La rueda del lunes estuvo dominada por el derrumbe de los activos brasileños tras la victoria de Lula sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje del domingo, un resultado que borró el optimismo que el mercado había acumulado desde la primera vuelta, cuando Bolsonaro había superado las expectativas de las encuestas. Los inversores, que asociaban un eventual gobierno de Bolsonaro con mayor disciplina fiscal y, por ende, con tasas más bajas, pasaron a descontar un mayor riesgo fiscal e institucional. Fuera de Brasil, predominó un tono positivo, con Wall Street en alza impulsado por los semiconductores y el petróleo a la baja, a la espera de la decisión de la Fed del miércoles.
En EE. UU., el S&P500 subió un 0,7%, el Nasdaq un 0,9% y el Dow Jones un 0,2%. Los semiconductores lideraron las subas tras conocerse que Anthropic presentó públicamente su solicitud para salir a cotizar, con Nvidia, Micron y AMD en alza. Tesla avanzó tras una mejora de recomendación de Barclays, mientras que Meta retrocedió luego de anunciar que buscará recaudar hasta USD 95.000 millones mediante la venta de acciones para financiar su apuesta por la inteligencia artificial; Verizon cayó por registrar ingresos inferiores a lo esperado. En el resto del mundo, las acciones globales excluyendo EE. UU. subieron un 0,2%, Europa un 0,4% y Japón un 0,3%, mientras que los mercados emergentes cayeron un 0,2%. Latinoamérica se hundió un 10,9%, arrastrada por Brasil: el Ibovespa cayó un 14,4%, en una jornada cuya apertura se demoró por la activación del circuit breaker, y las acciones brasileñas medidas en dólares se desplomaron un 19,0%. La caída fue generalizada: Banco do Brasil perdió más de 31%, Petrobras e Itaúsa alrededor de 16% e Itaú más de 15%; Vale fue la excepción, con una suba de 8% antes de presentar su balance.
En renta fija, el rendimiento del bono del Tesoro a 2 años subió hasta 4,72%, el de 10 años se mantuvo en 5,00% y el de 30 años cayó hasta 5,31%. En Europa, la tasa del bono alemán a 10 años subió hasta 3,38%, mientras que la del japonés cayó hasta 2,79%. En Brasil, la tasa del bono a 10 años saltó 261 pb hasta 15,59%, su nivel más alto en una década, y el Tesoro canceló las licitaciones de bonos a tasa fija y ajustados por inflación previstas para la semana, aunque mantuvo la de títulos atados a la Selic. Los bonos del Tesoro operaron sin cambios, los corporativos Investment Grade subieron un 0,1% y los High Yield un 0,2%, mientras que la deuda emergente cayó un 0,2%. El mercado espera que la Fed mantenga las tasas el miércoles tras la suba de septiembre y asigna una probabilidad superior al 80% a una nueva suba en diciembre.
El US Dollar Index subió 0,2% hasta 101,99. Ganó 0,3% frente al euro, 0,4% frente a la libra y 0,6% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió 6,7% y cerró en USDBRL 5,39.
En el mercado de materias primas, el petróleo WTI cayó un 0,9% hasta USD 102,4 el barril, cediendo parte del salto de la semana pasada. El oro subió un 0,4% hasta USD 4.011 la onza, mientras que la plata operó sin cambios en USD 53,9. La soja cayó un 1,1% hasta USD 456 la tonelada y el cobre subió un 0,6% hasta USD 6,51 la libra.
La semana concentra varios eventos: el miércoles la Fed anuncia su decisión de tasas, con el foco en las señales sobre diciembre, y en los días siguientes se conocen el PBI del tercer trimestre y, el jueves, el índice de precios PCE. Además, se esperan las decisiones del BCE y del Banco de Japón, que mantendrían sus tasas, y del Banco de Canadá, que subiría por primera vez desde 2023. Más adelante, la atención se centrará en las elecciones de medio término en EE. UU. del 3 de noviembre.





