Las acciones marcaron nuevos máximos históricos luego de que se confirmara un acuerdo de alto al fuego por 60 días entre EE. UU. e Irán, con un restablecimiento gradual del flujo energético en el Golfo Pérsico. La noticia opacó un paquete de datos macro con resultado mixto: el PCE aceleró a un máximo de tres años, pero el núcleo fue más moderado de lo esperado, mientras que el PBI del Q1 fue revisado a la baja.
La renta variable cerró al alza, con el S&P 500 avanzando 0,5% y el Nasdaq, 0,9%, ambos en nuevos máximos históricos. El Dow Jones se mantuvo estable. El software de IA fue el sector más destacado: Snowflake se disparó 38,8% tras reportar ingresos del Q1 con un incremento del 33% y anunciar un acuerdo con Amazon Web Services por USD 6 MM, en lo que el mercado interpretó como una señal de que la demanda de infraestructura de IA sigue acelerándose. Microsoft subió 3,3%, Palantir 7,8%, ServiceNow 7,6% y Shopify 7,8%. En cambio, Salesforce cayó 0,3% pese a reportar resultados que superaron las estimaciones, penalizada por un guidance más cauteloso. El índice de acciones globales, excluyendo EE. UU., avanzó 0,2%. Los mercados emergentes ganaron 0,3%, Japón 0,5% y Brasil 0,4%, en tanto que Europa retrocedió 0,3% y China cayó 0,9%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron, con la confirmación del acuerdo con Irán moderando las expectativas de inflación. La UST2Y bajó 1 pb hasta 4,03% y la UST10Y perdió 3 pb hasta 4,46%. Con esto, el índice de bonos del Tesoro avanzó 0,1%, los corporativos Investment Grade 0,2%, los High Yield 0,1% y la deuda de mercados emergentes 0,2%. El mercado descuenta un aumento de tasas con una probabilidad del 41% para la reunión de marzo de 2027.
Por otro lado, el US Dollar Index bajó 0,2% hasta 99,02. El dólar se depreció 0,2% frente al euro, 0,1% ante la libra y 0,2% contra el yen. En Brasil, el dólar cayó 0,6% y cerró en USDBRL 5,03. En paralelo, el oro avanzó 1,0% hasta USD 4.500 la onza, impulsado por la debilidad del dólar. La plata subió 1,2% hasta USD 75,5 la onza.
Por su parte, el petróleo WTI aumentó 0,6% hasta USD 89,17 el barril, recuperando parte de las pérdidas de los días previos luego de conocerse el acuerdo por 60 días entre EE. UU. e Irán. El estrecho de Ormuz comenzaría a reabrirse gradualmente en las próximas semanas conforme al memorándum firmado, aunque los detalles operativos aún están siendo negociados. En cuanto al resto de commodities, la soja avanzó 0,8% hasta USD 438,9 la tonelada, ante la perspectiva de que la normalización de los flujos del Golfo Pérsico eventualmente aliviaría los costos de fertilizantes, aunque el efecto positivo sobre la oferta agrícola es de más largo plazo. El cobre subió 1,4% hasta USD 6,40 la libra, con la expectativa de mayor demanda industrial global si la desescalada energética se consolida.
El PCE general de EE. UU. subió 0,4% m/m en abril, por debajo del 0,7% de marzo. A nivel interanual, avanzó 3,8%, acelerando desde el 3,5% anterior y alcanzando el nivel más alto desde mayo de 2023, impulsado principalmente por la energía. El PCE núcleo registró un alza de 0,2% m/m –por debajo del 0,3% esperado– y de 3,3% i.a., en línea con el mes anterior. La moderación del núcleo fue recibida con alivio por el mercado, al sugerir que el shock energético no está trasladándose ampliamente al resto de los precios.
A su vez, el PBI de EE. UU. del Q1 2026 fue revisado a la baja a 1,6% anualizado, desde el 2,0% de la estimación preliminar y por debajo del consenso de 2,0%, aunque mejoró respecto al 0,5% del Q4 2025. La revisión refleja ajustes a la baja en la inversión y el consumo privado. La contribución del comercio exterior fue negativa en 1,25 pp, con las importaciones saltando 21,1% –en parte por el adelantamiento de compras antes del conflicto–, compensando el alza del 13,1% en las exportaciones.
El ingreso personal no varió en abril, por debajo de las expectativas de +0,4%, afectado por una caída de USD 61,7 MM en los ingresos de los productores agropecuarios tras el cierre del programa de asistencia del gobierno. El consumo personal subió 0,5% m/m, en línea con lo esperado, aunque en términos reales creció apenas 0,1%, señalando que el consumidor sigue gastando, pero con menor poder adquisitivo ante la presión de los precios de la energía.
Por último, las solicitudes iniciales de desempleo subieron 5.000 hasta 215.000 en la semana finalizada el 23 de mayo, levemente por encima de las expectativas de 211.000. Las solicitudes continuas aumentaron 15.000 hasta 1,79 M, en línea con lo esperado. Los niveles se mantienen por debajo de los promedios del año anterior, consolidando un mercado laboral robusto que da margen a la Fed para mantener su postura restrictiva.


