Con un contexto global más adverso —tasas largas en alza de la mano del petróleo—, los activos locales respondieron con calma. El dólar cedió tras el cierre de mes, la deuda hard dollar se mostró resiliente, con el riesgo país lateralizando en torno a los 430 pb, y el Merval extendió su recuperación. En el plano institucional, el Gobierno anunció un paquete de reformas que busca blindar por ley los pilares de su programa —déficit cero y fin del financiamiento monetario—, buscando que la disciplina fiscal y monetaria trascienda a la actual gestión. La contracara siguió siendo la economía real: la confianza en el Gobierno cayó a mínimos de la gestión, en línea con una actividad que no termina de despegar. En pesos, el Tesoro renovó con holgura sus vencimientos, aunque a costa de una mayor cobertura, y las curvas descomprimieron en una semana en la que absorbió pesos del sistema. La atención de la semana próxima pasará por el arranque del tratamiento de la reforma del Central en el Congreso y por las primeras señales de precios del mes, con el mercado atento a cómo transita el dólar el comienzo de agosto.
Milei va por la reforma del BCRA.
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA fue la pieza central del conjunto de proyectos que el presidente presentó por cadena nacional el jueves pasado. Su eje es prohibir el financiamiento monetario del déficit: se eliminan los adelantos transitorios y la asistencia al Tesoro, las ganancias por operaciones cambiarias o financieras solo podrán cancelar deuda y no financiar gasto corriente, y se termina con las Letras Intransferibles. La misión del BCRA pasa a ser única —preservar el valor de la moneda— y se blinda su independencia: remover al directorio exigirá dos tercios de ambas cámaras. Se suma una regla fiscal permanente —el «grillete fiscal»—, con shutdown automático ante déficits sostenidos. El paquete incluye también una liberalización del mercado de capitales —con obligaciones negociables en moneda extranjera y crowdfunding más flexible— y una desregulación de los seguros, donde las aseguradoras podrán ofrecer productos sin autorización previa. La reforma del BCRA ya ingresó a Diputados: el oficialismo apunta a la media sanción hacia el 19 de agosto y su ingreso al Senado a comienzos de septiembre.
Cayó la confianza en el Gobierno.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) de la UTDT retrocedió 6,5% en julio y quedó en mínimos de la gestión (39%). En el mes 31 de mandato, el nivel se ubicó 3,9% por debajo del registrado por Mauricio Macri y 73,3% por encima del de Alberto Fernández en igual etapa. El retroceso resultó esperable tras la baja que ya había mostrado la confianza del consumidor la semana previa, en un contexto de deterioro generalizado de las expectativas y en línea con una actividad que no despega.
El BCRA siguió de compras.
El BCRA compró USD 226 M en la semana, con una única rueda sin intervención: el martes, día del fixing del dollar-linked D31L6, se abstuvo de comprar, probablemente para no sumar presión sobre el tipo de cambio. Julio cerró con adquisiciones por USD 2.163 M, un ritmo de USD 103 M diarios que se recuperó frente a junio (USD 68 M), aunque siguió por debajo del pico de mayo (USD 137 M) y de manera despareja: el grueso se concentró en unas pocas ruedas. En lo que va del año acumula unos USD 13.300 M. Las reservas brutas, en cambio, cerraron julio en USD 47.596 M, USD 1.591 M por debajo del viernes previo, una baja que responde al patrón estacional de fin de mes por la dinámica de encajes.
El dólar cedió tras el cierre de mes.
El tipo de cambio oficial bajó 0,4% en la semana y cerró en $1.488,5, devolviendo parte del rebote previo y acumulando una suba de apenas 0,4% en el mes. Los dólares financieros también cedieron: el MEP retrocedió 0,6% hasta $1.519,2 y el CCL 1,4% hasta $1.575,8, con el canje comprimiéndose a 3,7%. Los futuros acompañaron al oficial, con bajas en torno a 0,5% a lo largo de la curva y una devaluación implícita cercana a 1,8% mensual. El interés abierto cerró en USD 4.526 millones, con una suba de 4,3% en la semana (unos USD 187 M) concentrada en las últimas ruedas, y el elevado volumen del viernes —USD 1.822 M— apunta a que el BCRA volvió a intervenir en futuros.
El Tesoro sostiene el rollover a costa de mayor cobertura.
Frente a vencimientos por unos $8,5 billones, el Tesoro adjudicó $12,21 billones —un rollover de 144,5%—, absorbiendo $3,76 billones del sistema y colocando $5,5 billones a 2028. Julio cerró con un rollover mensual de 154,5%, revirtiendo el 91% de junio, aunque el plazo promedio se acortó a 325 días —335 en el mes frente a los 711 de junio— por la demanda de tramo corto. El costo de esa renovación fue una mayor cobertura: los instrumentos atados al dólar concentraron casi todo el monto adjudicado. El dual DL/TAMAR fue el de mayor monto, con una tasa de corte de 6,6%, seguido por la letra dollar-linked D15E7, que cortó a 5,51%. La Lecap S16O6 cortó a una TEM de 2,05%, con un premio de unos 20 pb sobre la curva, y el dual CER/TAMAR se adjudicó por $0,87 billones, con un premio estimado de 10 pb. El AO29 salió en línea con la curva, adjudicándose USD 459 M a una TNA de 8,02%, entre la primera y segunda vuelta.
Descompresión en las curvas de pesos.
Tras la licitación del miércoles, que absorbió pesos del sistema, las curvas en pesos operaron con suba de rendimientos y precios prácticamente planos por el devengamiento. La tasa fija terminó casi neutra (+0,1%): las Lecaps quedaron rindiendo en torno a 2,0%-2,1% TEM, frente a 1,8%-2,0% de la semana previa, tras descomprimir entre 50 y 190 pb. Los CER avanzaron apenas 0,1%, aunque con tasas reales más altas —subas de 70 a 130 pb—, con el tramo corto en torno a CER+3% y el largo cerca de CER+8,5%. Entre el resto, los bonos TAMAR lideraron con +0,3%, seguidos por los duales (+0,2%), mientras los dollar-linked cedieron 0,2%, en línea con el dólar.
Los soberanos, resilientes; el Merval extendió el rebote.
Pese al clima global adverso —con el Treasury a 10 años en 4,75%, máximo desde enero de 2025 por la suba del petróleo—, la deuda hard dollar se mantuvo resiliente. Los Bonares cedieron apenas 0,6% y los Globales avanzaron 0,3%, con el riesgo país lateralizando en torno a 430 pb. El Merval, en cambio, extendió su recuperación y subió 2,2% en dólares, hasta USD 2.101, impulsado por las energéticas de la mano de la suba del petróleo: Edenor (+5,0%), TGS (+4,4%) e YPF (+2,6%), junto con Banco Macro (+4,3%). En el otro extremo quedaron rezagadas las ligadas al agro y a la construcción: AdecoAgro (−6,4%) y Holcim (−3,8%).
Lo que viene.
La semana arranca con la recaudación tributaria de julio, que viene sin repuntar en términos reales. El jueves el BCRA publica el REM de julio y el viernes la Ciudad difunde el IPC de la Ciudad de Buenos Aires del mismo mes, primera señal de precios de cara al IPC nacional que se publicará la semana próxima.





