La semana estuvo dominada por el sell off de bonos, que llevó a la tasa del Tesoro a 10 años a su máximo en 19 años, en un contexto en el que el mercado ya descuenta con alta probabilidad una nueva suba de la Fed en octubre tras una batería de comentarios hawkish de sus miembros. Sin embargo, las acciones de EE. UU. resistieron impulsadas por la tecnología, el dólar volvió a fortalecerse y el petróleo WTI cayó 7% ante las renovadas expectativas de un acuerdo entre EE. UU. e Irán. El telón de fondo siguió siendo el mismo: actividad muy firme en EE. UU., inflación por encima de las metas y un consumidor cada vez más pesimista.

EE. UU.

Súper tasas

En la última semana, la probabilidad de una suba de 25 pb en la reunión de la Fed de octubre saltó del 54% al 75,8%, impulsada por una batería de comentarios hawkish de sus referentes. Schmid respaldó explícitamente otra suba señalando que la inflación supera el 3% i.a. y Kashkari sumó presión al advertir que la fuerte demanda de inversión sigue empujando las tasas al alza, en tanto que la única voz disonante fue Goolsbee, quien se mostró abierto a recortes, pero los condicionó a evidencia sólida de que la inflación vuelva al 2%. El mercado también espera otra suba de 25 pb en la reunión de diciembre, por lo que la tasa cerraría 2026 en un rango de 4,25%-4,50%, y anticipa 2 subas más de 25 pb cada una para el año que viene.

Economía fuerte

El índice compuesto PMI preliminar de S&P Global subió por cuarto mes consecutivo y llegó en septiembre a 58,4 puntos —frente a 56 puntos de agosto—, la expansión más intensa del sector privado desde julio de 2021. El avance estuvo impulsado por los servicios, que registraron el mayor aumento de la producción en más de cinco años al alcanzar 58,7 puntos, mientras que la manufactura también se aceleró a 56,7 puntos desde 53,1. La contracara es que se intensificaron las presiones sobre los precios: los costos de los insumos registraron su mayor incremento desde octubre de 2022 y se aceleró la inflación de los precios de venta. En el mercado laboral, las peticiones iniciales por desempleo bajaron a 197 mil en la semana al 19 de septiembre —frente a 198 mil de la semana previa—. Con todo esto, el Nowcast de Atlanta para el 3Q26 se redujo levemente a 5,0% t/t anualizado, lo que sigue siendo muy elevado y marcaría una fuerte aceleración respecto al 2,1% t/t anualizado del 2Q26.

Deterioro de las expectativas

El índice de confianza del consumidor de la Universidad de Michigan de septiembre bajó por segundo mes consecutivo hasta 48,1 puntos —algo mejor que la estimación preliminar—, desde 51,7 en agosto y 55,2 en julio, borrando toda la mejora de julio y quedando en niveles históricamente bajos. La percepción sobre las finanzas personales se deterioró alrededor de 10% en el mes y las perspectivas de corto plazo sobre las condiciones de negocios empeoraron drásticamente ante el temor a que los altos precios del combustible y la escalada de las disputas comerciales lastren la economía. Las expectativas de inflación a un año subieron a 4,6% —su nivel más alto desde junio— y las de cinco años a 3,4%, tras tres meses consecutivos en 3,3%.

Deterioro del frente externo

En el 2Q26, el déficit de cuenta corriente aumentó a USD 246.000 M (3,0% del PBI), frente a USD 212.600 M (2,1% del PBI) del trimestre anterior. El deterioro fue explicado exclusivamente por la balanza de bienes, cuyo déficit pasó de USD 250.900 M a USD 291.300 M, con importaciones que crecieron 7,8% i.a. y exportaciones que lo hicieron al 4,4% i.a., mientras que el superávit de servicios se mantuvo en USD 91.500 M. Por su parte, el déficit de renta primaria se redujo de USD 15.800 M a USD 11.400 M por mayores ingresos por inversiones en el exterior y el de renta secundaria bajó USD 4.000 M hasta USD 34.800 M.

Resto del mundo

OCDE. Actividad resiliente, pero con riesgos crecientes

La OCDE publicó su informe semestral de Perspectivas de la Economía Global, titulado "Resistiendo una sucesión de shocks", donde destaca que la economía mundial absorbió mejor de lo esperado el shock de oferta energética derivado del conflicto en Medio Oriente, gracias a las reservas estratégicas, las rutas alternativas de abastecimiento y una fuerte inversión ligada a la IA que sostuvo el comercio y la producción. Esto le permitió elevar levemente su proyección de crecimiento global para 2026 a 2,9% i.a. —vs. 2,8% i.a. en junio—, aunque recortó la de 2027 a 3,0% i.a. y advirtió que persisten riesgos bajistas relevantes: una disrupción prolongada de las exportaciones de Medio Oriente, shocks climáticos por un fenómeno de El Niño intenso, nuevas subas en los rendimientos soberanos de largo plazo y que la inversión en IA no rinda lo esperado, en un contexto de inflación aún por encima de los objetivos.

Crecimiento lento y estable

De acuerdo con la OCDE, EE. UU. crecería 2,2% este año y 2,1% en 2027, con una inflación de 3,6% en 2026 que cedería a 2,6% en 2027. La zona euro crecería 1,0% en ambos años, con una inflación en torno al 3,0% en 2026 que se acercaría gradualmente a la meta en 2027. Japón crecería 0,8% en 2026 y 0,7% en 2027, con una inflación que subiría de 1,8% a 2,6% por el mercado laboral ajustado y los salarios nominales al alza. China moderaría su crecimiento de 4,5% a 4,2%, con una inflación contenida en torno al 1,5%-2%, en tanto que Brasil crecería 2,0% en 2026 y 1,9% en 2027, con una inflación que bajaría de 5,1% a 4,3%.

Mercados

Las acciones resisten

Pese a la suba de tasas, Wall Street cerró la semana en alza, impulsado por la tecnología. El S&P 500 subió 1,2% hasta 7.743 puntos, el Nasdaq avanzó 2,1% hasta 27.069 puntos y el Dow Jones ganó 0,3% hasta 51.829 puntos. El recorrido fue de más a menos y de vuelta a más: el lunes el S&P 500 tocó el máximo de la semana en 7.765 puntos, a mitad de semana cedió terreno ante el avance de las tasas largas y el viernes se recuperó cuando la baja del petróleo frenó la escalada de los rendimientos. Se destacó Meta, que trepó cerca de 12% en la semana tras una serie de lanzamientos de hardware, mientras que el viernes Microsoft subió 3,7% y los fabricantes de equipos para semiconductores también avanzaron. El índice de volatilidad VIX se mantuvo prácticamente sin cambios en 14,9 puntos. Afuera el tono fue positivo, aunque más moderado: medido en dólares, el índice de acciones del mundo ex EE. UU. subió 0,8%, los emergentes avanzaron 1,4%, Europa 0,4% y Japón 1,0%, mientras que América Latina fue la excepción con una caída de 0,8%.

Sell off de bonos

La curva de bonos del Tesoro profundizó el sell off que arrancó tras la suba de la Fed del 16 de septiembre, especialmente en el tramo largo. La tasa a 10 años subió 17 pb y cerró en 5,14% —llegó a superar el 5,2%—, su nivel más alto en 19 años, la de 30 años cerró casi en 5,50% y la de 2 años subió 12 pb hasta 4,86%, reflejando que el mercado sigue convalidando el ciclo de subas de la Fed. En el resto del mundo, el bono alemán a 10 años subió 10 pb hasta 3,62% y el japonés a igual plazo avanzó 8 pb hasta 3,07%. En los índices, los bonos del Tesoro cayeron 0,7%, el crédito Investment Grade 1,4%, el High Yield 0,9% y la deuda emergente 1,3%. Aun así, los spreads corporativos siguen históricamente comprimidos: los bonos IG rinden 5,69% —spread de 0,77% sobre los del Tesoro— y los HY 7,48% —spread de 2,68%—, reflejando balances sólidos y baja expectativa de default. La presión vendedora llegó a las hipotecas: la tasa a 30 años subió a 7,03% desde 6,95%, superando el 7% por primera vez desde enero de 2025, y la de 15 años escaló a 6,42% desde 6,26%.

El dólar sigue firme

El US Dollar Index subió 0,7% hasta 101,0, sostenido por la suba de las tasas. Ganó 0,9% frente al euro, 1,1% frente a la libra y 1,7% frente al yen japonés, que volvió a ser la moneda más débil de la semana y cerró en USDJPY 158,8. En Brasil, el dólar subió 1,3% y cerró en USDBRL 5,19.

El petróleo cedió y los metales retrocedieron

El WTI cerró la semana en USD 92 el barril, lo que implica una caída de 7% respecto al viernes previo, aunque el movimiento no se replicó en el Brent, que terminó en USD 104, levemente por encima de la semana anterior. La baja respondió a las renovadas expectativas de un acuerdo: Irán instó a EE. UU. a retomar un acuerdo de paz provisional y su ministro de Asuntos Exteriores propuso reabrir el estrecho de Ormuz y reanudar las negociaciones nucleares en un plazo de siete días, siempre que la administración Trump acepte sus condiciones —el levantamiento del bloqueo naval, el descongelamiento de los activos iraníes y el fin de la guerra "en todos los frentes"—. Un acuerdo de aplicación gradual se asemejaría al memorando de entendimiento de mediados de junio, que dio lugar a un frágil alto el fuego que se vino abajo pocas semanas después. Los metales preciosos sufrieron la suba de tasas y del dólar: el oro cayó 2,3% hasta USD 4.321 la onza y la plata retrocedió 3,5% hasta USD 64,2 la onza. Entre el resto de las materias primas, la soja ganó 1,2% y el cobre subió 1,2%.

Lo que viene

La semana en EE. UU. gira en torno a dos datos clave: el PCE de agosto, la medida de inflación preferida por la Fed, que el miércoles mostraría una nueva aceleración de la inflación Core, y el informe de empleo de septiembre del viernes, donde el mercado espera una moderación en la creación de puestos. Además, la Fed tiene una agenda cargada de discursos, que el mercado va a leer para calibrar si viene otra suba en octubre. En paralelo, habrá que seguir las negociaciones entre EE. UU. e Irán, claves para el petróleo y, por esa vía, para las expectativas de inflación.