Después del récord de junio, julio cerró con instrumentos negociados por $3.136.971 millones en el Mercado Argentino de Valores (MAV), una moderación del 5,0% frente al mes previo que dejó al período como el segundo de mayor volumen de los últimos doce meses. La lectura interanual, en cambio, sigue mostrando una expansión contundente: el monto operado creció 96,2% respecto de julio de 2025, casi duplicando la actividad de un año atrás. El leve retroceso mensual no interrumpe la tendencia estructural de fondo, sino que consolida al segmento de instrumentos de negociación individual en un nivel de actividad muy superior al de los años previos.
El stock pendiente hace una pausa
Más allá del flujo mensual, el stock de instrumentos pendientes de vencimiento, que venía en ascenso sostenido, mostró una leve corrección. Al cierre de julio, el saldo vivo en el MAV se ubicó en $6.335.056 millones, un 1,2% por debajo del registrado a finales de junio. Se trata de la primera pausa tras varios meses de crecimiento y ocurre en niveles históricamente altos, por lo que se sigue evidenciando que cada vez más empresas, grandes y PyMEs, recurren al mercado de capitales como canal habitual de financiamiento.
El pagaré lidera, pero modera su ritmo
El Pagaré Bursátil Electrónico se mantuvo como el instrumento predominante, con el 53% del volumen negociado del mes ($1.674.796 millones). Sin embargo, fue el que explicó buena parte de la moderación mensual: retrocedió 10,2% frente a junio, aunque conserva un crecimiento interanual muy fuerte, del 112,6%.
El segmento no garantizado concentra casi toda la operatoria, con el 94,4% del total, frente a un 5,5% del tramo avalado y una porción marginal del garantizado ($1.046 millones). En cuanto a la moneda, el 74% del volumen está nominado en pesos, mientras que el 26% restante se reparte entre dollar-linked (18%) y hard dollar (8%).
El Cheque de Pago Diferido sostiene el nivel
El Cheque de Pago Diferido (CPD) fue el contrapeso de julio, creciendo 2,1% respecto de junio, representando el 44% del volumen mensual, con $1.381.908 millones negociados. En la comparación interanual avanzó 76,8%. El grueso de la operatoria se concentró en el tramo no garantizado ($1.007.954 millones), seguido por el avalado ($341.199 millones) y el garantizado ($32.755 millones).
La Factura de Crédito Electrónica, la más chica pero la más dinámica
La Factura de Crédito Electrónica (FCE) sigue siendo el segmento más pequeño, con apenas el 3% del volumen del mes, pero mantiene el mayor crecimiento interanual del universo MAV. En julio se negociaron $80.267 millones, un retroceso del 4,4% frente a junio, pero una expansión del 171,9% en la comparación interanual. En total se operaron 1.406 facturas.
YPF S.A. ($20.623 millones), INC S.A. ($12.689 millones) y Vista Energy Argentina S.A.U. ($11.620 millones) fueron las empresas obligadas al pago con mayor participación. El 86% del volumen está denominado en pesos y el 14% restante en dólares, un instrumento cada vez más atractivo para los proveedores de grandes compañías que buscan anticipar cobranzas.
El mes en un cuadro

Las tasas, plazo por plazo
En pesos, el mes dejó movimientos mixtos y de distinta intensidad según el segmento. En el avalado, las tasas subieron en casi toda la curva, con alzas de 80 a 95 pb en los tramos de hasta 30 y de 91 a 120 días, salvo una leve baja en el de 61-90 días. El garantizado mostró el patrón más marcado: fuertes avances en los plazos cortos (entre +100 y +155 pb hasta 90 días) y retrocesos en los tramos largos (-137 pb en 121-180). El no garantizado combinó un aumento en el tramo más corto y un salto en el más largo (+344 pb en 181-365 días) con bajas moderadas en el medio de la curva.

En dólares, las tasas se mantuvieron en niveles bajos. El pagaré nominado en dólares se ubicó entre 6,4% y 8,4% TNA en el tramo avalado y entre 6,0% y 7,8% en el no garantizado. En el segmento no garantizado en dollar-linked la curva fue dispar, con el tramo corto en torno a 7,0% y un salto hasta 10,68% en 911-1.095 días (considerando el bajo nivel de liquidez del plazo y segmento), en tanto que en hard dollar se mantuvo estable en torno a 7,9%-8,2%. La TAMAR, referencia de las colocaciones en pesos, promedió cerca de 22,52% y se sostuvo estable en un rango de 22%-23% a lo largo del mes.
Contexto y perspectivas
La foto de julio no contradice el récord de junio, sino que demuestra que el MAV atraviesa una fase de expansión que se consolida en niveles altos. La moderación mensual estuvo concentrada en el pagaré, al tiempo que el CPD sostuvo el volumen y ganó peso relativo, y la FCE mantuvo su dinámica año contra año. En términos interanuales, los tres instrumentos siguen creciendo con fuerza.
En un mercado que se sostiene en volumen y diversidad de alternativas, la elección del instrumento adecuado se vuelve cada vez más relevante para las empresas. La decisión óptima no contempla solo el costo financiero, sino también el plazo requerido, el flujo de fondos, la moneda de facturación y el tipo de respaldo disponible.





