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El volumen cedió 10,3% frente a julio, aunque se mantuvo 87,2% por encima del nivel de un año atrás.
Agosto cerró con instrumentos negociados por $2.813.938 millones en el Mercado Argentino de Valores (MAV), una moderación del 10,3% frente a julio que encadenó el segundo retroceso mensual consecutivo, luego de la baja del 5,0% de julio. Aun así, se trató del cuarto mes de mayor volumen del último año, y la lectura interanual sigue mostrando una expansión del 87,2% respecto de agosto de 2025.
El stock pendiente retoma el ascenso
Tras la pausa de julio, el stock de instrumentos pendientes de vencimiento volvió a crecer. Al cierre de agosto, el saldo vivo en el MAV se ubicó en $6.710.520 millones, un 5,9% por encima del nivel de julio y un nuevo máximo histórico. Aun cuando la rotación mensual se enfrió, el saldo en circulación sigue ampliándose, lo que confirma que cada vez más empresas, grandes y PyMEs, recurren al mercado de capitales como canal habitual de financiamiento.
El pagaré lidera, pero profundiza la moderación
El Pagaré Bursátil Electrónico se mantuvo como el instrumento predominante, con el 53% del volumen del mes ($1.498.295 millones). Sin embargo, retrocedió 10,5% frente a julio, aunque conserva un crecimiento interanual del 74,9%. El segmento no garantizado concentra casi la totalidad de la operatoria, representando el 96,1%, frente a un 3,8% del tramo avalado y una porción marginal del garantizado.
En cuanto a la moneda, el 73% del volumen está nominado en pesos, mientras que el 27% restante se reparte entre dollar-linked (15%) y hard dollar (12%). Respecto de julio se observa una rotación dentro del tramo en moneda dura: el hard dollar ganó peso (del 8% al 12%) en detrimento del dollar-linked, que cedió del 18% al 15%.
El Cheque de Pago Diferido también cede
El Cheque de Pago Diferido (CPD), que en julio había sido el contrapeso del mercado, en agosto acompañó la baja general: negoció $1.248.455 millones (44% del volumen mensual), un 9,7% por debajo de julio. La comparación interanual, en cambio, fue la más fuerte del universo MAV, con un avance del 104%. El grueso de la operatoria se concentró en el tramo no garantizado ($901.762 millones), seguido por el avalado ($323.953 millones) y el garantizado ($22.739 millones).
La Factura de Crédito Electrónica, la más chica del mes
La Factura de Crédito Electrónica (FCE) sigue siendo el segmento más pequeño, con apenas el 3% del volumen. En agosto se negociaron $67.188 millones a través de 1.294 facturas, un 16,3% menos que el mes anterior aunque con una expansión interanual del 91,2%.
YPF S.A. ($18.988 millones), INC S.A. ($10.365 millones) y Vista Energy Argentina S.A.U. ($7.839 millones) fueron las empresas obligadas al pago con mayor participación, un reflejo del peso de los sectores energético y de consumo masivo, con nombres ligados a Vaca Muerta. El 93% del volumen está denominado en pesos y el 7% restante en dólares; la porción en moneda dura se redujo respecto del 14% de julio.
El mes en un cuadro
Volumen negociado por instrumento — agosto 2026

Las tasas, plazo por plazo
La tasa TAMAR promedió cerca de 24,31% en agosto (con un pico hacia mediados de mes y estabilización en torno a 24,5%-25% al cierre), frente a un promedio cercano a 22,5% en julio. Ese reacomodamiento se trasladó a las curvas en pesos del MAV, que subieron de manera generalizada.
El segmento avalado se desplazó al alza en toda la curva, con aumentos de entre 136 y 319 pb, y conservó su estructura habitual: tasas más altas en los plazos largos (27,06% en 181-365 días) y más bajas en el corto (23,55% hasta 30 días). El garantizado mostró el mayor ajuste, con subas parejas de entre 255 y 366 pb, hasta 26,28% en 121-180 días. El no garantizado, en cambio, tuvo un comportamiento mixto: aumentó en la mayoría de los tramos, con un salto de +340 pb en 121-180 días, hasta 33,52%, pero retrocedió 222 pb en 181-365 días, de modo que el pico de tasas se corrió a los tramos intermedios y el extremo largo dejó de ser el más caro.
En moneda dura, los movimientos fueron acotados. El tramo no garantizado en dollar-linked volvió a dibujar una curva dispar, con un pico de 11,47% en 546-730 días, condicionado por la baja liquidez de ese plazo, y niveles en torno al 8% en el tramo corto; su volumen se redujo 31,2% en el mes. El hard dollar se sostuvo estable, entre 6,66% y 8,47% TNA, y fue el único segmento que ganó volumen (+34,6%), en línea con la mayor demanda de dólar billete que también se refleja en la composición del pagaré.
Tasas de referencia del MAV en pesos por tipo de garantía (TNA) — julio vs. agosto

Tasas de referencia del MAV en dólares por tipo de garantía (TNA) — julio vs. agosto

Contexto y perspectivas
La moderación de estos dos últimos meses se explica sobre todo por el pagaré y, en agosto, también por el CPD, mientras el stock pendiente marca un nuevo máximo y los tres instrumentos siguen creciendo con fuerza en la comparación interanual. Las dos señales a seguir son la mayor dolarización del pagaré, con rotación hacia el hard dollar, y el reacomodamiento al alza de las tasas en pesos, en línea con la suba de la TAMAR, que promedió 24,31% en el mes.
En un mercado que se sostiene en volumen y diversidad de alternativas, la elección del instrumento adecuado se vuelve cada vez más relevante para las empresas. La decisión óptima no contempla solo el costo financiero, sino también el plazo requerido, el flujo de fondos, la moneda de facturación y el tipo de respaldo disponible.
Los mercados de Asia avanzan por semiconductores mientras el crudo toca su pico máximo en seis seman
Los mercados operaron el lunes con Estados Unidos cerrado por el feriado del Día del Trabajo, que dejó sin actividad a las acciones, a la renta fija y al crédito, y con volúmenes reducidos en el resto de las plazas. La jornada tuvo dos ejes. El primero fue un fuerte rally de las tecnológicas asiáticas, impulsado por la expectativa de que el nuevo modelo GPT-6 Astra de OpenAI acelere la demanda de memorias y de capacidad de cómputo para inteligencia artificial. El segundo fue una nueva escalada en el estrecho de Ormuz, con ataques a instalaciones de Saudi Aramco y un nuevo intercambio de golpes entre Estados Unidos e Irán sobre buques comerciales y militares, que llevó al crudo a máximos de seis semanas. En Europa las acciones cerraron sin dirección definida mientras los rendimientos soberanos subían con fuerza antes de la reunión del Banco Central Europeo del jueves, y el dólar cedió terreno arrastrado por la apreciación del yen.
Con el mercado de contado cerrado, los futuros estadounidenses operaron a la baja: el del S&P 500 cedió un 0,2%, el del Nasdaq 100 un 0,4% y el del Dow Jones un 0,6%, después de que el viernes los índices cerraran con caídas del 0,4%, 0,3% y 0,5%, respectivamente, tras el dato de empleo. El protagonismo fue de Asia, donde el índice de semiconductores estadounidense del viernes (que había subido un 3,4%) tuvo continuidad. El Nikkei 225 subió un 2,1% hasta 66.400 y el Topix un 0,6% hasta 4.126, con Softbank ganando un 11%, Resonac un 6,5% y Panasonic un 5,6%. El KOSPI trepó un 4,6% hasta 6.995, su nivel más alto desde el 23 de julio, traccionado por SK hynix, que avanzó un 8,3%, y el índice de Taiwán ganó un 1,7%. En sentido contrario, el Hang Seng perdió un 0,9%, el Shanghai Composite quedó prácticamente sin cambios y el Sensex indio cayó un 0,5%, presionado por el precio del petróleo y por las expectativas de suba de tasas en Estados Unidos. En Europa el STOXX 600 cerró sin cambios en 649,8 y el Euro STOXX 50 subió un 0,2% hasta 6.404: el CAC 40 ganó un 0,3% hasta 8.306, máximo de una semana, y el FTSE MIB un 0,3%, mientras que el DAX retrocedió un 0,2% hasta 26.007, el IBEX 35 un 0,1% y el FTSE 100 un 0,1% hasta 10.822. ASML subió un 2,3% e Infineon un 6,4% en línea con el impulso del sector, mientras que las aseguradoras fueron el punto débil, con Munich Re cayendo un 3% y Allianz cerca de un 1%. En el plano político, la victoria de AfD en las elecciones estatales de Sajonia-Anhalt, la primera de peso para el partido, reforzó la lectura de fragmentación política y de déficits más amplios. En Latinoamérica la rueda fue acotada: Brasil no operó por el feriado de la Independencia, el IPC mexicano cedió un 0,2%, el IPSA chileno un 0,6% y el Colcap colombiano subió un 0,8%.
El mercado de bonos del Tesoro permaneció cerrado. El viernes la UST2Y había terminado en 4,37% tras subir 2 pb, la UST10Y en 4,79% con un alza de 2 pb y la UST30Y en 5,25% sin cambios, luego de que el informe de empleo de agosto mostrara la creación de 162.000 puestos frente a los 56.000 esperados y una tasa de desempleo estable en 4,1%. En Europa los rendimientos subieron con fuerza: el bono alemán a 10 años ganó 5 pb hasta 3,38%, el francés 4 pb hasta 4,25%, el italiano 7 pb hasta 4,22% y el británico 4 pb hasta 5,18%, presionados por la perspectiva de déficits más amplios y por el encarecimiento del gas natural. El bono japonés a 10 años subió 3 pb hasta 2,93%. El mercado descuenta una probabilidad cercana al 60% de que la Reserva Federal suba la tasa de referencia en 25 pb en la reunión del 16 de septiembre, desde alrededor del 50% previo al dato de empleo, mientras que para el Banco Central Europeo del jueves se espera una suba de 25 pb que llevaría la tasa de depósito del 2,25% al 2,50%, la segunda del año. Los índices de bonos del Tesoro, de corporativos y de deuda emergente no registraron variación por el feriado.
El US Dollar Index cayó un 0,3% hasta 98,92. Operó sin cambios frente al euro, no varió frente a la libra y perdió un 1,2% frente al yen japonés, que fue la moneda más firme de la rueda. En Brasil, con la plaza local cerrada por feriado, el dólar no varió y cerró en USD/BRL 5,13.
El petróleo WTI subió un 1,3% hasta USD 92,7 el barril y el Brent un 0,7% hasta USD 96,9, después de tocar USD 97,5 durante la jornada, su nivel más alto en seis semanas y casi un 40% por encima de los valores previos al inicio de la guerra en Irán. Los ataques a instalaciones de Saudi Aramco y la continuidad de los golpes cruzados sobre buques prolongaron la interrupción del tránsito comercial por Ormuz, mientras Irán informó que está cerca de acordar con Omán una ruta alternativa para sus petroleros y el secretario de Energía estadounidense ratificó el bloqueo naval. Un avance mayor fue contenido por el uso de inventarios: la reserva estratégica estadounidense cayó por debajo de los 290 millones de barriles, el nivel más bajo desde 1982, y China redujo de manera significativa sus importaciones de crudo y su procesamiento en refinerías. El gas natural europeo subió un 1,9% hasta EUR 73,3 el MWh y el británico un 2,7%, sosteniendo la presión inflacionaria sobre la que deberá decidir el Banco Central Europeo. El oro cayó un 0,6% hasta USD 4.405 la onza, con volúmenes acotados por el feriado y presionado por la mayor probabilidad de suba de tasas, mientras que la plata subió un 0,2% hasta USD 66,1 la onza. El cobre avanzó un 0,4% hasta USD 6,62 la libra y se mantiene cerca del récord de USD 6,7 alcanzado a fines de agosto, sostenido por la escasez de ácido sulfúrico en los principales centros de refinación sudamericanos y por los recortes de producción de Codelco y Freeport-McMoRan. Los mercados agrícolas de Chicago no operaron y la soja quedó en USD 475,4 la tonelada del viernes.
En el frente macroeconómico, la producción industrial alemana cayó un 1,1% mensual en julio, muy por debajo del 0,1% esperado y del registro plano de junio, en una de las señales más débiles del año para el sector manufacturero. En sentido opuesto, la tercera estimación del PBI de la eurozona corrigió al alza el crecimiento del segundo trimestre al 0,6% trimestral, frente al 0,4% previo, y al 1,2% i.a., mientras que el empleo avanzó un 0,1% trimestral y un 0,5% i.a. En el Reino Unido, el índice de precios de vivienda de Lloyds cayó un 0,2% mensual en agosto, frente al 0,2% de suba esperado, y llevó la variación i.a. a un -0,4%, la primera lectura negativa desde noviembre de 2023. En China, las reservas internacionales subieron a USD 3.438 billones en agosto. La semana concentra los datos que definirán la decisión de la Fed: el jueves se publica el índice de precios al productor de agosto, para el que se espera una suba del 0,4% mensual, junto con la decisión del Banco Central Europeo, y el viernes el índice de precios al consumidor, con un consenso del 0,4% mensual y del 3,4% i.a., del 0,2% mensual y del 2,4% i.a. para el núcleo, además de la lectura preliminar de la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan de septiembre.
Local news: Argentina today.
LOCAL TRADING WAS THIN AND PRICES STAYED ANCHORED, in a session shaped by the U.S. holiday, which left dollar-denominated sovereign debt without an external reference and country risk unchanged. Bonares and Globales closed practically flat, with the short end of the New York-law curve outperforming the long end. The peso curve showed a slight upward bias, led by dollar-linked bonds, with the rest of the segments moving in the same direction. The official exchange rate rose while the financial dollars pulled back, in a session with no BCRA intervention in the FX market. Local equities pulled back, with declines concentrated in banks.
DOLLAR BONDS CLOSED WITH NO MEANINGFUL CHANGES, with hard-dollar sovereign debt stable on average for the day. Bonares and Globales both ended flat in aggregate terms, though with mixed performance within the New York-law curve, where the short end gained as much as 0.4% and the long end fell as much as 0.5%, leaving a slight flattening at the far end of the curve. Local-law bonds moved more evenly, with the longest tranche the only laggard. Country risk saw no update due to the U.S. holiday. Bopreal, measured in MEP dollars, fell 0.1%.
THE PESO CURVE ENDED HIGHER IN USD TERMS ACROSS THE BOARD, with modest moves. Dollar-linked bonds led with 0.8%, followed by CER-linked, TAMAR-linked CER duals and fixed-rate bonds, all up 0.7%, while TAMAR-linked bonds rose 0.5%. There were no significant slope changes in any of the segments, with the middle of the CER curve somewhat firmer than the ends.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.3% and closed at $1,511.15, up 0.1% so far this month. The financial dollars moved in the opposite direction, with the MEP dollar down 0.4% to $1,522.46 and the CCL dollar falling 0.6% to $1,587.80, leaving the exchange spread at 4.3%. Meanwhile, it was a session with no BCRA intervention in the FX market due to the U.S. holiday, keeping the accumulated total at USD 81 M in September and USD 14,188 M so far this year. Gross reserves, meanwhile, fell USD 23 M to close at USD 50,733 M.
THE MERVAL FELL 0.5% IN PESOS BUT ROSE 0.1% IN USD TERMS, in a negative-tone session with 8 advancers against 13 decliners within the blue-chip panel. Industrials led, followed by construction and communications, while real estate, financials and non-essential consumer names lagged. Among the top gainers were Holcim with 1.7%, Transener with 1.5% and Telecom Argentina with 1.3%, while the main decliners were Banco Macro with 2.2%, IRSA with 1.9% and Banco Supervielle with 1.4%.
El mercado mostró movimientos débiles ante la falta de datos económicos relevantes.
La plaza local operó con volumen reducido y movimientos acotados, en una rueda condicionada por el feriado en Estados Unidos que dejó a la deuda soberana en dólares sin referencia externa. Los Bonares y los Globales cerraron prácticamente sin cambios, con el tramo corto ley Nueva York mejor que el largo, mientras la curva en pesos se movió levemente al alza con los dollar-linked al frente. El tipo de cambio oficial subió y los financieros retrocedieron, en una jornada sin intervención del BCRA. El equity local retrocedió, con las bajas concentradas en bancos.
Los bonos en dólares cerraron sin variaciones relevantes, con la deuda soberana hard dollar estable en el promedio del día. Los Bonares y los Globales terminaron ambos sin cambios en términos agregados, aunque con comportamiento dispar dentro de la curva ley Nueva York, donde el tramo corto avanzó hasta 0,4% y el tramo largo retrocedió hasta 0,5%, dejando un leve aplanamiento en el extremo de la curva. En los títulos ley local el movimiento fue más parejo, con el tramo más largo como el único rezagado. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, cayeron 0,1%.
La curva en pesos cerró con sesgo alcista y movimientos acotados. Los dollar-linked lideraron con 0,2%, seguidos por los CER, los duales CER a TAMAR y la tasa fija, todos con 0,1%, mientras los TAMAR retrocedieron 0,1%. No hubo cambios de pendiente relevantes en ninguno de los segmentos, con la parte media de la curva CER algo más firme que los extremos.
El tipo de cambio oficial subió 0,3% y cerró en $1.511,15, acumulando un alza de 0,1% en lo que va del mes. En los financieros el movimiento fue en sentido contrario, con el dólar MEP en baja de 0,4% hasta $1.522,46 y el dólar cable con una caída de 0,6% hasta $1.587,80, dejando el canje en 4,3%. Por otro lado, fue una rueda sin intervención del BCRA por el feriado en Estados Unidos, de modo que el acumulado se mantiene en USD 81 M en septiembre y USD 14.188 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas cayó USD 23 M y cerró en USD 50.733 M.
Los futuros de dólar cerraron con un alza promedio de 0,2%, con los contratos más largos liderando las subas y una devaluación implícita de 1,5% mensual para el contrato más próximo, que se sostiene en torno a 1,6% en los tramos siguientes. El interés abierto creció USD 26,9 M hasta USD 3.740,0 M, mientras el volumen operado cayó USD 47,5 M respecto de la rueda anterior y cerró en USD 451,9 M. Las tasas implícitas se ubicaron en 18,7% TNA para el contrato de septiembre, 19,2% para octubre y 20,4% para noviembre.
El Merval cayó 0,5% en pesos y avanzó 0,1% medido en dólares, en una rueda de tono negativo con 8 alzas contra 13 bajas dentro del panel líder. El liderazgo fue de industria, seguida por construcción y comunicación, mientras bienes raíces, el sector financiero y consumo no esencial quedaron a la retaguardia. Entre las mayores subas se destacaron Holcim con 1,7%, Transener con 1,5% y Telecom Argentina con 1,3%, en tanto las principales bajas fueron Banco Macro con 2,2%, IRSA con 1,9% y Banco Supervielle con 1,4%.
Análisis de instrumentos de financiamiento.
A continuación podrás descargar el informe mensual del mercado de Financiamiento, en el que analizamos los distintos productos que ofrece el mercado y su evolución durante el último mes.
News and Markets: What Happened and What Lies Ahead on the Domestic Scene
Country Risk Has a Floor, and Its Name Is 2027
1. Country risk broke below 500 basis points
What happened? Country risk closed at 490 basis points, 24 lower than the prior Friday, in its fourth consecutive decline. Bonares and Globales gained roughly 1% on average over the week. The spread between local-law and foreign-law bonds compressed to about 120 basis points. So far in 2026 the index has fallen 60 points.Why it matters? Country risk is an arithmetic result, not an opinion: it measures how many points above the US Treasury Argentina has to pay for someone to lend to it. At 490 basis points, with the Treasury at 4.78%, issuing would cost close to 9.7% annually in dollars, a level that in practice keeps the market closed. The usual reference point is 450 basis points. What is at stake is concrete: if the country can roll over its dollar maturities, it frees up reserves; if it cannot, every payment shrinks them.Our View: We believe the compression reflects flows more than any fresh improvement in fundamentals, and we expect country risk to stay volatile as we approach the 2027 presidential elections. Whatever level it reaches, we do not expect a return to international markets, contrary to what official statements anticipate. We remain positioned in the short end of the dollar curve to mitigate that volatility.2. Peso rates broke below 20%
What happened? The one-day repo rate, the rate at which investors lend pesos to each other for 24 hours, closed at 19% annually. At the end of August it stood at 21% and a month earlier close to 28%. The fixed-rate curve compressed to 26.6% annual effective rate through November, against 27.6% the previous week. With expected inflation between 1.6% and 1.8% monthly, short rates are now in negative or barely neutral real territory.Why it matters? The peso rate is the opportunity cost of dollarizing: it is what you give up by moving into dollars. That is why a rate cut is only sustainable if it comes with an equivalent decline in expected devaluation. If one falls and the other does not, the arithmetic flips and dollarizing becomes the better trade. Today both are falling at once, but the margin is no longer even: the fixed-rate curve through November, at 26.6% annual effective, still beats the 1.7% monthly adjustment priced by futures, while the repo rate at 19% has already fallen below it.Our View: We see a rate decline that reflects liquidity, not conviction on disinflation. Falling short rates with a contained gap are sustainable as long as the dollar stays put, but they leave little protection if CPI surprises. We prefer CER-linked coverage at the short end over extending fixed-rate duration at these levels.3. The dollar sits still and devaluation expectations fall
What happened? The wholesale dollar closed at ARS 1,508, unchanged on the week. The Banco Nación retail rate stood at ARS 1,530, five pesos lower, and the blue at ARS 1,540. MEP ended at ARS 1,522.52, with a gap of just 1%, and contado con liquidación at ARS 1,586.63, with a gap of 5.2%. The top of the band sits at ARS 1,885, 24% above. Futures price the wholesale rate near ARS 1,610 by year-end.Why it matters? The gap between the official dollar, managed within a band scheme, and the financial rates MEP and CCL, which come from buying a peso bond and selling it in dollars, is the best available indicator of FX tension: when it widens, it is saying the official price is perceived as artificially low. At 1% and 5.2% it is effectively closed. Futures add the forward-looking view, and pricing ARS 1,610 against a ceiling of ARS 1,885 means the market does not expect the scheme to be tested this year.Our View: We believe the market has stopped paying for FX insurance, and that is as much an achievement of the scheme as a sign of complacency. We see the top of the band as too far away to trade, but the key is not the ceiling, it is supply: with no agro flows and thin Central Bank purchases, the calm depends on demand not showing up. Neutral bias on dollarization, with a preference for doing it through CCL rather than MEP given the gap between the two.4. Reserves rise, but the Central Bank barely buys
What happened? Gross reserves closed at USD 50,756 million, up USD 965 million on the week. But Central Bank purchases in the official market were just USD 127 million across five sessions. In August total purchases fell to USD 768 million from USD 2,162 million in July. Agro settled USD 2,750 million in August, 6% less than in July and 12% less than a year ago.Why it matters? If the country does not return to capital markets, every dollar maturity is paid, among other resources, with reserves. That is why investors use them as a direct proxy for repayment capacity, and do not look at the gross stock, which includes reserve requirements, swaps and disbursements that eventually have to be returned, but rather at how many of its own dollars the Central Bank adds month to month. That is where the link with country risk lies: a purchase pace that stalls erodes perceived repayment capacity and, if sustained, sooner or later gets paid for in wider spreads.Our View: We believe the market will keep watching the purchase pace closely, and we project it stays positive even past agro seasonality. We assign it some capacity to influence country risk, but in a limited way: it is not the variable setting the price today. We see electoral risk as the dominant factor, and for that reason we expect volatile country risk, with a floor that is unlikely to break below 400 basis points until the 2027 scenario is more clearly defined.5. August tax revenue matched inflation
What happened? August tax revenue came in at ARS 20.5 trillion, 33.5% higher than a year ago in nominal terms and 0.3% lower in real terms, against year-on-year inflation of 33.8%. VAT collections fell 3.1% in real terms and the financial transactions tax advanced just 21.5% nominally. Export duties jumped 155.1%. Over eight months revenue has accumulated a real decline of 4%. For August CPI, which INDEC publishes on Thursday the 10th, consultancies expect between 1.5% and 1.8%.Why it matters? Tax revenue is the fastest and least disputable activity indicator that exists, because it is money that came in. Within it, two taxes work as an X-ray of consumption: VAT, charged on every sale, and the financial transactions tax, which levies every bank movement. That both are falling in real terms while the total holds up thanks to agro says domestic activity is not keeping pace. That is the uncomfortable explanation behind the good inflation print that is expected: when prices ease because nobody can validate increases, disinflation is real but fragile.Our View: We believe tax revenue is currently the best thermometer of an activity level that is not picking up in labor-intensive sectors: VAT and the transactions tax, the two levies most sensitive to consumption, are falling in real terms. We see disinflation resting on weak demand more than on a change in the price regime. For the local investor, that supports the peso curve in the short term but caps the upside for equities.6. The Merval recovered 3 million points on the back of oil
What happened? The S&P Merval rose 2.2% on the week to 3,049,122 points. Adecoagro led with 6.2%, followed by Bioceres with 6.1%, Loma Negra with 5.5%, Edenor with 5.4% and Ternium with 4.9%. YPF advanced 3.3% and cleared USD 52 per share, tracking Brent. Supervielle gained 4.3% and Pampa 4.2%. On the downside, Globant fell 3% and Banco Francés 1.8% on Friday.Why it matters? An index up 2.2% says little; what says something is what rose inside it. Leadership came from energy and exporters, that is, from what trades against the world rather than against Argentina. The telling laggards are the banks, the asset most leveraged to an improvement in sovereign risk, because they hold public debt on their balance sheets and because their business expands when the country finances itself more cheaply. That they did not join the move admits two readings: either the market does not fully believe in the country risk decline, or there is a lag still to be corrected.Our View: We see an imported rebound: what rose was what benefits from crude at USD 96, not what depends on the local cycle. Banks, the asset with the most leverage to a country risk decline, were left behind. We believe that lag is the opportunity if spread compression holds, and the warning sign if oil turns.
Análisis de instrumentos de renta fija y variable.
A continuación podrás descargar el informe semanal del mercado local, en el que analizamos los distintos instrumentos de renta fija con posibles escenarios de sensibilidad. Además, mostramos los índices de mercados accionarios locales e internacionales, y finalmente el mercado de renta variable local.
Descargar informe al 04/09/2026
La estabilidad económica actual depende de decisiones electorales que se definirán hacia 2027.
1. El riesgo país perforó los 500 puntos
¿Qué pasó? El riesgo país cerró en 490 puntos básicos, 24 menos que el viernes anterior, en la cuarta baja consecutiva. Los Bonares y Globales subieron cerca de 1% promedio en la semana. El spread entre títulos con legislación local y extranjera comprimió a unos 120 puntos. En lo que va de 2026 el indicador acumula una baja de 60 puntos.
¿Por qué importa? El riesgo país es una cuenta, no una opinión: mide cuántos puntos por encima del bono estadounidense hay que pagar para que alguien le preste a la Argentina. En 490 puntos, con el Tesoro a 4,78%, emitir costaría cerca de 9,7% anual en dólares, un nivel que en la práctica mantiene cerrado el mercado. La referencia habitual es 450 puntos. Lo que se juega es concreto: si el país puede refinanciar sus vencimientos en dólares, libera reservas; si no, cada pago las achica.
Nuestra Visión: Creemos que la compresión responde más a flujo que a una mejora nueva de los fundamentos, y esperamos que el riesgo país se mantenga volátil a medida que nos acerquemos a las elecciones presidenciales de 2027. Más allá del nivel que alcance, no esperamos un regreso a los mercados internacionales, en contra de lo que anticipan las declaraciones oficiales. Seguimos posicionados en el tramo corto de los bonos en dólares para mitigar esa volatilidad.
2. Las tasas en pesos perforaron el 20%
¿Qué pasó? La caución a un día, la tasa a la que los inversores se prestan pesos entre sí por 24 horas, cerró en 19% anual. A fin de agosto estaba en 21% y un mes atrás cerca de 28%. La curva de tasa fija comprimió a 26,6% de tasa efectiva anual hasta noviembre, contra 27,6% la semana previa. Con una inflación esperada entre 1,6% y 1,8% mensual, las tasas cortas quedaron en terreno real negativo o apenas neutro.
¿Por qué importa? La tasa en pesos es el costo de oportunidad de dolarizar: es lo que se resigna por pasarse al dólar. Por eso una baja de tasas solo es sostenible si viene acompañada de una caída equivalente en la devaluación esperada. Si una cae y la otra no, la cuenta se da vuelta y conviene dolarizar. Hoy las dos bajan a la vez, pero el margen dejó de ser parejo: la curva de tasa fija a noviembre, en 26,6% efectivo anual, todavía le gana al ajuste de 1,7% mensual que descuentan los futuros, mientras que la caución en 19% ya quedó por debajo.
Nuestra Visión: Vemos una baja de tasas que refleja liquidez, no convicción sobre la desinflación. Tasa corta a la baja con brecha contenida es sostenible mientras el dólar no se mueva, pero deja poca protección si el IPC sorprende. Preferimos cobertura CER en el tramo corto antes que estirar tasa fija a estos niveles.
3. El dólar quieto y la expectativa de devaluación en baja
¿Qué pasó? El dólar mayorista cerró en $1.508, sin cambios en la semana. El minorista del Banco Nación quedó en $1.530, cinco pesos menos, y el blue en $1.540. El MEP terminó en $1.522,52, con una brecha de apenas 1%, y el contado con liquidación en $1.586,63, con una brecha de 5,2%. El techo de la banda está en $1.885, un 24% arriba. Los futuros descuentan un mayorista cerca de $1.610 para fin de año.
¿Por qué importa? La brecha entre el dólar oficial, administrado dentro de un esquema de bandas, y los financieros MEP y CCL, que surgen de comprar un bono en pesos y venderlo en dólares, es el mejor indicador de tensión cambiaria disponible: cuando se agranda, está diciendo que el precio oficial se percibe como artificialmente bajo. En 1% y 5,2% está prácticamente cerrada. Los futuros agregan la mirada hacia adelante, y descontar $1.610 contra un techo de $1.885 significa que el mercado no cree que el esquema se ponga a prueba este año.
Nuestra Visión: Creemos que el mercado dejó de pagar seguro cambiario, y eso es tanto un logro del esquema como una señal de complacencia. Vemos el techo de la banda muy lejos como para operar, pero la clave no es el techo sino la oferta: sin agro y con compras magras del Banco Central, la calma depende de que no aparezca demanda. Sesgo neutral en dolarización, con preferencia por hacerla vía CCL antes que por MEP dada la brecha entre ambos.
4. Las reservas suben, pero el Banco Central casi no compra
¿Qué pasó? Las reservas brutas cerraron en USD 50.756 millones, con un alza semanal de USD 965 millones. Pero las compras del Banco Central en el mercado oficial fueron de apenas USD 127 millones en cinco ruedas. En agosto las compras totales cayeron a USD 768 millones desde USD 2.162 millones en julio. El agro liquidó USD 2.750 millones en agosto, 6% menos que en julio y 12% menos que un año atrás.
¿Por qué importa? Si el país no vuelve a los mercados de capitales, cada vencimiento en dólares se paga, entre otros recursos, con reservas. Por eso el inversor las usa como proxy directo de la capacidad de repago, y no mira el stock bruto, que incluye encajes, swaps y desembolsos que en algún momento hay que devolver, sino cuántos dólares propios suma el Banco Central mes a mes. Ahí está el vínculo con el riesgo país: un ritmo de compras que se frena deteriora la capacidad de repago percibida y, si se sostiene, tarde o temprano se paga con más spread.
Nuestra Visión: Creemos que el mercado va a seguir de cerca el ritmo de compras, y proyectamos que se mantenga positivo incluso pasada la estacionalidad del agro. Le asignamos capacidad de influir sobre el riesgo país, pero de manera acotada: no es la variable que hoy fija el precio. Vemos al riesgo electoral como el factor dominante, y por eso esperamos un riesgo país volátil, con un piso que difícilmente perfore los 400 puntos básicos hasta que el escenario de 2027 esté más definido.
5. La recaudación de agosto empató con la inflación
¿Qué pasó? La recaudación tributaria de agosto fue de $20,5 billones, 33,5% más que un año atrás en términos nominales y 0,3% menos en términos reales, contra una inflación interanual de 33,8%. El IVA impositivo cayó 3,1% real y el impuesto al cheque avanzó apenas 21,5% nominal. Las retenciones a las exportaciones saltaron 155,1%. En ocho meses la recaudación acumula una caída real de 4%. Para el IPC de agosto, que el INDEC publica el jueves 10, las consultoras esperan entre 1,5% y 1,8%.
¿Por qué importa? La recaudación es el indicador de actividad más rápido y menos discutible que existe, porque es plata que entró. Adentro, dos impuestos funcionan como radiografía del consumo: el IVA, que se cobra sobre cada venta, y el impuesto al cheque, que grava cada movimiento bancario. Que los dos caigan en términos reales, mientras el total se sostiene gracias al agro, dice que la actividad interna no acompaña. Esa es la explicación incómoda del buen dato de inflación que se espera: cuando los precios bajan porque nadie puede convalidar aumentos, la desinflación es real pero frágil.
Nuestra Visión: Creemos que la recaudación es hoy el mejor termómetro de una actividad que no arranca en sectores de mano de obra intensiva: IVA y cheque, los dos impuestos más sensibles al consumo, caen en términos reales. Vemos una desinflación que se apoya en demanda débil más que en un cambio de régimen de precios. Para el inversor local, eso sostiene la curva en pesos en el corto plazo pero limita el recorrido de las acciones.
6. El Merval recuperó los 3 millones de puntos de la mano del petróleo
¿Qué pasó? El S&P Merval subió 2,2% en la semana hasta 3.049.122 puntos. Lideraron Adecoagro con 6,2%, Bioceres con 6,1%, Loma Negra con 5,5%, Edenor con 5,4% y Ternium con 4,9%. YPF avanzó 3,3% y superó los USD 52 por acción, acompañando al Brent. Supervielle ganó 4,3% y Pampa 4,2%. Del lado negativo, Globant cayó 3% y Banco Francés 1,8% el viernes.
¿Por qué importa? Una bolsa que sube 2,2% dice poco; lo que dice algo es qué subió adentro. El liderazgo estuvo en energéticas y exportadoras, es decir, en lo que cotiza contra el mundo y no contra la Argentina. El rezago revelador está en los bancos, que son el activo más apalancado a una mejora del riesgo soberano, porque tienen deuda pública en su balance y porque su negocio se expande cuando el país se financia más barato. Que no hayan acompañado admite dos lecturas: o el mercado no cree del todo en la baja del riesgo país, o hay rezago por corregir.
Nuestra Visión: Vemos un rebote importado: lo que subió fue lo que se beneficia del crudo en USD 96, no lo que depende del ciclo local. Los bancos, que son el activo que más apalanca una baja del riesgo país, quedaron rezagados. Creemos que ese rezago es la oportunidad si la compresión de spreads se sostiene, y la señal de alerta si el petróleo se da vuelta.
Las tensiones en Irán elevan petróleo y energía mientras crece el empleo y suben las tasas.
1. El empleo de agosto revivió la subade tasas
¿Qué pasó? La economía estadounidense creó 162.000 puestos en agosto, contra 53.000 esperados. El desempleo se mantuvo en 4,1% y los salarios subieron 0,3% en el mes y 3,1% en el año. Las revisiones sumaron 55.000 puestos a junio y julio. La probabilidad implícita de una suba de tasas el 15 y 16 de septiembre volvió a la zona de 50% a 65%. La tasa de referencia sigue en 3,50%-3,75% desde diciembre.
¿Por qué importa? La Fed tiene dos mandatos, empleo y precios, y el empleo es el que le da permiso para preocuparse por la inflación. Mientras el mercado laboral se enfría, puede tolerar precios altos asumiendo que la propia debilidad los va a bajar. Con un dato de empleo fuerte, ese argumento se cae. Por eso una buena noticia para la economía real funciona al revés en el mercado: sube la tasa descontada, suben los rendimientos de los bonos y se abarata el valor presente de las ganancias futuras.
Nuestra visión: Creemos que el mercado todavía no descontó del todo el escenario que más incomoda: una Fed que sube con la inflación empujada por energía y no por demanda. Vemos el riesgo principal en el tramo corto de la curva, no en las acciones. Preferimos esperar el IPC del jueves 10 antes de mover duration: es el dato que define la reunión.
2. El petróleo se disparó por la reescalada con Irán
¿Qué pasó? El Brent cerró en USD 96,28, con una suba semanal de 7,6%, y el WTI en USD 91,48, cerca de 10% arriba. Es la mayor ganancia semanal desde julio. Estados Unidos atacó lanzadores de misiles iraníes el lunes 31, Kuwait denunció ataques con misiles y drones el jueves 3, y el diésel minorista tocó un récord histórico de USD 5,85 el galón.
¿Por qué importa? El petróleo es el precio que más rápido se mete en todos los demás. El detalle clave es el diésel: no es un combustible de consumo sino un insumo de la producción, mueve camiones, barcos y maquinaria agrícola, y su récord se traslada al costo de casi todo lo que se transporta. Los bancos centrales en teoría deberían ignorar un shock de oferta, porque subir la tasa no produce más barriles, pero no pueden: si dura, contamina las expectativas de inflación.
Nuestra visión: Vemos un mercado que está pagando prima de miedo más que corte de suministro: el tránsito por Ormuz siguió alto toda la semana. Eso hace al movimiento reversible en el precio, pero no en el daño ya hecho: el diésel en récord se traslada a fletes y a precios finales con rezago. Mantenemos sesgo positivo en energía como cobertura, no como apuesta direccional.
3. La inflación global volvió por la energía y el BCE quedó contra la pared
¿Qué pasó? La inflación de la eurozona saltó a 3,3% anual en agosto desde 2,9%, el nivel más alto del año, con la energía subiendo 14,3% i.a. El núcleo, en cambio, bajó a 2,4%. El mercado descuenta que el Banco Central Europeo sube la tasa 25 pb el jueves 10, de 2,25% a 2,50%. En Estados Unidos, el índice de precios pagados del ISM de servicios llegó a 72,6, máximo desde agosto de 2022.
¿Por qué importa? La inflación núcleo excluye energía y alimentos, los rubros más volátiles, y por eso muestra mejor la tendencia de fondo. Cuando la general sube y el núcleo baja, el problema viene de afuera del sistema de precios, no de un exceso de demanda. La distinción define la respuesta: un shock de oferta se aguanta, un exceso de demanda se combate con tasa. El dilema del BCE es que la gente no vive del núcleo, vive de la general, y es la general la que forma sus expectativas.
Nuestra visión: Creemos que esta es la diferencia con 2022: el núcleo no acompaña. Un shock de oferta que no contamina la inflación subyacente no debería forzar un ciclo largo de subas, pero sí obliga a los bancos centrales a moverse para defender expectativas. Vemos más riesgo de error de política que de inflación persistente, y eso favorece duration corta sobre larga.
4. Las tasas largas en máximos de tres años
¿Qué pasó? El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años tocó 4,818% el miércoles 2, máximo desde noviembre de 2023, y cerró en 4,78%. El de 2 años terminó en 4,37%, nuevo máximo de 52 semanas, y el de 30 años en 5,243%. Los movimientos fueron muy sensibles a cada declaración de la Fed: el gobernador Christopher Waller llegó a hacer retroceder las apuestas de suba hacia 50% a mitad de semana.
¿Por qué importa? El bono del Tesoro es el activo libre de riesgo contra el que se mide todo lo demás. Si ese piso sube, cualquier otro activo tiene que rendir más para seguir siendo atractivo, y eso se logra bajando su precio. Cada tramo dice algo distinto: el de 2 años refleja lo que se espera de la Fed, el de 30 años refleja cuánto se exige por prestarle a Estados Unidos tres décadas, donde pesa el déficit. Que suban los dos juntos es lo incómodo.
Nuestra visión: Vemos una curva que se aplana por el lado equivocado: sube el corto por la Fed y el largo no cede por el déficit. Con letras rindiendo por encima de 4% sin riesgo de precio, la vara para cualquier activo con riesgo quedó alta. Preferimos cobrar tasa corta antes que estirar duration mientras la reunión de septiembre siga siendo una moneda al aire.
5. El yen se dio vuelta y arrastró al dólar
¿Qué pasó? El dólar cayó a 156,26 yenes desde 160,15 la semana previa, el mejor movimiento del yen en un mes. Detrás hubo tres cosas juntas: desarme de posiciones de carry trade, versiones de intervención oficial japonesa y apuestas a que el Banco de Japón suba la tasa el 18 de septiembre. El índice DXY cerró cerca de 99 y en baja, algo llamativo con una Fed más dura.
¿Por qué importa? El carry trade consiste en endeudarse en yenes, que durante años costaron casi cero, para comprar activos que rinden más en cualquier parte del mundo. Funciona mientras el yen esté débil. Cuando se fortalece, la deuda se encarece de golpe y hay que vender activos para cubrirse; como las posiciones están apalancadas, la venta es rápida y no golpea a Japón sino a lo que se compró con esos yenes. El antecedente es agosto de 2024. Por eso una suba del yen es una señal de riesgo global, no una noticia local.
Nuestra visión: Creemos que este es el riesgo más subestimado del trimestre. El carry en yenes financia posiciones apalancadas en todo el mundo, y su desarme desordenado golpea primero a los activos de riesgo, no a Japón.
6. Broadcom mostró la mejor cifra de IA del trimestre y la acción no se movió
¿Qué pasó? Broadcom reportó el miércoles 2 ingresos por USD 29.591 millones, 86% más que un año atrás, con ingresos de inteligencia artificial por USD 16.700 millones, un salto de 221%. Proyectó USD 34.800 millones para el trimestre en curso y elevó su expectativa de ingresos de IA para 2027 a USD 115.000 millones. La acción cerró casi sin cambios, contra un movimiento de 7% que descontaban las opciones. Dell subió cerca de 9% por una cartera de pedidos de USD 95.000 millones y Snowflake más de 20%. En la semana el S&P 500 subió 0,1%, el Nasdaq 0,4% y el Dow bajó 0,3%.
¿Por qué importa? El precio de una acción no refleja lo que la empresa gana sino la diferencia entre lo que gana y lo que ya se esperaba que ganara. Por eso una compañía puede crecer 221% y no moverse: ese número ya estaba en el precio. Cuando una empresa deja de sorprender, el múltiplo deja de expandirse y el retorno pasa a depender de las ganancias efectivas, no de que el mercado pague cada vez más por cada dólar de ganancia. Ese es el momento en que un tema de inversión madura.
Nuestra visión: Vemos la señal más importante del año en la reacción, no en el número. Cuando un crecimiento de 221% no mueve el precio, el ciclo dejó de sorprender: la IA pasó de tema de expansión de múltiplo a tema de cumplimiento de guía. Para quien tiene CEDEARs del sector, seguimos viendo el motor encendido, pero el retorno adicional exige ejecución, no relato.
Las ON ofrecen mayor protección ante el deterioro soberano, aunque capturan menos de sus mejoras.
Desde nuestros informes de la Oficina de Inversiones venimos sosteniendo que los corporativos argentinos de calidad muestran menor volatilidad que el soberano durante los episodios de estrés. Con el spread soberano en alza desde los mínimos que marcó a mediados de año y con la curva incorporando una lectura sobre 2027, la pregunta pasa a ser cuánto de ese deterioro se traslada al tramo corporativo de una cartera en dólares. En la nota anterior medimos qué escenario electoral descuentan hoy las paridades soberanas. En este informe cuantificamos el otro lado del mismo problema: qué ocurre con el crédito corporativo cuando ese escenario se complica.
Cómo se mide
El promedio de ocho años intercala jornadas tranquilas con episodios de tensión y termina diciendo poco sobre unas y otros. Por eso, el ejercicio actual va directo a los momentos en que el soberano se movió con fuerza y, en cada uno, compara cuánto se amplió el spread soberano frente al de cada obligación negociable. El cociente entre esos dos movimientos es la beta de spread. Una beta de 1,00 significa que la ON replicó todo el movimiento del soberano, mientras que una de 0,50 indica que absorbió la mitad. Cuando el soberano mejora en lugar de deteriorarse, el mismo cociente se interpreta como captura, es decir, qué parte de la mejora soberana se trasladó al corporativo.
La muestra está compuesta por seis instrumentos de cinco emisores, los únicos con una serie de spread continua desde 2018. Es una limitación que debe tenerse en cuenta, porque medimos los instrumentos que llegaron hasta hoy y el universo de ON en dólares de entonces era bastante más reducido, sin varios de los emisores que actualmente son referencia. Tres corresponden al sector de petróleo y gas –dos bonos de YPF y uno de Pampa Energía–, mientras que los otros tres pertenecen a TGS, en transporte de gas; Telecom, en telecomunicaciones; y Banco Macro, en el sector financiero. El soberano de referencia es el AA26 hasta el canje de 2020 y el GD35 a partir de entonces.
Conviene tener presente el tamaño de la muestra. Solo el sector de petróleo y gas cuenta con más de un emisor, de modo que los ratios de transporte de gas, telecomunicaciones y bancos corresponden a un único bono cada uno y deben interpretarse como indicativos, no como promedios del segmento.
Los episodios
En el período elegido registramos nueve ventanas: seis de ampliación y tres de compresión. Las de ampliación cubren los distintos tipos de estrés que atravesó el crédito argentino. La crisis cambiaria de 2018 constituye un shock de balanza de pagos sin componente político, que comienza con la salida de no residentes de las Lebac y termina con el acuerdo con el FMI. Las PASO de 2019 y el reperfilamiento posterior representan el caso extremo: un shock electoral seguido de un default en los hechos. El COVID de 2020 superpone el default soberano con un risk-off global, lo que permite distinguir cuánto del movimiento corporativo respondió al contagio local y cuánto al arrastre internacional. La salida de Guzmán en 2022 desencadenó una crisis en la curva en pesos que se trasladó al riesgo país, en tanto que las elecciones de 2023 constituyen el último antecedente presidencial. La ventana final incorpora el contexto actual.
Del lado de las compresiones, identificamos tres episodios. El primero, a comienzos de 2024, recoge los meses iniciales del nuevo gobierno, con la aparición del superávit fiscal por primera vez en más de una década. El segundo, entre septiembre y noviembre de ese mismo año, corresponde al blanqueo, que sumó depósitos en dólares al sistema. El tercero, en octubre de 2025, se ubica después de las elecciones legislativas, cuando el resultado despejó la incertidumbre política de corto plazo.

El gráfico separa los episodios en dos grupos: aquellos en los que el riesgo argentino empeoró y aquellos en los que mejoró. Debajo de cada barra figura cuánto se movió el soberano durante esa ventana, y su altura indica qué proporción de ese recorrido replicó la ON. El análisis muestra que, cuando el soberano se deterioró, las obligaciones negociables acompañaron buena parte del movimiento, mientras que, cuando mejoró, apenas reaccionaron.
La transmisión es parcial, y es asimétrica
En los seis episodios de ampliación de spreads, las obligaciones negociables mostraron una beta promedio de 0,64. Por cada 100 pb de ampliación del soberano, los spreads de los corporativos de calidad aumentaron 64 pb, lo que refleja que tampoco son inmunes al deterioro del riesgo país.
Del otro lado, la relación se invierte: en las tres ventanas de compresión, esas mismas ON capturaron apenas el 19% de la mejora soberana. Acompañan buena parte del movimiento cuando el soberano se deteriora, pero quedan rezagadas cuando mejora, y esa brecha se repite en los tres episodios analizados. La ON termina ofreciendo más protección en el escenario adverso que upside en el favorable.

El gráfico desagrega ese resultado por segmento. Cada fila compara la beta promedio durante las ampliaciones con la captura promedio en las compresiones, y la distancia entre ambas barras refleja la asimetría. Ningún segmento supera el 30% de captura, una limitación que atraviesa al universo corporativo y que la selección de emisores no logra corregir.
El único instrumento que se amplió tanto como el soberano es el bancario, y la razón es estructural más que crediticia. Buena parte de los activos de un banco argentino está compuesta por títulos públicos e instrumentos del BCRA, por lo que el deterioro soberano no lo afecta como un shock externo, sino directamente sobre su propio balance, mientras que el fondeo mediante depósitos históricamente se retrajo durante esos mismos episodios.
Más allá de la beta, que compara spreads, vale la pena evaluar cuál fue la mayor pérdida en el precio de cada bono. Desde el canje de 2020, el GD35 llegó a caer 54% respecto de su máximo, en tanto que el promedio de los corporativos fue de 22% y ninguno superó el 37%. La protección es, entonces, mayor de lo que sugiere la beta, porque los corporativos tienen plazos más cortos y una misma suba de tasas afecta menos sus precios. En la etapa anterior al canje ocurrió lo mismo: el AA26 bajó 78%, frente a una pérdida máxima de 60% entre los corporativos.

El caso testigo
El caso más claro es el de 2019. El Tesoro terminó reperfilando el pago de las Letras y el spread soberano se amplió 1.036 pb entre la última rueda previa a las PASO y el cierre del año, mientras que los spreads corporativos de la muestra variaron entre -37 pb y 119 pb, menos del 12% de ese recorrido. La deuda soberana se reestructuró y los emisores privados continuaron pagando en tiempo y forma.

El gráfico muestra al soberano trepando en la rueda posterior a las PASO y nuevamente tras el reperfilamiento, mientras que el promedio corporativo apenas se mueve, alcanza un pico moderado a fines de agosto y se mantiene prácticamente estable durante el resto del año. Las dos curvas terminan más alejadas que al comienzo.
Conviene, sin embargo, no interpretar 2019 como una garantía. Los mismos emisores que atravesaron el default soberano sin sobresaltos terminaron reestructurando un año después, no porque les faltaran dólares, sino porque el BCRA les restringió el acceso al mercado de cambios para efectuar los pagos, un factor que la beta de spread no captura. Hoy el marco cambiario es diferente, pero ese es el riesgo que corresponde vigilar ante un escenario adverso.
Estrategia
El resultado obliga a precisar algo que veníamos planteando desde julio. La diversificación hacia corporativos se sostenía en dos argumentos: capturan parte de la compresión y tienen menor sensibilidad al ruido político. Ambos se verifican, pero en proporciones muy distintas. Las ON amortiguan el escenario adverso en mucha mayor medida de la que participan del favorable. Para quien busque acompañar plenamente una compresión soberana, la alternativa sigue siendo el tramo largo; para quien priorice la protección, el crédito corporativo.
Para los inversores que prioricen protección, la combinación sigue siendo el tramo corto soberano junto con corporativos de primera línea. Dentro de los soberanos, favorecemos el AO27 (TEA 3,70%) por su vencimiento dentro de la gestión y sus flujos predecibles, y el BPOC7 (TEA 2,79%) para quienes prefieran no tomar posición sobre el resultado electoral. En corporativos, mantenemos la preferencia por YPF 2031 (YMCXO, TEA 6,30%), TGS 2031 (TSC3O, TEA 6,14%) y Telecom 2033 (TLCPO, TEA 7,08%).
Para perfiles más agresivos, el upside sigue estando en el GD35 (TEA 9,27%) y el AL41 (TEA 10,27%), con la contracara de que son los mismos bonos que más pierden en el escenario adverso.
Fuentes: Bloomberg y LSEG Workspace. Spreads al 3 de septiembre de 2026. Los rendimientos de la sección de estrategia corresponden a precios ByMA MEP del 03/09/2026.
Local news: Argentina today.
SOVEREIGN USD BONDS ROSE 0.4% ON AVERAGE, with Globales up 0.4% and Bonares up 0.4%. The gains were concentrated in the short end, which climbed as much as 0.8%, while the longer end of the New York law curve was practically unchanged, in a move that continued to flatten the curve. Country risk closed at 494 bps, breaking below the 500 bps threshold once again. Bopreal bonds followed suit, gaining 0.7% measured in MEP dollars.
CER-LINKED NOTES LED THE SESSION IN USD TERMS, GAINING 0.9%, followed by fixed-rate paper, up 0.6%, while CER-TAMAR duals and dollar-linked notes closed with no relevant change. Within inflation-linked instruments there was a marked differential compression favoring the long end, which rose as much as 1.4% in USD terms, versus shorter maturities that barely moved between 0.6% and 0.7%, steepening the segment in favor of longer tenors.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE FELL 0.2% TO $1,508, accumulating a 0.1% decline so far in September. Financial dollar rates retreated more sharply: the MEP dollar eased 0.9% to $1,530.2 and the CCL dollar dropped 0.5% to $1,591.2, with the implied spread at 4.0%. The Central Bank bought USD 15 M in the official market and gross reserves closed at USD 50,800 M, USD 315 M above the prior day.
THE MERVAL ROSE 2.3% IN USD TERMS TO USD 1,957, while ADRs gained 1.8% on average. Leadership came from consumer staples, followed by energy and utilities, while industrials, materials and communications lagged, although the entire session traded higher. Among local shares, Edenor stood out with a 4.8% gain in USD terms, Cresud with 4.8% and Transportadora de Gas del Norte with 4.5%, while Mirgor slipped 0.4% in USD terms and IRSA edged up 0.3%. In New York, Edenor led with 5.1%, Corporación América with 4.7% and Cresud with 4.5%, while the biggest decliners were Bioceres with 2.8%, Globant with 2.0% and AdecoAgro with 2.0%.
Termómetro Macro-Financiero
✅ DATO POSITIVO DE LA SEMANA
La volatilidad cambiaria viene mostrando una baja sostenida: tras los episodios de tensión de los meses previos, la variación del tipo de cambio oficial se fue comprimiendo hasta niveles acotados. Es una señal positiva: un tipo de cambio menos volátil favorece el proceso de desinflación en curso. Cabe aclarar que la estabilidad está influida por la acción de organismos oficiales, vía el fixing y la intervención del BCRA en la curva dollar-linked.

⚠️ A MONITOREAR
Los rendimientos del tramo largo se mantienen elevados y encarecen el costo del Tesoro de extender duration más allá de 2027. El margen del TXMJ9 se ubica en CER+9,2% y el AO29 rinde 9,9% TEA, ambos cerca de los máximos alcanzados a fines de agosto luego de haber operado en torno al 8,0% en julio. En ese contexto, en las últimas licitaciones el Tesoro no ofreció instrumentos con vencimiento posterior a 2027. De sostenerse estos niveles de tasas, el Tesoro seguirá acotado al tramo corto y la extensión del perfil de vencimientos en pesos podría quedar postergada.

🚨 RIESGO
En las últimas semanas volvieron a registrarse tensiones en el estrecho de Ormuz, y el petróleo fue uno de los activos más volátiles: el precio tocó su nivel más alto en tres meses, sin que por ahora se observe ninguna señal de distensión en las últimas ruedas. De sostenerse o profundizarse estos niveles, el impacto no quedará confinado a la energía. Un petróleo persistentemente caro presiona los costos de transporte e insumos a lo largo de toda la cadena, y termina filtrándose a los índices de precios generales, complicando el escenario inflacionario global.

El riesgo país bajó y los soberanos subieron 0,4% mientras el Merval ganó 2,3% en dólares.
La deuda soberana en dólares extendió la recuperación y llevó al riesgo país a cerrar en 494 pb, de nuevo por debajo del umbral de los 500 pb, en una rueda en la que la deuda emergente también operó al alza y acompañó el movimiento local. El impulso se replicó en el resto de los activos: los pesos ajustables por inflación lideraron con el tramo largo al frente, el tipo de cambio retrocedió en todos sus segmentos y el equity local tuvo la mejor performance de la jornada, con subas generalizadas y un Merval que volvió a acercarse a los USD 2.000.
Los soberanos en dólares subieron 0,4% en promedio, con los Globales avanzando 0,4% y los Bonares 0,4%. La suba se concentró en el tramo corto, que trepó hasta 0,8%, mientras el extremo más largo de la curva ley Nueva York quedó prácticamente sin cambios, en un movimiento que siguió aplanando la pendiente. El riesgo país cerró en 494 pb, perforando otra vez la barrera de los 500 pb. Los BOPREAL acompañaron y ganaron 0,7% medidos en dólar MEP.
Los CER lideraron la rueda con una suba de 0,4%, seguidos por la tasa fija, que avanzó 0,1%, mientras los duales CER a TAMAR y los dollar linked cerraron sin cambios relevantes. Dentro de los ajustables por inflación hubo una compresión diferencial marcada a favor del tramo largo, que subió hasta 0,9%, frente a los vencimientos más cortos que apenas se movieron entre 0,1% y 0,2%, empinando el segmento en favor de los plazos más extendidos.
El tipo de cambio oficial cayó 0,2% hasta $ 1.508, acumulando una baja de 0,1% en lo que va de septiembre. Los financieros retrocedieron con mayor intensidad: el dólar MEP cedió 0,9% hasta $ 1.530,2 y el dólar cable bajó 0,5% hasta $ 1.591,2, con el canje en 4,0%. El BCRA compró USD 15 M en el mercado oficial y las reservas brutas cerraron en USD 50.800 M, USD 315 M por encima del día previo.
Los futuros de dólar cerraron con una baja promedio de 0,1%, con retrocesos generalizados en los contratos hasta mayo de 2027 y leves subas en el extremo más largo. La curva va desde $ 1.528 para fin de septiembre hasta $ 1.827 para julio de 2027, con devaluaciones implícitas m/m que se ubican entre 1,5% y 1,8% y se empinan levemente hacia los vencimientos más lejanos. El volumen operado fue de USD 596 M y el interés abierto cerró en USD 3.673 M.
El Merval subió 1,9% en pesos y 2,3% en dólares, hasta los USD 1.957, mientras los ADR ganaron 1,8% en promedio. El liderazgo fue de consumo básico, seguido por energía y utilidades, mientras industria, materiales y comunicación quedaron a la retaguardia, aunque toda la rueda operó en terreno alcista. Entre las acciones locales se destacaron Edenor con 4,3%, Cresud con 4,3% y Transportadora de Gas del Norte con 4,0%, mientras que Mirgor cedió 0,9% e IRSA 0,2%. En Nueva York encabezaron Edenor con 5,1%, Corporación América con 4,7% y Cresud con 4,5%, y las mayores bajas fueron Bioceres con -2,8%, Globant con -2,0% y AdecoAgro con -2,0%.
Wall Street subió más del 1% tras los comentarios de Waller sobre tasas de interés.
Las acciones estadounidenses cerraron con subas generalizadas en la rueda del jueves, en una jornada en la que los rendimientos del Tesoro cortaron su racha alcista. El disparador fue el cambio de tono del gobernador Waller, que se mostró dispuesto a apoyar el mantenimiento de la tasa de referencia en el nivel actual si la inflación sigue avanzando hacia el objetivo del 2%, un giro respecto de sus declaraciones previas centradas en los riesgos inflacionarios. El mercado recortó a la mitad la probabilidad de una suba en septiembre y el movimiento se replicó en las curvas soberanas de Europa y Japón, que interrumpieron la venta de los últimos días. Ayudó también la declaración del presidente Trump acerca de que la nueva campaña militar contra Irán no se extendería demasiado, que moderó el ritmo de suba de la energía. La contracara del día fue el ISM de servicios, que sorprendió al alza con un subíndice de precios en máximos de cuatro años.
El S&P 500 subió un 1,1% hasta 7.747,71, el Nasdaq avanzó un 1,4% y el Dow Jones ganó un 1,2%, equivalente a 624 puntos, hasta 53.686,11; el índice de small caps subió un 0,5%. El liderazgo estuvo en el software y en los sectores más sensibles al costo del crédito: Palantir trepó un 7,7%, Oracle un 5,7%, Meta un 3,0% y Microsoft un 2,7%, mientras Tesla ganó un 5,4%. Los bancos también empujaron al Dow, con Goldman Sachs subiendo un 3,3%, Morgan Stanley un 2,5% y JPMorgan un 1,6%. Los semiconductores quedaron rezagados: Nvidia e Intel avanzaron un 1,8% cada una, pero Broadcom cayó un 2,7% pese a reportar un crecimiento de ingresos del 221% interanual en su último trimestre fiscal, en otro caso de una fabricante de chips que no alcanzó el extremo superior del rango de estimaciones. Entre los balances, Snowflake se disparó un 16,6% y Hewlett Packard Enterprise subió un 5,0% a pesar de resultados por debajo de lo esperado. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 1,0%. Japón lideró con un alza del 1,9%, seguido por Europa con un 0,8%, los mercados emergentes con un 0,5% y Latam con un 0,4%. En las plazas europeas, el Euro STOXX 50 subió un 0,3% hasta 6.379 puntos y el STOXX Europe 600 un 0,4% hasta 649, cortando tres ruedas de bajas, con Volkswagen recuperando un 4% tras el ajuste de la sesión previa. En Brasil, el Ibovespa cerró sin cambios en 185.188 puntos y puso fin a una racha de once ruedas consecutivas al alza, luego de haber subido cerca del 2% en la apertura.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a ceder, con el tramo corto liderando la baja. La UST2Y cayó 4 pb hasta 4,35%, la UST10Y retrocedió 1 pb hasta 4,77% y la UST30Y cedió 1 pb hasta 5,25%, luego de que la tasa a diez años tocara el 4,81% a comienzos de semana, su nivel más alto desde octubre de 2023. El bono alemán a 10 años bajó 2 pb hasta 3,35% y cortó una racha de seis ruedas de suba, retrocediendo desde el máximo de quince años de la rueda previa, mientras el japonés cayó 5 pb hasta 2,97% luego de una colocación exitosa de títulos a 30 años que descomprimió al mercado local. El mercado pasó a descontar una probabilidad en torno al 50% de una suba de 25 pb de la Fed en la reunión del 16 de septiembre, frente a cerca del 70% de comienzos de semana. En la eurozona, en cambio, los inversores siguen descontando por completo una suba de 25 pb del Banco Central Europeo la próxima semana, que llevaría la tasa de depósito al 2,50%, y asigna una probabilidad cercana al 100% a que alcance el 3,00% hacia junio de 2027. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,1%, los corporativos Investment Grade un 0,1%, los High Yield un 0,1% y la deuda de mercados emergentes un 0,3%.
El US Dollar Index cayó un 0,6% hasta 99,00. Perdió un 0,4% frente al euro, un 0,4% frente a la libra y un 2,0% frente al yen japonés, que se fortaleció por segunda rueda consecutiva. En Brasil, el dólar subió un 0,2% y cerró en USDBRL 5,10.
El petróleo WTI subió un 0,7% hasta USD 91,7 el barril y el Brent avanzó un 0,2% hasta USD 95,8, con el crudo sosteniéndose en máximos de seis semanas aunque a un ritmo de suba menor que en las ruedas previas. Del lado del riesgo geopolítico, Irán continuó los ataques contra los aliados de EE. UU. en el Golfo: las fuerzas armadas de Kuwait informaron que el país enfrenta una agresión iraní en curso y que sus defensas aéreas interceptaron misiles y drones, luego de que Teherán respondiera a los ataques estadounidenses del martes con acciones sobre objetivos en Jordania y Bahréin. El tráfico por el estrecho de Ormuz volvió a deteriorarse, con seis buques comerciales cruzando el paso el miércoles contra once el martes y un promedio de diez días cercano a trece; el mayor operador mundial de buques tanque, la japonesa Mitsui O.S.K. Lines, anticipó que las disrupciones se prolongarán más de lo previsto y que no habrá normalización antes de fin de año. La moderación del rally, en cambio, respondió a la declaración de Trump de que la campaña militar no se extendería demasiado, que también hizo retroceder un 2,9% al gas europeo. Los metales preciosos extendieron el rebote: el oro subió un 0,8% hasta USD 4.422 la onza, la plata un 2,5% hasta USD 67,0 la onza, el platino un 3,5% y el paladio un 5,5%. La soja cerró prácticamente sin cambios en USD 477,7 la tonelada, con una baja del 0,1%, y el cobre subió un 1,2% hasta USD 6,58 la libra.
El ISM de servicios de agosto se ubicó en 55,4 puntos, por encima de los 54,3 esperados y de los 54,1 de julio, en la mayor expansión del sector en seis meses. La composición fue sólida: el subíndice de actividad comercial pasó de 59,1 a 61,7 puntos, el de nuevas órdenes de 57,2 a 60,9, el de inventarios de 51,4 a 56,7 y el de cartera de pedidos de 50,9 a 55,6, aunque parte de los encuestados atribuyó esta última suba a la baja dotación de personal. Los dos puntos débiles fueron el empleo, que se mantuvo en zona de contracción por segundo mes consecutivo pese a mejorar de 47,4 a 47,8 puntos, y los precios pagados, que se aceleraron de 70,3 a 72,6 puntos, un máximo de cuatro años, con los derivados del petróleo, el diésel y la nafta señalados como los rubros que más se encarecieron; los aranceles y el conflicto en Medio Oriente volvieron a ser los factores más citados como presión sobre las cadenas de suministro. La balanza comercial de julio mostró un déficit de USD 88.600 M, el mayor desde marzo de 2025, contra los USD 71.200 M de junio y los USD 90.000 M proyectados: las exportaciones cayeron un 2,1% hasta USD 310.700 M, con menores ventas de crudo y de oro no monetario, mientras las importaciones subieron un 2,8% hasta USD 399.300 M por mayores compras de computadoras, accesorios y semiconductores. En el mercado laboral, las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 29 de agosto subieron 2.000 hasta 206.000, en línea con las 205.000 esperadas, y las continuas avanzaron 8.000 hasta 1.779.000, en un cuadro de reclamos que sigue en niveles históricamente bajos. Hoy se publica el informe de empleo de agosto, para el que se espera una creación de 58.000 puestos no agrícolas tras la destrucción de 23.000 de julio, con la tasa de desempleo estable en el 4,1% y una suba de los salarios por hora del 0,3% m/m.
House View Local: septiembre de 2026
El gobierno está privilegiando la estabilidad del tipo de cambio y está dispuesto a pagar por ella con tasa de interés, con menor acumulación de reservas y con oferta de instrumentos indexados al dólar. Ese orden de prioridades define dónde está el rendimiento hoy y dónde están los riesgos.
01. Contexto internacional
Tres precios condicionan la ventana de financiamiento y el apetito por riesgo argentino: la tasa larga de los Estados Unidos, el petróleo y la renta variable global. Los repasamos brevemente, con un semáforo que resume cómo juega cada uno para los activos locales.

Tasas largas en los Estados Unidos
El bono del Tesoro americano a 30 años cerró en 5,23% el 24 de agosto y se mantiene en la zona alta de los últimos diez años. Hay dos lecturas posibles, y no son excluyentes: el deterioro de las cuentas fiscales y de la institucionalidad presupuestaria norteamericana, y la demanda de fondeo que está generando la inversión en inteligencia artificial y en la infraestructura asociada. Por una vía o por la otra, el tramo largo se está poniendo más pesado.
Para Argentina el mecanismo es directo. El rendimiento de un soberano en dólares es la tasa base más el spread de riesgo país. Si la base sube, hace falta una compresión de spread muy agresiva para que la tasa de endeudamiento no aumente. Es la variable internacional que hoy juega más en contra, y por eso le asignamos luz roja.

Fuente: LSEG (US30YT=RR). Cierres desde enero de 2016. Último dato: 24 de agosto de 2026.
Petróleo y renta variable global
El WTI de primer vencimiento cotiza en 85,0 dólares por barril, después de un primer semestre de volatilidad marcada, con subas y bajas pronunciadas encadenadas. El efecto sobre Argentina es ambiguo, y de ahí la luz amarilla. Del lado negativo, el crudo entra al índice de precios y el eje del programa es desinflar rápido: cuanto más alto el barril, más difícil. Del lado positivo, Argentina se volvió exportadora neta de energía y un precio más alto significa más divisas por factor precio. En el margen, agrega ruido el esquema de precios internos.
El S&P 500 cerró en 7.674 puntos, en máximos. La inteligencia artificial sigue traccionando y los resultados corporativos del sector acompañaron, con Nvidia a la cabeza. Traemos esta variable, porque Argentina es un activo de beta mayor a uno: el desarrollo de inversiones y la colocación de deuda son mucho más simples con un índice global en máximos que con un mercado en una corrección de 15% o 20%. Le asignamos luz verde.

Fuente: LSEG. WTI (CLc1) desde enero de 2025; S&P 500 (.SPX) desde diciembre de 2019.
Cierres mensuales.
02. Plano local
Seguimos cinco frentes mes a mes: el nivel de actividad, la confianza en el gobierno, las cuentas del Tesoro, las reservas y el tipo de cambio. Los dos primeros explican por qué el mercado empezó a poner luces amarillas sobre la continuidad de las políticas. Los tres siguientes son las anclas del programa.
Nivel de actividad: la composición importa más que el nivel
El EMAE de junio se ubica en 115,6 puntos contra la base de diciembre de 2023. El agregado recuperó, pero la apertura por sector muestra una dispersión que explica buena parte del debate de mercado.
Minas y canteras, donde pesan Vaca Muerta y la infraestructura de ductos, opera 27 puntos por encima del punto de partida. La industria manufacturera apenas 4 puntos arriba, con meses de caída pronunciada. La construcción sigue por debajo de donde arrancó: hay meses de suba y meses de baja, y falta obra pública que traccione. Queda por ver cuánto aportan los anuncios recientes, entre ellos los plazos fijos del FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) y las licitaciones de rutas.
Ponemos el énfasis en construcción, industria y comercio porque son los sectores que más empleo registrado generan. Los que hoy lideran son intensivos en capital. Mientras esa composición no rote, la recuperación agregada convive con una mejora más débil en el empleo formal, y es ahí donde se origina el ruido sobre las expectativas de continuidad.

Fuente: INDEC, EMAE serie original. Series reexpresadas en base diciembre de 2023 = 100. Último dato: junio de 2026.
Confianza en el gobierno: un ejercicio de comparación
El Índice de Confianza en el Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella se lee habitualmente como un anticipo del desempeño electoral. Para ponerlo en perspectiva lo comparamos por mes de gestión, no por fecha calendario, contra las dos únicas presidencias de este siglo que intentaron la reelección.
La gestión 2007-2011 llegó al tercer año con el índice deteriorado y recuperó en el tramo final: consiguió la reelección. La gestión 2015-2019 sostuvo registros altos durante los dos primeros años, empezó a deteriorarse alrededor del mes 30 y no volvió a niveles compatibles con una reelección: no la consiguió.
En el último registro disponible la gestión actual marca 2,06, por encima del nivel que exhibía la gestión 2015-2019 en el mismo punto del ciclo, aunque lejos de su propio arranque. La lectura relevante no es el nivel de hoy sino la pendiente del tramo final: falta mucho y el patrón puede darse vuelta. Es una de las luces amarillas que el mercado está mirando.

Fuente: Índice de Confianza en el Gobierno, Universidad Torcuato Di Tella.
Eje horizontal: mes de gestión.
Las tres anclas del programa
El programa económico se sostiene sobre tres anclas: la fiscal, la cambiaria y la monetaria. Ninguna se modificó en el año y el grado de determinación es alto. Lo que cambió es el peso relativo entre ellas.
Ancla fiscal
El resultado primario acumulado llega a 0,90% del PBI en julio y el financiero a 0,15%, con siete meses consecutivos en terreno positivo. El dato es más relevante de lo que sugiere su tamaño: se consiguió con rebajas de impuestos y con una recuperación despareja de la actividad. En junio el acumulado tuvo una caída puntual y en julio volvió a crecer con fuerza. Queda por delante diciembre, que es el mes más desafiante del año.
Corresponde una precisión técnica: parte de los intereses se capitalizan, de modo que el resultado financiero admite un análisis más fino. Aun así, la palanca fiscal está firme y es la que sostiene la capacidad de pago sin emisión monetaria. Es también el principal motor de la compresión de riesgo país observada durante buena parte del año, y la razón por la cual el programa puede permitirse usar la tasa de interés como herramienta cambiaria sin que su sostenibilidad quede en discusión.

Fuente: Secretaría de Hacienda. Acumulado del año en porcentaje del PBI. Último dato: julio de 2026.
Ancla cambiaria: reservas, compras y precio
Las reservas brutas alcanzaron USD 50.655 millones en el mes, el máximo del año, con datos al día 24 de agosto. Sobre esa cifra pesan tanto las compras acumuladas como la cotización del oro, que aportó en el mes.
La otra cara es el ritmo de compras. Después del pico estacional de abril y mayo, y de un repunte en julio, agosto muestra USD 467 millones, el registro más bajo del año. No se trata de falta de oferta: el Banco Central está eligiendo comprar menos y dejar que la demanda privada se abastezca en el mercado. Es la primera de las herramientas puestas al servicio de la estabilidad cambiaria.
Miramos la dinámica hacia adelante como positiva más allá del dato puntual de agosto: entra una nueva estacionalidad de cosecha y el gobierno anunció que continuará comprando divisas para prepararse para 2027, un año que consideramos desafiante en el frente cambiario. Esa preparación es, precisamente, la razón por la que este año se privilegia el precio.

Fuente: BCRA, series estadísticas. En millones de dólares. Agosto de 2026 con datos al día 24, en tono claro.
El resultado sobre el precio es una apreciación real. El tipo de cambio oficial acumula 4,0% de suba en el año contra una inflación de 21,5%: en torno a 14% de apreciación real, con parte de arrastre de un 2025 en el que el tipo de cambio había corrido por encima de los precios. En el margen, la brecha se cierra. Agosto muestra una devaluación de 1,62% contra una inflación estimada de 1,80%, después de que en junio el que el movimiento fuera inverso, con 5,32% de devaluación.
El objetivo declarado es que un tipo de cambio más estable permita que la inflación ceda más rápido, que las tasas nominales bajen en consecuencia y que el crédito se dinamice. Por ahora, la inflación cede, pero más lentamente de lo que el plan requiere, con un componente de servicios que baja con dificultad. El dato de inflación es el indicador por el cual el propio programa se juzga.

Fuente: BCRA e INDEC. Agosto de 2026 con datos al día 24; inflación mensual de agosto estimada.
Ancla monetaria: la tasa de interés
Preferimos leer el ancla monetaria por la tasa de interés antes que por la cantidad de dinero. La cantidad de pesos merece un tratamiento propio; la tasa es la variable que el inversor enfrenta todos los meses cuando decide dónde colocarse o a qué costo tomar crédito.
La curva de Lecap venía comprimiendo desde diciembre, cuando operaba entre 29% y 33% según el tramo. Esa baja se detuvo en julio y desde entonces las tasas volvieron a subir: el tramo de 30 días cerró en 24,2%, el de 90 días en 24,4% y el de un año en 25,1%. La curva quedó prácticamente plana, con pendiente levemente positiva, lo que es consistente con expectativas de tasa estable.
La secuencia no es casual. El Banco Central dejó de comprar dólares al ritmo previo y la tasa en pesos subió para sostener el atractivo relativo de permanecer en moneda local frente a la alternativa de comprar divisa. La tasa es la tercera herramienta de la estabilidad cambiaria y tiene un costo, que paga el Tesoro cuando amortiza. Es un costo afrontable precisamente por el superávit fiscal, algo poco habitual en la historia argentina reciente.

Fuente: elaboración propia Cohen. Tasas nominales anuales. Último dato: 14 de agosto de 2026.
Sobre tasas reales, el movimiento es doble: las nominales subieron y la inflación bajó. La curva CER quedó positiva y con pendiente: 7,3% real a un año, 9,5% a dos años y 9,3% a tres. El tramo medio es el que mejor paga por asumir duration. En los plazos de dos y tres años ya se está incorporando el precio de un gobierno cuyas políticas todavía no conocemos, y la tasa de un año opera además como herramienta para moderar la volatilidad cambiaria.

Fuente: elaboración propia Cohen. Tasas reales anuales. Último dato: 21 de agosto de 2026.
03. Posicionamiento en renta fija
El posicionamiento se resuelve en dos decisiones sucesivas: indexación contra tasa fija, y pesos contra cobertura cambiaria. Las dos se responden comparando lo que el mercado tiene puesto en precios contra lo que esperamos.
CER contra tasa fija: la inflación breakeven
La curva descuenta una inflación mensual de 1,67% para agosto, septiembre y octubre, y de 1,57% desde noviembre en adelante, contra 2,10% observado en julio. El mercado ya tiene puesta en precio una desaceleración.
Nuestra estimación se ubica por encima de esos valores, en torno al 2% mensual, debido a tres razones: la presión del precio del crudo, la resistencia del componente de servicios, y el hecho de que la expectativa de mercado tiende a ser algo más complaciente que el dato que finalmente se publica. Si esa lectura es correcta, corresponde inclinarse por instrumentos ajustables por inflación. Un inversor que espera una inflación por debajo del breakeven debería elegir tasa fija.

Fuente: elaboración propia Cohen e INDEC. Breakeven calculado al 14 de agosto de 2026.
Pesos contra cobertura: la devaluación breakeven
Es el debate más discutido internamente. Otra de las herramientas del gobierno para privilegiar la estabilidad cambiaria es la oferta de instrumentos que ajustan por tipo de cambio: el Banco Central y el Tesoro son muy activos en licitaciones y canjes, y convalidan tasas de cobertura atractivas para que el inversor no dolarice cartera comprando divisa en el mercado.
Comparando cada par de Lecap contra dollar-linked, la devaluación mensual implícita es de 0,05% para agosto, 1,27% para septiembre, 1,42% hasta enero de 2027 y en torno al 2% para marzo y junio de 2027. En tipo de cambio, los puntos de indiferencia son $1.535 a septiembre, $1.615 a fin de enero, $1.750 a marzo y $1.852 a junio de 2027.
La lectura práctica es sencilla. Si la devaluación de septiembre supera 1,3%, conviene el dollar-linked por sobre la Lecap comparable, y lo mismo hasta enero si el ritmo se ubica por encima de 1,4%. Para 2027 el umbral sube al 2%, un nivel que el gobierno debería poder cumplir si el programa es exitoso y la inflación se consolida en registros que empiecen con uno. Por la liquidez de los instrumentos, no empujamos el tramo largo de la curva dollar-linked.

Fuente: elaboración propia Cohen. Pares D31G6-S31G6, D30S6-S30S6, D15E7-T15E7, D31M7-T30A7 y TZV27-T30J7.
Visión por clase de activo

Estamos más volcados a dollar-linked y a hard dollar de corto plazo, con la guardia en alto. El mensaje central es ver las elecciones desde afuera, al menos por ahora: buscamos más certidumbre sobre la continuidad de las políticas, y para eso falta que se defina el escenario electoral, empezando por si habrá primarias y siguiendo por las alianzas.
- Dollar-linked: preferimos el tramo más corto, de 30 a 45 días, donde el gobierno está pagando un premio. D30S6 es el instrumento que estamos bajando a los portafolios.
- Hard dollar: para quien busca dólares con acreditación en MEP, AO27 y BPOD7. AO27 rinde algo más y tiene cupones mensuales.
- CER: TZXM7 es nuestra preferencia dentro de la curva. Es la clase de activo que mejor refleja la visión de inflación por encima del breakeven.
- Duales: TXMJ9, dual CER, y TMVE8, dual TAMAR con ajuste por tipo de cambio.
- Tasa fija: es la clase de activo que estamos reduciendo. Para quien decida mantener exposición, T30A7 es el instrumento con mejor perfil de rendimiento esperado dentro de la curva.
Riesgos a monitorear
- Que el tramo largo americano siga tensionándose. Sin compresión adicional de riesgo país, el costo de fondeo en dólares sube incluso con fundamentos locales estables.
- Que la inflación ceda más rápido de lo que estimamos. Es el riesgo directo sobre nuestra propia visión: convalidaría el breakeven y dejaría a la tasa fija mejor posicionada que la indexación.
- Que la composición del crecimiento no rote hacia sectores intensivos en empleo formal, con impacto sobre la confianza y sobre la percepción de continuidad.
- Que el ritmo de compras del Banco Central se mantenga bajo más tiempo del previsto y la acumulación de reservas quede por detrás de lo que 2027 requiere.
- Que diciembre, el mes fiscalmente más desafiante, comprometa el resultado acumulado del año.
- Las definiciones electorales pendientes, empezando por la existencia de primarias y la conformación de alianzas.
04. Posicionamiento en renta variable
El índice Merval en dólares se encuentra cotizando en niveles de USD 1903 con un riesgo país de 504 en un mercado apático más allá de los buenos balances registrados al 2Q26. Señales de esta apatía lo manifiesta la caída en el volumen operado en acciones en BYMA (-39% en julio de 2026 vs. junio de 2026 y -16% vs. julio de 2025) y la contracción de acciones del ETF ARGT del -30% vs. el stock existente al 1S25.
Si bien nos mantenemos cautelosos hasta que el escenario electoral no se vea más claro, cabe mencionar que el sector bancario comienza a mostrar atractivo por rentabilidad registrada (ROE 2Q26 anualizado tanto para GGAL, BBAR y BMA de 2 dígitos), incobrabilidad estabilizándose y valuaciones cercanas al patrimonio neto. En este sentido se destacan tanto BMA como BBAR que en valores de USD 6,65 (USD 66,5 x ADR) y USD 4,75 (USD 14,25 x ADR), respectivamente, estarían cotizando a 1x su valor libro, siendo un buen punto de entrada para ambas especies.
Seguimos viendo oportunidad en VIST y PAMP en el sector energético, ALUA y TXAR en materias primas y BYMA como empresa ligada al sector financiero.
De las mencionadas solo falta presentar ALUAR sus resultados al 2Q26 ya que cierra ejercicio al 30 de junio. Dado el impacto de la crisis en Medio Oriente en el precio del aluminio primario ALUA debería registrar al 2Q26 un EBITDA de USD 150mill que compara contra los USD 269,7mill obtenidos en los últimos cuatro trimestres del 1Q26. A estos precios (USD 0,53 por acción) el valor empresa (USD 1.975mill que es la suma entre capitalización bursátil, USD 1.492mill, y deuda neta, USD-483mill) dividido por los 460.000 TN de capacidad de producción anual de aluminio daría un precio de USD 4.293 por TN de capacidad. Actualmente el precio internacional del aluminio primario es de USD 3.300 por TB en LME y el premio por calidad en Europa es de USD 485 TN. Nunca la relación entre el Valor Empresa de ALUAR por TN de capacidad de producción estuvo tan cerca del precio internacional al que vende la TN de aluminio con este grado de pureza.
TXAR se encamina a tener un año con Utilidades netas cercanas a USD 500mill cuando la empresa vale solo USD 1.244mill neteando su caja. Nuevos aranceles fijados en México a la importación de acero laminado proveniente de China y Vietnam deberían favorecer las utilidades del 28,7% de tenencia en TX México que han llegado a ser de USD 741mill en 2021 y deberían volver a un piso de USD 300mill año.
PAMP ha presentado un excelente 2Q26 a pesar del hedge de petróleo sin el cual el precio promedio de venta del barril hubiera sido USD 91 y no los USD 58,8 registrados. Ese hedge generó menor facturación por USD 64mill y seguramente implicará un aumento de capital de trabajo dado el aumento del precio del Brent durante 3Q26. Los motores de crecimiento como Southern Energy ( 6mill m3/día ~ USD 150mill EBITDA anual), Fertilizar Pampa (Ebitda anual USD 650 mill + USD 90mill por vta de gas, Rincón de Aranda (EBITDA anual USD 600mill trabajando a 45.000 BOED y USD 70 precio del Brent), integración vertical generación (EBITDA USD 50/75mill año Genelba y otras) marcan un potencial de duplicar el EBITDA actual de USD 1.300mill en 4 años.
Local news: Argentina today.
EQUITIES TOOK CENTER STAGE, with the Merval extending its third consecutive gain and posting broad-based advances in both pesos and dollars. Hard-dollar debt was steadier, with Bonares pulling away from Globales and country risk back in the 500bp zone amid an emerging-market debt complex that was little changed. The peso curve edged lower in USD terms even as overnight rates held steady, while the official exchange rate eased and financial dollars rose. The BCRA maintained its buying streak and gross reserves grew again.
DOLLAR BONDS CLOSED MIXED, with sovereign debt ending practically unchanged, down an average of 0.1%. The difference was in legislation: Bonares rose 0.4% while Globales fell 0.4%, in a session where emerging-market debt closed with a minimal gain. Country risk stood at 500bp, down 2.3% on the day. Bopreal, measured in MEP dollars, advanced 0.1%.
PESO CURVES ENDED LOWER IN USD TERMS, with CER-linked bonds leading the decline at -0.4%, followed by CER-TAMAR duals, also down 0.4%, fixed-rate paper down 0.5%, and dollar-linked bonds off 0.7%. Overnight rates, both for cauciones and repo, held steady with no moves that altered short-end curve pricing.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE FELL 0.1%, closing at $1,511.63, up 0.1% month-to-date. Financial dollars moved in the opposite direction: the MEP dollar rose 0.7% to $1,544.00 and the CCL dollar advanced 0.6% to $1,599.35, with the spread at 3.6%. Separately, the BCRA bought USD 28 M on the day, bringing year-to-date purchases to USD 14,150 M. Meanwhile, gross reserves rose USD 280 M to close at USD 50,485 M.
THE MERVAL ROSE 2.3% IN USD TERMS, up 1.9% in pesos, closing at USD 1,956.8 and extending its winning streak to a third consecutive session. Leadership came from consumer staples, energy, and utilities, while industrials, materials, and communications lagged. Among local-panel names, Edenor stood out at 4.1%, Cresud at 4.1%, and Transportadora de Gas del Norte at 3.8%, while Mirgor slipped 1.0% and IRSA and Telecom Argentina lagged. New York-listed shares rose 1.8% on average, led by Edenor at 5.1%, Corporación América at 4.7%, and Cresud at 4.5%, while Bioceres fell 2.8%, Globant fell 2.0%, and Adecoagro fell 2.0%.
Las acciones suben por tercera sesión seguida, impulsadas por consumo, energía y utilidades.
La renta variable se llevó el protagonismo de la jornada, con el Merval encadenando su tercera suba consecutiva y un avance generalizado tanto en pesos como en dólares. En la deuda hard dollar el tono fue más parejo, con los Bonares despegándose de los Globales y el riesgo país volviendo a la zona de los 500 pb en un contexto de deuda emergente casi sin cambios. La curva en pesos cerró con sesgo comprador leve y las tasas overnight se mantuvieron estables, mientras el tipo de cambio oficial retrocedió y los financieros operaron al alza. El BCRA sostuvo su racha compradora y las reservas brutas volvieron a crecer.
Los bonos en dólares cerraron mixtos y la deuda soberana terminó prácticamente sin cambios, con una caída promedio de 0,1%. La diferencia estuvo en la legislación: los Bonares subieron 0,4% mientras los Globales cedieron 0,4%, en una rueda en la que la deuda emergente cerró con una suba mínima. El riesgo país se ubicó en 500 pb, con una baja de 2,3% en el día. Los BOPREAL, medidos en dólar MEP, avanzaron 0,1%.
La curva en pesos cerró con tono comprador. Los CER lideraron con 0,2%, seguidos por los duales CER a TAMAR, que subieron 0,2%, y por la tasa fija, que avanzó 0,1%, mientras los dollar-linked cedieron 0,1%. Las tasas overnight, tanto de caución como de repo, se mantuvieron estables y sin movimientos que alteraran el pricing de la curva corta.
El tipo de cambio oficial cayó 0,1% y cerró en $ 1.511,63, acumulando una suba de 0,1% en lo que va del mes. Los financieros se movieron en sentido contrario: el dólar MEP subió 0,7% hasta $ 1.544,00 y el dólar cable avanzó 0,6% hasta $ 1.599,35, con el canje en 3,6%. Por otro lado, el BCRA compró USD 28 M en la jornada, acumulando USD 14.150 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 280 M y cerró en USD 50.485 M.
Los futuros de dólar cerraron con una baja promedio de 0,1%, acompañando al oficial sin movimientos relevantes. El interés abierto aumentó USD 75 M hasta USD 3.655 M, mientras que el volumen operado se redujo a USD 657 M desde los USD 1.302 M de la rueda previa. Las tasas implícitas de los contratos más próximos se ubicaron en 17,6% TNA para septiembre, 18,8% para octubre, 20,0% para noviembre y 20,4% para diciembre.
El Merval avanzó 1,9% en pesos y 2,3% medido en dólar cable, cerrando en USD 1.956,8 y encadenando su tercera rueda consecutiva al alza. El liderazgo fue de consumo básico, energía y utilidades, mientras industria, materiales y comunicación quedaron a la retaguardia. Entre las acciones del panel local se destacaron Edenor con 4,7%, Cresud con 4,7% y Transportadora de Gas del Norte con 4,4%, mientras Mirgor cedió 0,4% y quedaron rezagadas IRSA y Telecom Argentina. Las acciones que cotizan en Nueva York subieron 1,8% en promedio, con Edenor liderando con 5,1%, seguida por Corporación América con 4,7% y Cresud con 4,5%, en tanto Bioceres retrocedió 2,8%, Globant 2,0% y Adecoagro 2,0%.
El S&P 500 avanzó 0,5% impulsado por tecnológicas mientras el crudo alcanzó máximos por tensiones.
Las acciones estadounidenses cerraron al alza en la rueda del miércoles y recuperaron parte de las pérdidas de la semana, impulsadas por las tecnológicas de mayor capitalización y por los bancos. La jornada volvió a estar dominada por el recrudecimiento de las hostilidades entre EE. UU. e Irán, que llevó al petróleo a máximos de seis semanas y mantuvo intactas las expectativas de una suba de tasas de la Reserva Federal este mes. El contrapeso llegó por el lado del empleo: la creación de puestos privados de agosto fue la más baja desde enero y habilitó una leve corrección de los rendimientos del Tesoro, luego de cinco ruedas consecutivas de suba. Fuera de EE. UU., el cuadro fue el opuesto, con los soberanos europeos y japoneses profundizando la venta hasta rendimientos máximos de varias décadas.
El S&P 500 subió un 0,5% hasta 7.666,60, el Nasdaq avanzó un 0,5% y el Dow Jones ganó un 0,6%, equivalente a 295 puntos, hasta 53.061,95; el índice de small caps trepó un 1,1%. El liderazgo se concentró en los sectores tecnología y financiero, los más castigados por el salto de rendimientos de las ruedas previas. Nvidia subió un 3,2% por reportes de que está próxima a cerrar la compra de la startup de inteligencia artificial Hugging Face por USD 14.000 M, Oracle ganó un 3,1%, Meta un 2,5% y Wells Fargo un 3,0%. Alphabet avanzó un 0,5% luego de que un juez federal resolviera que no deberá desprenderse de su plataforma de intercambio publicitario y le exigiera, en cambio, hacer interoperables sus herramientas de tecnología publicitaria con las de sus competidores. Entre los balances, Dell se disparó un 15,8% tras superar las expectativas de resultados y elevar su guía de ingresos por el crecimiento de su cartera de pedidos vinculada a inteligencia artificial, y Hewlett Packard Enterprise subió un 1,9% con una ganancia por acción de USD 1,11. En sentido contrario, Palo Alto Networks se hundió un 9,3% pese a reportar resultados por encima de lo previsto, Palantir perdió un 5,8%, Snowflake un 4,4% y NetApp un 1,3%; Broadcom cedió un 0,7% antes de reportar tras el cierre una ganancia por acción de USD 3,32, también por encima de lo esperado. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 0,6%. Los mercados emergentes ganaron un 0,6%, Europa un 0,4% y Japón un 0,9%, mientras que Latam se destacó con un alza del 3,3% de la mano de Brasil: el Ibovespa saltó un 3,1% hasta 185.205 puntos, cerca de máximos de cuatro meses, luego de que una nueva encuesta mostrara a Lula y a Flávio Bolsonaro en empate técnico de cara a un eventual balotaje de octubre, con el 42% y el 41% de las intenciones de voto, respectivamente, en una lectura de mercado que asigna al segundo un sesgo fiscal más restrictivo. En las ruedas locales, en cambio, el Nikkei cayó un 2,6% y los índices europeos cerraron con leves bajas, presionados por el costo de fondeo.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron levemente en toda la curva tras el dato de empleo privado. La UST2Y cayó 2 pb hasta 4,39%, la UST10Y retrocedió 1 pb hasta 4,78% y la UST30Y cedió 2 pb hasta 5,26%. La corrección llegó luego de cinco ruedas consecutivas de suba que habían llevado a la tasa a diez años a tocar el 4,81% en el intradía, su nivel más alto desde octubre de 2023, presionada por el encarecimiento de la energía, por el volumen récord de emisión corporativa vinculada a proyectos de inteligencia artificial y por las dudas sobre la trayectoria del déficit federal. El bono alemán a 10 años subió 3 pb hasta 3,37%, máximo desde abril de 2011, y el japonés avanzó 2 pb hasta 3,02%, el nivel más alto desde 1996: en la eurozona la inflación de agosto se ubicó en el registro más alto en casi tres años y el mercado descuenta como un hecho una suba del Banco Central Europeo la próxima semana, mientras en Japón el presidente del banco central, Kazuo Ueda, señaló que la política monetaria debe prestar mayor atención a los riesgos al alza de precios. Para la Fed, el mercado descuenta una probabilidad en torno al 66% de una suba de 25 pb en la reunión del 16 de septiembre, apenas por debajo del 68% de la rueda previa y muy por encima del 40% de una semana atrás. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,1%, los corporativos Investment Grade un 0,1% y la deuda de mercados emergentes un 0,1%, mientras que los High Yield cerraron sin cambios.
El US Dollar Index cayó un 0,1% hasta 99,56. No varió frente al euro, ganó un 0,2% frente a la libra y perdió un 0,9% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó un 0,9% y cerró en USDBRL 5,11.
El petróleo WTI subió un 0,4% hasta USD 90,6 el barril y el Brent avanzó un 0,6% hasta USD 95,2, en la tercera rueda consecutiva de alza y en máximos de seis semanas. El driver siguió siendo la escalada militar: el Comando Central estadounidense informó que completó el martes una nueva ola de ataques contra Irán y los medios estatales iraníes reportaron que la Guardia Revolucionaria respondió sobre posiciones militares de EE. UU. en Jordania, Kuwait, Bahréin, Irak y los Emiratos Árabes Unidos, mientras el presidente Trump señaló que no está interesado en negociar con Teherán. Del lado de la oferta física, el secretario de Energía, Chris Wright, indicó que el lunes transitaron el estrecho de Ormuz más de 17 millones de barriles, el mayor nivel desde el inicio de la guerra a fines de febrero, aunque todavía por debajo de los cerca de 20 millones diarios previos al conflicto y con el tráfico de buques por debajo de su promedio de diez días, con solo cuatro cruces registrados el martes. Se sumó el dato semanal de inventarios en EE. UU., que cayeron 4,45 millones de barriles en la semana al 28 de agosto frente a una baja esperada de 1,1 millones, en el primer retroceso en cinco semanas. Los metales preciosos rebotaron desde la corrección de las ruedas previas: el oro subió un 1,4% hasta USD 4.388 la onza y la plata un 2,0% hasta USD 65,3 la onza. La soja cayó un 0,6% hasta USD 477,1 la tonelada y el cobre subió un 0,1% hasta USD 6,52 la libra.
El sector privado estadounidense creó 38.000 puestos de trabajo en agosto, el registro más bajo desde enero, frente a los 46.000 de julio (revisados al alza desde 44.000) y a los 47.000 esperados. La composición volvió a mostrar una economía de dos velocidades: educación y salud aportó 45.000 puestos, esparcimiento y hotelería 16.000, construcción 12.000 y actividades financieras 6.000, mientras que la industria manufacturera destruyó 17.000, los servicios profesionales 16.000, el comercio, transporte y servicios públicos 5.000, los recursos naturales y la minería 5.000 y el sector de información 4.000. Por tamaño, las empresas grandes crearon 34.000 puestos y las de menos de 50 empleados 3.000, en tanto que las medianas no registraron variación; las remuneraciones se mantuvieron estables. En el frente industrial, las órdenes de fábrica de julio subieron un 0,9% m/m, por encima del 0,6% proyectado y revirtiendo la caída revisada del -0,2% de junio, con equipos de transporte trepando un 2,3% por un salto del 12,7% en aeronaves civiles y partes; excluyendo transporte, el avance fue del 0,6%. La combinación de un mercado laboral que se enfría y una presión de costos que no cede es la que mantiene al mercado dividido sobre la reunión de septiembre. Hoy se publica el ISM de servicios de agosto, con un consenso de 54,3 puntos frente a los 54,1 de julio, junto con la balanza comercial y las peticiones semanales de subsidios por desempleo. El foco de la semana está puesto en las nóminas no agrícolas de agosto del viernes, para las que se esperan 58.000 puestos tras la destrucción de 23.000 de julio, con la tasa de desempleo estable en el 4,1% y una suba de los salarios por hora del 0,3% m/m.
Local news: Argentina today.
LOCAL MARKETS TRADED SELECTIVELY IN THE FIRST SESSION OF SEPTEMBER, with hard-dollar debt mixed as foreign-law bonds gained ground while local-law issues lost some, as country risk held near the 500 bp area and EM debt closed lower. Peso-curve performance was mixed in USD terms, with rate-adjustable and longer-dated exposure lagging while shorter tenors and dollar-linked notes gained, amid stable short-term rates. On the FX front, the official rate rose slightly while the financial dollars pulled back and the Central Bank returned to buying foreign currency. Equities were the firmest asset of the day, advancing in both peso and dollar terms, with NY-listed shares outperforming.
DOLLAR BONDS OPENED THE MONTH HIGHER, with sovereign debt gaining 0.3% on average, though performance diverged by law: Globales rose 0.5% while Bonares fell 0.2%. Within New York law, strength was concentrated in the long end, which climbed as much as 0.8%, while under local law the mid and long segments lagged. The move ran counter to EM debt, which closed lower. Country risk ended at 501 bp.
PESO CURVES TURNED MOSTLY POSITIVE IN USD TERMS, in contrast with peso-denominated returns. CER-linked TAMAR duals underperformed, down 0.5%, followed by fixed-rate bonds, which were flat, and CER bonds, up 0.3%, while dollar-linked notes gained 0.6%. Within the fixed-rate curve, the long end trailed, down 0.5%, against a short end up roughly 0.5%, leaving the curve steeper. Short-term rates held steady around 20% NAR.
THE OFFICIAL EXCHANGE RATE ROSE 0.2%, closing at $1,512.73, the same level as the month-to-date figure given it was the first session of September. The financial dollars moved the other way: the MEP fell 0.5% to $1,533.83 and the CCL retreated 0.5% to $1,589.80, with the spread at 3.6%. Separately, the Central Bank bought USD 15 M on the day and has accumulated USD 14,121 M so far this year. Meanwhile, gross reserves rose USD 1,948 M to close at USD 50,205 M, reversing the seasonal drop from reserve requirements on the last day of August.
THE MERVAL ADVANCED 0.3% IN USD TERMS, equivalent to 0.5% in pesos, closing at USD 1,913. Industrials led the gains, followed by utilities and energy, while communication, non-essential consumer and materials lagged. The local session showed strong dispersion, with Central Puerto leading gains at 2.8%, followed by Pampa Energía and IRSA at 2.2% each, against declines in Transener and Transportadora de Gas del Norte, both down 4.4%, and Banco de Valores down 2.7%. NY-listed shares outperformed, up 1.3% on average, led by Bioceres (+7.0%), AdecoAgro (+5.6%) and Vista Energy (+4.5%), against declines in Globant (-2.5%), Corporación América (-1.6%) and Telecom Argentina (-1.4%).
Los Globales ganaron 0,5% mientras los bonos en pesos cayeron y el riesgo país se mantuvo estable.
La primera rueda de septiembre mostró un mercado local selectivo. La deuda hard dollar operó dividida, con los títulos bajo ley extranjera comprados y los locales cediendo terreno, mientras el riesgo país se mantuvo en la zona de los 500 pb y la deuda emergente terminó en baja. La curva en pesos fue el punto débil de la jornada, con retrocesos generalizados que se concentraron en los tramos más largos y en los ajustables por tasa, en un contexto de tasas de corto plazo estables. En el frente cambiario, el oficial subió levemente mientras los financieros retrocedieron y el BCRA volvió a comprar divisas. La renta variable fue la nota más firme del día, con avances tanto en pesos como en dólares y un mejor desempeño de las acciones que cotizan en Nueva York.
Los bonos en dólares abrieron el mes al alza, con la deuda soberana avanzando 0,3% en promedio, aunque con un comportamiento dispar según legislación: los Globales subieron 0,5% y los Bonares cayeron 0,2%. Dentro de la ley Nueva York, el empuje se concentró en el tramo largo, que trepó hasta 0,8%, mientras en la ley local el tramo medio y largo fue el que cedió. El movimiento se dio a contramano de la deuda emergente, que cerró en baja. El riesgo país terminó en 501 pb.
La curva en pesos cerró en rojo casi en todos sus segmentos. Los duales CER a TAMAR fueron los más castigados con una caída de 1,0%, seguidos por la tasa fija que retrocedió 0,5% y por los CER que perdieron 0,2%, mientras los dollar linked lograron cerrar en terreno levemente al alza, con una suba de 0,1%. En la curva de tasa fija, el ajuste fue mayor en el tramo largo, que llegó a perder 1,0%, contra un tramo corto prácticamente sin cambios, lo que dejó un empinamiento de la curva. Las tasas de corto plazo se mantuvieron estables en torno al 20% TNA.
El tipo de cambio oficial subió 0,2% y cerró en $ 1.512,73. Por su parte, los financieros fueron en la dirección opuesta: el dólar MEP cayó 0,5% hasta $ 1.533,83 y el dólar cable retrocedió 0,5% hasta $ 1.589,80, con el canje en 3,6%. Por otro lado, el BCRA compró USD 15 M en la jornada y acumula USD 14.121 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 1.948 M y cerró en USD 50.205 M, revirtiendo la caída estacional por encajes del último día de agosto.
Los futuros de dólar cerraron con una baja promedio de 0,3%, con los ajustes concentrados en los vencimientos de 2027. El interés abierto se desplomó USD 855 M hasta USD 3.581 M por el vencimiento del contrato de agosto, mientras el volumen operado cayó USD 547 M contra la rueda anterior y cerró en USD 1.302 M. Las tasas implícitas quedaron en 18,1% TNA para septiembre, 19,0% para octubre y 19,9% para noviembre, con una devaluación implícita en torno al 1,5% m/m para los contratos más próximos.
El Merval avanzó 0,5% en pesos y 0,3% medido en dólares, cerrando en USD 1.913. El liderazgo fue del sector industrial, seguida por utilidades y energía, mientras comunicación, consumo no esencial y materiales quedaron a la retaguardia. La rueda local mostró fuerte dispersión, con Central Puerto al frente de las subas con 2,3%, seguida por Pampa Energía e IRSA con 1,7% cada una, contra las bajas de Transener y Transportadora de Gas del Norte, ambas con 4,9%, y Banco de Valores con 3,2%. Las acciones que cotizan en Nueva York tuvieron mejor desempeño, con una suba promedio de 1,3% impulsada por Bioceres con 7,0%, AdecoAgro con 5,6% y Vista Energy con 4,5%, contra los retrocesos de Globant con 2,5%, Corporación América con 1,6% y Telecom Argentina con 1,4%.
