Los resultados récord de Micron revivieron el trade de IA en los chips de memoria e impulsaron al Nasdaq, aunque la rotación sectorial continuó penalizando a los hyperscalers y a Apple. En cuanto a los datos económicos del día, el índice de precios PCE núcleo –medida de inflación favorita de la Fed– subió en mayo en línea con lo esperado, mientras que la última revisión del PBI del 1Q26 mostró un mayor crecimiento. A su vez, el petróleo rebotó desde los mínimos previos al conflicto ante un incidente en el estrecho de Ormuz que renovó las preocupaciones sobre la seguridad del tránsito.

En la rueda del jueves, el Nasdaq avanzó 0,9%, el Dow Jones 0,2% y el S&P 500 cerró estable. El protagonista del día fue Micron, cuya acción saltó 16,2% tras reportar ingresos récord de USD 41,5 MM y proyectar USD 50 MM para el próximo Q, muy por encima del consenso. Los bancos también impulsaron las subas al anunciar incrementos de dividendos. Del otro lado, Apple cayó 4,6% luego de anunciar aumentos de precios en iPad y Mac ante el mayor costo de los chips de memoria. Nvidia cedió 1,9%, Microsoft 2,3%, Amazon 1,9% y Meta 2,0%, con los hyperscalers bajo presión ante la duda de si su gasto en infraestructura de software genera los retornos esperados. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. ganó 1,0%, con Europa sumando 1,1%. Los mercados emergentes ganaron 1,1%, con Latam subiendo 1,1% y Brasil 1,0%. Japón avanzó 0,9%, a diferencia de China que perdió 1,5%.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron levemente, apoyados por una inflación núcleo del PCE en línea con lo esperado. Tanto la UST2Y como la UST10Y cedieron 1 pb hasta 4,12% y 4,39%, respectivamente. Así, el índice de bonos del Tesoro avanzó 0,1%, los corporativos Investment Grade subieron 0,1% y la deuda de mercados emergentes 0,1%. Los High Yield no registraron variaciones. El mercado continúa descontando la primera suba de tasas para septiembre de 2026.

El US Dollar Index cayó 0,2% hasta 101,38, depreciándose 0,2% frente al euro y 0,3% contra la libra, mientras que se mantuvo estable frente al yen. En Brasil, el dólar cayó 0,3% y cerró en USD/BRL 5,18. Por su parte, el oro aumentó 1,1% hasta USD 4.043 la onza, recuperándose desde debajo de USD 4.000. También la plata subió 1,7% hasta USD 58,4 la onza.

El petróleo WTI rebotó 2,1% hasta USD 71,80 el barril, revirtiendo parte de las pérdidas de los días anteriores, luego de que un buque mercante fuera alcanzado por un proyectil desconocido frente a la costa de Omán, lo que renovó las preocupaciones sobre la seguridad del tránsito por el estrecho. Varios buques comerciales revirtieron su curso tras el incidente, aunque los petroleros sauditas continuaron hacia la terminal de Ras Tanura para retomar las exportaciones del Golfo Pérsico por primera vez desde marzo. Además, Qatar emitió su primera oferta de crudo posconflicto. La soja rebotó 1,7% hasta USD 414,3 la tonelada, apoyada en el alza del petróleo y en la expectativa de una mayor demanda china. El cobre avanzó 2,1% hasta USD 6,07 la libra, recuperándose desde mínimos de siete semanas.

En paralelo, el PCE de EE. UU. subió 0,4% m/m en mayo, sin cambios respecto de abril. En términos i.a., aumentó 4,1%, acelerando desde 3,8% en abril, impulsado principalmente por la energía. El PCE núcleo subió 0,3% m/m, en línea con abril y con las expectativas del mercado, y avanzó 3,4% i.a., el mayor registro desde octubre de 2023. El mercado recibió el dato con alivio relativo: si bien la inflación sigue elevada, la moderación del núcleo en términos mensuales sugiere que el shock energético no está acelerando el resto de los precios de manera sostenida.

Asimismo, el PBI de EE. UU. del 1Q26 mostró un alza de 2,1% t/t anualizado, desde 1,6% en la segunda estimación y por encima de 0,5% del Q4 2025. La revisión refleja una menor contribución negativa del comercio exterior (-0,37 pp vs. -1,25 pp previo), con las importaciones creciendo menos de lo estimado inicialmente (11,8% vs. 21,1%) y las exportaciones avanzando 10,9%. La inversión bruta se incrementó 7,9%, con el gasto en equipos y propiedad intelectual acelerando. Por el lado opuesto, el consumo privado fue revisado a la baja hasta 0,5%, muy por debajo del 1,4% previo, reflejando una desaceleración en servicios.