Un Repo (repurchase agreement, o pase) es una operación en la que una parte vende un activo financiero a otra con el compromiso simultáneo de recomprarlo en una fecha futura cercana —habitualmente a un día— a un precio pactado de antemano, que implícitamente define una tasa de interés sobre el monto involucrado. Estructuralmente, es un préstamo colateralizado: el título que se vende y se recompra funciona como garantía de la operación, lo que reduce el riesgo de contraparte frente a un préstamo sin garantía equivalente.

El BCRA opera diariamente una rueda de Repo pasivo, en la que los bancos con excedentes transitorios de pesos se los prestan al Central a cambio de una tasa de interés predefinida, colocando esos pesos a un día de plazo con la garantía implícita de la contraparte más solvente del sistema financiero local. Esta rueda cumple dos funciones simultáneas: absorbe liquidez sobrante del sistema (reduciendo la cantidad de pesos circulando que podría presionar sobre el tipo de cambio o los precios) y fija, de facto, un piso de tasas de interés de muy corto plazo para todo el mercado, porque ningún banco tiene incentivos a prestarle a otro banco a una tasa menor a la que puede obtener depositando esos pesos directamente en el BCRA.

El stock de pesos absorbidos vía Repo —el monto total que el sistema bancario tiene colocado en esta ventanilla en un día determinado— es un indicador de liquidez que se sigue de cerca: cuando ese stock crece de forma sostenida, indica que hay más pesos sobrantes en el sistema de los que el mercado puede colocar en instrumentos de mayor rendimiento; cuando cae abruptamente, señala que la liquidez se volvió más escasa, lo que típicamente se traduce en presión al alza sobre tasas de mercado de corto plazo, como la tasa de caución bursátil, que puede despegarse de la tasa de Repo del BCRA en momentos de estrés puntual de liquidez.

Este esquema reemplazó gradualmente al régimen previo de Leliqs (Letras de Liquidez) y Pases tradicionales, en un proceso motivado por la necesidad de reducir el stock de pasivos remunerados del BCRA —que generaba una dinámica de emisión endógena de pesos vía el pago de intereses sobre esos instrumentos— y de administrar la liquidez con una herramienta de plazo más corto y renovación más frecuente, que permite ajustes de política más ágiles ante cambios en las condiciones de mercado día a día.

Un matiz relevante: la tasa de Repo no es necesariamente idéntica a la tasa de política monetaria en sentido estricto, aunque en la práctica actual funcionan de forma muy coordinada; el BCRA puede utilizar ajustes en la tasa de esta rueda diaria como señal de política monetaria de facto, incluso en ausencia de un anuncio formal de cambio de tasa de referencia.