En una semana corta, el mercado local mostró un tono más frágil. El riesgo país continuó lateralizando en la zona de 500 pb, mientras que las acciones no encontraron tracción, incluso después de la aprobación de la Reforma Laboral en Diputados. A su vez, las curvas en pesos reflejaron debilidad durante buena parte de la semana y solo mejoraron hacia el cierre, en un contexto de tasas tensionadas como reflejo de una liquidez más ajustada del sistema. Sin embargo, la presión sobre las tasas, sumada a la oferta del agro y a los ingresos por dólares financieros, permitió que el BCRA extendiera la racha de compras de reservas, aun cuando el tipo de cambio acentuó su caída. En el plano macro, los datos de enero trajeron señales positivas, con una mejora significativa del saldo comercial y con las cuentas públicas manteniendo el superávit. Tasas en alza, tipo de cambio a la baja y superávit fiscal constituyen el antídoto del gobierno para reducir una inflación que resiste más de lo esperado, siendo la actividad la variable de ajuste. La atención de esta semana estará puesta en la licitación del Tesoro y en su capacidad de renovar los vencimientos a tasas en línea con el mercado secundario, sin profundizar las tensiones sobre la liquidez. En paralelo, se publicará el EMAE de diciembre, un dato clave para evaluar si la actividad logra estabilizarse tras dos meses consecutivos de contracción, junto con la publicación del balance cambiario de enero, que permitirá una mejor lectura sobre el origen de los dólares que compra el BCRA.

Diputados aprobó la Reforma Laboral. El oficialismo consiguió avanzar con la reforma laboral en la Cámara de Diputados al aprobar el proyecto que había llegado con media sanción del Senado. La iniciativa fue respaldada por 135 votos contra 115 rechazos, sin abstenciones, y reunió a los 95 diputados de LLA junto con el acompañamiento del PRO, sectores de la UCR, el MID y bloques provinciales. Durante el tratamiento se eliminó el artículo 44, que proponía recortar haberes durante licencias por enfermedad o accidentes no laborales, manteniendo así el cobro del 100% del salario en esos casos bajo el régimen actual y obligando al texto a regresar al Senado para su sanción definitiva. Los principales cambios que se mantienen en el proyecto incluyen marcos más flexibles para la jornada laboral, incentivos para la formalización del empleo y ajustes en los cálculos de indemnizaciones y contribuciones patronales.

Se achica el superávit fiscal. En enero, el Sector Público Nacional registró un superávit fiscal primario de $3,13 billones (0,3% del PBI) y un superávit financiero de $1,11 billones (0,1% del PBI); cabe tener en cuenta que este último se presenta sin computar los intereses correspondientes a bonos y letras capitalizables. El resultado estuvo impulsado por ingresos extraordinarios por $1,04 billones vinculados a la licitación para la operación privada de las represas del Comahue. En términos reales, el gasto primario cayó 0,7% i.a., mientras que los ingresos totales retrocedieron 1,2% i.a., con bajas en los recursos tributarios y una suba marcada en los no tributarios explicada por esos ingresos extraordinarios.

Se sostiene la mejora en la balanza comercial. En enero, la balanza comercial registró un superávit de USD 1.987 M, frente a los USD 162 M de igual mes de 2025, acumulando 26 meses consecutivos en terreno positivo. Las exportaciones crecieron 19,3% i.a. hasta USD 7.057 M, impulsadas por un aumento de 18,5% en cantidades y 0,7% en precios; por grandes rubros, avanzaron las manufacturas de origen industrial (+37%), los productos primarios (+35,4%) y las manufacturas de origen agropecuario (+10,1%), mientras que combustibles y energía cayeron 14,1%. Las importaciones retrocedieron 11,9% i.a. hasta USD 5.070 M, con una baja de 12,1% en cantidades y una suba de 0,2% en precios; se observaron caídas en piezas y accesorios para bienes de capital (-32,4%), bienes intermedios (-23,4%), combustibles y lubricantes (-21,0%) y bienes de capital (-8,3%), en tanto que crecieron los vehículos automotores de pasajeros (+106,6%) y los bienes de consumo (+5,8%).

Suben las reservas internacionales. El BCRA continuó comprando divisas en el MLC, adquiriendo USD 323 M en la semana –a razón de USD 107 M diarios–, acumulando en lo que va del mes compras netas por USD 1.255 M y USD 2.413 M en lo que va del año. Como lo venimos comentando, el excedente cambiario se apoya en un mejor saldo comercial –buen ritmo en la liquidación del agro y menores importaciones– y en un mayor flujo financiero por ingreso de préstamos, además de una menor demanda de activos externos respaldada por tasas de interés en pesos más altas. En la semana también habrían ingresado divisas por emisiones en dólares realizadas por las provincias –se estima el caso de Santa Fe–. En este contexto, el stock de reservas brutas subió en USD 1.097 M y cerró en USD 46.261 M, mientras que las reservas netas siguen siendo negativas en torno a los USD -19.000 M, de acuerdo con la definición del FMI; en la definición tradicional, el saldo alcanza a USD -2.100 M.

El tipo de cambio acentúa su caída. En la última semana, el tipo de cambio oficial volvió a retroceder 0,8% y cerró en $1.384,21, quedando a 15,3% del techo de la banda. Por su parte, los dólares financieros registraron caídas más pronunciadas, de 2% en el MEP y de 2,3% en el CCL, cerrando en $1.394,1 y $1.436,7, respectivamente, mientras que el canje CCL-MEP se mantiene elevado en torno a 3,1%. La baja del tipo de cambio se sostuvo incluso con el BCRA comprando reservas, apoyada en una liquidación del agro que se mantiene firme, en dólares financieros provenientes de colocaciones de ONs y préstamos, y en un contexto en el que las tasas continúan elevadas y sostienen estrategias de carry trade. La menor demanda de cobertura se refleja también en los contratos de dólar futuro, que retrocedieron 1,5% en la semana, con caídas más acentuadas en los contratos de febrero (-2,2%) y marzo (-2,0%). El volumen operado diario se mantuvo estable respecto de la semana anterior (USD 904 M), mientras que el interés abierto promedio subió unos USD 150 M hasta USD 5.291 M. Los contratos descuentan una devaluación implícita en torno a 2,2% y 2,3% m/m, mientras que las tasas implícitas se mantienen en torno a 27%-30% TNA.

Tasas bajo presión. Esta semana las tasas continuaron tensionadas luego de la licitación del 11/02, en la que el Tesoro había absorbido $1,7 billones. Tanto la tasa de caución a un día como la Repo subieron respecto del viernes previo y se ubicaron en torno a 40% TNA, frente a 34%-35% TNA la semana anterior. En este contexto, las curvas en pesos operaron con debilidad durante la mayor parte de la semana, aunque el viernes mostraron mayor dinamismo. De esta manera, los bonos CER lideraron el desempeño con una suba de 0,5% en la semana y rinden CER +5% en el tramo 2026 y CER +7% en el resto de los tramos, al tiempo que descuentan una inflación implícita de 2,1% m/m entre febrero y abril y de 26,2% acumulada en 2026. Los duales les siguieron al subir 0,4% y rinden un margen de 4,2% sobre la tasa TAMAR. En tanto, la curva a tasa fija avanzó apenas 0,2% y rinde 36% TNA (3% TEM) en el tramo corto y 31% TNA (2,6% TEM) en el tramo largo. Por último, los bonos dollar-linked volvieron a quedar rezagados, en línea con el movimiento de los tipos de cambio, y retrocedieron -0,6%. A estos precios rinden un promedio de devaluación +3,2% y descuentan una devaluación implícita de 5% directo hacia abril y de 11% directo hacia junio.

Los soberanos en dólares se tomaron una pausa. La deuda soberana en dólares cerró la semana con una caída de 0,1%, lo que implicó un desempeño más sólido que el de los comparables (-0,7%), aunque levemente por detrás del índice Latam, ampliando el spread a 231 pb, desde 228 pb. Así, el riesgo país finalizó en 518 pb, pese a los avances legislativos en la reforma laboral y a la continuidad de las compras del BCRA. El ajuste se concentró en los Globales, que cedieron en promedio 0,2%, con mayores bajas en el GD41 (-0,3%) y el GD30 (-0,2%), manteniendo una curva con pendiente positiva y TIR entre 5,6% y 9,0%, mientras que los Bonares rinden entre 7,5% y 9,5%. En el segmento BCRA, los BOPREAL retrocedieron 0,5%, con caídas más marcadas en la Serie 3 (-2,0%), parcialmente compensadas por la suba de la Serie 1-A (+2,3%), ofreciendo rendimientos de 3,8% a 7,8%. Por su parte, los subsoberanos mostraron mayor estabilidad, con una suba promedio de 0,1% y TIR entre 5,6% y 11,3%, destacándose Tierra del Fuego 2027 (+0,3%), mientras que Buenos Aires 2037 cayó -0,3%. Finalmente, los corporativos avanzaron 0,1% en la semana, con Vista 2035 (+0,9%) entre los más firmes, y rendimientos que se ubican entre 6,0% y 9,5% bajo ley extranjera y entre 4,5% y 9,0% en el mercado local.

El Merval lateraliza en 2.000 puntos. El Merval mostró una caída de -6,2% en pesos, mientras que en dólares CCL operó sin cambios y cerró en un nivel de USD 1.999. El sector bancario, castigado en la semana previa, y el energético, impulsado por la suba del precio del crudo, traccionaron al índice al alza, mientras que industria y materiales volvieron a verse afectados. En dólares, las mayores subas fueron para Galicia, ByMA y Banco Macro, con avances de entre 11,9% y 14,1%, mientras que Aluar mostró una baja de 3,9%. Las acciones que cotizan en Wall Street subieron 2,7% en la semana, con un mayor acople a los mercados globales de la mano de Vista, Galicia y AdecoAgro, que registraron subas de entre 6,6% y 8,5%. En tanto, Globant (-7,9%), Edenor (-2,3%) y LOMA (-1,7%) exhibieron las caídas más pronunciadas.

Lo que viene. Este miércoles se realizará la última licitación de febrero, con vencimientos por $7,2 billones, principalmente de la Lecap S27F6. Con una liquidez algo más ajustada tras la colocación anterior, el Tesoro buscaría renovar la mayor parte de esos compromisos sin incrementar la absorción de pesos. Por otro lado, el martes se publicará el EMAE de diciembre, en un contexto en el que la actividad económica no muestra tracción y acumula dos meses consecutivos de caída. No menos relevante será la publicación del Balance Cambiario de enero, en el cual se podrá evaluar si el excedente de divisas responde a una mejora en la cuenta corriente, al ingreso de dólares financieros o a ambos factores.