La rueda del miércoles volvió a girar en torno a Medio Oriente. Irán informó un entendimiento con Omán sobre una ruta de navegación por el estrecho de Ormuz y funcionarios estadounidenses señalaron avances en las conversaciones para restablecer el tránsito comercial por la región. El petróleo acumuló así una caída del 11,1% en la semana. La menor amenaza de un shock energético descomprimió las expectativas de inflación y redujo la probabilidad de una suba de tasas de la Fed en septiembre, en un contexto reforzado por un dato de empleo privado muy por debajo de lo esperado. Con ese telón de fondo, el Dow Jones marcó un nuevo máximo histórico, el Nasdaq quedó rezagado por la tecnología, los rendimientos del Tesoro cedieron en el margen, el dólar se debilitó y el oro y la plata saltaron más de 4%.
Las acciones en EE. UU. cerraron dispares. El S&P 500 retrocedió 0,2% hasta 7.723,55, apenas por debajo de su récord, el Nasdaq perdió 0,8% hasta 26.363 y el Dow Jones avanzó 0,5% hasta 54.349, un nuevo máximo histórico. A nivel sectorial, salud (+1,3%), materiales (+1,2%) y consumo discrecional (+0,3%) lideraron las subas, mientras que energía (-2,1%), utilities (-1,0%) y tecnología (-0,5%) quedaron atrás. Eli Lilly ganó 4,9% tras superar las estimaciones de ingresos y elevar su guidance anual, y Arista Networks avanzó 3,6% con ventas por encima de lo previsto. En el otro extremo, SpaceX se derrumbó 13,6%, devolviendo íntegramente la suba de la rueda previa, y AMD cayó 7,0% pese a duplicar los ingresos de su segmento de centros de datos. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió 0,1%. Japón se destacó con un avance de 0,6%, Latam cerró sin variaciones, Europa cedió 0,1% y los mercados emergentes retrocedieron 0,4%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron con leves bajas, consolidando el retroceso desde el máximo de 18 meses de 4,75% que la UST10Y había marcado a comienzos de semana. La UST2Y cayó 1 pb hasta 4,19%, mientras que la UST10Y y la UST30Y cerraron prácticamente sin cambios en 4,62% y 5,17%, respectivamente. El bono alemán a 10 años bajó 1 pb hasta 3,10% y el japonés retrocedió 5 pb hasta 2,81%. El mercado asigna ahora una probabilidad del 57% a una suba de tasas de la Fed en septiembre, frente al 67% de la jornada previa. El índice de bonos del Tesoro subió 0,1%, en tanto que los corporativos Investment Grade, los High Yield y la deuda de mercados emergentes cerraron sin cambios.
El US Dollar Index cayó 0,2% hasta 99,69. Perdió 0,2% frente al euro y 0,2% frente a la libra, y ganó 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar cayó 0,3% y cerró en USDBRL 5,12.
El petróleo WTI retrocedió 0,9% hasta USD 75,08 el barril y acumuló una baja del 11,1% en la semana, luego de que Irán anunciara el entendimiento con Omán sobre la ruta de navegación por Ormuz y de que Qatar informara que ya existe una propuesta redactada sobre el tema. Trump afirmó que las conversaciones avanzan y que podría haber mayor claridad en 48 horas. La presión adicional vino de los inventarios: la EIA reportó un alza de 2,479 M de barriles en los stocks de crudo de EE. UU. en la semana finalizada el 31 de julio, frente a expectativas de una caída de 1,5 M. El oro saltó 4,3% hasta USD 4.252 la onza, su nivel más alto desde el 18 de junio, impulsado por la menor amenaza inflacionaria y el recorte en las expectativas de tasas. La plata acompañó con un alza del 4,4% hasta USD 62,1 la onza. En agrícolas, la soja cedió 0,3% hasta USD 423,3 la tonelada, arrastrada por la baja del crudo, que deprime al complejo de aceites vegetales por su uso como insumo de biocombustibles, y por la expectativa de una oferta global holgada. El cobre subió 1,5% hasta USD 6,72 la libra.
El dato del día fue el informe de empleo privado de julio: la economía de EE. UU. creó 44.000 puestos, muy por debajo de los 70.000 esperados y de los 95.000 de junio, en su registro más débil desde enero. En la misma jornada, el ISM de servicios se ubicó en 54,1, apenas por debajo del 54,5 previsto pero por encima del 54,0 de junio, con un desglose mixto: la actividad comercial saltó a 59,1 desde 55,4 y las nuevas órdenes subieron a 57,2, mientras que el empleo cayó a 47,4 desde 51,2, ingresando en zona de contracción, y los precios pagados treparon a 70,3 desde 67,7. El foco de la semana pasa ahora al informe de empleo de julio que se publica el viernes.





