explica por la apreciación del real. Igual hay beneficios concretos. Un real más fuerte abarata insumos que paga en dólares, como el aluminio y la cebada, y Flávio propone revisar la reforma tributaria, que prevé un nuevo impuesto a las bebidas alcohólicas desde 2027.
El análisis de cada compañía puede consultarse en nuestra nota anterior. Lo que se modifica es el punto de entrada: con una parte relevante del escenario base ya incorporada en los precios, sugerimos construir la posición en forma escalonada hasta el 25 de octubre, con el objetivo de promediar precios de entrada.
Qué mirar de acá al balotaje
Las próximas tres semanas estarán marcadas por las encuestas, aunque deberán interpretarse a la luz de los errores de la primera vuelta. Estas son las principales señales y fechas a seguir:
- Del 6 al 23 de octubre: apoyos formales. Encuestas semanales y debates y, sobre todo, la definición de Cury, Renan Santos, Caiado y Zema. El posicionamiento de Cury es el de mayor incidencia potencial.
- Durante la campaña: medidas de gasto. Será relevante seguir si el Ejecutivo anuncia nuevos estímulos durante la campaña, a lo que se suma el aumento de 15% del Bolsa Família vigente desde el 19 de octubre.
- Durante la campaña: el equipo económico de Flávio. Las primeras definiciones de los nombres mencionados para el área económica permitirán evaluar si el ajuste de 1,5% del PBI cuenta con medidas y plazos concretos.
- 25 de octubre: balotaje presidencial y de gobernadores.
- 5 de enero de 2027: asunción del presidente electo.
- 1 de febrero de 2027: asume el nuevo Congreso, con el PL como primera fuerza del Senado.
*Los rendimientos pasados no garantizan rendimientos futuros. Este material no constituye una recomendación de inversión. Cohen S.A. · ALyC y AN Integral N° 45 CNV.
Con la atención sobre la deuda hacia 2027, cómo se comportaría cada bono en los próximos meses.
Por qué duda el mercado
Las cuentas fiscales y externas cierran, pero la actividad no termina de despegar y el crédito sigue sin traccionar. Este desgaste comienza a reflejarse también en la confianza en el Gobierno, que volvió a los mínimos de la gestión, aunque se mantiene en niveles altos frente a otros mandatos. Este escenario ayuda a entender por qué los vencimientos posteriores a 2027 vienen cotizando con algo más de prima.
En “Bonos argentinos: ¿qué escenario electoral descuentan para 2027?” anticipábamos que el riesgo país difícilmente se comprimiría mientras no se despejara la incógnita electoral y que el AO27 era la forma más clara de no tomar posición sobre el resultado. Desde entonces, lejos de comprimirse, el riesgo país volvió a subir. Una parte se explica por el alza de las tasas de los bonos del Tesoro de EE. UU., que golpeó a toda la deuda emergente, aunque el castigo sobre Argentina fue mayor.
Dónde estamos
Con el riesgo país en 599 pb, los Globales rinden, en promedio, 7,4% en el tramo corto y 10,9% en el largo, mientras que los Bonares alcanzan rendimientos de 9,5% y 12,2%, respectivamente. La prima por ley local supera los 100 pb a lo largo de toda la curva, una brecha amplia para bonos que pagan los mismos flujos.
El tramo corto permite advertir dónde se concentra la incertidumbre. El AO27, que vence antes del cambio de mandato, rinde 3,8%, en tanto que el AO28 alcanza una tasa de 11,1%. Un año más de plazo, pero del otro lado de la elección, implica un costo superior a 700 pb.
Cómo lo medimos
Tomamos como horizonte mediados de enero de 2028, cuando el resultado electoral ya estaría definido y se habría realizado el primer pago del próximo mandato. Suponemos que ese pago se concretará independientemente de quién gane, porque tendrá lugar apenas un mes después de la asunción.
El retorno de cada bono tiene dos componentes. Uno corresponde a los cupones y las amortizaciones que se cobran hasta esa fecha, que no dependen del escenario. El otro surge del precio al que podría venderse, que sí depende de la curva que construya el mercado. No reinvertimos los cobros intermedios.
Lo cobrado antes de 2028 pesa muy distinto según el bono, y explica buena parte de cómo se defiende cada uno cuando el escenario se complica.

Tres escenarios, tres curvas
En el escenario de continuidad, el oficialismo resultaría reelecto y el riesgo país bajaría a 300 pb, un nivel más cercano al de sus comparables regionales. La curva tendría pendiente positiva y la prima por ley local se reduciría a 50 pb.
En el escenario de transición ordenada, cambiaría el signo político, pero el nuevo equipo económico ratificaría el ancla fiscal y los pagos. Los bonos seguirían valuándose por tasa, aunque con una prima mayor. El riesgo país subiría a 750 pb, un salto superior al registrado en la previa de las elecciones legislativas de 2025, pero menor al de 2019, y la curva quedaría casi plana.
En el de reestructuración, los precios pasarían a reflejar cuánto se recuperaría de cada bono. Fijamos la recuperación en USD 40 por cada 100 de capital residual, igual para todos los títulos.
Para construir las dos primeras curvas, partimos de la relación que existe actualmente entre el riesgo país y el rendimiento de los Globales largos, mantenemos las tasas de los bonos del Tesoro de EE. UU. en sus niveles actuales y ajustamos la pendiente según el escenario.


En promedio, los Globales cortos rendirían 5,7% y los largos 7,6% en un escenario de continuidad, y 10,7% y 11,6%, respectivamente, en uno de transición ordenada. A estos rendimientos, los Bonares agregan la prima por ley local.
En términos de paridad, la continuidad llevaría a los bonos largos desde alrededor de 70% hasta más de 85%, mientras que los cortos, que ya cotizan cerca de 90%, tendrían poco margen para subir. Con una transición ordenada, las paridades se mantendrían cerca de los niveles actuales. En un escenario de reestructuración, todas convergerían a 40%.

Qué bono gana en cada escenario

Con continuidad, la duration es determinante. Los Bonares largos ganarían, en promedio, 35,8% y los Globales largos, 29,6%, una diferencia que se explica por la compresión del spread por legislación. El tramo corto quedaría bastante rezagado.
Con una transición ordenada, las diferencias casi desaparecerían. Los Bonares largos y el AO28 terminarían prácticamente empatados, con retornos cercanos a 13,5%.
En una reestructuración, la pérdida dependería menos del plazo que del capital que cada bono pague antes de 2028. Por eso, el AO28, que cotiza cerca de la par y no paga capital antes de esa fecha, sería el más castigado, con una pérdida de 48,2%, mientras que los bonos que ya comienzan a amortizar limitarían la caída.
El gráfico parte del precio actual de cada bono y muestra qué proporción se recuperaría hasta mediados de enero de 2028 mediante amortizaciones, cupones y el valor del título ya reestructurado, así como qué parte se perdería.

Corto o largo
Salvo en un escenario de reestructuración, los Bonares largos terminarían por delante del tramo corto. Con continuidad, la diferencia sería amplia y, con una transición ordenada, se reduciría considerablemente, aunque no llegaría a revertirse. Solo una reestructuración favorecería a los bonos cortos, pero no a todos: se defenderían mejor aquellos que devuelven buena parte del capital antes del cambio de mandato, mientras que el AO28 sería el más castigado de la curva. La única cobertura plena sería el AO27.
Estrategia
La relación entre riesgo y retorno juega a favor de los bonos largos. Los títulos cortos que amortizan son los que registran las mayores caídas de paridad en una reestructuración, pero, como ya devolvieron buena parte del capital, su pérdida final termina siendo apenas menor que la de los largos: 24% en promedio, frente a 30% de los Bonares largos. La contracara es que, con continuidad, ganarían mucho menos: 10,5%, frente a 35,8%.
Medido de otra forma, por cada punto que podría perder en una reestructuración, el AL41 ganaría 1,4 en un escenario de continuidad, mientras que, entre los bonos cortos que amortizan, esa relación no llegaría a 0,5. Por eso, el AL41 (12,2%) es nuestra opción principal, con el AL35 (12,2%) como alternativa más líquida y el GD41 y el GD46 para quienes prefieran títulos bajo ley Nueva York.
El AO28 (11,1%) es el que queda claramente peor posicionado. Cotiza con una paridad de 92%, una de las más altas de la curva, y no devuelve capital antes de 2028, por lo que perdería casi la mitad en una reestructuración, mientras que, con continuidad, ganaría apenas 17,7%. No supera al AL35 en ningún escenario.
Vale aclarar que parte de la ventaja de los Bonares depende de la compresión de la prima por ley local y que el valor de recupero de USD 40 es solo una referencia: con USD 50, las pérdidas se reducirían entre 10 y 15 puntos, aunque el AO28 seguiría siendo el más castigado.
Local news: Argentina today.
ARGENTINE ASSETS RALLIED IN A RECOVERY SESSION, with USD sovereigns taking center stage as country risk moved clearly away from the 600 bp zone, helped by a more favorable external backdrop with greater appetite for emerging market debt. The peso curve held a firm tone, led by TAMAR and inflation-linked bonds. The exchange rate barely rose and the BCRA kept adding reserves, while equities followed suit with the Merval up both in pesos and in dollars.
USD BONDS CLOSED WITH FIRM GAINS, posting an average change of 0.7% in a session where a favorable global backdrop also lifted emerging market debt. Globales advanced 0.8% and Bonares 0.7%, with the long end leading in both legislations with gains of up to 1.6% while the short end was practically unchanged. As a result, country risk fell 26 bp to close at 573 bp, while MEP dollar Bopreal bonds rose 0.1%.
THE PESO CURVE ENDED MIXED IN USD TERMS, led by TAMAR bonds, which gained 0.4%. CER-linked bonds were flat, driven by the long end while the short end was unchanged, and fixed-rate notes fell 0.1%, as did CER-to-TAMAR duals, while dollar-linked bonds declined 0.2%.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.1%, closing at $1,520.30 and up 0.2% so far in October. The MEP dollar advanced 0.2% to $1,540.97 and the CCL dollar rose 0.2% to $1,608.03, with a 4.4% spread. Meanwhile, the BCRA bought USD 41 M on the day, accumulating USD 183 M in October and USD 14,763 M so far this year, while gross reserves rose USD 326 M to close at USD 49,123 M.
THE MERVAL ROSE 1.0% IN PESOS AND 0.6% IN CCL DOLLARS, to USD 1,798, in a session with a buying tone. Real estate, utilities and non-essential consumer stocks led, while materials, energy and communications lagged. On the local panel, Holcim (+6.9%), Central Puerto (+2.8%) and BYMA (+2.7%) stood out, while Transener (-3.2%), Aluar (-2.3%) and Ternium (-1.4%) led the declines. On Wall Street, ADRs rose 0.5% on average, with BBVA (+2.4%), Central Puerto (+2.3%) and IRSA (+2.3%) the best performers, and Ternium (-1.7%), Bioceres (-1.6%) and Corporación América (-1.3%) the worst.
THE BCRA RELEASED ITS SEPTEMBER MARKET EXPECTATIONS SURVEY (REM), projecting 1.9% m/m inflation for that month, 0.1 pp above the previous survey, with core inflation at 1.8%. For October, analysts expect it to decelerate to 1.7%. They also lowered their 2026 GDP growth projection by 0.6 pp to 1.5%, expecting a 1% s.a. contraction in the third quarter and a 1.8% recovery in the fourth.
Wall Street marcó nuevos récords y retrocedieron los rendimientos del Tesoro.
Las acciones estadounidenses volvieron a cerrar en máximos históricos ayer, empujadas por los semiconductores, en una rueda en la que los rendimientos del Tesoro hicieron una pausa tras tocar niveles de 2002. El dólar se debilitó y los bonos corporativos y emergentes ganaron terreno.
El S&P 500 subió 0,6% y el Nasdaq 0,5%, ambos en nuevos récords, mientras que el Dow Jones avanzó 0,5%. Los fabricantes de chips lideraron las alzas, con Marvell ganando 5,8%, Broadcom 3,7% y AMD 2,8%, luego de que su CEO anticipara una demanda sólida en los próximos años. Constellation Energy trepó 12,2% ante el acuerdo para venderle capacidad de energía a Alphabet. En el resto del mundo, las acciones globales ex EE. UU. cayeron 0,1% y las de mercados emergentes 0,7%, mientras que las europeas y las japonesas no variaron. Las latinoamericanas subieron 0,5%.
Los rendimientos de los Treasuries bajaron por primera vez en varias ruedas. El UST10Y cedió 2 pb hasta 5,29% y el UST30Y 1 pb a 5,66%, en tanto que el UST2Y cayó 2 pb a 4,80%. El bono alemán a 10 años bajó 1 pb a 3,49% y el japonés 3 pb a 3,07%. El índice de bonos del Tesoro subió 0,2%, el de bonos corporativos con grado de inversión 0,3%, el de High Yield 0,4% y la deuda emergente 0,7%.
El US Dollar Index cayó 0,3% hasta 101,85. Perdió 0,4% tanto frente al euro como ante la libra, y ganó 0,1% contra el yen japonés. En Brasil, el dólar cayó 0,3% y cerró en USDBRL 4,98.
El petróleo WTI cerró prácticamente sin cambios en USD 89,4 el barril, luego de tocar en la rueda mínimos de cinco semanas: las señales de recuperación de los flujos desde el Golfo Pérsico se contrarrestaron con tensiones en el Estrecho de Ormuz. En paralelo, el oro subió 0,6% a USD 4.165 la onza y la plata 0,6% a USD 61,3. La soja ganó 1,7% a USD 479 la tonelada y el cobre 0,1% a USD 6,59 la libra.
En el plano macro, el déficit comercial de EE. UU. se amplió a USD 105,6 mil millones en agosto desde USD 92,8 mil millones en julio, por encima de los USD 102 mil millones esperados y el mayor desde marzo de 2025. El deterioro se explicó por un salto de USD 17,2 mil millones en las importaciones, que alcanzaron un récord de USD 420,8 mil millones, impulsadas por petróleo, oro no monetario y semiconductores.
Las exportaciones también crecieron USD 4,5 mil millones hasta USD 315,2 mil millones, con subas en suministros industriales y bienes de capital, que compensaron la caída de USD 2,4 mil millones en farmacéuticos. Por otro lado, hoy se publican las minutas de la última reunión de la Fed.
El riesgo país cayó a 573 pb y el Merval avanzó 1,0%, con compras del BCRA.
Los activos argentinos tuvieron una rueda de recuperación. Los soberanos en dólares fueron los protagonistas y el riesgo país se alejó con claridad de la zona de 600 pb, ayudado por un contexto externo con mayor apetito por deuda emergente. La curva en pesos sostuvo un tono firme, con los TAMAR y los ajustables al frente. El tipo de cambio apenas subió y el BCRA siguió sumando divisas. Las acciones acompañaron, con el Merval en alza tanto en pesos como en dólares.
Los bonos en dólares cerraron con subas firmes y una variación promedio de 0,7%, en una rueda en la que el contexto global jugó a favor, con la deuda emergente también al alza. Los Globales avanzaron 0,8% y los Bonares 0,7%. El tramo largo lideró en ambas legislaciones, con ganancias de hasta 1,6%, mientras el tramo corto quedó prácticamente sin cambios. Así, el riesgo país cayó 26 pb y cerró en 573 pb. Por su parte, los BOPREAL en dólar MEP aumentaron 0,1%.
La curva en pesos cerró con leves subas, liderada por los bonos TAMAR, que avanzaron 0,6%. Los CER siguieron con un alza de 0,2%, empujados por el tramo largo, mientras el corto quedó sin cambios. La tasa fija sumó 0,1%, al igual que los duales CER a TAMAR, y los dollar-linked se mantuvieron estables.
El tipo de cambio oficial aumentó 0,1% hasta $ 1.520,30, con un alza de 0,2% en lo que va de octubre. El dólar MEP avanzó 0,2% a $ 1.540,97 y el dólar cable subió 0,2% a $ 1.608,03, con un canje de 4,4%. En tanto, el BCRA compró USD 41 M en la jornada, acumulando USD 183 M en octubre y USD 14.763 M en lo que va del año. Por su parte, el stock de reservas brutas subió USD 326 M y cerró en USD 49.123 M.
El Merval avanzó 1,0% en pesos y 0,6% en dólares CCL, hasta los USD 1.798, en una rueda con tono comprador. Bienes raíces, utilidades y consumo no esencial lideraron, mientras materiales, energía y comunicación quedaron a la retaguardia. En el panel local se destacaron Holcim (+6,9%), Central Puerto (+2,8%) y BYMA (+2,7%), al tiempo que Transener (-3,2%), Aluar (-2,3%) y Ternium (-1,4%) encabezaron las bajas. En Wall Street, los ADRs subieron 0,5% en promedio. BBVA (+2,4%), Central Puerto (+2,3%) e IRSA (+2,3%) fueron los de mejor desempeño, y Ternium (-1,7%), Bioceres (-1,6%) y Corporación América (-1,3%), los de peor.
El BCRA publicó el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de septiembre, que proyecta una inflación de 1,9% m/m para ese mes, 0,1 pp por encima del relevamiento previo, con la núcleo en 1,8%. Para octubre, los analistas esperan que se desacelere a 1,7%. Además, bajaron en 0,6 pp su proyección de crecimiento del PBI para 2026, hasta 1,5%. Esperan una contracción de 1% s.e. en el tercer trimestre y una recuperación de 1,8% en el cuarto.
Local news: Argentina today.
HARD-DOLLAR SOVEREIGN BONDS RALLIED IN THE FIRST SESSION OF THE WEEK, with an average gain of 1.7%, well above the 0.2% move in EM debt, a gap reflecting the favorable spillover from Brazil's election. Bonares rose 1.8% and Globales 1.5%, with the long end of both legislations up around 2% versus more moderate gains in shorter-dated issues. Country risk fell 56 bps to close at 599 bps, while MEP dollar Bopreal bonds gained 0.2%.
PESO CURVES ENDED HIGHER IN USD TERMS, boosted by the CCL pullback and led by inflation-linked names. CER-TAMAR duals led with 1.8%, followed by CER bonds with 1.7% on long-end strength, while fixed-rate notes gained 1.4% and dollar-linked bonds added 1.2%, in line with the official rate's decline. Overnight, the one-day caucion rate fell nearly 1 pp to 20.5% NAR, with repo at similar levels.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE FELL 0.3% TO $1,519.2, bringing its October gain to 0.1%. Among financial dollars, the MEP rate dropped 0.7% to $1,538.3 and the CCL rate retreated 1.3% to $1,605.0, with the spread between them at 4.3%. The Central Bank bought USD 14 M in the session, bringing October purchases to USD 142 M and USD 14,722 M year-to-date, while gross reserves rose USD 144 M to close at USD 48,797 M.
THE MERVAL ROSE 4.7% IN CCL DOLLAR TERMS (3.7% IN PESOS), closing at USD 1,787. Construction, financials and real estate led the advance, while non-essential consumer, materials and energy lagged, though still higher. Top gainers in the local panel were Transportadora de Gas del Sur (7.0%), Banco BBVA Argentina (6.7%) and Banco Supervielle (6.4%), while Transener (-0.4%), Mirgor (0.1%) and Ternium (0.8%) brought up the rear. On Wall Street, ADRs rose 5.3% on average, led by Mercado Libre (9.7%), Grupo Supervielle (7.3%) and BBVA (7.2%), with Bioceres (1.1%), Globant (1.9%) and Ternium (2.4%) posting the smallest gains.
Latinoamérica subió 8,2%, el Nasdaq ganó 1,1% y la UST10Y cerró en 5,31%.
Las acciones estadounidenses cerraron en alza ayer, impulsadas por las tecnológicas, aun cuando las tasas largas del Tesoro tocaron máximos desde 2002. La nota de la jornada la dio Brasil: sus activos se revalorizaron con fuerza luego de que Flávio Bolsonaro superara a Lula en la primera vuelta electoral, en contra de lo que anticipaba la mayoría de las encuestas.
El S&P 500 subió 0,7%, el Nasdaq ganó 1,1% y cerró en un nuevo máximo histórico, y el Dow Jones avanzó 0,2%. Las grandes tecnológicas lideraron las subas, con Nvidia y Broadcom ganando 2,1%, Tesla 2,2% y Microsoft 1,5%. En el resto del mundo, las acciones globales ex EE. UU. subieron 0,6%, las de mercados emergentes 1,6%, las europeas 0,2% y las japonesas 0,4%. Las latinoamericanas se dispararon 8,2% de la mano de Brasil, donde el Ibovespa trepó 7,7% hasta un récord, su mayor suba diaria en más de seis años, con los bancos a la cabeza.
El mercado leyó el resultado electoral en Brasil como un giro hacia una política fiscal más ordenada. Flávio Bolsonaro obtuvo 47,03% de los votos válidos contra 45,16% de Lula y superó por más de cuatro puntos lo que anticipaban las encuestas, por lo que ambos irán a una segunda vuelta el 25 de octubre en la que el senador llega como favorito. La reacción fue generalizada: el real se apreció 4,2% y el rendimiento del bono soberano en reales a 10 años cayó unos 140 pb hasta 12,97%, cerca de su mínimo en un año. En la bolsa, Bradesco subió 13,6%, Banco do Brasil 11%, Itaú 10,4% y Petrobras 8,2%, mientras que B3 trepó 22,6% en una jornada de volumen récord.
Los rendimientos de los Treasuries de largo plazo volvieron a subir. El UST10Y avanzó 3 pb hasta 5,31%, luego de tocar en la rueda 5,35%, su nivel más alto desde abril de 2002, y el UST30Y subió 4 pb a 5,67%. En el tramo corto, el UST2Y cedió 1 pb a 4,82%. El bono alemán a 10 años subió 5 pb a 3,50%, mientras que el japonés se mantuvo estable en torno a 3,10%, cerca de máximos de 30 años. El índice de bonos del Tesoro cayó 0,1%, el de bonos corporativos Investment Grade no varió, el de High Yield subió 0,1% y la deuda emergente ganó 0,2%. El mercado asigna cerca de 80% de probabilidad a que la Fed mantenga la tasa en su reunión de octubre, mientras que la probabilidad de una suba hacia diciembre se ubica en torno a 69%.
El US Dollar Index subió 0,2% hasta 102,11, luego de tocar en la jornada su nivel más alto desde abril de 2025. Ganó 0,3% frente al euro, presionado por la incertidumbre política en España y Francia, 0,1% frente a la libra y 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó 4,2% y cerró en USDBRL 4,99.
El petróleo WTI cayó 2,1% hasta USD 89,4 el barril, ante señales de que las exportaciones de crudo de Medio Oriente se acercan a los niveles previos a la guerra. El oro subió 0,1% a USD 4.141 la onza y la plata 1,3% a USD 61,0. La soja avanzó 0,2% a USD 471 la tonelada y el cobre ganó 1,5% a USD 6,59 la libra.
En el plano macro, el ISM de servicios de septiembre bajó a 54,9 desde 55,4 en agosto, levemente por debajo de los 55 esperados, aunque se mantuvo en zona de expansión por 27° mes consecutivo. El subíndice de actividad cayó a 56,5 desde 61,7 y el de nuevos pedidos se moderó a 59,8, mientras que el de empleo volvió a superar los 50 puntos (50,1) tras dos meses en contracción.
El dato que encendió alertas fue el de precios, que subió a 74, su nivel más alto desde julio de 2022 y por encima de 70 por sexta vez en siete meses. Los aranceles, el costo de los combustibles y las restricciones en las cadenas de suministro siguieron entre las principales preocupaciones de las empresas. Esta semana el foco estará en las minutas de la última reunión de la Fed, que se publican el miércoles.
Los soberanos subieron 1,7% y el riesgo país cayó a 599 pb, con acciones en fuerte alza.
El mercado local arrancó la semana con fuerte apetito por el riesgo, en una rueda en la que el resultado de la primera vuelta en Brasil funcionó como catalizador regional. La mejora en los activos brasileños se trasladó a los soberanos en dólares, que subieron en todas las líneas, con mayor fuerza en el tramo largo, y llevaron al riesgo país a perforar los 600 pb. La curva en pesos acompañó con un tono firme, liderado por los ajustables, mientras los dólares financieros retrocedieron y el BCRA sostuvo sus compras. Las acciones fueron las grandes ganadoras de la jornada, con bancos y construcción a la cabeza tanto en la plaza local como en Wall Street.
Los bonos en dólares registraron una fuerte suba en la primera rueda de la semana, con un avance promedio de 1,7%, muy por encima del 0,2% de la deuda emergente, una diferencia que muestra el contagio favorable de las elecciones en Brasil. Los Bonares avanzaron 1,8% y los Globales 1,5%, con el tramo largo de ambas legislaciones subiendo en torno a 2% frente a ganancias más moderadas en los bonos más cortos. En este contexto, el riesgo país cayó 56 pb y cerró en 599 pb. Por su parte, los BOPREAL en dólar MEP subieron 0,2%.
La curva en pesos cerró con subas generalizadas, aunque más moderadas, con los ajustables al frente. Los duales CER/TAMAR lideraron con 0,5%, seguidos por los CER con 0,4%, impulsados por el tramo largo, mientras la tasa fija avanzó 0,1% y los dollar-linked cedieron 0,1%, en línea con la baja del oficial. En el overnight, la caución a un día bajó casi 1 pp hasta 20,5% TNA y el repo se ubicó en niveles similares.
El tipo de cambio oficial cayó 0,3% y cerró en $ 1.519,2, con lo que acumula una suba de 0,1% en octubre. En los financieros, el dólar MEP bajó 0,7% a $ 1.538,3 y el dólar cable retrocedió 1,3% a $ 1.605,0, mientras el canje se ubicó en 4,3%. Por otro lado, el BCRA compró USD 14 M en la jornada, con lo que acumula USD 142 M en octubre y USD 14.722 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 144 M y cerró en USD 48.797 M.
El Merval subió 3,7% en pesos y 4,7% en dólares CCL, y cerró en USD 1.787. Construcción, financiero y bienes raíces lideraron, mientras consumo no esencial, materiales y energía quedaron más rezagados, aunque también en alza. En el panel local, las mayores subas fueron de Transportadora Gas del Sur (7,0%), Banco BBVA Argentina (6,7%) y Banco Supervielle (6,4%), mientras que del otro lado quedaron Transener (-0,4%), Mirgor (0,1%) y Ternium (0,8%). En Wall Street, los ADRs avanzaron 5,3% en promedio, con Mercado Libre (9,7%), Grupo Supervielle (7,3%) y BBVA (7,2%) a la cabeza, y Bioceres (1,1%), Globant (1,9%) y Ternium (2,4%) como las menores subas.
News and Markets: What Happened and What Lies Ahead on the Domestic Scene
Another negative week for dollar assets.
International risk-off continued to weigh on emerging markets, but the punishment on Argentine debt was once again deeper: long-dated Globals led the declines, country risk returned to the year's highs, and the Merval extended its losing streak. In pesos the mood was different. The official exchange rate held steady, rates settled without surprises after the month-end, the curve rose with CER bonds in the lead and the Treasury rolled over all of its maturities. Behind that calm is the BCRA, which sharply accelerated its pace of purchases on the back of agribusiness and provincial debt placements. Macro data were supportive: the current account returned to surplus in the second quarter and tax collection improved in September. The weakness remains in activity and credit, which is not picking up despite stable rates and a stable dollar, and is already reflected in confidence in the government, which returned to the lowest levels of the administration a little more than a year from the elections. This week the focus will be on the result of the first round in Brazil, country risk and the first August activity data, with the Buenos Aires City CPI as a preview of the national inflation figure.
Tax collection improved.
In September tax revenue rose 38% y/y in nominal terms and 3.8% y/y in real terms, although driven more by transitory than permanent factors. Income tax grew 22% y/y in real terms due to the change in the advance payment schedule, which shifted from August to September, and export duties rose almost 50% y/y in real terms on a low comparison base, since export duties on grains had been suspended in September last year. Fuel taxes contributed 15.8% y/y in real terms on the recomposition of the per-liter tax and domestic VAT (DGI) advanced 1.8% y/y in real terms, while social security fell 2.4% y/y in real terms. Year-to-date, tax revenue is down 2.8% y/y in real terms, with declines in every category except income tax and fuel.
Current account surplus.
In 2Q26 the current account posted a surplus of USD 2,214M, versus a deficit of USD 2,452M a year earlier. The change was explained by the goods trade balance, which went from USD 2,700M to USD 9,300M, with exports up 31% y/y and imports down 1.0% y/y. In the opposite direction, the investment income deficit widened by USD 2,500M to USD 6,000M on higher accrued profits, while services narrowed its deficit to USD 2,100M. The financial account added USD 1,500M, with public-sector debt issuance offsetting net private-sector outflows, and reserves rose USD 3,700M over the quarter.
Credit isn't picking up.
Despite stable rates and a stable exchange rate, in September private-sector deposits and loans continued to decline in real terms. Peso deposits fell 0.2% m/m and 2.0% y/y, with transactional deposits 2.6% lower and time deposits 3.1% higher, while loans fell 0.6% m/m and 0.7% y/y. Stagnant credit leaves system liquidity unchanged and is key to understanding the stability that rates are showing.
Confidence falls.
The UTDT Government Confidence Index (ICG) fell 5.9% in September, from 41.2% to 38.8%, matching the administration's lows of September 2025 and July 2026. Since December it is down 21%, after five consecutive declines between January and May. In month 33 of the term, Milei remains above Macri (35.0%), Alberto Fernández (24.6%) and both Cristina Kirchner terms (35.4% and 34.2%), and trails only Néstor Kirchner (52.4%). Since the ICG tends to be a good predictor of the ruling party's electoral support, the key will be whether confidence stabilizes or keeps eroding ahead of 2027.
The BCRA steps up its purchases.
With agribusiness as the main seller and a contribution from provincial debt placements, the BCRA bought USD 369M during the week, about USD 74M per session, versus the USD 12M per day it averaged in September through the 25th. The month thus closed with purchases of USD 473M, well above the USD 270M we had projected last week, and October started with USD 128M in two sessions. Gross reserves rose a bit more than USD 400M to close at USD 48,653M, after the seasonal end-of-month drop from reserve requirements and its recovery on the first business day of October.
The dollar stays put.
The purchases did not put pressure on the official exchange rate, which ended the week virtually unchanged at $1,523, up 0.5% in September and 4.4% year-to-date, against a 23% rise in consumer prices. As a result, the multilateral real exchange rate is down 10% on the year. The official rate trades 26% below the band ceiling, which will reach $1,951.5 at the end of October. The MEP fell 0.2% to $1,549 and the CCL rose 0.5% to $1,627, with the MEP-CCL spread widening to 5.0%.
Rates slightly higher, with CER bonds in the lead.
With the month-end behind us, the 1-day caución rate ended at 21.4% NAR and TAMAR at 24.4%, 0.8 pp above the prior week. With stable rates and a quiet dollar, the peso curve rose across almost all of its segments. CER/TAMAR duals led with a 0.9% gain, followed by CER bonds (0.6%), dollar-linked/TAMAR duals (0.4%) and fixed-rate/TAMAR duals (0.3%), fixed-rate bonds (0.1%) and TAMAR bonds (0.0%). Dollar-linked bonds were the only ones in negative territory, down 0.8%, dragged by the long end (-1.1%). At these prices Lecaps and Boncaps yield between 1.7% and 2.3% EMR. The CER curve trades between CER+2.4% and CER+3.7% in the 2026 segment, between CER+2.4% and CER+8.1% in 2027 and between CER+8.1% and CER+10.8% from 2028. Dollar-linked bonds yield 6.7% over devaluation on average, TAMAR bonds a spread of 5.2% and CER/TAMAR duals 9.4%.
The Treasury rolls over everything, but short.
In Monday's auction the Treasury awarded $8.62 trillion against maturities of $8.61 trillion, a 100.1% rollover. To secure the rollover it accepted a premium over the secondary market, especially in the CER TZXY7 (131 bps, at CER+6.0%) and the TAMAR TML27 (41 bps, at TAMAR+3.6%). That premium stayed in the short end: for the fourth consecutive auction it did not offer peso securities from 2028 onward, so as not to validate rates close to CER+11% and TAMAR+9%, and everything awarded matures before December 2027, with an average term of 5.8 months. With country risk on the rise, it also did not offer the 2029 Bonar in dollars again. The pressure comes at month-end: with the D30S6 exchange and what was awarded on Monday, the D30O6 totals USD 5,348M and is the largest dollar-linked maturity of the year.
Pressure on hard-dollar debt continues.
Dollar debt fell again, although this time the punishment was concentrated in Globals (-1.0% on average), while Bonars were practically unchanged (-0.1%). The declines came in the long end, led by GD46 (-2.3%), GD35 (-1.9%), GD41 (-1.6%) and AL35 (-1.0%), while the short end rose, with AL29 (0.7%), AL30 (0.6%), GD30 (0.4%) and AO27 (0.3%). International risk-off continued to weigh, and the behavior of the curve shows that the market prefers short maturities and punishes duration ahead of the electoral calendar. Country risk closed at 655 bps, 46 bps above the prior Friday and at the year's highs. At these prices Bonars yield between 4.1% and 13.1% and Globals between 7.0% and 11.2%. BOPREAL rose 0.4%.
The Merval extends its decline.
The Merval fell 4.3% in dollars to close at USD 1,707, bringing its year-to-date loss to 15.6%. Declines were widespread, with real estate, consumer staples, communications and financials hit hardest, while materials, non-essential consumer and construction held up best. In the leading panel, the largest drops were Cresud (-11.0%), Telecom (-9.6%), IRSA (-9.1%), Transportadora Gas del Norte (-7.8%), Holcim (-7.8%) and Galicia (-7.2%). Only Ternium (2.7%) and Mirgor (0.3%) ended in positive territory.
What's ahead.
The macro agenda brings the first August activity data. On Tuesday the BCRA publishes the September REM and on Wednesday INDEC releases the manufacturing Industrial Production Index (IPI) and the Construction Activity Synthetic Indicator (ISAC), which will show whether industry and construction, which have been dragging on activity, begin to recover after July's decline. On Thursday comes the Buenos Aires City CPI for September, the first preview of the national figure released the following week, following August's slowdown. On Friday the Treasury publishes the call for the October 14 auction, which faces maturities of $4.9 trillion concentrated in the Lecap S16O6, with the large end-of-month dollar-linked maturity on the horizon. The financial focus will be on dollar debt: the result of Brazil's first round this Sunday will set the regional tone on Monday and the market will closely watch whether country risk can move away from the year's highs.
El BCRA aceleró sus compras, pero los bonos en dólares cayeron y el riesgo país llegó a 655 pb.
Otra semana negativa para los activos en dólares. El risk-off internacional siguió pesando sobre los emergentes, pero el castigo sobre la deuda argentina volvió a ser más profundo: los Globales largos encabezaron las bajas, el riesgo país volvió a máximos del año y el Merval extendió su racha negativa. En pesos, el clima fue otro. El tipo de cambio oficial se mantuvo sin movimientos, las tasas se acomodaron sin sobresaltos tras el cierre de mes, la curva subió con los CER al frente y el Tesoro renovó la totalidad de los vencimientos. Detrás de esa calma está el BCRA, que aceleró con fuerza el ritmo de compras de la mano del agro y de las colocaciones de deuda provinciales. Los datos macro acompañaron: la cuenta corriente volvió al superávit en el segundo trimestre y la recaudación mejoró en septiembre. La debilidad sigue en la actividad y en el crédito, que no repunta pese a la estabilidad de tasas y del dólar, y ya se refleja en la confianza en el Gobierno, que volvió a los mínimos de la gestión a poco más de un año de las elecciones. Esta semana el foco estará en las repercusiones del resultado de la primera vuelta en Brasil, en el riesgo país y en los primeros datos de actividad de agosto, con el IPC de la Ciudad como anticipo del dato nacional de inflación.
Mejoró la recaudación
En septiembre, la recaudación tributaria subió 38% i.a. nominal y 3,8% i.a. real, aunque por factores más transitorios que permanentes. Ganancias creció 22% i.a. real por el cambio en el calendario de anticipos, que pasaron de agosto a septiembre, y los derechos de exportación casi 50% i.a. real por una base de comparación baja, dado que en septiembre del año pasado se habían suspendido las retenciones a los granos. Combustibles aportó 15,8% i.a. real por la recomposición del impuesto por litro y el IVA DGI avanzó 1,8% i.a. real, mientras Seguridad Social cayó 2,4% i.a. real. En lo que va del año, los ingresos tributarios caen 2,8% i.a. real, con bajas en todas las categorías salvo Ganancias y combustibles.
Superávit de cuenta corriente
En el 2Q26, la cuenta corriente marcó un superávit de USD 2.214 M, contra un déficit de USD 2.452 M un año atrás. El cambio lo explicó el saldo comercial de bienes, que pasó de USD 2.700 M a USD 9.300 M, con exportaciones que subieron 31% i.a. e importaciones que cayeron 1,0% i.a. En sentido contrario, el déficit de rentas de la inversión se amplió en USD 2.500 M hasta USD 6.000 M por mayores utilidades devengadas, mientras el sector de servicios redujo su rojo a USD 2.100 M. La cuenta financiera sumó USD 1.500 M, con las emisiones de deuda del sector público compensando la salida neta del sector privado, y las reservas subieron USD 3.700 M en el trimestre.
El crédito no repunta
Pese a la estabilidad de tasas y del tipo de cambio, en septiembre los depósitos y préstamos al sector privado siguieron en baja en términos reales. Los depósitos en pesos cayeron 0,2% m/m y 2,0% i.a., con los transaccionales 2,6% abajo y los plazos fijos 3,1% arriba, mientras los préstamos retrocedieron 0,6% m/m y 0,7% i.a. Un crédito estancado deja la liquidez del sistema sin cambios y es clave para entender la estabilidad que muestran las tasas.
Cae la confianza
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la UTDT cayó 5,9% en septiembre, de 41,2% a 38,8%, e igualó los mínimos de la gestión de septiembre de 2025 y julio de 2026. Desde diciembre cae 21%, tras cinco bajas consecutivas entre enero y mayo. En el mes 33 de gestión, Milei sigue por encima de Macri (35,0%), Alberto Fernández (24,6%) y los dos mandatos de Cristina Kirchner (35,4% y 34,2%), y solo queda por debajo de Néstor Kirchner (52,4%). Como el ICG suele ser un buen anticipo del apoyo electoral del oficialismo, la clave será ver si la confianza se estabiliza o sigue erosionándose de cara a 2027.
El BCRA acelera las compras
Con el agro como principal oferente y el aporte de las colocaciones de deuda de provincias, el BCRA compró USD 369 M en la semana, unos USD 74 M por rueda, frente a los USD 12 M diarios que promedió en septiembre hasta el día 25. Así, el mes cerró con compras por USD 473 M, muy por encima de los USD 270 M que proyectábamos la semana pasada, y octubre arrancó con USD 128 M en dos ruedas. Las reservas brutas subieron algo más de USD 400 M y cerraron en USD 48.653 M, tras la caída estacional de fin de mes por encajes y su recuperación en el primer día hábil de octubre.
Dólar quieto
Las compras no presionaron sobre el tipo de cambio oficial, que terminó la semana prácticamente sin cambios en $1.523, con una suba de 0,5% en septiembre y de 4,4% en el año, contra un alza de 23% de los precios minoristas. Así, el tipo de cambio real multilateral cae 10% en el año. El oficial opera 26% por debajo del techo de la banda, que llegará a $1.951,5 a fin de octubre. El MEP cayó 0,2% hasta $1.549 y el CCL subió 0,5% a $1.627, con el canje en alza hasta el 5,0%.
Tasas levemente al alza y los CER al frente
Superado el cierre de mes, la caución a 1 día terminó en 21,4% de TNA y la TAMAR en 24,4%, 0,8 pp por encima de la semana previa. Con tasas estables y el dólar quieto, la curva de pesos subió en casi todos sus tramos. Los duales CER/TAMAR lideraron con una suba de 1,4%, seguidos por los CER (1,1%), los duales DL/TAMAR (0,9%) y TF/TAMAR (0,8%), la tasa fija (0,6%) y los TAMAR (0,5%). Los dollar-linked fueron los únicos en terreno negativo, con una caída de 0,3% arrastrada por el tramo largo (-0,6%). A estos precios, las Lecaps y Boncaps rinden entre 1,7% y 2,3% de TEM. La curva CER opera entre CER+2,4% y CER+3,7% en el tramo 2026, entre CER+2,4% y CER+8,1% en 2027 y entre CER+8,1% y CER+10,8% desde 2028. Los dollar-linked rinden en promedio 6,7% sobre devaluación, los TAMAR un margen de 5,2% y los duales CER/TAMAR 9,4%.
El Tesoro renueva todo, pero corto
En la licitación del lunes, el Tesoro adjudicó $8,62 billones contra vencimientos por $8,61 billones, con un rollover de 100,1%. Para asegurarse la renovación, convalidó premio sobre el secundario, sobre todo en el CER TZXY7 (131 pb, a CER+6,0%) y en el TAMAR TML27 (41 pb, a TAMAR+3,6%). Ese premio quedó en el tramo corto: por cuarta licitación consecutiva no ofreció títulos en pesos de 2028 en adelante, para no convalidar tasas cercanas a CER+11% y TAMAR+9%, y todo lo adjudicado vence antes de diciembre de 2027, con un plazo promedio de 5,8 meses. Con el riesgo país en alza, tampoco volvió a ofrecer el Bonar 2029 en dólares. La presión llega a fin de mes: con el canje de la D30S6 y lo adjudicado el lunes, la D30O6 suma USD 5.348 M y es el mayor vencimiento dollar-linked del año.
Sigue la presión sobre la deuda hard dollar
La deuda en dólares volvió a caer, aunque esta vez el castigo se concentró en los Globales (-1,0% promedio), mientras los Bonares quedaron prácticamente sin cambios (-0,1%). Las bajas se dieron en el tramo largo, con GD46 (-2,3%), GD35 (-1,9%), GD41 (-1,6%) y AL35 (-1,0%) al frente, mientras el tramo corto subió, con AL29 (0,7%), AL30 (0,6%), GD30 (0,4%) y AO27 (0,3%). El risk-off internacional siguió pesando, y el comportamiento de la curva muestra que el mercado prefiere los vencimientos cortos y castiga la duration en la previa del calendario electoral. El riesgo país cerró en 655 pb, 46 pb por encima del viernes previo y en máximos del año. A estos precios, los Bonares rinden entre 4,1% y 13,1% y los Globales entre 7,0% y 11,2%. Los BOPREAL subieron 0,4%.
El Merval extiende la caída
El Merval cayó 4,3% en dólares y cerró en USD 1.707, con lo que en el año pierde 15,6%. Las bajas fueron generalizadas, con bienes raíces, consumo masivo, comunicaciones y el sector financiero como los más castigados, mientras materiales, consumo no esencial y construcción fueron los que mejor resistieron. En el panel líder, las mayores bajas fueron Cresud (-11,0%), Telecom (-9,6%), IRSA (-9,1%), Transportadora Gas del Norte (-7,8%), Holcim (-7,8%) y Galicia (-7,2%). Solo Ternium (2,7%) y Mirgor (0,3%) terminaron en positivo.
Lo que viene
La agenda macro trae los primeros datos de actividad de agosto. El martes el BCRA publica el REM de septiembre y el miércoles el INDEC difunde el Índice de Producción Industrial manufacturero (IPI) y el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), que permitirán ver si industria y construcción, que vienen arrastrando a la actividad, empiezan a recuperarse tras el retroceso de julio. El jueves llega el IPC de la Ciudad de Buenos Aires de septiembre, primer anticipo del dato nacional que se conoce la semana siguiente, tras la desaceleración de agosto. El viernes el Tesoro publica el llamado a la licitación del 14 de octubre, que enfrenta vencimientos por $4,9 billones concentrados en la Lecap S16O6, con el fuerte vencimiento dollar-linked de fin de mes en el horizonte. El foco financiero estará en la deuda en dólares: el resultado de la primera vuelta en Brasil de este domingo marcará el tono regional del lunes y el mercado seguirá de cerca si el riesgo país logra alejarse de los máximos del año.
El empleo se debilitó, las tasas largas siguieron en máximos y Brasil quedó rumbo al balotaje.
En pocas palabras
El viernes, el informe de empleo de septiembre mostró apenas 29.000 puestos nuevos y un desempleo en 4,2%. Con eso, la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) vuelva a subir las tasas en octubre se desplomó de cerca de 70% a alrededor de 14%. Sin embargo, el bono del Tesoro a 10 años cerró en 5,28%, después de tocar en la semana su nivel más alto desde 2002. La tasa larga sigue subiendo aunque el mercado espere una Fed menos activa.
En la bolsa, la inteligencia artificial sostuvo al Nasdaq (+0,5%) mientras el S&P 500 cedió 0,3% y el Dow Jones 1,3%, con los bancos en plena corrección. El dólar tocó su nivel más alto desde abril de 2025 y el oro cayó 3,4%. El Brent se mantuvo arriba de USD 100 pese a que el G7 anunció la liberación de 100 millones de barriles de reservas, y el fin de semana sumó nuevos ataques contra instalaciones petroleras saudíes. El domingo, Flávio Bolsonaro superó a Lula en la primera vuelta en Brasil y habrá balotaje el 25 de octubre. Esta semana, la cita clave son las minutas de la Fed del miércoles.
El empleo le sacó presión a la Fed de octubre
¿Qué pasó? El viernes se publicó el informe de empleo de septiembre. La economía estadounidense creó 29.000 puestos, contra 84.000 esperados, y la desocupación subió a 4,2% desde 4,1%. Además, julio y agosto se corrigieron a la baja en 60.000 puestos. Los salarios subieron 0,1% en el mes y 3,0% anual, el menor ritmo desde mayo de 2021. Tras el dato, la probabilidad implícita de una suba en la reunión del 27 y 28 de octubre cayó a alrededor de 14%, desde cerca de 70% a principios de semana. La tasa de referencia está en 3,75%-4,00% desde el 16 de septiembre, cuando la Fed subió por primera vez desde 2023.
¿Por qué importa? El mercado laboral era el principal argumento de quienes quieren seguir subiendo: si el empleo aguanta, la Fed puede endurecer sin miedo a provocar una recesión. Ese argumento se debilitó. Un dato flojo, con salarios moderados, le permite a la Fed esperar, porque reduce el riesgo de que los aumentos de sueldo alimenten la inflación.
Nuestra visión: vemos el dato de empleo como una pausa táctica, no como un giro. Con la inflación núcleo trabada en 3%, creemos que el mercado se apuró a descartar nuevas subas. Nuestro escenario base es una Fed sin cambios el 27 y 28 de octubre, a días de las elecciones legislativas, con la puerta abierta para diciembre. Lo que define el camino es el próximo dato de inflación.
Inflación clavada en 3% y un consumidor que gasta sus ahorros
¿Qué pasó? El miércoles se publicó el índice de precios PCE de agosto, el indicador de inflación que usa la Fed para medir su meta de 2%. La inflación general quedó en 3,4% anual y la núcleo, que excluye alimentos y energía, en 3,0% por tercer mes consecutivo. El gasto de los hogares creció 0,9% en agosto, pero los ingresos subieron apenas 0,2%. Así, la tasa de ahorro cayó a 4,1%, la más baja desde noviembre de 2022. El jueves, el índice ISM de la industria se mantuvo firme en 54,5 puntos, pero su componente de precios pagados saltó a 77,9 desde 71,1.
¿Por qué importa? El dato admite dos lecturas. La buena: la inflación núcleo no se aceleró. La incómoda: la inflación lleva meses estancada un punto arriba de la meta, y la presión de costos en la industria sigue subiendo por la energía. Que el consumo crezca más rápido que los ingresos significa que los hogares están usando ahorro o crédito para sostener su gasto, y ese recurso tiene un límite.
Nuestra visión: creemos que el consumo de agosto es menos sólido de lo que parece: se pagó con ahorro y no con ingresos, y eso no se puede repetir mes tras mes. Vemos riesgo de una desaceleración del gasto en el cuarto trimestre con la inflación núcleo trabada en 3%. Es la combinación que más le complica el trabajo a la Fed, porque la obliga a elegir entre cuidar los precios o la actividad.
La tasa larga ya no le hace caso a la Fed
¿Qué pasó? El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años terminó la semana en 5,28%, desde 5,17% el viernes anterior, después de tocar su nivel más alto desde 2002. El bono a 30 años cerró en 5,63%, desde 5,49%. El de 2 años, en cambio, quedó casi sin cambios en 4,83%. El fenómeno no es solo estadounidense: Alemania, Japón y el Reino Unido también tienen tasas largas en máximos de décadas.
¿Por qué importa? Cuando sube el rendimiento de un bono, cae su precio, así que quien tiene bonos largos pierde valor. Lo llamativo es que la tasa corta, que sigue de cerca a la Fed, no se modificó mientras la larga subió. Eso indica que los inversores piden una compensación cada vez mayor por prestarle a Estados Unidos a largo plazo, por el déficit fiscal, por la enorme emisión de deuda (incluida la de las empresas que financian centros de datos de inteligencia artificial) y por el petróleo caro.
Nuestra visión: la tasa larga subió justo en la semana en que el mercado sacó del precio nuevas subas de la Fed. Para nosotros, eso confirma que el problema es fiscal y energético, no monetario, y que una Fed más paciente no alcanza para bajarla. Preferimos duración corta en dólares: el tramo corto rinde cerca de 4,8% sin el riesgo de precio que hoy tiene el largo.
La inteligencia artificial sostiene a la bolsa y los bancos pagan las tasas
¿Qué pasó? El S&P 500 cerró el viernes en 7.722,77 puntos, con una baja semanal de 0,3%. El Nasdaq ganó 0,5% y el Dow Jones perdió 1,3%. La versión del S&P 500 en la que todas las empresas pesan lo mismo cayó 0,7%, una señal de que la mayoría de las acciones bajó. Tecnología subió 1,8%, empujada por Nvidia (+3,9%), que marcó un récord después de sumar USD 150.000 millones a su programa de recompra de acciones. El financiero fue el peor sector, con una caída de 2,5%: el índice de bancos KBW acumula una baja de cerca de 14% desde su pico de mediados de agosto.
¿Por qué importa? El índice esconde un mercado dividido. Las grandes tecnológicas tienen caja propia y crecen al ritmo de la demanda de inteligencia artificial, así que las tasas altas las afectan poco. El resto sufre más, y los bancos en particular: las tasas largas en alza desvalorizan sus carteras de bonos y enfrían el crédito y las fusiones, y a eso se suma el temor a que la inteligencia artificial cambie su negocio.
Nuestra visión: vemos una bolsa sostenida por la inteligencia artificial mientras el resto paga las tasas, y creemos que esa concentración es hoy el principal riesgo del índice. Los balances de los bancos, que abren la temporada de resultados a mediados de octubre, van a mostrar si la caída del sector fue exagerada. Hasta entonces, nos mantenemos neutrales en financieras.
Petróleo: el G7 abre sus reservas, pero Ormuz sigue cerrado
¿Qué pasó? El viernes, los países del G7 acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de crudo y diésel de sus reservas de emergencia en los próximos cuatro meses, con una entrega fuerte de diésel en los primeros 20 días. El WTI cerró en USD 91,11 el barril, con una baja semanal cercana a 1,5%. El Brent terminó en USD 102,25 y, comparando el mismo contrato, quedó prácticamente sin cambios en la semana. En Estados Unidos, el diésel llegó a USD 6,39 el galón. El fin de semana volvió la tensión: los hutíes se adjudicaron ataques con misiles y drones contra instalaciones de Aramco en Khurais y Riad, y Trump rechazó las condiciones de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz.
¿Por qué importa? El petróleo es el principal motor de la inflación global de este año y una de las razones por las que los bancos centrales siguen endureciendo. La liberación de reservas alivia el faltante de corto plazo, sobre todo en diésel, el combustible del transporte y de la industria. Pero no reemplaza lo que deja de pasar por Ormuz. Mientras el estrecho siga cerrado, cualquier ataque sobre la infraestructura del Golfo puede volver a disparar los precios.
Nuestra visión: creemos que la liberación de reservas alivia, pero no resuelve: cubre una fracción del faltante del Golfo. Vemos el riesgo sesgado al alza mientras Ormuz siga cerrado, y los ataques del fin de semana muestran que ese riesgo no es teórico. Para la inflación, el precio que hoy importa es el del diésel, no el del crudo.
Dólar en máximos del año y oro en retroceso
¿Qué pasó? El índice dólar (DXY), que mide al dólar contra las principales monedas, cerró el jueves cerca de 102,1, su nivel más alto desde abril de 2025, y terminó la semana en torno a 101,9 tras ceder un poco el viernes con el dato de empleo. Fue su tercera semana consecutiva de suba. El oro cerró en USD 4.137 la onza, con una caída semanal de 3,4%, y terminó septiembre con una baja de 6,4%.
¿Por qué importa? Con las tasas estadounidenses en máximos de casi dos décadas, los inversores tienen más incentivos para estar en dólares. Eso castiga al oro, que no paga intereses: cuanto más rinde un bono, más caro resulta mantener un activo sin renta. Un dólar fuerte también encarece el financiamiento de los países emergentes, que en buena medida se endeudan en esa moneda, y presiona sus tipos de cambio.
Nuestra visión: vemos al dólar fuerte como la consecuencia lógica del diferencial de tasas, y no esperamos que se dé vuelta mientras la Fed no cierre la puerta a otra suba. Para los emergentes y para el oro es viento en contra de corto plazo. Mantenemos el oro como cobertura de cartera, no como apuesta táctica.
Brasil: Flávio Bolsonaro le ganó a Lula en primera vuelta y habrá balotaje
¿Qué pasó? El domingo 4 se votó en Brasil. Con el 99,99% de las urnas escrutadas, el senador Flávio Bolsonaro (PL) obtuvo 47,03% de los votos válidos y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva (PT), 45,16%. Ninguno superó el 50%, así que se enfrentarán en un balotaje el domingo 25 de octubre. El resultado sorprendió: todas las encuestas finales daban a Lula adelante en la primera vuelta (Datafolha, 45% contra 40%). La reacción del mercado fue inmediata: el fondo de acciones brasileñas que cotiza en Nueva York (EWZ) subió 7% en las operaciones posteriores al cierre.
¿Por qué importa? Brasil es la mayor economía de América Latina y uno de los principales socios comerciales de la Argentina. El mercado prefiere a Flávio porque promete más disciplina fiscal, algo que muchos economistas consideran urgente para el país. Antes de la elección, JPMorgan estimaba que el índice MSCI Brasil subía en promedio 0,25% por cada día en que Flávio mejoraba en las encuestas.
Nuestra visión: vemos un rally inicial justificado por la sorpresa, pero creemos que el mercado puede apurarse. El balotaje está abierto: la diferencia es de menos de dos puntos y cerca de 8% de los votos correspondió a otros candidatos. Además, el ajuste fiscal que se descuenta depende del Congreso, no solo del presidente. Tomamos el resultado como un dato, sin postura sobre los candidatos. Para el inversor argentino, Brasil pesa por el real, por la demanda de exportaciones y por el clima hacia los emergentes.
Lo que viene
Semana liviana de datos, con las minutas de la Fed como evento central y el arranque de la temporada de balances del tercer trimestre.
Lunes 5. A las 11, hora de Buenos Aires, se publica el ISM de servicios de septiembre, con un consenso de 55,1 puntos contra 55,4 del mes previo. Un dato fuerte, sobre todo en precios, reabriría la discusión de una suba en octubre.
Miércoles 7. A las 15, hora de Buenos Aires, salen las minutas de la reunión de la Fed del 15 y 16 de septiembre, la de la primera suba desde 2023. Van a mostrar cuántos miembros quieren seguir subiendo, aunque no incluyen el dato de empleo del viernes. Un tono duro le quitaría parte del alivio de la semana; uno más paciente lo consolidaría.
Jueves 8 y viernes 9. El Tesoro licita bonos a 10 y 30 años, una nueva prueba de la demanda por el tramo largo: licitaciones con poca demanda empujarían las tasas otra vez hacia arriba. Además, el jueves reporta PepsiCo y el viernes Delta Air Lines, una primera lectura de cómo el combustible caro afecta a las aerolíneas, y se conocerá la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.
De fondo. Quedan el balotaje de Brasil el 25 de octubre, las elecciones legislativas de Estados Unidos el 3 de noviembre y, como riesgo permanente, cualquier novedad sobre el estrecho de Ormuz.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Descargar informe al 02/10/2026
Local news: Argentina today.
OCTOBER'S OPENING SESSION LEFT A DEFENSIVE TONE ACROSS ARGENTINE ASSETS, Dollar sovereigns suffered a sell-off concentrated in the long end, on a weak day for emerging-market debt as well, and country risk rose again. Equities tracked the decline, with the sharpest losses in banks, telecoms and real estate. Peso curves, by contrast, posted nominal gains led by CER-linked paper, though these turned negative once translated to USD given the financial dollar's rise, while the exchange rate advanced across all segments and the central bank kept up its purchases.
DOLLAR BONDS CLOSED DOWN 1.1% ON AVERAGE, clearly underperforming emerging-market debt, which eased 0.15%. Globales fell 1.2% and Bonares 0.9%, with a marked difference by segment. Short-dated New York-law bonds rose as much as 0.4%, while longer-dated issues under both legislations lost between 1.5% and 2.4%, accounting for the entire decline. Against this backdrop, country risk rose 29 bps to close at 636 bps, up from 607 bps in the prior session. Bopreal notes fell 0.2%, with mild gains in the 2027 bonds and declines in the 2028s.
PESO CURVES ENDED LOWER IN USD TERMS, despite a firm tone in pesos. CER-linked bonds were the nominal leaders in pesos, up 0.2% on longer-dated paper, with CER-to-TAMAR duals advancing by the same margin — both came in around 0.7% lower once translated to USD given the financial dollar's advance. Dollar-linked notes and fixed-rate paper, up 0.1% in pesos (the latter only in the short end, as longer bonds closed unchanged), both landed close to 0.8% lower in USD terms. In the short-term market, one-day caución held at 23.7% NAR and repo fell 0.7 pp to 22.2%.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.4% TO CLOSE AT $1,523.2, putting the month-to-date devaluation at 0.4% right out of the gate. The MEP dollar rose 0.6% to $1,552.3 and the CCL dollar climbed 0.9% to $1,623.1, putting the spread at 4.6%. Separately, the central bank bought USD 93 M on the day, bringing year-to-date purchases to USD 14,673 M. Gross reserves, meanwhile, recovered USD 2,199 M to close at USD 48,289 M, as reserve requirements that had been withdrawn at month-end flowed back in.
THE MERVAL FELL 2.7% IN CCL-DOLLAR TERMS (2.3% IN PESOS), closing at USD 1,696, in a broadly negative session with few advancers. Industrials was the only sector higher, followed by consumer discretionary and consumer staples with mild declines, while real estate, communications and financials were hit hardest. On the local panel, nominal pesos gains from Holcim (+0.8%), Banco de Valores (+0.2%) and Transportadora Gas del Norte (+0.2%) turned negative once adjusted to USD, leaving virtually the entire panel in the red; the steepest declines were in Telecom (-6.0%), IRSA (-5.4%) and BYMA (-5.2%) on an adjusted basis. On Wall Street, ADRs lost 2.0% on average. Globant rose 7.4%, followed by Ternium (+2.3%) and Bioceres (+1.2%), while IRSA (-5.5%), Telecom (-5.0%) and Corporación América (-4.6%) led the declines.
Termómetro macro-financiero
Nuestra Oficina de Inversiones presenta cuáles son los puntos que consideramos que avanzan de manera positiva y aquellos otros que se encuentran bajo tensión.
✅ DATO POSITIVO
Durante el segundo trimestre de 2026, la cuenta corriente de la balanza de pagos registró un superávit de USD 2.214 M, lo que implicó una mejora de USD 4.666 M frente al déficit de USD 2.452 M de igual trimestre de 2025. El resultado se explicó por los saldos positivos del balance comercial de bienes (USD 9.293 M) y del ingreso secundario (USD 1.055 M). Los saldos positivos fueron parcialmente compensados por los déficits del ingreso primario (USD 6.032 M) y de la balanza de servicios (USD 2.102 M). El comercio de bienes volvió a ser el motor del resultado externo. Su superávit alcanzó para cubrir los pagos de renta y servicios al exterior, aunque el ingreso primario absorbió cerca de dos tercios de ese saldo.

⚠️ A MONITOREAR
La confianza en el gobierno volvió a mínimos de la gestión Milei: el ICG cayó a 38,8% en septiembre, desde 41,2% en agosto (-5,9%), igual al piso de sep-25 y jul-26. Ya acumula una baja de 21% desde diciembre, tras cinco caídas consecutivas entre enero y mayo. Aun así, en el mes 33 de gestión Milei sigue mejor posicionado que Macri (35,0%), Alberto Fernández (24,6%) y los dos mandatos de Cristina Kirchner (35,4% y 34,2%), y solo queda por debajo de Néstor Kirchner (52,4%). Como el ICG suele ser un buen proxy del apoyo electoral del oficialismo, lo clave será ver si la confianza se estabiliza o si sigue erosionándose, de cara a 2027.

🚨 RIESGO
El recorrido del riesgo país en lo que va del año muestra un deterioro en los últimos meses. Entre junio y julio, el impulso de las tres recalificaciones (Fitch y S&P llevaron la nota de CCC+ a B-, y Moody's de Caa1 a B3) llevó al spread por debajo de los 450 pb, un nivel compatible con una eventual colocación en los mercados internacionales a tasas razonables. Esa mejora, sin embargo, duró poco. Desde agosto el indicador volvió a subir de manera sostenida y la suba de 25 pb de la Fed terminó de presionarlo, hasta ubicarlo en 607 pb, por encima de donde arrancó el año. El Gobierno sostuvo durante todo este período que no tenía necesidad de volver a emitir en el exterior, y hasta el momento no hubo señales de un cambio de enfoque. Aun así, con el spread en estos niveles, esa opcionalidad luce hoy algo más alejada que en julio.

Los rendimientos del Tesoro cedieron y Wall Street cerró al alza.
Las acciones estadounidenses cerraron con subas moderadas en la rueda del jueves, tras una apertura negativa en la que los rendimientos del Tesoro volvieron a marcar máximos de veinticuatro años. El giro se produjo después de las declaraciones del vicepresidente de la Reserva Federal, Philip Jefferson, quien señaló que se necesita más tiempo para evaluar si corresponden nuevas subas de tasas: la venta de bonos se interrumpió, la curva cedió en todos los plazos y eso habilitó la recuperación de las acciones, con los semiconductores al frente luego del balance de Micron. En paralelo, el petróleo volvió a subir con fuerza por la escalada militar en Medio Oriente y el dólar se fortaleció frente a todas las monedas principales.
El S&P 500 subió un 0,3% hasta 7.673,89, el Nasdaq avanzó un 0,3% hasta 26.929,52 y el Dow Jones cerró prácticamente sin cambios en 50.912,33; el índice de Small Caps ganó un 0,4%. El liderazgo se concentró en energía, que acompañó la suba del crudo, y en tecnología: Micron subió cerca de un 3% tras reportar resultados del cuarto trimestre fiscal por encima de lo esperado y elevar su guía para el trimestre en curso, mientras que Nvidia ganó un 1,1% y AMD un 0,6%, pese al volumen récord de emisión de deuda que viene absorbiendo el sector. Entre los balances, Accenture trepó un 21,4% por resultados y una guía para el ejercicio 2027 mejor de lo previsto, y Synopsys avanzó un 12,3%. En sentido contrario, Disney cayó un 3,4%, Amgen un 3,4% y Alphabet un 2,7%, y los bancos quedaron rezagados. Nike reportó una vez cerrado el mercado y cedió cerca de un 5,6% en la rueda extendida por una guía débil. A nivel global, las acciones ex Estados Unidos cayeron un 0,6%, los mercados emergentes cerraron sin cambios y América Latina retrocedió un 0,7%. Europa fue la plaza más castigada, con una baja de un 1,5% medida en dólares; el Euro Stoxx 50 perdió un 0,8% hasta 6.255,40, presionado por el nivel de las tasas largas. Japón cerró sin cambios en dólares, aunque el Nikkei 225 había saltado un 3,3% hasta 68.957 puntos, máximo en seis semanas, impulsado por los semiconductores y la inteligencia artificial tras el reporte de Micron: Lasertec subió un 11,1%, Advantest un 9,8% y Murata un 8,4%.
Los rendimientos del Tesoro cedieron a lo largo de toda la curva y cortaron la racha de subas. La UST2Y cayó 11 pb hasta 4,80%, la UST10Y retrocedió 5 pb hasta 5,24%, luego de tocar 5,33% en el intradía, nuevo máximo desde 2002, y la UST30Y cedió 1 pb hasta 5,62%, tras haber marcado 5,67% en la rueda. El bono alemán a 10 años bajó 5 pb hasta 3,53% y el japonés subió 4 pb hasta 3,10%, luego de que el resumen de la reunión de septiembre del Banco de Japón quedara por debajo de las expectativas de los operadores en materia de señales restrictivas. El mercado asigna una probabilidad cercana al 40% a una suba de 25 pb en la reunión de octubre y en torno al 90% a que ese ajuste se concrete antes de fin de año; para 2027 descuenta alrededor de cuatro subas adicionales. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,2%, el de Investment Grade un 0,3% y el de High Yield cerró sin cambios, mientras que la deuda emergente cayó un 0,2%.
El US Dollar Index subió un 0,6% hasta 102,03. Ganó un 0,3% frente al euro, un 0,5% frente a la libra y un 0,4% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 1,0% y cerró en USDBRL 5,23.
El petróleo WTI subió un 2,7% hasta USD 93,1 el barril. El driver fue el despliegue de un tercer grupo de ataque de portaaviones estadounidense en Medio Oriente, junto con buques y tropas adicionales del Cuerpo de Marines, en una señal de posible acción militar contra Irán. Se sumaron al menos tres buques tanque atacados esta semana al transitar el estrecho de Ormuz y los ataques de Irán y sus aliados houthis contra refinerías de la región. Por el lado de la oferta, los ataques ucranianos a refinerías rusas llevaron a Moscú a prohibir las exportaciones de gasoil, mientras que refinadores chinos cancelaron embarques de nafta y combustible de aviación previstos para octubre. El oro subió un 0,4% hasta USD 4.174,6 la onza, favorecido por la menor presión inflacionaria del dato de PCE conocido el día previo, aunque limitado por el nivel de los rendimientos y la fortaleza del dólar, y la plata ganó un 0,9% hasta USD 61,0 la onza. La soja cayó un 0,1% hasta USD 479,5 la tonelada y el cobre retrocedió un 0,5% hasta USD 6,53 la libra.
En el plano macro, el ISM manufacturero de septiembre se ubicó en 54,5 puntos, apenas por debajo de los 54,6 de agosto, con el sector en expansión por noveno mes consecutivo. La composición mostró un avance de nuevas órdenes a 55,3 puntos desde 53,7 y de empleo a 52,7 desde 51,2, mientras que la producción retrocedió a 56,7 desde 58,3, las entregas de proveedores a 59,0 desde 59,3 y los inventarios a 48,6 desde 50,6. El dato relevante fue el índice de precios, que saltó 6,8 puntos hasta 77,9, su nivel más alto del año, explicado por el encarecimiento del acero y el aluminio, los aranceles y los derivados del petróleo: entre los comentarios de las empresas relevadas, un 60% fue negativo, con la volatilidad de precios mencionada en un 46% de los casos, los aranceles en un 34% y la guerra con Irán en un 30%. En el frente laboral, las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 26 de septiembre cayeron 1.000 hasta 197.000, por debajo de las 200.000 esperadas, con la media móvil de cuatro semanas en 200.000 y las peticiones continuas en 1.701.000, 11.000 menos que la semana previa. Hoy se publica el informe de empleo de septiembre, para el que se espera una creación de 90.000 puestos y una tasa de desocupación de 4,1%.
El riesgo país subió a 636 pb y el Merval cayó 2,3%, con presión sobre los activos locales.
La rueda de arranque de octubre dejó un tono defensivo en los activos argentinos. Los soberanos en dólares sufrieron una venta concentrada en el tramo largo, en un día débil también para la deuda emergente, y el riesgo país volvió a subir. Las acciones acompañaron la caída, con las bajas más fuertes en bancos, telecomunicaciones e inmobiliarias. En contraste, la curva en pesos mantuvo un sesgo firme, liderada por los ajustables, mientras el tipo de cambio subió en todos sus segmentos y el BCRA sostuvo sus compras.
Los bonos en dólares cerraron con una caída promedio de 1,1%, con un desempeño claramente peor que el de la deuda emergente, que retrocedió 0,15%. Los Globales cayeron 1,2% y los Bonares 0,9%, con una diferencia marcada entre tramos. Los bonos cortos bajo ley Nueva York subieron hasta 0,4%, mientras que los más largos de ambas legislaciones perdieron entre 1,5% y 2,4% y explicaron toda la baja. En este contexto, el riesgo país subió 29 pb y cerró en 636 pb, desde 607 pb en la rueda previa. Por su parte, los BOPREAL bajaron 0,2%, con subas leves en los títulos 2027 y caídas en los de 2028.
La curva en pesos cerró con un tono firme. Los CER lideraron con 0,2%, impulsados por los ajustables más largos, y los duales CER a TAMAR avanzaron en la misma medida. Los dollar-linked subieron 0,1% y la tasa fija también ganó 0,1%, aunque solo por el tramo corto, ya que los bonos largos cerraron sin cambios. En el mercado de corto plazo, la caución a un día se mantuvo en 23,7% TNA y el repo bajó 0,7 pp a 22,2%.
El tipo de cambio oficial subió 0,4% y cerró en $ 1.523,2, con lo que el mes arranca con una devaluación acumulada de 0,4%. El dólar MEP aumentó 0,6% hasta $ 1.552,3 y el dólar cable subió 0,9% hasta $ 1.623,1, con lo que el canje se ubicó en 4,6%. Por otro lado, el BCRA compró USD 93 M en la jornada y suma USD 14.673 M en lo que va del año. En tanto, las reservas brutas se recuperaron USD 2.199 M y cerraron en USD 48.289 M, con la vuelta de los encajes que se habían retirado a fin de mes.
Los futuros subieron en promedio 0,1% y siguieron al oficial. El interés abierto bajó USD 785 M hasta USD 3.510 M por el vencimiento del contrato de septiembre, y el volumen cayó a USD 700 M, desde USD 1.752 M en la rueda anterior. Las tasas implícitas de los contratos de octubre, noviembre y diciembre se ubicaron entre 22,5% y 22,9% TNA.
El Merval cayó 2,3% en pesos y 2,7% en dólar cable, y cerró en USD 1.696. Fue una rueda vendedora y con pocas subas. Industria fue el único sector en alza, seguida por consumo no esencial y consumo básico, con caídas leves, mientras que bienes raíces, comunicación y financiero fueron los más golpeados. En el panel local, solo subieron Holcim (+0,8%), Banco de Valores (+0,2%) y Transportadora Gas del Norte (+0,2%), y las mayores caídas fueron de Telecom (-5,1%), IRSA (-4,5%) y BYMA (-4,3%). En Wall Street, los ADRs perdieron 2,0% en promedio. Globant subió 7,4%, seguido de Ternium (+2,3%) y Bioceres (+1,2%), mientras que IRSA (-5,5%), Telecom (-5,0%) y Corporación América (-4,6%) encabezaron las bajas.
El mercado aún refleja una brecha entre encuestas, predicciones y valuaciones de cara al balotaje.
Datafolha muestra a Lula 40% a 36%; Quaest, 39% a 34%; BTG/Nexus, 42% a 37%; y AtlasIntel, 45,8% a 43,4%. La ventaja existe, pero ninguno se acerca al 50% de los votos válidos. En segunda vuelta, en cambio, la elección entra en el margen de error: Quaest marca 42% a 42%, mientras Datafolha y BTG/Nexus ubican a Lula sólo dos puntos por encima.
El antecedente de 2022 es una advertencia. Entonces, las encuestas mostraban a Lula entre 13 y 14 puntos arriba en primera vuelta; la diferencia final fue de 5,2 puntos. El balotaje se definió por menos de dos puntos. Esta vez, además, la transferencia de votos podría favorecer a Flávio: entre los votantes de Caiado, 50% iría con él y 33% con Lula; entre los de Renan Santos, la diferencia es de 54% a 14%. En Minas Gerais, estado clave de la elección, Flávio lidera 40% a 37%.

Cómo llega la carrera
Lula llega con el peso de una economía que perdió impulso. Las tasas altas, los hogares apalancados y dos trimestres consecutivos de consumo negativo deterioraron el clima político. También incidieron la presión de las importaciones sobre sectores industriales, las denuncias en su entorno y una caída en la confianza sobre el Supremo Tribunal Federal.
Flávio, por su parte, capitaliza el deseo de cambio y un contexto regional más inclinado a la derecha. Pero tampoco llega sin riesgos: el caso Banco Master puede volver a generar volatilidad y ambos candidatos conservan un rechazo elevado, cercano a 45%.
La primera vuelta no resolverá el panorama de mercado. El foco estará puesto en la capacidad de cada candidato para ampliar su base entre el 4 y el 25 de octubre, en el aumento de 15% del Bolsa Família que regirá desde el 19 de octubre y en cualquier novedad política que altere una carrera tan pareja.
Aquí conviene intercalar el cuadro del slide 5, “Dos proyectos de país”, porque ordena de manera visual las diferencias entre ambos programas en materia fiscal, impuestos, empresas, geopolítica y energía.
Dos proyectos de país

Si gana Flávio: compresión de tasas y revaluación de activos domésticos
El escenario de una victoria de Flávio Bolsonaro es el que presenta la mayor asimetría positiva para los precios. La lectura inicial sería la de un ajuste fiscal más rápido —cercano a 1,5% del PBI en 18 meses—, una regla anclada en la deuda, menor presión impositiva y una agenda más favorable a privatizaciones e infraestructura.
La variable central sería la curva de tasas. El mercado podría empezar a descontar una baja de la tasa real desde niveles próximos a 10% hacia 5%, con una Selic convergiendo a 11% o menos. Una compresión de esa magnitud justificaría una revisión fuerte de múltiplos en acciones brasileñas.
La estimación es una suba de entre 20% y 25% para la bolsa. Los principales beneficiados serían los bancos y brokers —Itaú, BTG y B3—, las constructoras de alta gama como Cyrela, el retail, utilities y shoppings. Petrobras y Banco do Brasil también podrían responder positivamente, aunque mantendrían una sensibilidad elevada al rumbo político.
El real tendría sesgo apreciador. JP Morgan ubica el extremo favorable en R$ 4,90 por dólar. La reacción del mercado sería rápida porque las valuaciones domésticas hoy parecen descontar una probabilidad de triunfo de Flávio de apenas 30%-40%, por debajo del 60% que le asignaba Polymarket al 29 de septiembre.

Si gana Lula: corrección, pero no escenario de crisis
Una reelección de Lula tendría un impacto menos favorable sobre los activos domésticos, aunque no necesariamente abriría un escenario disruptivo. El mercado asumiría continuidad fiscal: resultado primario cerca de cero, deuda pública creciente —en torno de 82,5% del PBI— y una baja limitada de las tasas reales, hacia 8%-9%.
La Selic podría seguir bajando de a 25 puntos básicos, pero estabilizarse cerca de 12%, bastante por encima del nivel que descontaría el mercado bajo una presidencia de Flávio. Esa diferencia afecta directamente el valor presente de las compañías más sensibles al crédito y a la actividad doméstica.
La bolsa podría corregir entre 10% y 15%. No sería un desplome: Brasil mantiene profundidad de mercado, sectores exportadores competitivos y una estructura institucional que limita cambios bruscos. En ese escenario, las acciones más defensivas serían exportadoras de celulosa y minería, energía regulada, saneamiento, telecomunicaciones, vivienda popular y consumo masivo.
El costo de una continuidad de Lula se vería con mayor claridad en el tipo de cambio y en la curva. JP Morgan ubica el extremo adverso en R$ 5,50 por dólar. Inmobiliario, crédito, distribuidoras de combustible y activos vinculados a altos patrimonios y offshores quedarían más expuestos.

Acciones para seguir: sensibilidad política y de tasas
Dentro de la renta variable brasileña, Petrobras, Itaú Unibanco y Bradesco condensan tres perfiles bien distintos frente al resultado electoral.
Petrobras (PBR). Petrolera integrada controlada por el Estado, con foco en el pre-sal. Viene de un 2T26 con producción récord (2,7 mmb/d) y crudo alto, lo que le permitió casi duplicar el dividendo. La deuda sigue en US$ 70,8 mil millones, contra una meta de 65. Cotiza a 4x P/E 2026e, un descuento que es casi todo riesgo político. Es la acción más sensible a la elección: con Lula sigue el riesgo de intervención en precios y en el capex, y con Flávio Bolsonaro gana por re-rating de gobernanza, aunque una privatización total es poco probable.
Itaú Unibanco (ITUB). Es el mayor banco privado de Brasil, con presencia en cinco países de la región y fuerte peso en seguros y gestión de activos. También es el de mayor calidad del sistema: ROE de 24,8% en el 1T26 y crédito creciendo 7%. Para Morningstar ya cotiza por encima de su valor justo. Con Lula, el riesgo pasa por impuestos sectoriales a los bancos y una Selic alta por más tiempo. Una alternancia re-ratearía al sector por la baja del riesgo país, aunque Itaú tiene menos upside que sus pares por estar caro. Es la exposición core y defensiva dentro de bancos.
Bradesco (BBD). Segundo banco privado y mayor asegurador del país, con una base de clientes de menores ingresos. Está saliendo de la crisis de crédito de 2023: la morosidad bajó de 5,7% a 4,4% y el ROE volvió a 13%, todavía por debajo de su costo de capital. Es el banco con más beta al ciclo y a la tasa. Con Lula, las tasas altas y la presión regulatoria lo dejan como value trap. Con Flávio, la baja de la Selic y de la curva lo convierten en el de mayor upside del sector.
Nubank (NU). Banco 100% digital con más de 60% de los adultos brasileños como clientes y en expansión en México y Colombia. Es el único growth del grupo: en el 2T26 la ganancia creció 49% con un ROE de 33%, y cotiza a 17x P/E 2026e. Su riesgo electoral es regulatorio: con Lula podrían endurecerse los topes al crédito al consumo, aunque el estímulo al ingreso favorece a sus clientes. Con Flávio, una Selic más baja abarata el fondeo y un real más fuerte mejora sus resultados en dólares. Crece en ambos escenarios.
Ambev (ABEV). Es la mayor cervecera de América Latina, controlada por AB InBev, con 60% del mercado de cerveza en Brasil y caja neta. En el 2T26 los ingresos orgánicos crecieron 6,1%, impulsados por el Mundial y la premiumización. Es la menos sensible a la elección y la de mayor descuento contra su valor justo (20%). Con Lula, el riesgo es una alícuota alta del Impuesto Selectivo a bebidas desde 2027. Con Flávio, la revisión de la reforma tributaria y un real más fuerte ayudarían a los márgenes. Es el refugio para atravesar la volatilidad.
La curva soberana revela una prima creciente por cruzar el cambio de mandato en 2027.
Faltando más de un año para las elecciones en Argentina, el escenario de los bonos soberanos emitidos por el Gobierno presenta una marcada barrera entre los vencimientos de 2027 y los de 2028.
Al analizar los rendimientos del Bonar 27 –con vencimiento en octubre de 2027, es decir, previo al cambio de mandato, pero posterior a la elección–, vemos que la TIR se encuentra en torno al 8,8%, medida en dólar cable, mientras que la TIR del Bonar 28 –con las mismas condiciones de emisión que el Bonar 27, pero con vencimiento en 2028, lo que significa que es un bono postelectoral– es de 13,9% en la misma moneda; una diferencia de poco más de 500 pb entre títulos cuyos vencimientos difieren en solo un año.
Este escenario se puede medir y observar mejor mediante el análisis de las tasas forward para este período. La tasa forward es la tasa de reinversión en 2027 que convalida el nivel de la tasa de interés de 2028. En otras palabras, es la tasa a la cual debería reinvertir, si invierto en el título con vencimiento en 2027, para obtener el rendimiento esperado del Bonar 28.
Tasa forward
Tras realizar el cálculo, la tasa forward para este período se ubica en torno al 19,4%, lo que marca un punto de inflexión respecto de la situación electoral y del riesgo que están percibiendo los inversores. Sin embargo, la pregunta que surge a partir del resultado obtenido es: ¿cómo fue en otras situaciones electorales? Para observarlo, decidimos hacer una comparación con el escenario electoral de 2019, cuando teníamos dos bonos soberanos en dólares comparables: uno con vencimiento en abril de 2019 (AA19) y otro en octubre de 2020 (AO20).

Para el ejercicio, tomamos los días restantes hasta la elección y analizamos cómo evolucionaron las tasas forward hacia esa fecha. Con respecto a las elecciones del año que viene, consideramos un escenario en el que las PASO se realizan el 9 de agosto de 2027, para poder efectuar una comparación adecuada con 2019. Entre las limitaciones del estudio, observamos que el bono con vencimiento en 2019 solo puede analizarse hasta abril de ese mismo año, fecha en la que amortizó su capital.
En el gráfico notamos una amplia diferencia entre las tasas forward actuales y las de aquel entonces. Vemos que, en algunos niveles, la variación entre las tasas alcanzó hasta 500 pb por encima de lo que se ofrecía en 2018. Por otro lado, también se puede ver en la línea de las forward 18-19 que hubo sobresaltos y que no se destacó precisamente por haber sido una variable estática. Esto se debió a los diversos episodios que atravesó el Gobierno en esos años –acuerdo con el FMI, subas de tasas, cambios de gabinete, etc.–. Los incrementos en las tasas de los bonos hacen que la diferencia entre las forward sea menor en algunos períodos, alcanzando diferencias de hasta 150 pb.
¿Por qué estos niveles de tasa?
Estos niveles de tasa forward tienen implícito el riesgo electoral que muchos inversores no están dispuestos a asumir. En el gráfico se puede observar que, en 2018 y para las mismas instancias, los niveles de forward eran menores. Actualmente, los tenedores de bonos soberanos argentinos no parecen querer permanecer expuestos a un escenario postelectoral a los niveles de tasas que se convalidaban previamente. Por ello, entendemos que la cautela frente al riesgo electoral comenzó a consolidarse de manera anticipada entre los tenedores de títulos soberanos argentinos.
Para poder continuar con la comparación entre los bonos de los períodos 18-19 y 26-27, es fundamental comprender el diferencial de precio que existe entre el tipo de cambio MEP y el CCL. Durante el gobierno de Mauricio Macri, la diferencia entre el CCL y el MEP era prácticamente inexistente, dado que existían menos regulaciones que restringieran la libre movilidad de capitales. En simultáneo, en el siguiente gráfico podemos observar que, en el análisis temporal del período 26-27, el canje se está manteniendo en valores de entre 3,5% y 4,5%.

La brecha entre estos tipos de cambio es la razón por la que utilizamos el rendimiento en CCL para poder comparar ambos períodos. A partir de esto, entendemos que la diferencia entre las forward está implícita en los rendimientos esperados para el período postelectoral. Las tasas que percibía el AA19 en septiembre de 2018 se ubicaban entre 5,5% y 7%, mientras que, para la misma instancia de 2026, el AO27 rinde en torno al 8,8%, como mencionamos previamente. Por otro lado, el AO20 convalidaba retornos de entre 8% y 9%, en tanto que, en el mismo período medido por días previos a las elecciones, el AO28 convalida rendimientos de entre 13% y 14%.
La tasa de la Fed como explicación parcial
En conjunto con el análisis del spread de las forward soberanas argentinas, es fundamental analizar el spread entre las forward del Tesoro de EE. UU. para ambos períodos (2018-2019 y 2026-2027). En este apartado, vemos que el spread entre las forward de 2018-2019 y las de 2026-2027 se ubica entre 150 y 200 pb durante todo el período analizado.

Este aspecto termina influyendo en los niveles de tasa forward de la misma manera en que impacta sobre los rendimientos de los soberanos, por lo que, para realizar una comparación más exacta del escenario soberano argentino, decidimos descontar de las forward argentinas los distintos escenarios de tasa forward de EE. UU.

En el gráfico se puede apreciar cómo las forward soberanas, en distintos períodos –excluyendo el efecto de las forward del Tesoro de EE. UU.–, mantienen amplios spreads, como ocurre actualmente. No obstante, su comportamiento es muy cambiante y existen franjas temporales en las que se observa que ambos niveles de tasas se encuentran emparejados.
Entonces, ¿qué explica las forwards?
Tal como fue analizado, el comportamiento de las forward está explicado por múltiples factores ligados a las posibilidades de pago de las obligaciones futuras y, por ende, también a los potenciales resultados electorales.
Vemos que, actualmente, la comparación indica que los spreads entre ambas tasas se encuentran en los máximos observados de los últimos meses. No obstante, también hay contextos de paridad entre las tasas forward, lo que se explica por la dinámica del riesgo país en ambas franjas temporales.

El riesgo país se encontraba en torno a los 400 pb –mínimos de la gestión Milei– al inicio de este estudio y fue incrementándose desde junio, hasta alcanzar niveles similares a los de la gestión Macri para el mismo momento. No obstante, resulta interesante destacar que, a lo largo de prácticamente toda la franja temporal analizada, el riesgo país de 2018 era mayor que el de 2026. Esto llevaría a pensar que los rendimientos de aquel momento, netos de la tasa libre de riesgo, deberían ser mayores, pero observamos a lo largo del estudio que no fue así e, incluso, que la diferencia entre las forward actuales y las de aquel momento está alcanzando máximos de poco más de 800 pb –neta de la tasa libre de riesgo–. Esto sugiere que la mayor tasa forward actual no responde al riesgo de crédito general del país –que hoy es menor que en 2018–, sino a un componente específico asociado al cambio de gobierno. A esta diferencia la denominamos el precio del cambio de mandato: la prima adicional que el mercado le exige a la deuda para convalidar el paso más allá de las elecciones.
Nuestra conclusión final respecto de qué explica las forward es la incertidumbre sobre el pago de las obligaciones futuras que deben afrontarse tras un período electoral, lo que genera una visión general de la deuda desde dos miradas contrapuestas. Los tenedores de bonos muestran mayor tranquilidad respecto de los títulos que vencen el próximo año, considerándolos mucho más seguros que aquellos que vencen después de 2027, entendiendo que el mercado ve al AO27 de manera similar a como veía al AA19 en 2018. Sin embargo, el AO28, como observamos, está convalidando forward mucho mayores que las que convalidaba el AO20, y esto se debe principalmente a que los rendimientos y precios de estos títulos dependerán, en gran medida, del desenlace del escenario electoral. Por esto mismo, el mercado les exige una prima mayor que la exigida en el ciclo 2018-2019.
Posicionamiento
Para el posicionamiento en títulos soberanos argentinos, como fue mencionado, entendemos que el escenario y el riesgo electoral ya están parcialmente descontados en las tasas. No obstante, si un inversor desea evitar este riesgo, recomendamos ingresar en los títulos más cortos de la curva soberana, como el AO27 –TIR de 3,85% MEP o 8,8% CCL– o el BPOC7 –TIR de 2,7% MEP o 7,25% CCL–.
En contraposición, para aquellos inversores más dispuestos a asumir riesgos y que buscan atravesar el período electoral con instrumentos soberanos, recomendamos la inversión en AL30. Este instrumento ofrece una TIR de 10,1% MEP o de 12,6% CCL y amortiza alrededor de USD 16 de capital antes de las elecciones.
Local news: Argentina today.
THE LOCAL MARKET CLOSED SEPTEMBER ON A FIRM NOTE, BUCKING THE TREND IN EM DEBT, as the session’s main highlight was the BCRA stepping up its dollar purchases for its best day of the month. Dollar bonds advanced despite the drop in EM debt and rising international rates. The peso curve held its bullish bias, FX rates pulled back, and the Merval rebounded sharply.
DOLLAR BONDS CLOSED THE MONTH HIGHER, DECOUPLING FROM EM DEBT, which fell as international rates rose again. Hard-dollar sovereign debt gained 0.6% on average. Bonares rose 0.6% and Globales 0.4%. In local law, the medium and long segments led with gains of up to 1.2%, while New York law bonds were more mixed. Country risk was unchanged at 607 bps, and Bopreal bonds closed stable.
PESO CURVES EXTENDED THEIR GAINS IN USD TERMS INTO MONTH-END, as CCL-adjusted returns held a bullish bias. CER-linked bonds led with a 0.7% gain, driven by the long end (0.8%) versus shorter maturities (0.6%). Next came TAMAR dual CER bonds and TAMAR bonds, both up 0.5%. Fixed-rate bonds gained 0.4%, with longer tenors outperforming, while dollar-linked bonds closed unchanged. Month-end pressured overnight rates: the 1-day repo rose 1.7 pp to 23.0% NAR, and the 1-day caución traded around 22% NAR.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE PULLED BACK 0.4% TO CLOSE AT $1,517.5, bringing its September gain to 0.5%. In the financial segment, the MEP dollar fell 0.4% to $1,542.4 and the CCL dollar dropped 0.2% to $1,608.4, with the spread at 4.3%. Meanwhile, the BCRA bought USD 160 M during the session, more than double the prior day and its best print of the month, taking September purchases to USD 473 M and USD 14,580 M year-to-date. The daily average for the month came in at USD 21.5 M, below August’s USD 38.5 M. Separately, gross reserves fell USD 1,392 M on seasonal month-end reserve requirement effects, closing at USD 46,090 M.
THE MERVAL ROSE 2.1% IN CCL DOLLAR TERMS TO USD 1,760, up 1.2% in pesos, in a broad-based rebound. Utilities led gains, followed by materials and consumer discretionary, while consumer staples, energy, and real estate lagged. On the local panel, the top gainers were Transener (+3.8%), Mirgor (+2.1%), and Central Puerto (+2.1%), while the main decliners were IRSA (-2.2%), Cresud (-2.1%), and YPF (-0.4%). On Wall Street, ADRs rose 0.8% on average, led by Grupo Supervielle (+2.8%), BBVA (+2.4%), and Globant (+1.9%), while Vista (-1.7%) and YPF (-0.5%) closed lower and Telecom was unchanged.
El PCE cedió, pero la UST30Y cerró en máximos desde 2002.
Wall Street cerró dispar en la rueda del miércoles, último día de un tercer trimestre que dejó un septiembre negativo para los principales índices. Un PCE por debajo de lo esperado hizo bajar las tasas de corto plazo y redujo las chances de una suba de la Fed en octubre, pero las de largo plazo siguieron subiendo: la UST30Y cerró en máximos desde 2002 y solo tecnología logró sostenerse en verde.
El S&P 500 cayó 0,25%, el Dow Jones perdió 0,86% y el Nasdaq fue el único de los principales índices en terreno positivo, con una suba de 0,24%; el índice de small caps cedió 0,39%. En el mes, el Dow Jones retrocedió 4,9%, el S&P 500 0,7% y el Nasdaq avanzó 1,7%. Entre las acciones individuales, Hewlett Packard Enterprise subió 3,9% tras elevar la proyección de ingresos de su negocio de redes vinculado a inteligencia artificial y MongoDB ganó 3,4% luego de ampliar en USD 1.000 M su programa de recompra. En sentido contrario, Moderna cayó 6,4%, Northrop Grumman 4,3% y Mattel cerca de 3% tras anunciar el recambio de su director ejecutivo. Micron reportó resultados una vez cerrado el mercado. A nivel global, las acciones ex Estados Unidos cayeron 0,74% y los mercados emergentes retrocedieron 0,91%, mientras que América Latina avanzó 0,73% y Japón 0,98% medido en dólares. El Nikkei 225 subió 1,94%, impulsado por SoftBank, que trepó 6,6% ante versiones de que OpenAI busca levantar al menos USD 30.000 M a una valuación de USD 1,4 billones. En Europa, las plazas cerraron dispersas: el DAX cedió 0,14%, el CAC 40 0,60% y el FTSE 100 avanzó 0,06%.
Los rendimientos del Tesoro se movieron en direcciones opuestas: bajaron en los plazos cortos y subieron en los largos. La UST2Y cayó 4 pb hasta 4,90%, en respuesta a la menor presión inflacionaria de corto plazo, mientras que la UST10Y subió 4 pb hasta 5,29%, tras tocar 5,304% en el intradía (máximo en veinticuatro años), y la UST30Y ganó 6 pb hasta 5,63%, nuevo máximo de cierre desde 2002. En Europa, el bono alemán a 10 años cayó 3 pb hasta 3,58% y el japonés cedió 2 pb hasta 3,07%, luego de que la licitación de bonos a 40 años registrara la mayor demanda desde 2020. Tras el dato de inflación, el mercado asigna una probabilidad de 47,1% a una suba de 25 pb en la reunión de octubre y de 52,9% a que la tasa se mantenga sin cambios; para diciembre, descuenta un 51,8% de que el ciclo acumule un único ajuste adicional, un 38,2% de que sean dos y un 10% de que no haya ninguno. El índice de bonos del Tesoro cayó 0,07%, el de Investment Grade 0,22%, el de High Yield 0,19% y la deuda emergente 0,48%.
El US Dollar Index subió 0,08% hasta 101,45. Ganó 0,11% frente al euro, perdió 0,26% frente a la libra y ganó 0,06% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó 0,78% y cerró en USDBRL 5,16.
El petróleo WTI subió 1,07% hasta USD 90,3 el barril, luego de que Donald Trump reiterara que no tiene intención de aliviar las sanciones sobre Irán, lo que reavivó las dudas sobre la normalización de las exportaciones; la falta de avances en las negociaciones por la reapertura del estrecho de Ormuz siguió sosteniendo los precios, aun cuando el tránsito por el paso se recuperó parcialmente hasta 13,2 millones de barriles diarios. El oro cayó 0,59% hasta USD 4.157,5 la onza, después de haber llegado a USD 4.215 inmediatamente tras el dato de inflación, y la plata retrocedió 1,92% hasta USD 60,3 la onza; en el mes, el oro perdió 6,4% y la plata 9,4%, presionados por los rendimientos en máximos de varias décadas. La soja avanzó 0,66% hasta USD 480,0 la tonelada, con la cosecha estadounidense 17% completada, en línea con el promedio de cinco años, y la condición del cultivo estable en 58% entre buena y excelente. El cobre subió 0,35% hasta USD 6,57 la libra.
En el plano macro, el índice de precios PCE de agosto avanzó 0,3% m/m y desaceleró a 3,4% i.a., por debajo del 3,7% proyectado. El núcleo subió 0,2% m/m, frente al 0,3% esperado y al 0,1% de julio, y se mantuvo en 3,0% i.a., también por debajo del 3,3% previsto y en su menor nivel en seis meses. La composición mostró un alza de 0,3% en los precios de los bienes y una aceleración de los servicios a 0,3% desde 0,1%, con la energía al frente: las naftas subieron 4,4% y los servicios de transporte 1,4%. Los ingresos personales aumentaron 0,2%, por debajo del 0,4% esperado, mientras que el gasto personal trepó 0,9%, por encima del 0,8% proyectado, con un avance real de 0,6%.
En el frente laboral, el informe de empleo privado ADP mostró una creación de 90.000 puestos en septiembre, por encima de los 68.000 esperados y en la primera aceleración desde mayo: educación y salud aportaron 55.000 puestos y ocio y hostelería 22.000, mientras que actividades financieras perdieron 16.000 y servicios profesionales y empresariales 11.000; los salarios crecieron 3,2% i.a. Se conoció además la revisión final del PBI del segundo trimestre, que elevó el crecimiento anualizado a 2,2% desde el 1,5% estimado previamente. Hoy se publican el ISM manufacturero y los pedidos iniciales de subsidio por desempleo, y el viernes el informe de empleo de septiembre, para el que se espera una creación de 90.000 puestos y una tasa de desocupación de 4,1%.
