La rueda del miércoles estuvo dominada por la escalada militar entre EE. UU. e Irán, que disparó el precio del petróleo y reavivó los temores inflacionarios. El salto de la energía empujó los rendimientos de los bonos del Tesoro a máximos de casi tres años y arrastró a la baja a las acciones a ambos lados del Atlántico, en un contexto donde el mercado empezó a descontar que los principales bancos centrales podrían volver a subir tasas.
En EE. UU., el S&P 500 cayó 0,5%, el Nasdaq 0,6% y el Dow Jones perdió 0,8% (405 puntos), presionados por el impacto de mayores costos de financiamiento sobre los márgenes corporativos y la demanda. Alphabet retrocedió 2,3% tras anunciar una inversión de USD 15.100 millones en Finlandia y Amazon cedió 1,8% luego de una nueva ronda de financiamiento, mientras Apple bajó 0,3% pese a presentar un iPhone plegable. En contraste, Meta saltó 6,5% por el lanzamiento de un nuevo agente de inteligencia artificial y los fabricantes de chips ayudaron a limitar las pérdidas del Nasdaq, con Micron sumando 2,7% y AMD 3%.
El resto del mundo también operó en baja. Las acciones globales ex EE. UU. cedieron 0,8%, los mercados emergentes 0,5%, América Latina 1,0% y Japón 1,0%. En Europa la caída fue más marcada: el Euro STOXX 50 retrocedió 1,6%, el DAX alemán 1,7% y el CAC 40 francés 1,9%, con las bolsas anticipando una posible suba de tasas del BCE y el FTSE 100 londinense en su menor nivel en siete semanas.
En renta fija, el rendimiento del Tesoro a 2 años subió 4 pb hasta 4,44%, el de 10 años trepó 5 pb hasta 4,85% (máximo desde octubre de 2023) y el de 30 años avanzó 5 pb hasta 5,30%. La suba respondió al encarecimiento de la energía, a la decepción por la recompra de deuda larga del Tesoro (triplicada a USD 6.000 millones, por debajo de lo esperado) y a la oferta récord de deuda corporativa, con las empresas de inteligencia artificial emitiendo más de USD 1,5 billones. El bono alemán a 10 años saltó 10 pb hasta 3,45% y el japonés cerró en 2,88%. El mercado descuenta con más del 60% de probabilidad una suba de tasas de la Fed la próxima semana, mientras el BCE decide mañana y se espera un alza de 25 pb. Los precios de la deuda acompañaron la baja, con el índice de bonos del Tesoro, el crédito con Investment Grade, el de High Yield y la deuda emergente cediendo en torno a 0,2%.
El US Dollar Index cayó 0,03% hasta 98,81, prácticamente sin cambios. Perdió 0,1% frente al euro, 0,1% frente a la libra y 0,2% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió 0,5% y cerró en USD/BRL 5,11.
Entre los commodities, el petróleo WTI trepó 3,9% hasta USD 96,7 el barril y el Brent superó los USD 101, su nivel más alto desde mayo, luego de que EE. UU. destruyera cinco buques petroleros iraníes, Irán lanzara misiles hacia Jordania y advirtiera a las embarcaciones en el Golfo Pérsico. El oro subió 1,0% hasta USD 4.399 la onza y la plata avanzó 2,3%. La soja, en cambio, cayó 0,4% hasta USD 12,98 el bushel, su menor nivel en más de una semana, con la atención puesta en el informe de oferta y demanda del USDA del viernes, mientras el cobre sumó 0,4%.
En una jornada sin datos macroeconómicos relevantes en EE. UU. (las solicitudes de hipotecas cayeron 2,7% y la tasa a 30 años tocó 6,85%, máximo en quince meses), la atención de la semana está puesta en el dato de inflación de EE. UU. del viernes y en la reunión del BCE de mañana.





