El cese de hostilidades entre EE. UU. e Irán se consolidó y llevó al petróleo a caer más de 4%, con lo que el WTI acumuló un retroceso de 6% en la semana. La descompresión del riesgo energético alivió la tensión inflacionaria y llevó los rendimientos del Tesoro a la baja por tercera rueda consecutiva, en la antesala de la decisión de la Fed. En las acciones, sin embargo, el clima fue mixto: la profundización de la venta en semiconductores volvió a golpear al Nasdaq, mientras el Dow Jones se apoyó en resultados corporativos sólidos y en los sectores defensivos. El dólar cedió levemente desde su máximo en quince meses y los metales preciosos cerraron a la baja.
Las acciones estadounidenses cerraron mixtas. El S&P 500 subió 0,3%, el Dow Jones avanzó 1,0% y el Nasdaq 100 retrocedió 0,9%. Los semiconductores encabezaron nuevamente las bajas ante la preocupación por el carácter circular del financiamiento en infraestructura de IA y el temor a que los hyperscalers recorten inversiones: Amkor cayó 24,7%, Sanmina 17,5%, SanDisk 14,2%, Corning 12,1%, Micron 8,8%, AMD 8,1% e Intel 5,9%. El sector también sufrió por el fuerte debut bursátil de la china CXMT en Shanghái, que reavivó las dudas sobre la competencia. En contraposición, consumo defensivo y salud lideraron las subas: Coca-Cola trepó 5,0% tras superar estimaciones de ganancias e ingresos y elevar su guía anual, Berkshire Hathaway ganó 3,1%, Eli Lilly 1,9%, Visa 1,1% también con resultados por encima de lo esperado, y Microsoft 1,1%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó 0,7%. Europa subió 0,4%, con el STOXX 600 sostenido por resultados corporativos y la baja de la energía, y Latam avanzó 0,2%. Los mercados emergentes perdieron 2,0%, arrastrados por Asia: Japón cayó 1,8% medido en dólares, con el Nikkei 225 desplomándose 4,0% hasta 62.359 puntos, su mínimo en más de dos meses, con caídas de 18,3% en Kioxia, 11,0% en Tokyo Electron, 11,0% en Taiyo Yuden y 10,1% en Advantest. Taiwán retrocedió 4,7% y Shanghái 1,2%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron por tercera rueda consecutiva, favorecidos por la baja del petróleo y la mayor demanda de cobertura. La UST2Y cedió 3 pb hasta 4,30%, la UST10Y bajó 5 pb hasta 4,61%, su nivel más bajo en aproximadamente una semana, y la UST30Y retrocedió 5 pb hasta 5,09%. El bono alemán a 10 años cayó 1 pb hasta 3,12%, alejándose del máximo de quince años alcanzado la semana pasada, mientras el japonés subió 1 pb hasta 2,78%, en la previa de la reunión del Banco de Japón. Hoy la Fed anuncia su decisión y se espera que mantenga la tasa de referencia sin cambios en 3,75%, aunque el mercado asigna cerca de un tercio de probabilidad a una suba y descuenta en torno al 80% de chance de un aumento en septiembre. La atención estará puesta en la distribución de los votos. El índice de bonos del Tesoro subió 0,3%, los corporativos Investment Grade acompañaron con un 0,3%, los High Yield un 0,2% y la deuda de mercados emergentes un 0,2%.
El US Dollar Index cayó 0,1% hasta 101,39, retrocediendo desde el máximo de quince meses de 101,6 tocado el lunes. Perdió 0,2% frente al euro y operó sin cambios frente a la libra, mientras ganó 0,1% frente al yen japonés, que se mantiene cerca de mínimos de cuatro décadas. En Brasil, el dólar subió 0,2% y cerró en USDBRL 5,12.
El petróleo WTI cayó 4,2% hasta USD 79,13 el barril y el Brent retrocedió 5,2% hasta USD 83,76, luego de que Trump afirmara que EE. UU. mantiene «buenas conversaciones» con Irán para poner fin al conflicto y de que el cese de hostilidades iniciado el viernes se sostuviera durante todo el fin de semana. En paralelo, avanzaron las discusiones con Arabia Saudita y Omán sobre el futuro del estrecho de Ormuz, y el reporte semanal del API mostró un aumento de inventarios de 3,3 millones de barriles frente a una caída esperada de 2,5 millones. Con esto, el WTI acumula una baja de 6,2% en la semana, aunque sigue 37,8% arriba en el año. El oro cayó 1,2% hasta USD 4.028 la onza en la previa de la Fed y la plata retrocedió 2,2% hasta USD 57,1 la onza. La soja subió 0,2% hasta USD 445,2 la tonelada y el cobre cedió 0,6% hasta USD 6,30 la libra, afectado por el deterioro de las expectativas de demanda industrial.
En el plano macro, la confianza del consumidor medida por el Conference Board cayó a 90,8 en julio desde 92,2 en junio y quedó por debajo del 92,3 esperado, en la lectura más débil de los últimos meses. El índice manufacturero de la Fed de Richmond apenas mejoró a 5 desde 4, muy por debajo del 10 proyectado, con un menor crecimiento de nuevas órdenes (5 vs. 8) compensado por mayores embarques (8 vs. 4) y un rebote del empleo, que volvió a terreno positivo. Las presiones de costos se moderaron, con precios pagados desacelerando a 6,08% desde 6,99%. En cambio, el índice de servicios de la Fed de Dallas subió a 6,6 desde 2,9, el mayor ritmo de expansión en once meses, favorecido por la baja de los costos energéticos. Los precios de viviendas Case-Shiller aceleraron a 1,6% anual en mayo, por encima del 1,3% esperado. Además de la decisión de la Fed de hoy, la agenda de la semana incluye el PCE de junio y el PBI del segundo trimestre el jueves, y el índice de costos laborales del segundo trimestre junto con el PMI de Chicago el viernes.





