Las acciones estadounidenses cerraron con subas generalizadas en la rueda del jueves, en una jornada en la que los rendimientos del Tesoro cortaron su racha alcista. El disparador fue el cambio de tono del gobernador Waller, que se mostró dispuesto a apoyar el mantenimiento de la tasa de referencia en el nivel actual si la inflación sigue avanzando hacia el objetivo del 2%, un giro respecto de sus declaraciones previas centradas en los riesgos inflacionarios. El mercado recortó a la mitad la probabilidad de una suba en septiembre y el movimiento se replicó en las curvas soberanas de Europa y Japón, que interrumpieron la venta de los últimos días. Ayudó también la declaración del presidente Trump acerca de que la nueva campaña militar contra Irán no se extendería demasiado, que moderó el ritmo de suba de la energía. La contracara del día fue el ISM de servicios, que sorprendió al alza con un subíndice de precios en máximos de cuatro años.
El S&P 500 subió un 1,1% hasta 7.747,71, el Nasdaq avanzó un 1,4% y el Dow Jones ganó un 1,2%, equivalente a 624 puntos, hasta 53.686,11; el índice de small caps subió un 0,5%. El liderazgo estuvo en el software y en los sectores más sensibles al costo del crédito: Palantir trepó un 7,7%, Oracle un 5,7%, Meta un 3,0% y Microsoft un 2,7%, mientras Tesla ganó un 5,4%. Los bancos también empujaron al Dow, con Goldman Sachs subiendo un 3,3%, Morgan Stanley un 2,5% y JPMorgan un 1,6%. Los semiconductores quedaron rezagados: Nvidia e Intel avanzaron un 1,8% cada una, pero Broadcom cayó un 2,7% pese a reportar un crecimiento de ingresos del 221% interanual en su último trimestre fiscal, en otro caso de una fabricante de chips que no alcanzó el extremo superior del rango de estimaciones. Entre los balances, Snowflake se disparó un 16,6% y Hewlett Packard Enterprise subió un 5,0% a pesar de resultados por debajo de lo esperado. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 1,0%. Japón lideró con un alza del 1,9%, seguido por Europa con un 0,8%, los mercados emergentes con un 0,5% y Latam con un 0,4%. En las plazas europeas, el Euro STOXX 50 subió un 0,3% hasta 6.379 puntos y el STOXX Europe 600 un 0,4% hasta 649, cortando tres ruedas de bajas, con Volkswagen recuperando un 4% tras el ajuste de la sesión previa. En Brasil, el Ibovespa cerró sin cambios en 185.188 puntos y puso fin a una racha de once ruedas consecutivas al alza, luego de haber subido cerca del 2% en la apertura.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro volvieron a ceder, con el tramo corto liderando la baja. La UST2Y cayó 4 pb hasta 4,35%, la UST10Y retrocedió 1 pb hasta 4,77% y la UST30Y cedió 1 pb hasta 5,25%, luego de que la tasa a diez años tocara el 4,81% a comienzos de semana, su nivel más alto desde octubre de 2023. El bono alemán a 10 años bajó 2 pb hasta 3,35% y cortó una racha de seis ruedas de suba, retrocediendo desde el máximo de quince años de la rueda previa, mientras el japonés cayó 5 pb hasta 2,97% luego de una colocación exitosa de títulos a 30 años que descomprimió al mercado local. El mercado pasó a descontar una probabilidad en torno al 50% de una suba de 25 pb de la Fed en la reunión del 16 de septiembre, frente a cerca del 70% de comienzos de semana. En la eurozona, en cambio, los inversores siguen descontando por completo una suba de 25 pb del Banco Central Europeo la próxima semana, que llevaría la tasa de depósito al 2,50%, y asigna una probabilidad cercana al 100% a que alcance el 3,00% hacia junio de 2027. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,1%, los corporativos Investment Grade un 0,1%, los High Yield un 0,1% y la deuda de mercados emergentes un 0,3%.
El US Dollar Index cayó un 0,6% hasta 99,00. Perdió un 0,4% frente al euro, un 0,4% frente a la libra y un 2,0% frente al yen japonés, que se fortaleció por segunda rueda consecutiva. En Brasil, el dólar subió un 0,2% y cerró en USDBRL 5,10.
El petróleo WTI subió un 0,7% hasta USD 91,7 el barril y el Brent avanzó un 0,2% hasta USD 95,8, con el crudo sosteniéndose en máximos de seis semanas aunque a un ritmo de suba menor que en las ruedas previas. Del lado del riesgo geopolítico, Irán continuó los ataques contra los aliados de EE. UU. en el Golfo: las fuerzas armadas de Kuwait informaron que el país enfrenta una agresión iraní en curso y que sus defensas aéreas interceptaron misiles y drones, luego de que Teherán respondiera a los ataques estadounidenses del martes con acciones sobre objetivos en Jordania y Bahréin. El tráfico por el estrecho de Ormuz volvió a deteriorarse, con seis buques comerciales cruzando el paso el miércoles contra once el martes y un promedio de diez días cercano a trece; el mayor operador mundial de buques tanque, la japonesa Mitsui O.S.K. Lines, anticipó que las disrupciones se prolongarán más de lo previsto y que no habrá normalización antes de fin de año. La moderación del rally, en cambio, respondió a la declaración de Trump de que la campaña militar no se extendería demasiado, que también hizo retroceder un 2,9% al gas europeo. Los metales preciosos extendieron el rebote: el oro subió un 0,8% hasta USD 4.422 la onza, la plata un 2,5% hasta USD 67,0 la onza, el platino un 3,5% y el paladio un 5,5%. La soja cerró prácticamente sin cambios en USD 477,7 la tonelada, con una baja del 0,1%, y el cobre subió un 1,2% hasta USD 6,58 la libra.
El ISM de servicios de agosto se ubicó en 55,4 puntos, por encima de los 54,3 esperados y de los 54,1 de julio, en la mayor expansión del sector en seis meses. La composición fue sólida: el subíndice de actividad comercial pasó de 59,1 a 61,7 puntos, el de nuevas órdenes de 57,2 a 60,9, el de inventarios de 51,4 a 56,7 y el de cartera de pedidos de 50,9 a 55,6, aunque parte de los encuestados atribuyó esta última suba a la baja dotación de personal. Los dos puntos débiles fueron el empleo, que se mantuvo en zona de contracción por segundo mes consecutivo pese a mejorar de 47,4 a 47,8 puntos, y los precios pagados, que se aceleraron de 70,3 a 72,6 puntos, un máximo de cuatro años, con los derivados del petróleo, el diésel y la nafta señalados como los rubros que más se encarecieron; los aranceles y el conflicto en Medio Oriente volvieron a ser los factores más citados como presión sobre las cadenas de suministro. La balanza comercial de julio mostró un déficit de USD 88.600 M, el mayor desde marzo de 2025, contra los USD 71.200 M de junio y los USD 90.000 M proyectados: las exportaciones cayeron un 2,1% hasta USD 310.700 M, con menores ventas de crudo y de oro no monetario, mientras las importaciones subieron un 2,8% hasta USD 399.300 M por mayores compras de computadoras, accesorios y semiconductores. En el mercado laboral, las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 29 de agosto subieron 2.000 hasta 206.000, en línea con las 205.000 esperadas, y las continuas avanzaron 8.000 hasta 1.779.000, en un cuadro de reclamos que sigue en niveles históricamente bajos. Hoy se publica el informe de empleo de agosto, para el que se espera una creación de 58.000 puestos no agrícolas tras la destrucción de 23.000 de julio, con la tasa de desempleo estable en el 4,1% y una suba de los salarios por hora del 0,3% m/m.





