La situación en Medio Oriente volvió a tensarse y, con ello, el petróleo volvió a subir y presionó sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro ante las expectativas de una política monetaria más restrictiva. En este contexto, las acciones retrocedieron desde sus máximos históricos.
El petróleo WTI avanzó 0,7% hasta USD 94,38 el barril, apoyado por la sexta caída consecutiva de inventarios de crudo en EE. UU., con los stocks bajando 7,97 M de barriles la semana pasada –la mayor baja desde febrero y muy por encima de las expectativas de 4 M–. Trump señaló que Irán aceptó no desarrollar armas nucleares y sugirió que podría reunirse con el líder supremo Khamenei, aunque la situación sigue siendo volátil: las fuerzas estadounidenses e iraníes protagonizaron uno de los enfrentamientos más serios desde el inicio del alto al fuego, con Kuwait y Bahréin involucrados. Respecto al resto de los commodities, la soja cayó 0,3% hasta USD 426,9 la tonelada, presionada por el avance de la siembra en EE. UU. al 87% en los 18 principales estados y por condiciones climáticas favorables. El cobre retrocedió 1,5% hasta USD 6,55 la libra, desde los máximos históricos de la sesión anterior, ante la incertidumbre sobre el alcance de los aranceles de Trump al cobre refinado.
La renta variable cerró a la baja. El S&P 500 cedió 0,5%, el Nasdaq 0,4% y el Dow Jones 0,5%. Las grandes tecnológicas lideraron las pérdidas: Nvidia cayó 3,1%, Microsoft 3,0%, Amazon 3,3% e IBM 5,4%, golpeadas por el tono más hawkish de la Fed y el deterioro en las negociaciones con Irán. Del lado contrario, Marvell extendió su rally con otra suba de 5,3%, acumulando un alza de más de 35% en dos ruedas desde el comentario del CEO de Nvidia, que señaló que será la próxima compañía en valer USD 1 billón. A su vez, el índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó 0,9%. Europa retrocedió 0,8%, los mercados emergentes 1,3%, con Latam perdiendo 1,9% y Brasil 2,3%. China también cayó un 1,9%, mientras que Japón avanzó 0,4%.
Por su parte, los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron, respaldados por el dato de empleo privado por encima de lo esperado y el renovado riesgo geopolítico. La UST2Y avanzó 2 pb hasta 4,07% y la UST10Y 3 pb hasta 4,48%. Con esto, el índice de bonos del Tesoro cayó 0,2%, los corporativos Investment Grade y High Yield -0,3% ambos, y la deuda de mercados emergentes -0,4%. El mercado descuenta un aumento de tasas, con el primer movimiento esperado para enero de 2027.
El DXY subió 0,2% hasta 99,46, tras apreciarse 0,3% frente al euro, 0,3% contra a la libra y mantenerse estable ante el yen. En Brasil, el dólar avanzó 0,9% y cerró en USDBRL 5,05. El oro bajó 0,7% hasta USD 4.452 la onza, presionado por la suba de los rendimientos reales. La plata retrocedió 1,8% hasta USD 73,8 la onza.
El ISM de servicios de EE. UU. creció a 54,5 en mayo desde 53,6 en abril, por encima de las expectativas de 53,8 y en el nivel más alto en tres meses. Los nuevos pedidos aceleraron a 57,3 desde 53,5 y la actividad empresarial aumentó a 57,7. Sin embargo, el empleo se contrajo por tercer mes consecutivo (47,9 vs. 48,0), con las empresas reportando congelamiento de contrataciones. Las presiones de precios se intensificaron a 71,3 –el nivel más alto desde agosto de 2022–, con combustibles y productos derivados del petróleo como los componentes más citados al alza.
Asimismo, el reporte ADP de empleo privado mostró que las empresas estadounidenses incorporaron 122.000 trabajadores en mayo, el mayor aumento desde enero de 2025 y por encima de las expectativas de 117.000, tras una revisión a la baja del dato de abril a 105.000. El sector de la información fue el único con pérdidas relevantes, con 9.000 empleos menos. Los salarios de quienes cambiaron de empleo subieron 6,6% i.a., acelerando desde el mes anterior. El resultado refuerza la imagen de un mercado laboral robusto y despeja el camino para que la Fed mantenga su postura restrictiva.


