Buenas noticias para la economía americana en el arranque del año. El mercado laboral se recupera, con la desocupación baja y salarios en alza, mientras que la inflación va convergiendo lentamente al objetivo de la Fed. Este contexto abre la posibilidad de que la política monetaria sea menos restrictiva y que lleguen más recortes de tasas –por ahora el mercado espera solo dos–. Del lado fiscal, los ingresos suben de la mano de los aranceles, en tanto que el gasto cae en términos reales, lo que permitió una saludable baja del déficit en los primeros cuatro meses del año fiscal. Será clave la voluntad de Trump de continuar por el actual sendero y convencer al mercado de una dinámica fiscal sostenible, si bien el plan aprobado el año pasado no trae muchas esperanzas. A la buena macro se suma la buena micro que muestran los balances de las empresas, con beneficios que siguen creciendo por encima del 10% i.a. Pese a este entorno favorable, los mercados financieros continúan volátiles y tensos ante la incertidumbre que rodea el mundo de la IA, que tendrá nuevos ganadores y perdedores. En este marco, los ganadores de la última semana fueron los bonos, que aprovecharon la expectativa de tasas más bajas, al tiempo que las acciones volvieron a retroceder, el dólar siguió debilitándose y los commodities operaron con bajas generalizadas, con excepción de la soja. Las miradas de esta semana estarán en la publicación de las últimas minutas de la Fed y en los indicadores de actividad del último trimestre de 2025, a medida que se va cerrando la temporada de balances.


.jpeg)