La semana estuvo dominada por los bancos centrales y el resultado fue un giro restrictivo casi generalizado. La Fed subió la tasa de referencia 25 pb hasta el rango de 3,75%/4,00%, la primera suba en tres años, con voto unánime y un mapa de proyecciones que anticipa un ajuste adicional antes de fin de año. El Banco de Japón acompañó con una suba de 25 pb hasta 1,25%, el máximo desde 1995, mientras que el Banco de Inglaterra mantuvo la tasa en 3,75% por sexta reunión consecutiva y el Banco Central de Brasil fue el único que recortó, 25 pb hasta 13,75%. El telón de fondo siguió siendo el mismo: actividad firme en EE. UU., inflación por encima de las metas y un petróleo que tocó máximos de cuatro meses por las tensiones en Medio Oriente antes de desinflarse sobre el cierre de la semana.

EE. UU.

Higher for longer

Finalmente, tal como el mercado lo venía previendo desde el mes pasado, en un contexto en el que la actividad mantiene un buen ritmo de crecimiento, con prácticamente pleno empleo –tasa de desocupación en 4,1%– y en el que la inflación se encuentra por encima de la meta de política monetaria –el PCE Core en 3,0% i.a.–, la Fed decidió subir la tasa de referencia 25 pb, llevando el rango objetivo a 3,75%-4,00%. Con esta decisión –con voto unánime entre los participantes– se termina el ciclo de reducción de tasas que había empezado dos años atrás cuando estaba en 5,50% –en ese entonces la inflación viajaba al 2,6% anual–. Además, en el mapa de proyecciones, para este año elevó el crecimiento a 2,3% i.a., redujo la tasa de desocupación a 4,1% mientras que espera un alza de 3,4% i.a. para el PCE Core. El contexto constructivo para la economía americana continuaría en 2027 con la actividad creciendo al 2,4% i.a., el desempleo estable y la inflación bajaría a 2,5% i.a. La mala noticia de todo este escenario es que se haría con tasas de interés más altas, previendo una suba más para este año y se quedaría en ese nivel durante todo 2027 –8 participantes ven otra suba, 6 la mantienen y 4 esperan recortes–. En la conferencia de prensa posterior a la decisión, Warsh enfatizó que el combate contra la inflación es la política más equitativa dado que la estabilidad de precios permite mejores salarios.

La actividad repunta

Aunque con matices, los datos económicos de la semana fueron mayormente positivos, marcando que la actividad se mantiene al margen de la volatilidad del mercado, el alza del petróleo y la suba de tasas. Lo más destacado fue el repunte de las ventas minoristas que en agosto sorprendieron al alza y tuvieron el mejor desempeño de los últimos cinco meses al anotar un alza de 1,2% m/m y 0,8% m/m en términos reales, recuperándose de la caída de julio. En cuanto al mercado laboral, las peticiones iniciales por desempleo cayeron hasta 196 mil personas en la segunda semana de septiembre, siendo uno de los niveles más bajos de los últimos 60 años y por debajo de lo que esperaba el mercado, dando una nueva señal de la fortaleza del mercado laboral. La desilusión la trajo el índice de producción industrial que en agosto se estancó, quedando por debajo de las expectativas del mercado que anticipaban un incremento del 0,3% m/m. Con todo esto, el Nowcast de Atlanta para el 3Q26 apunta a un crecimiento de 5,1% t/t anualizado impulsado por el consumo y la inversión privada.

Resto del mundo

Eurozona. Inflación en alza, aunque la Core se mantiene estable

La estimación final del IPC de agosto de la Eurozona marcó un alza de 0,4% m/m –el mayor incremento en cuatro meses–, tras una subida del 0,2% m/m en julio y en consonancia con la estimación preliminar. Con este resultado, la inflación anual se aceleró hasta el 3,2%, situándose ligeramente por debajo de la estimación preliminar del 3,3%. La inflación energética se disparó hasta el 14,3% i.a., su nivel más alto desde enero de 2023, mientras que el IPC Core, que excluye la energía y los alimentos, descendió ligeramente del 2,5% al 2,4% i.a. Entre las mayores economías de la zona euro, la inflación de Alemania subió a 2,9% i.a., la de Francia al 2,6% i.a., la de España al 4,6% i.a. mientras que la de Italia al 3,2% i.a.

Reino Unido. El BOE mantiene la tasa

A diferencia del BCE que la había subido la semana pasada, en la reunión del pasado 16 de septiembre el Banco de Inglaterra (BOE) mantuvo por sexta vez consecutiva la tasa de referencia en 3,75% con una votación dividida de 6 a 3. La inflación británica trepó a 3,1% i.a. en agosto, muy por encima de la meta de 2% i.a., y las propias minutas de la reunión proyectan que el IPC podría escalar a alrededor de 3,75% i.a. en el 4Q26 y algo más de 4% i.a. a comienzos de 2027, en gran medida por el impacto directo de los combustibles.

Brasil. Retrocedió la actividad

El índice de actividad económica (IBC-Br) que elabora el BCB, en julio anotó una caída de 0,2% m/m, confirmando la caída de 0,6% m/m que había marcado en junio. Este resultado fue explicado por el sector agropecuario que retrocedió 1,2% m/m y en menor medida por el sector industrial que cayó 0,4% m/m mientras que la actividad de servicios no registró cambios. Con este resultado, en los últimos doce meses la actividad económica creció 1,1%. Tampoco vinieron bien las ventas minoristas que en julio cayeron 0,8% m/m.

Recorte de tasas

En su reunión de Política Monetaria (COPOM), el Banco Central de Brasil recortó 25 pb la tasa de referencia llevándola a 13,75%, confirmando las expectativas del mercado. La entidad señaló que el entorno externo sigue siendo incierto debido a la falta de claridad en torno a los conflictos armados en Oriente Medio y a la incertidumbre sobre la política monetaria en algunas economías avanzadas. En el ámbito interno, los indicadores publicados desde la reunión anterior apuntan a una moderación gradual de la actividad económica. Los datos recientes indican que la inflación general y el promedio de las medidas de inflación subyacente se han desacelerado, situándose por debajo del límite superior del intervalo de tolerancia pero aún por encima de la meta.

China. Mejora la industria, pero las ventas decepcionaron

La producción industrial sorprendió al alza al anotar en agosto un crecimiento de 5,2% i.a., por encima del 4,5% i.a. de julio y del 4,8% i.a. esperado por el consenso. Se destacó el alza de 6,1% i.a. en la actividad manufacturera –en particular por baterías de litio, robótica y sectores de alta tecnología–, mientras que la minería retrocedió 1,4% i.a. Diferente fue el caso de las ventas minoristas, que volvieron a decepcionar al crecer apenas 0,4% i.a., desacelerando frente al 0,6% i.a. de julio y muy por debajo del 0,8% i.a. previsto, lo que implicaría una contracción real del consumo cercana a 0,7% i.a. Por su parte, en los primeros ocho meses del año, la inversión en activos fijos cayó 7,2% i.a., arrastrada por el sector inmobiliario, cuyas ventas medidas por superficie cayeron 12,1% i.a.

Japón. Inflación estable y ajuste de tasas

En agosto, el IPC subió sólo 0,1% m/m –muy por debajo de los tres meses previos en los que había subido a un ritmo de 0,4% m/m– acumulando en los últimos doce meses un alza de 1,9%, situándose en su nivel más alto desde diciembre de 2025. El IPC Core, que excluye los alimentos frescos y energía, subió 0,4% m/m y 1,9% i.a., manteniéndose por debajo del objetivo del 2% del Banco de Japón por séptimo mes consecutivo. Pese a la moderación que tuvo en el margen el IPC, en la última reunión de Política Monetaria, el BoJ elevó la tasa de interés de referencia en 25 pb, situándola en el 1,25% tras una votación de 7 a 2, lo que llevó los costos de endeudamiento a su nivel más alto desde abril de 1995. De cara al futuro, el BoJ prevé que la inflación se mantenga por encima del objetivo del 2% en los próximos años en tanto que los analistas estiman que el crecimiento de los precios se acercará al 3% a principios del próximo año.

Mercados

Wall Street dividido, el mundo en rojo

El saldo semanal en EE. UU. fue dispar y con clara rotación sectorial. El S&P 500 cerró prácticamente sin cambios, con una caída de 0,1% hasta 7.650 puntos, el Nasdaq avanzó 0,7% hasta 26.523 puntos y el Dow Jones fue el más castigado al perder 1,7% hasta 51.683 puntos. El recorrido fue de menos a más: el lunes una ola de ventas en semiconductores marcó el peor momento, el miércoles el índice tocó el piso de la semana en 7.552 puntos tras la decisión de la Fed y el jueves Wall Street armó su mejor rueda en seis semanas. El índice de volatilidad VIX retrocedió de 15,8 a 14,8 puntos. Afuera el tono fue netamente negativo: medido en dólares, el índice de acciones del mundo ex EE. UU. bajó 1,3%, los emergentes retrocedieron 1,2%, Europa cedió 1,6%, Japón 1,6% y América Latina fue la peor plaza con una caída de 2,6%.

La curva se aplana

El giro restrictivo de la Fed se sintió sobre todo en el tramo corto. La tasa a 2 años subió 10 pb hasta 4,74%, mientras que la de 10 años avanzó apenas 2 pb hasta 5,00% –tras haber tocado 5,04% el martes, máximo de 19 años– y la de 30 años retrocedió 3 pb hasta 5,33%, en un claro aplanamiento de la curva. En el resto del mundo, el bono alemán a 10 años subió 2 pb hasta 3,52% y el japonés a igual plazo cedió 1 pb hasta 2,98% pese a la suba de tasas del BoJ. El mercado asigna hoy una probabilidad de 56% a una nueva suba de 25 pb en la reunión del 28 de octubre. En los índices, los bonos del Tesoro cedieron 0,1%, el crédito Investment Grade subió 0,4%, el High Yield retrocedió 0,1% y la deuda emergente cerró sin cambios.

El dólar, el gran ganador

El US Dollar Index subió 1,1% hasta 100,2, superando el nivel de 100 por primera vez en varias semanas. Ganó 1,0% frente al euro, 1,0% frente a la libra y 2,2% frente al yen japonés, que pasó a ser la moneda más débil de la semana y cerró en USDJPY 156,9 pese a la suba de tasas del BoJ. En Brasil, el dólar subió 0,3% y cerró en USDBRL 5,14.

El petróleo hizo una pausa y brillaron los metales

El WTI cerró la semana en USD 100,3 el barril, prácticamente sin cambios (0,3%) frente al viernes previo, pero con un recorrido muy volátil: trepó hasta un máximo de cuatro meses de USD 105,8 el barril el martes, impulsado por el cierre del oleoducto East-West saudita tras un ataque con drones, y se desinfló en la segunda mitad de la semana por el anuncio de mayores envíos de crudo saudita y los avances diplomáticos en la región. Los metales preciosos recuperaron terreno: el oro subió 0,7% hasta USD 4.378 la onza y la plata avanzó 2,8% hasta USD 66,3 la onza. Entre el resto de las materias primas, la soja ganó 1,8% y el cobre trepó 2,3%.

Lo que viene

Sin reuniones de bancos centrales en la agenda, esta semana estará marcada por los discursos de los miembros de la Fed, que el mercado leerá para calibrar si efectivamente viene otra suba en octubre. El miércoles se publican los PMI preliminares de septiembre de EE. UU. y la Eurozona, el jueves las peticiones iniciales por desempleo y el Ifo alemán, y el viernes las órdenes de bienes durables de agosto (se anticipa una caída de 0,3% m/m) y el índice final de Michigan, cuyas expectativas de inflación serán el dato a seguir. En la región, el viernes se conoce el IPCA-15 de Brasil, con el mercado esperando una desaceleración a 4,3% i.a.