Después de varios meses operando por encima de sus pares emergentes, los bonos argentinos corrigieron y el mercado volvió a mirar los fundamentos locales, con una actividad que sigue sin consolidarse y un 2027 que empieza a asomar. La deuda soberana retrocedió, el riesgo país se acercó a los 450 pb y la curva en pesos quedó tensionada por la menor liquidez del sistema y por el IPC de CABA, que mostró una aceleración que llevó al mercado a ajustar expectativas de inflación al alza. En el plano cambiario, el tipo de cambio oficial retomó la senda alcista mientras el BCRA profundizó la desaceleración en el ritmo de compras, con la demanda de divisas cobrando impulso. La recaudación de julio mejoró levemente, aunque los tributos ligados a la actividad siguieron por debajo de la inflación. La nota positiva la dio la renovación del swap con China, extendido a cinco años, que aporta previsibilidad al esquema de reservas. El Merval logró sostenerse en dólares, pese a la presión sobre las energéticas por la caída del petróleo. Las miradas estarán puestas en el IPC Nacional de julio y en si la aceleración porteña fue solo estacional, mientras el Tesoro enfrenta una licitación en un contexto de liquidez más acotada.
Argentina renovó el swap con China
El acuerdo de swap de monedas con el Banco Popular de China vencía el jueves pasado y el BCRA logró no solo renovarlo sino extender el plazo de tres a cinco años, hasta 2031. El monto se mantuvo en 130.000 M de yuanes (USD 19.000 M) con un tramo activado de 35.000 millones de yuanes (USD 5.000 M) disponibles para uso inmediato. El acuerdo, vigente desde 2009, forma parte de las reservas internacionales brutas y permite que Argentina pague importaciones desde China en yuanes en lugar de utilizar dólares, lo que alivia la presión sobre las reservas y amplía el margen de maniobra del BCRA. La mayor extensión del plazo otorga previsibilidad y elimina el riesgo de renegociaciones cada tres años, algo que en renovaciones anteriores no se había logrado.
Leve mejora en la recaudación
Tras la caída real de 7,4% i.a. de junio, que había interrumpido la recuperación que se había marcado en mayo (+2,3% i.a. real, el primer dato positivo luego de nueve meses consecutivos de baja), en julio los ingresos tributarios crecieron 35,1% i.a. nominal, levemente por encima de la inflación interanual. La mejora se explicó casi en su totalidad por Ganancias (+64,7% i.a.), beneficiado por la reprogramación de vencimientos de declaraciones juradas que en 2025 habían operado en junio. También aportaron combustibles (+67,8% i.a.) y Bienes Personales (+69,2% i.a.). En sentido contrario, los derechos de importación cayeron 2,3% i.a. y los débitos y créditos subieron apenas 18,7% i.a., ambos por debajo de la inflación. Con este resultado, en los primeros siete meses del año la recaudación acumula una caída real cercana al 4%.
Se aceleró la inflación en CABA
El viernes pasado se conoció el IPC de la Ciudad de Buenos Aires de julio, que marcó un alza de 2,9% m/m, una fuerte aceleración respecto al 1,8% de junio que había sido el mejor registro del año. El salto obedeció al componente estacional, que trepó 10,9% m/m por el efecto de las vacaciones de invierno sobre turismo, recreación y transporte. Los servicios subieron 3,8% m/m contra 1,4% de los bienes. Con este resultado, la inflación en CABA acumula 19,4% en el año y 33,2% i.a. Si bien el dato porteño suele anticipar la tendencia del IPC Nacional (que se publica esta semana), las consultoras que releva el BCRA mantienen su proyección de 2,0% m/m para el dato del INDEC, lo que sugiere que el salto estacional habría tenido menor incidencia a nivel país.
El REM volvió a recortar el crecimiento
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de agosto mantuvo la proyección de inflación de julio en 2,0% m/m (núcleo 1,8%), con una desaceleración gradual a 1,8% m/m en agosto y septiembre y 1,7% en octubre. La inflación anual para 2026 se ubicó en 29,8%, sin cambios relevantes respecto del mes previo. En tipo de cambio, la mediana apunta a $1.652 para diciembre (14,1% i.a.) y la TAMAR se proyecta en 22,4% TNA para agosto y 22,2% para diciembre. Lo más relevante vino por el lado de la actividad: el mercado recortó la proyección de PBI a 2,7% i.a. (0,4 p.p. menos que en el REM de julio), incorporando una contracción de 0,4% t/t desestacionalizado en el segundo trimestre, lo que confirma que la recuperación sigue sin consolidarse. En el frente externo, las exportaciones se mantienen como ancla del escenario positivo, con un superávit comercial proyectado en USD 23.434 M.
Ritmo de compras en baja
El BCRA acumuló compras netas por USD 111 M en la semana, promediando USD 22 M diarios, profundizando la desaceleración respecto del ritmo de julio (USD 103 M diarios). El agro sostuvo un buen ritmo de liquidación, pero la demanda de divisas siguió cobrando impulso. En lo que va del año, las compras suman USD 13.448 M. Las reservas brutas cerraron en USD 49.455 M, con una suba semanal de USD 1.859 M explicada por la recomposición estacional de encajes de principio de mes y la revaluación del precio del oro.
Tipo de cambio al alza
El tipo de cambio oficial subió 0,7% en la semana y cerró en $1.498,5, revirtiendo la baja de la semana previa y acumulando una suba del 0,7% en el mes. Los dólares financieros operaron estables: el MEP cerró en $1.523,5 (+0,3%) y el CCL en $1.578,6 (+0,2%), mientras que el canje se mantuvo en 3,6%. Los futuros operaron levemente a la baja, con caídas de entre 0,1% y 0,6%. Las tasas implícitas comprimieron al rango de 18%–22% TNA, desde 21%–24% la semana previa. La devaluación implícita mensual se mantuvo en el rango de 1,0% a 1,9%. El interés abierto cayó de 4,5 M a 3,9 M de contratos y el volumen promedió 877 mil contratos diarios.
Tasas en pesos tensionadas
La curva en pesos siguió presionada en la semana, en un contexto de menor liquidez con el stock de repos del BCRA cayendo a un mínimo de $0,81 B, muy por debajo del promedio de julio de $2,52 B, y recuperó a $1,09 B hacia el jueves. Las Lecaps reflejaron esta dinámica: la curva se empinó con el tramo corto subiendo 0,4% en promedio y rindiendo 1,9% / 2,1% TEM, mientras que el tramo largo cayó 0,2% y rinde 2,1% / 2,2% TEM. Los CER del tramo corto subieron 0,5% en promedio tras la sorpresa del IPC de CABA, que llevó al mercado a ajustar sus expectativas de inflación al alza, con una breakeven de 2,1% m/m para julio. El tramo largo cayó 0,4%. Los dollar-linked lideraron la semana con un avance de 0,4%, descontando un tipo de cambio implícito de $1.646 hacia septiembre. El dual DLK/TAMAR TMVE8 subió 0,7% en su primera semana de cotización. En contraste, los duales CER/TAMAR cayeron 0,7% en promedio.
Corrección en la deuda en dólares
La deuda soberana hard dollar retrocedió 1,0% en promedio en la semana, con el riesgo país subiendo 22 pb hasta los 452 pb. Tras dos meses operando por encima de sus pares emergentes, de la mano de la mejora de calificación y el programa financiero, los bonos se acoplaron a la corrección, con las cuestiones internas empezando a ganar peso, en una semana donde la UST10Y tocó máximos del año, aunque las expectativas de suba de la Fed se moderaron hacia el cierre. Los tramos largos fueron los más castigados, con caídas de entre 1,3% y 2,3%, mientras que el corto mostró mayor resiliencia. A estos precios, los Bonares ofrecen rendimientos de entre 6,9% y 9,7%, y los Globales entre 5,5% y 8,9%. El Merval, en cambio, cerró prácticamente sin cambios en dólares CCL (-0,2%). Energía fue el sector más golpeado, presionado por la caída del petróleo (YPF cedió 2,9% y Vista 3,0%), mientras que industria y comunicación lideraron las subas.
Lo que viene
El día de hoy se conocerán las condiciones de la licitación del Tesoro, que se llevará a cabo el miércoles 12 y deberá enfrentar vencimientos por apenas $4,5 billones. Con la liquidez algo más ajustada, y considerando que a fines de agosto los vencimientos ascienden a $16,6 billones, es probable que el Tesoro consiga un rollover superior al 100% continuando con su estrategia de ofrecer deuda indexada para extender plazos. El dato central de la semana será el IPC Nacional de julio, que se publica el jueves 13, en un contexto en el que la inflación viene sosteniendo la desaceleración que inició en abril.






