Los mercados iniciaron la semana con una recuperación luego de que se moderaran los temores a una disrupción prolongada en el suministro energético global. La caída del petróleo alivió las preocupaciones inflacionarias, impulsando un rebote en las acciones y una baja en los rendimientos de los bonos del Tesoro, lo que dio soporte tanto a la renta variable como a la renta fija. En tanto, el dólar se debilitó producto de los menores rendimientos.

El petróleo WTI cayó 5,5% y cerró en USD 93 el barril, dado que se moderaron los temores a un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz. Durante el fin de semana, tres buques de Pakistán cruzaron el estrecho. Además, India está negociando el paso de otros seis buques, mientras que EE. UU. permitió el paso de petroleros iraníes, lo que contribuye a sostener la oferta global. En agrícolas, la soja cayó 4,5% y cerró en USD 425 la tonelada debido a las preocupaciones por posibles demoras en las negociaciones comerciales entre EE. UU. y China, luego de que Trump declarara que podría postergar la reunión con Xi Jinping si no colabora para destrabar el Estrecho de Ormuz. Esto generó temor a una desaceleración en la demanda por parte de China. En metales, el cobre subió un 1,3% hasta USD 5,24 la libra, ayudado por los menores rendimientos en la curva soberana y la expectativa de mayor demanda.

Las acciones rebotaron tras la caída en el precio del petróleo. El Nasdaq subió un 1,3%, seguido del S&P 500, que avanzó un 1,1%, y, por último, el Dow Jones, con una suba de 0,8%. Los sectores más sensibles al crédito subieron ante la baja de los rendimientos a lo largo de la curva, con avances en tecnología y bancos. Los fabricantes de chips lideraron las subas en medio de un renovado optimismo por la implementación de la inteligencia artificial: Nvidia avanzó más de 2% y Micron saltó más de 5% antes de presentar resultados esta semana. Por su parte, Meta subió cerca de 3% tras reportes de que planea recortar el 20% de su plantilla debido a ganancias de eficiencia derivadas de la adopción de inteligencia artificial. A nivel global, la rueda fue positiva, con el índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subiendo un 1,8%.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro operaron a la baja, siguiendo la dinámica del precio del crudo. Concretamente, la UST2Y cayó 5 pb hasta 3,68%, y la UST10Y cayó 6 pb hasta 4,23%. Esto benefició a toda la renta fija, en especial a los corporativos, en donde se vieron subas de 0,5% para los Investment Grade y 0,4% para los High Yield. La deuda de mercados emergentes avanzó un 0,4%. Por su parte, el índice de bonos del Tesoro subió un 0,3%.

En este contexto, el dólar DXY cayó un 0,5%, devolviendo parte de la suba de la semana anterior. Con esto, cerró en 99,88. Desglosado por moneda, perdió un 0,7% frente al euro, un 0,6% frente a la libra y un 0,3% frente al yen. La misma dinámica se vio con el real brasileño, contra el cual el dólar cayó un 1,3% y cerró en USDBRL 5,26. A su vez, el oro cayó un 0,5% y cerró en USD 4.989 la onza, y la plata cayó un 0,5% hasta USD 80,2 la onza.