Nuestro equipo de Estrategia presenta cuáles son los puntos que consideramos que avanzan de manera positiva y aquellos otros que se encuentran bajo tensión.

✅ DATO  POSITIVO  DE  LA  SEMANA

Los balances de varios de los ADR argentinos presentaron excelentes resultados en el segundo trimestre del año, superando las expectativas de múltiples analistas. Las mayores sorpresas se dieron en el sector energético: YPF y Pampa Energía superaron el EPS esperado en más de 40%, impulsadas por el crecimiento de producción en Vaca Muerta y por el contexto de suba de precios del petróleo. Ternium y Telecom, si bien con alzas más acotadas en términos relativos, también batieron las proyecciones de consenso, confirmando una temporada de balances favorable para las acciones argentinas.

⚠️ A   MONITOREAR

En julio, el IPC Nacional anotó un alza de 2,1% m/m, 0,2 pp por encima del registro de junio y levemente por encima de las expectativas del mercado, que apuntaban a un alza de 2,0% m/m. Con este resultado, acumula en lo que va del año un incremento de 19,3% y de 33,8% en los últimos doce meses. La suba estuvo impulsada por los precios estacionales, que treparon 4,5% m/m empujados por verduras, paquetes turísticos y servicios de alojamiento en plena temporada de vacaciones de invierno, en tanto que los regulados moderaron su ritmo hasta 2,1% m/m. El dato a monitorear es la medición núcleo, que anotó 1,8% m/m tras tres meses consecutivos de desaceleración, con presión de alquileres y servicios culturales apenas compensada por la caída de expensas. Para agosto esperamos cierta moderación por la reversión del componente estacional, aunque la núcleo marca un piso que no cede.

🚨 RIESGO

El mercado viene corrigiendo al alza las expectativas de inflación. La inflación implícita en las curvas de pesos para julio subió de 1,8% m/m a fines de julio a 2,0% m/m el día previo a conocerse el dato, ajuste que se repite en el tramo agosto-octubre (de 1,7-1,8% a 2,0% m/m) y en el tramo diciembre-enero. La corrección responde al deterioro que ya anticipaba el IPC de CABA y que confirmó ayer el dato nacional de julio, acelerando frente a junio. La lectura de fondo es que, si la desinflación pierde impulso, las tasas en pesos tendrían que recomponerse, encareciendo el financiamiento del Tesoro y del crédito privado. En el tramo largo, en cambio, el sendero de inflación implícito se mantuvo estable en 1,5% m/m, señal de que el mercado lee esta corrección como transitoria y no como un cambio en el proceso desinflación.