Las acciones estadounidenses cerraron al alza en la rueda del martes, con el sector tecnológico recuperando el terreno perdido el lunes. El motor de la jornada fue el derrumbe del petróleo, que cedió más de un 4% ante señales de distensión en el conflicto con Irán: el jefe del Ejército de Pakistán viajó a Teherán para respaldar la vía diplomática, Qatar informó que continúa con sus tareas de mediación y trascendió que Washington podría reinstalar a los diplomáticos evacuados de la región, lo que sugiere que una escalada militar de mayor alcance es menos inminente. A eso se sumó que las medidas anunciadas el lunes por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, resultaron menos severas de lo previsto, ya que se otorgará a los países que comercian con Teherán un plazo para desarmar sus vínculos antes de aplicar penalidades unilaterales. La caída de los precios de la energía descomprimió las expectativas de inflación de corto plazo, empujó a los rendimientos del Tesoro a alejarse de los máximos de veinte meses y alivió a los sectores sensibles al costo del crédito. En paralelo, una tanda de malos datos de consumo y vivienda en EE. UU. redujo las proyecciones por una suba de tasas en septiembre, en la antesala del índice de precios PCE de julio y del discurso de Kevin Warsh en Jackson Hole el viernes.
El S&P 500 subió un 0,3% hasta 7.675,98, el Nasdaq avanzó un 0,4% y el Dow Jones ganó un 0,3% hasta 53.570. El rebote se concentró en las compañías vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial, sostenido por la expectativa de salidas a bolsa de gran porte entre los desarrolladores que más invierten en el sector, con Anthropic y OpenAI a la cabeza, un flujo que beneficiaría tanto a las fabricantes de chips como a las proveedoras de servicios en la nube. AMD trepó un 4,9%, Micron un 2,5%, Meta un 2%, Nvidia un 2,2% en la previa de su balance de hoy y Microsoft un 0,9%. La baja de los rendimientos largos también favoreció a los bancos de inversión: Goldman Sachs ganó un 2,2% y Morgan Stanley un 1,3%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 1,0%. Los mercados emergentes ganaron un 1,7%, Latam un 1,3%, Japón un 0,8% y Europa un 0,5%. En el continente, el Euro STOXX 50 subió un 0,2% hasta 6.458 y el STOXX 600 un 0,4% hasta 657, con las productoras de semiconductores y de insumos para centros de datos recortando pérdidas y con las industriales beneficiadas por el abaratamiento de la energía.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron en toda la curva. La UST2Y cayó 5 pb hasta 4,19%, la UST10Y retrocedió 7 pb hasta 4,63% y la UST30Y cedió 6 pb hasta 5,17%. El movimiento combinó la menor presión inflacionaria derivada de la energía con datos de actividad más débiles, aunque el tramo largo sigue acumulando un alza significativa en el mes por la emisión de deuda vinculada a la inteligencia artificial y por el déficit fiscal. El Tesoro confirmó que utilizará el saldo de su Cuenta General para ampliar la recompra de títulos largos, en línea con las intervenciones previas. El bono alemán a 10 años bajó 7 pb hasta 3,18%, pese a un dato de confianza empresaria mejor de lo esperado, y el japonés subió 1 pb hasta 2,89%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 65% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión del 16 de septiembre, frente a cerca del 59% de la rueda previa; la probabilidad implícita de una suba de 25 pb bajó del 41% al 35%. Warsh había señalado que una suba de tasas no sería su herramienta preferida para combatir la inflación, lo que eleva la relevancia de su presentación del viernes. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,4%, los corporativos Investment Grade un 0,6%, los High Yield un 0,3% y la deuda de mercados emergentes un 0,6%.
El US Dollar Index cayó un 0,1% hasta 98,91. No varió frente al euro ni frente a la libra, y ganó un 0,2% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 0,2% y cerró en USDBRL 5,15.
El petróleo WTI se derrumbó un 4,6% hasta USD 81,1 el barril y el Brent cayó un 5,6% hasta USD 87,0, en la segunda rueda consecutiva de bajas y con un fuerte estrechamiento del diferencial entre ambas referencias. Más allá de la vía diplomática, pesó que el volumen despachado por el estrecho de Ormuz se mantiene elevado, con parte de los embarques operando de manera discreta, y que Irán ratificó que resistirá la ampliación de sanciones con la confianza de que sus principales socios comerciales rechacen la presión de Washington. El gas natural europeo acompañó con una baja del 6,6%. El oro subió un 0,2% hasta USD 4.659 la onza, aunque cerró lejos del máximo de más de tres meses de USD 4.696,2 que tocó durante la rueda, en una toma de ganancias previa al dato de inflación y a Jackson Hole; la plata cedió un 0,5% hasta USD 68,6 la onza y el platino un 1,2% hasta USD 1.867. La soja subió un 1,1% hasta USD 451,7 la tonelada y el cobre avanzó un 1,6% hasta USD 6,71 la libra.
Los datos de la jornada mostraron un consumidor estadounidense más debilitado. La confianza del consumidor del Conference Board cayó a 89,4 puntos en agosto desde los 90,2 revisados de julio, por debajo del consenso de 90,2 y en el nivel más bajo en varios meses. Las ventas de viviendas nuevas se desplomaron un 10,5% mensual en julio hasta 0,607 millones de unidades anualizadas, frente a los 0,62 millones esperados y los 0,678 millones revisados de junio. El índice manufacturero de la Fed de Richmond bajó de 5 a 4 puntos en agosto, contra los 7 proyectados, con los pedidos nuevos en retroceso, los pedidos acumulados y la inversión de capital ingresando en terreno negativo y el componente de empleo cayendo a -2. El único dato firme fue el de precios inmobiliarios: el índice Case-Shiller aceleró del 1,6% al 2,1% i.a. en junio, por encima del 1,7% esperado. En Alemania, en cambio, el índice Ifo de clima de negocios saltó a 88,8 puntos en agosto desde los 86,7 revisados de julio, muy por encima del consenso de 87,2, con el componente de expectativas en 89,1, y el PBI del segundo trimestre se revisó al alza hasta un 0,3% trimestral. Hoy se publica el índice de precios PCE de julio, la referencia de inflación que sigue la Reserva Federal: se espera que el núcleo avance un 0,2% m/m, acelerando desde el 0,1% de junio, y que se mantenga en el 3,3% i.a., mientras que para el índice general se proyecta una suba del 0,1% m/m y un 3,7% i.a. La misma jornada se conocen los pedidos de bienes durables de julio, con un consenso del 0,7% m/m, y la segunda estimación del PBI del segundo trimestre, con una revisión esperada del 2,1% al 1,5% anualizado. Tras el cierre reporta Nvidia, el catalizador más relevante de la semana para la operatoria tecnológica.





