Las acciones rebotaron desde mínimos de un mes, impulsadas por una jornada extraordinaria en semiconductores y la expectativa del IPO de SpaceX mañana. Por otro lado, el Índice de Precios al Productor (PPI) de mayo aceleró por cuarto mes consecutivo, aunque el componente núcleo sorprendió a la baja, lo que moderó levemente las expectativas de suba de tasas. El petróleo cayó en una rueda volátil, con señales de que el conflicto podría estar acercándose a un punto de inflexión.
La renta variable cerró con fuertes subas. El S&P 500 avanzó 1,9%, el Nasdaq 3,2% y el Dow Jones 2,0%, recuperando gran parte de las pérdidas de las últimas dos sesiones. Los semiconductores protagonizaron la jornada: Intel trepó 9,6% tras recibir un doble upgrade de Bank of America por sus perspectivas en CPUs y fundición, Micron avanzó 9,1%, ARM 10,5%, Marvell 10,1%, AMD 7,4% y Qualcomm 5,6%. Nvidia ganó 1,5% y TSMC 2,8%. En cambio, Oracle perdió 9,1% al anunciar un mayor endeudamiento para financiar data centers, con ventas sin crecimiento. Asimismo, el índice de acciones globales excluyendo EE. UU. avanzó 2,8%. Europa subió 2,7%, Japón 2,6% y los mercados emergentes 3,7%. Latam registró un alza de 3,3%, con Brasil sumando 2,1%. China no varió.
Por su parte, los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron, aliviados por el núcleo del PPI más moderado de lo esperado y las señales de que el conflicto podría acercarse a un punto de inflexión. La UST2Y cayó 6 pb hasta 4,06% y la UST10Y perdió 8 pb hasta 4,46%. Así, el índice de bonos del Tesoro avanzó 0,5%, los corporativos Investment Grade 0,8%, los High Yield 0,5% y la deuda de mercados emergentes 0,8%. El mercado descuenta una suba de tasas, con el primer movimiento esperado para diciembre de 2026.
El US Dollar Index retrocedió 0,1% hasta 99,82. El dólar perdió 0,3% frente al euro, 0,3% ante la libra y 0,4% contra el yen. En Brasil, la moneda se depreció 1,4% y cerró en USDBRL 5,11. A su vez, el oro aumentó 2,4% hasta USD 4.171 la onza, recuperando parte de las pérdidas del día anterior. La plata subió 4,3% hasta USD 66,4 la onza.
En cuanto al petróleo WTI, bajó 2,5% hasta USD 87,82 el barril en una rueda volátil, oscilando entre USD 87 y USD 91. Trump advirtió sobre posibles nuevos ataques a la infraestructura energética iraní, incluyendo la isla de Kharg, mientras que, al mismo tiempo, los Emiratos Árabes e Irán mantuvieron conversaciones directas, generando expectativas de desescalada. El flujo de buques por el estrecho de Ormuz continuó aumentando y las instalaciones petroleras no sufrieron daños materiales. Por otro lado, la soja cayó 0,7% hasta USD 409,7 la tonelada, sin drivers nuevos, en línea con la tendencia bajista de las últimas semanas ante condiciones climáticas favorables en EE. UU. El cobre avanzó 0,2% hasta USD 6,26 la libra, estabilizándose cerca de mínimos de tres semanas luego de haber recuperado algo de terreno con la moderación en las expectativas de suba de tasas.
En los datos económicos, el PPI de EE. UU. subió 1,1% m/m en mayo, desacelerando respecto del ritmo del mes previo. A nivel interanual, aceleró a 6,5%, el mayor registro desde noviembre de 2022, superando el consenso de 6,4% y marcando la cuarta aceleración consecutiva, afectado por los costos energéticos derivados del conflicto en Medio Oriente. El componente núcleo, excluyendo alimentos, energía y servicios comerciales, aumentó 0,8% m/m y 5,1% i.a., por encima del mes anterior. Sin embargo, el mercado lo recibió con alivio relativo: el dato en sí no sorprendió al alza de forma material y el núcleo siguió sin descontrol, lo que moderó levemente las expectativas de suba de tasas, aunque el mercado mantiene descontado un incremento para diciembre de 2026.



