Semana estable para el mercado local. El riesgo país no se movió, la curva de pesos tuvo un leve retroceso, mientras que las acciones retrocedieron. A su vez, la inflación volvió a bajar, el Tesoro renovó ampliamente los vencimientos, el BCRA aceleró el ritmo de compras de la mano de mayor ingreso de dólares financieros y el tipo de cambio y las tasas de interés operaron estables. El dato negativo lo aportó el resultado fiscal de junio, que se vio afectado por la caída de la recaudación, lo que le impidió cumplir la meta fiscal con el FMI. Las miradas de esta semana estarán en los datos de la balanza comercial de bienes de junio y de la evolución de la actividad económica y salarios de mayo.
Avanza la desinflación. El IPC Nacional de junio volvió a desacelerar desde el pico de marzo, cuando había subido 3,4% m/m, y marcó un alza de 1,9% m/m, siendo el mejor registro desde agosto del año pasado. El impulso del mes estuvo dado por los precios estacionales (+3,4% m/m), seguido por los regulado(+2,3% m/m), en tanto que el IPC Core tuvo un incremento de solo 1,6% m/m, el menor registro desde mayo de 2020 en plena pandemia. Con este resultado, en los últimos doce meses la inflación minorista fue del 33,5%. El IPIM siguió la misma tendencia y marcó un alza de solo 1,1% m/m en junio –vs. 2,5% m/m de mayo–, con los productos nacionales aumentando 1,0% y los importados 2,3%. El ICC del Gran Buenos Aires, en cambio, se sostuvo en 2,6% m/m –apenas por debajo del 2,7% de mayo–, empujado por los tres capítulos: mano de obra (+3,3%), gastos generales (+2,8%) y materiales (+1,8%).
Déficit en junio. En junio el resultado primario del Sector Público Nacional marcó un déficit de 0,06% de PBI contra un superávit de 0,1% de un año atrás. Este deterioro obedeció a que los ingresos cayeron 8,5% i.a. real –explicado por la baja de los ingresos por recaudación por retenciones, ganancias y menor ingreso por IVA–, mientras que el gasto primario creció 3,0% i.a., el mayor incremento desde febrero del año pasado –el mayor impulso vino por el alza en los subsidios y jubilaciones, en tanto que los demás componentes siguieron en baja–. Con este resultado, en la primera mitad del año, el gobierno nacional logró un superávit primario de 0,7% de PBI, casi idéntico al del mismo período del año pasado. En cambio, el resultado total marcó un superávit de 0,1% de PBI, contra 0,3% de PBI que había marcado en el primer semestre del año pasado. Con un gasto que en términos de PBI encontró un límite, para mantener la buena performance se requiere que la actividad mejore para que le dé aire a la recaudación y cumplir la meta anual con el FMI.
El BCRA aceleró las compras. En la semana, el BCRA compró USD 1.154 M en el mercado de cambios, promediando USD 231 M diarios –con un pico de USD 532 M el martes–, muy por encima de los USD 40 M diarios que venía realizando en las semanas previas. La aceleración de las compras se debió al mayor ingreso de emisiones de ONs realizadas en los meses previos sumado a que la liquidación del agro se mantiene firme, incluso mejor que en junio. Con estas operaciones, el BCRA acumuló compras por USD 1.444 M en lo que va de julio y USD 12.619 M en el año. Pese al fuerte volumen adquirido, las reservas brutas cerraron la semana en USD 48.784 M, apenas USD 60 M por encima de la semana previa, ya que las compras fueron contrarrestadas por otras operaciones del sector público.
El tipo de cambio cede. El tipo de cambio oficial cayó 0,7% en la semana y cerró en $1.480,12, acumulando en julio un retroceso de 0,2%, ubicándose 23% por debajo del techo de la banda ($1.828). Los dólares financieros operaron mixtos y sin grandes cambios en la semana: el MEP bajó 0,2% hasta $1.522,33 y el CCL avanzó 0,3% hasta $1.576,43, aunque en el mes acumulan alzas de 0,5% y 0,9%, respectivamente, con el canje en 3,6%. Los futuros acompañaron al oficial, con una caída semanal promedio de 1,1% y una devaluación implícita de 0,7% m/m en el contrato de julio y en el rango de 1,4%-1,7% m/m para los meses siguientes, con la TNA implícita entre 17,5% (agosto) y 23,7% (junio de 2027).
El Tesoro renovó ampliamente sus vencimientos. Aprovechando la holgada liquidez, el Tesoro logró un rollover del 183% de sus vencimientos, emitiendo $5,44 billones frente a vencimientos por $2,97 billones. De esta forma, retiró $2,47 billones del sistema. La demanda se concentró en tasa fija –la Lecap a noviembre S30N6 explicó el 44%– y se completó con dollar-linked (25%), CER (20%) y TAMAR (11%). Las tasas cortaron levemente por encima del secundario en todos los tramos: la Lecap S30N6 a 1,92% TEM (vs. 1,84%), el CER TZXM8 a 8,07% (vs. 7,97%), la TAMAR TMG28 a 8,06% (vs. 7,76%) y el dollar-linked TZVD8 a 9,08% (vs. 8,69%). El plazo promedio se acortó a 358 días, el menor desde febrero, por la mayor demanda del tramo corto. Por otro lado, reabrió el financiamiento en dólares con el nuevo Bonar AO29 a una tasa del 8,29% TIR, adjudicando USD 620 M entre la primera y segunda vuelta, tras recibir ofertas por USD 1.046 M en la primera.
Mala semana para los bonos en pesos. En una semana en la que el Tesoro retiró pesos del mercado, los activos en pesos operaron flojos, con movimientos acotados y un sesgo levemente negativo. Los CER quedaron al frente con una suba de 0,1% y tasas reales que van desde CER -3,8% en el tramo corto hasta CER +8,1% en el largo, con una inflación implícita de 1,8% m/m para julio que desciende a 1,4%-1,5% m/m de agosto en adelante y acumula 27,8% en 2026. Los duales avanzaron 0,1% y rinden TAMAR+1,4% con una TAMAR breakeven de 20,7%-21,9% promedio hasta el vencimiento. Las Lecap cedieron 0,1%, con la curva operando en el rango de 1,8%-1,9% TEM. Los dollar-linked fueron los de peor desempeño, con una baja de 0,7%, en línea con la caída del tipo de cambio oficial y rindiendo devaluación +2,4%/+8,2%, con una devaluación implícita en torno a 1,3% m/m hacia septiembre (tipo de cambio implícito de $1.530) y 1,7%-1,9% m/m hacia el tramo 2027 ($1.740-$1.790).
Los bonos en dólares no aflojan. La deuda soberana hard dollar cerró otra semana positiva, con el índice avanzando 0,3%, resultado destacable considerando que los comparables cayeron 0,1%. Los Bonares lideraron con una suba de 0,4%, mientras que los Globales avanzaron 0,3%. El AE38 fue el título de mejor desempeño con un alza de 1,1%, seguido por el GD46 con una ganancia de 0,9%, en tanto que el AL41 fue el más afectado, con una caída de 0,3%. El riesgo país cerró en 418 pb y el spread frente al EMBI Latam se amplió 12 pb hasta los 166 pb, revirtiendo parte de la compresión de las semanas previas. A estos precios, los Bonares ofrecen rendimientos de entre 5,8% y 8,9%, al tiempo que los Globales rinden entre 5,3% y 8,4%. Los BOPREAL avanzaron 0,3% en la semana, con el BOPREAL Serie 1 A liderando las subas con +0,8%. El resto de la curva operó con movimientos acotados, con el BOPREAL Serie 4 A como único título en rojo al retroceder 0,4%. A estos precios, la curva del BCRA rinde entre 2,9% y 7,1%. Los bonos provinciales cerraron la semana con un leve avance de 0,2%. Río Negro 2028 fue el título de mejor desempeño con un alza de 1,4%, en tanto que Entre Ríos 2028 fue el de peor rendimiento con una pérdida de 0,1%. En términos de rendimientos, el segmento ofrece tasas de entre 6,0% y 10,4%. Los bonos corporativos cerraron la semana sin cambios. La Ley Argentina volvió a destacarse por sobre la Ley Nueva York, con una suba de 0,2% frente al movimiento nulo de los instrumentos bajo legislación extranjera. En legislación local, la mayor ganancia fue para Pan American Energy 2029, que aumentó 2,0%. Por su parte, bajo legislación extranjera, YPF 2034 exhibió una ganancia de 0,3%. En términos de rendimientos, los corporativos de Ley NY ofrecen una TIR promedio de 7,2%, frente al 4,5% de los de legislación local.
Caída en acciones. El Merval cerró una semana negativa con una caída de 2,8% en pesos y 3,1% en dólares CCL, retrocediendo hasta los USD 2.022. A nivel sectorial, energía fue el único en terreno positivo, mientras que bancos, materiales y consumo lideraron las bajas. Entre las acciones locales, YPF (+3,9%) y Telecom (+0,7%) operaron al alza, a diferencia de BBVA (−7,5%), Galicia (−6,7%) y Central Puerto (−5,9%). Para las acciones que cotizan en Nueva York, la caída promedio fue de 2,0%, con Globant (+8,1%) e YPF (+3,8%) como las excepciones positivas, en tanto que BBVA (−8,1%), Galicia (−8,1%) y Central Puerto (−6,4%) registraron las pérdidas más pronunciadas.
Lo que viene. La agenda macro viene cargada esta semana. El lunes se publican el Índice de salarios de mayo –debería confirmar el repunte registrado en abril– y el resultado de la balanza comercial de junio. El miércoles llega el EMAE de mayo, que dirá si la actividad rebota tras el retroceso de abril, en una recuperación que sigue siendo heterogénea entre sectores.





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