Tras el retroceso del 10% que experimentó en abril, el cual se interpretó en aquel momento como una corrección natural después del salto récord de marzo, en mayo el mercado volvió a mostrar un crecimiento en volumen. Con un volumen de $2,78 billones negociados, representa el tercer registro más alto de los últimos doce meses, apenas por debajo del pico de diciembre ($2,89 billones), y de marzo ($2,79 billones), mostrando que la baja de abril fue transitoria y no quebró la tendencia.
El stock de instrumentos pendientes de vencimiento se ubicó en $5,96 billones al cierre del mes, con una leve moderación del 2,3% respecto al mes anterior.
El pagaré recupera terreno
El Pagaré Bursátil Electrónico fue el gran protagonista de esta recuperación. El instrumento negoció $1,58 billones en mayo, un incremento del 24,9% frente a abril y duplicando su volumen respecto a mayo de 2025 (+106,6% interanual). En términos de composición, el segmento no garantizado concentra el 94,4% de la operatoria, mientras que el avalado representa el 5,3% y el garantizado apenas el 0,3%.
En cuanto a moneda, el 72% del volumen está nominado en pesos, el 20% en dollar-linked y el 8% en hard dollar, reflejando una creciente dolarización parcial de los instrumentos de financiamiento. El grueso del volumen se concentra en plazos cortos de hasta 180 días.
El Cheque de Pago Diferido pierde algo de volumen, pero sostiene niveles altos
El Cheque de Pago Diferido (CPD) registró una leve caída del 2,9% mensual, cerrando en $1,14 billones. No obstante, el crecimiento interanual del 51,4% confirma que el instrumento sigue con una expansión consolidada.
Por segmento, el tramo no garantizado domina ampliamente con $830.344 millones (73% del total), seguido por el avalado ($277.722 millones, 24%) y el garantizado MAV ($30.480 millones, 3%). El mayor volumen se encuentra en plazos de 31 a 60 días.
A su vez, las tasas continuaron descendiendo en todos los segmentos. La tasa promedio de cheques avalados se ubicó en 21,99% TNA, 272 puntos básicos por debajo del mes anterior. Los no garantizados bajaron a 31,86% (-170 pb) y los garantizados MAV a 20,47% (-254 pb). La compresión generalizada de tasas refleja un mercado con mayor liquidez y apetito por activos de financiamiento corporativo.
La FCE con crecimiento significativo
Si bien la Factura de Crédito Electrónica (FCE) volvió a retroceder levemente (-5,8% mensual), cerrando en $63.861 millones con 1.116 facturas negociadas, el crecimiento interanual del 140,5% la convierte en el instrumento de mayor dinamismo relativo dentro del segmento.
El 91% del volumen está denominado en pesos. Las empresas con mayor participación como obligadas al pago fueron YPF S.A. ($25.267 millones), INC S.A. ($7.542 millones) y Vista Energy Argentina S.A.U. ($7.345 millones).
Contexto y perspectivas
La recuperación de mayo despeja las dudas que había generado la caída de abril y reafirma la solidez estructural del mercado. El crecimiento del 80,3% interanual implica una ampliación real del volumen de empresas que utilizan el MAV como canal de financiamiento.
La baja generalizada de tasas que se observa en todos los instrumentos mejora las condiciones de acceso para las PyMEs. En este contexto, la elección del instrumento adecuado cobra creciente relevancia. Mientras que el CPD se consolida para necesidades de corto plazo y liquidez inmediata, el pagaré permite extender plazos con mayor previsibilidad. Por su parte la FCE abre una ventana para proveedores de grandes compañías que buscan anticipar cobranzas.
El crecimiento del MAV no solo amplía el acceso al financiamiento, sino que permite a cada empresa diseñar una estrategia alineada con su ciclo de negocio: desde los plazos hasta la moneda de facturación.






