Nuestra Oficina de Inversiones presenta cuáles son los puntos que consideramos que avanzan de manera positiva y aquellos otros que se encuentran bajo tensión.

✅ DATO  POSITIVO

El IPC de agosto validó la continuidad del proceso desinflacionario: el nivel general registró una variación de 1,7% m/m, el menor registro del año y consistente con lo que descontaba el mercado. En términos acumulados, la inflación asciende a 21,3% en lo que va del año y la variación interanual se modera hasta 33,5%, desde 33,8% en julio. La corrección respecto de los meses previos responde en buena medida al componente estacional, que exhibió una variación de -0,9% m/m tras la suba de julio, mientras que el resto de las categorías mantuvo un ritmo más estable. La lectura resulta favorable en el margen: con las tasas en pesos comprimiendo y el tipo de cambio sin tensiones, un dato en línea con lo esperado refuerza la expectativa de que esa dinámica se sostenga.

⚠️ A   MONITOREAR

Si bien el BCRA acumula compras por más de USD 14.000 M en lo que va del año, el ritmo de adquisiciones se desaceleró marcadamente en septiembre. El promedio de compras diarias cayó a USD 14,8 M, frente a USD 39 M en agosto y USD 103 M en julio. Esta moderación en el ritmo comprador viene acompañando la dinámica reciente del mercado cambiario, en un contexto de menor oferta estacional de divisas y una demanda que comienza a despertarse. El ritmo de compras de las próximas semanas es el dato a seguir para anticipar si la moderación es estacional o un cambio de tendencia.

🚨 RIESGO

El IPI manufacturero cayó 5,0% m/m desestacionalizado (-4,9% i.a.) y el indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC) retrocedió 4,6% m/m (-4,5% i.a.), devolviendo en un solo mes la recuperación del trimestre previo y dejando a ambos en los niveles más bajos desde comienzos de 2025. El deterioro fue transversal —caen 8 de las 9 categorías industriales— y los insumos de construcción confirman el enfriamiento. Con el acumulado del IPI en -2,6%, la recuperación todavía no logra consolidarse: son justamente los sectores más intensivos en empleo formal los que más ceden, y un freno de esta magnitud suele impactar en el humor social, algo a monitorear de cara al calendario electoral.