La primera rueda de septiembre mostró un mercado local selectivo. La deuda hard dollar operó dividida, con los títulos bajo ley extranjera comprados y los locales cediendo terreno, mientras el riesgo país se mantuvo en la zona de los 500 pb y la deuda emergente terminó en baja. La curva en pesos fue el punto débil de la jornada, con retrocesos generalizados que se concentraron en los tramos más largos y en los ajustables por tasa, en un contexto de tasas de corto plazo estables. En el frente cambiario, el oficial subió levemente mientras los financieros retrocedieron y el BCRA volvió a comprar divisas. La renta variable fue la nota más firme del día, con avances tanto en pesos como en dólares y un mejor desempeño de las acciones que cotizan en Nueva York.

Los bonos en dólares abrieron el mes al alza, con la deuda soberana avanzando 0,3% en promedio, aunque con un comportamiento dispar según legislación: los Globales subieron 0,5% y los Bonares cayeron 0,2%. Dentro de la ley Nueva York, el empuje se concentró en el tramo largo, que trepó hasta 0,8%, mientras en la ley local el tramo medio y largo fue el que cedió. El movimiento se dio a contramano de la deuda emergente, que cerró en baja. El riesgo país terminó en 501 pb.

La curva en pesos cerró en rojo casi en todos sus segmentos. Los duales CER a TAMAR fueron los más castigados con una caída de 1,0%, seguidos por la tasa fija que retrocedió 0,5% y por los CER que perdieron 0,2%, mientras los dollar linked lograron cerrar en terreno levemente al alza, con una suba de 0,1%. En la curva de tasa fija, el ajuste fue mayor en el tramo largo, que llegó a perder 1,0%, contra un tramo corto prácticamente sin cambios, lo que dejó un empinamiento de la curva. Las tasas de corto plazo se mantuvieron estables en torno al 20% TNA.

El tipo de cambio oficial subió 0,2% y cerró en $ 1.512,73. Por su parte, los financieros fueron en la dirección opuesta: el dólar MEP cayó 0,5% hasta $ 1.533,83 y el dólar cable retrocedió 0,5% hasta $ 1.589,80, con el canje en 3,6%. Por otro lado, el BCRA compró USD 15 M en la jornada y acumula USD 14.121 M en lo que va del año. En tanto, el stock de reservas brutas subió USD 1.948 M y cerró en USD 50.205 M, revirtiendo la caída estacional por encajes del último día de agosto.

Los futuros de dólar cerraron con una baja promedio de 0,3%, con los ajustes concentrados en los vencimientos de 2027. El interés abierto se desplomó USD 855 M hasta USD 3.581 M por el vencimiento del contrato de agosto, mientras el volumen operado cayó USD 547 M contra la rueda anterior y cerró en USD 1.302 M. Las tasas implícitas quedaron en 18,1% TNA para septiembre, 19,0% para octubre y 19,9% para noviembre, con una devaluación implícita en torno al 1,5% m/m para los contratos más próximos.

El Merval avanzó 0,5% en pesos y 0,3% medido en dólares, cerrando en USD 1.913. El liderazgo fue del sector industrial, seguida por utilidades y energía, mientras comunicación, consumo no esencial y materiales quedaron a la retaguardia. La rueda local mostró fuerte dispersión, con Central Puerto al frente de las subas con 2,3%, seguida por Pampa Energía e IRSA con 1,7% cada una, contra las bajas de Transener y Transportadora de Gas del Norte, ambas con 4,9%, y Banco de Valores con 3,2%. Las acciones que cotizan en Nueva York tuvieron mejor desempeño, con una suba promedio de 1,3% impulsada por Bioceres con 7,0%, AdecoAgro con 5,6% y Vista Energy con 4,5%, contra los retrocesos de Globant con 2,5%, Corporación América con 1,6% y Telecom Argentina con 1,4%.