La rueda del martes cerró con tono negativo en las bolsas de Estados Unidos, en una jornada dominada por el salto de los precios del petróleo y una nueva suba de los rendimientos del Tesoro, que llevó la tasa a 10 años por encima del 5% por primera vez desde 2007. El clima estuvo atravesado por la cautela previa a la decisión de la Reserva Federal de este miércoles, en la que el mercado descuenta una suba de tasas, la primera en cerca de tres años.

El S&P 500 cayó 0,45% hasta 7.585 puntos y el Nasdaq Composite perdió 0,78%, mientras que el Dow Jones retrocedió 0,63% (328 puntos) hasta 52.093. Las pérdidas fueron generalizadas, con presión sobre las tecnológicas de gran capitalización vinculadas a la inteligencia artificial, sensibles a mayores costos de financiamiento: Oracle cayó 3,1%, Amazon 2%, Microsoft 1,6% y Alphabet 1,3%. En sentido contrario, los fabricantes de chips se recuperaron (Nvidia subió 0,6% y AMD 2,2%) y las energéticas acompañaron la suba del crudo, con Chevron avanzando 2,5%.

Las acciones del resto del mundo también operaron a la baja. El índice de mercados desarrollados ex Estados Unidos cayó 0,45% y el de emergentes 0,35%. En Europa retrocedió 0,26% (el Euro STOXX 50 perdió 0,4%), con presión de las firmas de lujo y los bancos. América Latina cedió 0,11% y Japón fue el más castigado, con una baja de 0,68%.

En la curva del Tesoro, la tasa a 2 años subió cerca de 2 pb hasta 4,66%, la de 10 años sumó unos 4 pb y cerró en torno a 5,01%, su nivel más alto desde julio de 2007 tras encadenar cinco ruedas de subas, y la de 30 años avanzó a 5,36%. El salto respondió a la combinación de mayores precios de la energía, riesgos inflacionarios y la expectativa de una Fed más dura. El bono alemán a 10 años operó en torno a 3,54% y el japonés en 3,03%, ambos con leves alzas. El mercado descuenta con una probabilidad cercana al 90% una suba de 25 pb por parte de la Reserva Federal este miércoles, la primera desde 2023, en un contexto de inflación general de 3,4% y núcleo de 2,4% en agosto. La atención estará puesta además en las proyecciones económicas actualizadas y en el diagrama de puntos, para calibrar si el organismo anticipa una segunda suba antes de fin de año, que el mercado ubica entre octubre y diciembre. En el crédito, el índice de bonos del Tesoro cedió 0,09%, el de Investment Grade operó prácticamente sin cambios, el de High Yield bajó 0,19% y la deuda emergente retrocedió 0,25%.

El US Dollar Index subió 0,23% hasta 99,69, extendiendo su racha alcista a cinco ruedas. Ganó 0,39% frente al euro, 0,18% frente a la libra y 0,63% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió 0,52% y cerró en USD/BRL 5,14.

El petróleo WTI saltó 3,4% hasta USD 104,9 el barril y se ubicó en máximos de más de cuatro meses, impulsado por las crecientes disrupciones de oferta en Medio Oriente: Arabia Saudita canceló algunos embarques tras el cierre del oleoducto East-West, que ofrece una ruta alternativa al estrecho de Ormuz, mientras persistían los ataques de milicias houtí y Libia suspendía operaciones en dos yacimientos. El oro, en cambio, cayó 0,6% hasta USD 4.324 la onza, presionado por la suba del dólar y de las tasas y la cautela previa a la Fed, mientras que la plata subió 1,1% hasta USD 64,2 la onza. Entre los agrícolas y metales industriales, la soja avanzó 2,4% y el cobre 1,9% hasta USD 6,45 la libra.

En materia de datos, el índice manufacturero Empire State de la Fed de Nueva York cayó 13 puntos hasta 7,6 en septiembre, desde 20,6 en agosto, por debajo del 14,75 esperado, reflejando una moderación de la actividad fabril. Las nuevas órdenes crecieron apenas, los envíos cedieron y los tiempos de entrega se alargaron, mientras que el empleo se mantuvo firme y las presiones de precios siguieron elevadas. La atención de la semana, no obstante, está centrada en la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de este miércoles.