Los activos locales tuvieron una semana negativa, con caídas generalizadas en bonos y acciones, una leve suba en las tasas en pesos y con el tipo de cambio presionado al alza por primera vez en el año. El gran ritmo de compras del BCRA, derivadas del buen excedente comercial y del mayor ingreso de dólares financieros, no logró compensar los malos datos de actividad, empleo e inflación que marcan un escenario de estanflación que erosiona la confianza del consumidor y la imagen del gobierno. Las miradas de esta semana estarán en la evolución del tipo de cambio, dado que la demanda suele subir al cierre de cada mes, y en la licitación del Tesoro, que deberá enfrentar vencimientos por $7,9 billones.

Cayó la actividad. En febrero, la actividad económica cayó 2,6% respecto a enero y 2,1% respecto al mismo mes del año pasado. Como viene ocurriendo en los últimos meses, los sectores de mejor desempeño fueron el agro (+8,4% i.a.), minería (+9,9% i.a.), intermediación financiera (+6,0% i.a.) y pesca (+14,8% i.a.), en tanto que el resto de los sectores viene en baja, entre los que se destacaron la actividad industrial (-8,7% i.a.), comercio (-7,0%) y la construcción (-0,7% m/m). Con este resultado, en los primeros dos meses del año la actividad retrocedió 0,2% respecto al mismo período de 2025. La debilidad de la actividad económica complica el panorama fiscal, deteriora el mercado laboral y empeora la confianza en el gobierno.

Más superávit comercial. En marzo, el saldo de la balanza comercial de bienes anotó un superávit de USD 2.523 M, más de cuatro veces mayor al de un año atrás. Esto fue gracias al alza de 30% i.a. en las exportaciones (las cantidades subieron 25% i.a. y los precios 4,0% i.a.), mientras que las importaciones apenas subieron 1,7% i.a. (el aumento de 5,8% i.a. en los precios fue compensado por una caída de 3,9% i.a. en las cantidades). Con este resultado, en los primeros tres meses de 2026 el superávit comercial llegó a USD 5.508 M, muy superior al del mismo período del año pasado, cuando había alcanzado USD 1.060 M. Esta mejora estuvo determinada por el incremento de 17% i.a. en las exportaciones, mientras que las importaciones retrocedieron 7% i.a.

Un mercado cambiario ofrecido. El elevado superávit comercial y los mayores ingresos de divisas por préstamos financieros más que compensan la demanda neta por importaciones de bienes, servicios y activos externos, y explican la mayor oferta neta de divisas que le permite al BCRA recomponer reservas internacionales. Así lo confirmaron los datos del Balance Cambiario de marzo publicados al cierre de la semana. Concretamente, en marzo el BCRA compró USD 1.671 M, gracias a los ingresos por superávit comercial liquidado de USD 1.737 M y por préstamos financieros por USD 2.590 M, que más que compensaron la salida neta por servicios reales y rentas (hubo pago de utilidades por USD 700 M) y la dolarización neta por casi USD 800 M. Con este resultado, en el 1Q26 el BCRA acumuló compras por USD 4.400 M, explicadas por el superávit comercial liquidado de USD 5.700 M y préstamos netos por USD 7.400 M, que fueron más que suficientes para compensar la demanda neta por USD 4.400 M por servicios y rentas y otros USD 4.300 M por demanda de activos externos netos.

Se reactivan las colocaciones en el exterior. En el plano corporativo, abril viene mostrando un dinamismo destacado. Vista Energy abrió el mes colocando USD 500 M a 11 años a una tasa de 7,88% –uno de los plazos más largos del año– y esta semana Edenor la siguió con USD 550 M a 7 años a una tasa de 9,5% y un rendimiento de 9,75%, en línea con el mercado secundario. En el plano subsoberano, Chubut regresó al mercado internacional tras más de una década de ausencia, colocando USD 650 M a 10 años con una tasa de 9,45% bajo ley de Nueva York, con fuerte demanda de inversores. En lo que va de abril, entre corporativos y subsoberanos, las colocaciones hard dollar acumulan USD 1.866 M, con claro predominio de ley extranjera (USD 1.713 M) sobre ley local (USD 152 M), superando ya los totales de febrero (USD 882 M) y marzo (USD 343 M), aunque aún lejos del pico de noviembre (USD 3.991 M). 

El BCRA mantiene el ritmo comprador. En la semana, el BCRA compró USD 745 M en el MLC, impulsado por la mayor oferta de divisas proveniente de la liquidación del agro, que aportó USD 664 M. En lo que va de abril, las adquisiciones netas acumulan USD 2.379 M –USD 149 M por día, prácticamente el doble de lo registrado en marzo–, de la mano de las liquidaciones del agro, que sumaron casi USD 2.000 M –20% más que la oferta de marzo–. Estas operaciones permitieron al BCRA sumar USD 391 M a las reservas brutas en la semana, que cerraron en USD 46.184 M, mientras que las netas se ubican en torno a USD -1.200 M, de acuerdo con la definición tradicional, y USD -16.500 M según la metodología del FMI.

Tipo de cambio presionado al alza. El tipo de cambio oficial avanzó 2,7% en la semana y cerró en $1.397,21, ubicándose a un 21,2% del techo de la banda. Pese a que la liquidación del agro se mantiene firme, la compresión de tasas de las últimas semanas, un tipo de cambio que venía presionado a la baja y una inflación resistente llevaron al mercado a empezar a cerrar posiciones de carry trade, presionando el dólar al alza. Los dólares financieros acompañaron la suba: el MEP trepó 1,8% hasta $1.437 y el CCL avanzó 1,2% hasta $1.495, con el canje ampliándose desde 3,0% a 4,0%. Los contratos de dólar futuro acompañaron al oficial con una suba promedio de 2,4%, con devaluación implícita mensual en el rango de 1,6%–2,0% m/m y tasas implícitas de entre 20% y 25% TNA a lo largo de la curva. El viernes, el volumen cerró en 1.340 M de contratos y el interés abierto en 4.837 M, con una suba semanal de 16,7% y 3,7%, respectivamente. 

Tasas al alza en la curva en pesos. La semana trajo una leve corrección en la deuda en pesos, con tasas que tendieron al alza en todos los segmentos. Las Lecaps mostraron la baja más acotada (-0,1%), con tasas que descomprimieron hacia el rango de 1,7%–2,1% TEM (desde 1,6%–2% TEM) a lo largo de la curva. Los CER cedieron 0,6%, con tasas reales que van de CER -14%/-10% en el tramo corto 2026 hasta CER +2%/+8% hacia 2027–2028; el mercado descuenta una inflación de 2,6% m/m en abril, entre 2,0% y 2,1% m/m de mayo a octubre, y un acumulado 2026 de 30,5%. Los Duales retrocedieron 0,2%, con márgenes sobre TAMAR en torno a 2%–2,5%, e implican una TAMAR breakeven en torno al 22% TNA, por debajo de la TAMAR actual de 22,5%. Los dollar-linked fueron la excepción, con una suba de 1,7% en línea con la mayor presión cambiaria; rinden devaluación +3% y descuentan un tipo de cambio implícito de $1.452 hacia junio. 

Soberanos bajo presión. Los soberanos en dólares interrumpieron su racha alcista y cayeron 1,4% en la semana, por debajo de sus comparables, que operaron más estables, lo que llevó a una ampliación del spread frente al EMBI Latam en 40 pb, hasta 294 pb. Este desempeño se dio en un contexto de renovadas tensiones a nivel global y, pese a un BCRA que aceleró el ritmo de compras en el MLC, el riesgo país subió a 557 pb. En términos de rendimientos, los Bonares rinden 7,45% TIR en el tramo corto y 9,9% TIR en el tramo largo, mientras que los Globales rinden 6,7% TIR en el tramo corto y 9,5% en el tramo largo. El spread legislativo para el tramo 2030 volvió a ampliarse hasta 1,8%, desde 0,8% la semana previa. Los BOPREAL también tuvieron un mal desempeño y cayeron 1% en la semana, y rinden 4% TIR en el tramo corto y 8% TIR en el tramo largo. Los bonos provinciales mostraron mayor resiliencia, con un alza semanal de 0,2%, siendo el bono de Chubut 2028 el más destacado (+1,2%), en el marco de la reciente emisión de la provincia. Los bonos corporativos operaron estables, con una suba semanal de apenas 0,1% y mejor desempeño relativo de los títulos bajo ley extranjera. Entre los de ley local, sobresalieron Pampa 2028 (+2,7%) e YPF 2027 (+2,2%); en ley extranjera, IRSA 2035 (+0,9%) y TGS 2035 (+0,7%). Los títulos bajo legislación local rinden en promedio 4,8% TIR, frente al 7,5% TIR promedio de los de legislación extranjera.

Merval en baja. A pesar del alza del petróleo y del empuje de las acciones energéticas, en la última semana el Merval interrumpió la recuperación que venía mostrando en las semanas previas y cayó 1,9% en pesos y 4,6% en dólares CCL, cerrando en USD 1.892. Energía fue el sector más destacado, con YPF (+4,4%), Aluar (+2,2%) y Pampa (+0,8%) entre las principales subas, mientras que el financiero concentró las mayores caídas: BBVA (-12,4%), VALO (-11,4%) y Galicia (-10,8%). En Wall Street, los ADRs promediaron una baja de 4,3%, con Globant (-15,0%), BBVA (-12,1%) y Galicia (-10,2%) liderando los descensos, y VISTA (+8,4%) e YPF (+4,8%) como las principales subas.

Lo que viene. La agenda de la semana estará dominada por la licitación del martes, en la que el Tesoro buscará renovar vencimientos por $7,9 billones. La oferta va desde una Lecap corta (S12J6) a TAMAR a 2028 (TMG28), un dual CER/TAMAR a 2029 (TXMJ9), un Boncer 2028 (TZXS8) y dollar-linked corto (D30S6). Además, se ofrecen conversiones que extienden plazos en TAMAR, CER y dollar-linked, y se reabre la colocación en moneda extranjera con el AO27 y AO28. En un contexto de liquidez holgada, es probable que el Tesoro vuelva a rollear por encima del 100%, aunque en un mercado donde las tasas tendieron al alza la última semana, podría necesitar convalidar algún premio sobre el secundario para capturar el plazo que busca. Más allá del resultado en términos de rollover, el mercado estará atento a la composición de la demanda y a los premios que el Tesoro deba convalidar en un contexto de tasas que tendieron levemente al alza.