La semana abrió con la presentación del programa financiero para 2026-2027, en el que el Gobierno estima que no necesitará recurrir al mercado internacional, dado que podrá cubrir las necesidades financieras mediante compras del Tesoro al BCRA, emisiones locales y financiamiento de organismos internacionales. Este esquema no deja de ser un desafío y podría estar acompañado de presión cambiaria y sobre las tasas de interés, más aún en un año electoral, cuando aumenta la dolarización de carteras. Será clave contar con una buena cosecha, precios internacionales favorables y que el sector energético continúe aumentando la oferta neta de divisas. La reacción del mercado fue mesurada y los bonos soberanos en dólares extendieron su racha, lo que permitió que el riesgo país se acercara a los 400 pb. El tipo de cambio se mantuvo estable y los dólares financieros cedieron levemente, en tanto que el BCRA sostuvo el ritmo de compras, aunque la acumulación de reservas continuó siendo acotada. En pesos, la curva de tasa fija comprimió en el tramo corto, consolidando la normalización de la liquidez que venía gestándose desde la semana previa. El Merval acompañó la tendencia global y registró una sólida suba, liderada por los sectores bancario y energético. El foco de la próxima semana estará en el IPC, el resultado fiscal de junio y la licitación del Tesoro, que incluirá el debut del nuevo AO29.

¿Los dólares están? El Ministerio de Economía presentó el programa financiero para lo que resta de 2026 y para todo 2027. Para 2026, las necesidades se estiman en USD 19.200 M, frente a fuentes por USD 22.900 M, lo que deja un excedente de USD 3.700 M que se traslada como colchón a 2027. Estas fuentes contemplan compras del Tesoro al BCRA por USD 6.700 M –ya lleva comprados USD 5.700 M–, rollover intrasector público por USD 800 M, préstamos con garantía de organismos por USD 4.000 M –USD 2.000 M del Banco Mundial al 6,3% y USD 1.200 M del BID al 7,75%–, desembolsos del FMI por USD 1.900 M, aportes de otros organismos por USD 2.800 M, emisiones locales por USD 6.000 M –USD 4.000 M ya colocados vía Bonar 2027 y 2028 y los USD 2.000 M restantes mediante un nuevo AO29, con un cupón del 6% mensual– y privatizaciones por USD 800 M. Para 2027, las necesidades y las fuentes coinciden en USD 24.900 M, con aportes de compras al BCRA por USD 4.900 M, rollover intrasector público por USD 1.800 M, desembolsos del FMI por USD 1.700 M, financiamiento de organismos por USD 4.200 M, emisiones locales por USD 5.000 M, un préstamo bilateral por USD 2.000 M y privatizaciones por USD 1.500 M. Caputo remarcó que la salida a los mercados internacionales es “una opción, no un objetivo” y aclaró que estas alternativas no incluyen el swap con EE. UU. Esta es la hoja de ruta que proyecta el Gobierno hasta el final del mandato, aunque esto no implica que el programa esté cerrado. Para lograrlo, el BCRA deberá mantener el ritmo actual de compras en un año en el que la demanda estará más activa, lo que requerirá una oferta tan dinámica como la de este año, que contó con algunos efectos transitorios –como el salto en los precios del petróleo–, mientras que una menor disponibilidad de divisas podría presionar al tipo de cambio. Además, el Tesoro deberá renovar todos los vencimientos de deuda en moneda local, lo que obligará a mantener tasas de interés más altas. Al mismo tiempo, colocar USD 5.000 M en el mercado local en pleno escenario electoral no representa un desafío menor.

¿Perfora el 2%? En la antesala del dato del IPC nacional, que se publicará mañana martes, el IPC de CABA dejó un buen antecedente al anotar un alza de 1,8% m/m, 2 pb menos que en mayo y el registro más bajo de los últimos 13 meses. La misma tendencia mostró el IPC Core, con un avance de 1,9% m/m, en tanto que los precios regulados subieron 2,0% m/m y los estacionales, apenas 0,1% m/m. Reponderado según la participación establecida por la metodología del INDEC para todo el país, el indicador sugiere que la inflación minorista podría ubicarse en 1,7% m/m –nuestra estimación se mantiene en 2,0% m/m–.

El BCRA modera el ritmo de compras. En una semana corta, el BCRA mantuvo el ritmo de compras de la semana anterior y adquirió USD 140 M en el mercado oficial, acumulando USD 290 M en lo que va de julio. Con esto, el promedio diario se ubicó en USD 48 M, desacelerándose respecto de junio, cuando fue de USD 68 M, y quedando muy por debajo de los USD 137 M de mayo. Esta moderación se dio pese a que la liquidación del agro se mantuvo en torno a los USD 150 M diarios –incluso algo por encima de junio–, lo que refleja una mayor demanda –importaciones de bienes y servicios y formación de activos externos– o un menor ingreso por préstamos financieros. De mantenerse este ritmo a lo largo del mes, julio cerraría con compras netas por USD 1.015 M, una liquidación del agro de USD 3.800 M y una demanda neta por otros conceptos de USD 2.800 M, la más alta desde septiembre de 2025.

Las reservas estables pese al pago de deuda. Entre las compras en el mercado de cambios y el ingreso de préstamos de organismos internacionales, las reservas internacionales subieron USD 481 M en la semana y cerraron en USD 48.722 M. En los próximos días veremos el impacto total del pago de los vencimientos de títulos de deuda por casi USD 4.000 M, dado que una parte correspondió a inversores locales, lo que repercute en los depósitos en dólares y en los encajes.

Tipo de cambio estable. Tras varias semanas de presión alcista, en la última semana el tipo de cambio oficial avanzó apenas 0,2% y cerró en $1.490,9, acumulando un alza de 0,7% en el mes. Los dólares financieros cedieron levemente: el MEP retrocedió 0,5%, hasta $1.525, y el CCL, 0,5%, hasta $1.572, con el canje estable en 3,1%. Los futuros acompañaron con una baja promedio de 0,5%, con una devaluación implícita en la curva de entre 1,8% y 1,9% m/m y una TNA implícita de entre 24% y 25%. El volumen operado subió 25% respecto de la semana previa y el interés abierto cerró en USD 3.879 M (+5,8%).

Comprime la curva a tasa fija. Las Lecap lideraron la semana con una suba de 0,7%, seguidas por los CER (+0,6%), los duales (+0,6%) y los dollar-linked (+0,2%). Lo más relevante se observó en el tramo corto de la curva de tasa fija, que comprimió levemente: la S31L6 pasó de 1,7% a 1,5% TEM, mientras que el resto de la curva pasó de 1,9% a 1,8% TEM. Los CER subieron 0,6%, con tasas reales que van desde CER-1,2% en el tramo corto hasta CER+8,2% en el extremo largo. La inflación implícita se ubica en 1,9% m/m para julio, desciende a 1,1% entre agosto y octubre y vuelve a subir a 1,5% a partir de noviembre, con un acumulado de 28,8% en 2026. Los dollar-linked rinden devaluación +5,5% en el tramo corto (D30S6) y +7,7% en el largo (TZV28), con un tipo de cambio implícito de $1.490 para julio, que asciende a $1.540 en septiembre. La TAMAR breakeven de los duales se ubica en 21,8% para el TTS26 y en 21,2% para el TTD26.

Riesgo país en nuevos mínimos. En la semana de pagos de cupones y amortizaciones, la deuda soberana en moneda extranjera cerró con un avance de 0,4%, por encima del 0,2% registrado por los comparables. Los Bonares lideraron con un alza de 0,7%, mientras que el desempeño de los Globales fue más modesto, de un 0,2%. El AL29 fue el título de mejor performance, con una suba de 1,1%, al tiempo que el GD30 fue el único que cerró en rojo, con una caída de 0,1%. El riesgo país finalizó en 402 pb, un nuevo mínimo durante la gestión de Milei, y el spread frente al EMBI Latam se comprimió otros 11 pb, hasta 152 pb, manteniendo la tendencia de las últimas semanas. A estos precios, los Bonares ofrecen rendimientos de entre 5,9% y 9,0%, y los Globales de entre 5,4% y 8,3%. Los BOPREAL retrocedieron 0,4% en la semana, con caídas generalizadas en la mayoría de los títulos. El BOPREAL Serie 1 A registró la mayor baja, de -1,6%, mientras que el BOPREAL Serie 4 A operó en sentido contrario, con una suba de 0,8%. A estos precios, la curva del BCRA rinde entre 3,0% y 7,1%. Los bonos provinciales avanzaron 0,5% en la semana. Buenos Aires 2037 fue el título de mejor desempeño, con una suba de 1,0%. Al contrario, Río Negro 2028 cayó 1,6%. En términos de rendimientos, el segmento ofrece tasas de entre 5,3% y 10,6%. Los bonos corporativos ganaron 0,1% en la semana, con los instrumentos bajo Ley Argentina como principal motor, al subir 0,5%; aquellos bajo Ley Nueva York cerraron sin cambios. Bajo legislación local, Pan American Energy 2028 lideró las ganancias, con un avance de 1,8%, mientras que, bajo Ley de Nueva York, el mayor incremento correspondió a YPF 2029, que subió 0,2%. En términos de rendimientos, los corporativos bajo Ley de Nueva York ofrecen una TIR promedio de 7,2%, frente al 4,6% de aquellos bajo legislación local.

Semana positiva en acciones. El Merval cerró una buena semana, con una suba de 3,9% en pesos y de 4,4% en dólares CCL, hasta alcanzar los USD 2.087. A nivel sectorial, energía y bancos (+5,0%) lideraron las ganancias. Entre las acciones locales, Sociedad Comercial del Plata (+10,4%), BBVA (+7,4%) e YPF (+6,6%) encabezaron las subas, mientras que IRSA (-2,2%), Loma Negra (-2,1%) y Cresud (-1,4%) registraron las mayores caídas. Entre las acciones que cotizan en Nueva York, el alza promedio semanal fue de 3,6%, liderado por BBVA (+8,8%), TGS (+8,1%) y Telecom (+8,0%), mientras que Globant (-7,8%), IRSA (-7,8%) y Loma Negra (-2,0%) fueron los títulos de peor desempeño.

Mejoran las expectativas. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado del BCRA (REM) mostró una nueva mejora del escenario macroeconómico. En materia de inflación, el consenso espera que el IPC registre una variación de 2,0% m/m en junio, nivel que se repetiría en julio y se moderaría gradualmente hasta 1,8% m/m durante el segundo semestre. Con esto, el IPC de este año acumularía un alza de 28,8% i.a., 1 pp menos que lo estimado en mayo. Respecto del tipo de cambio oficial, tras la suba de junio, el mercado espera un avance de 2,2% m/m en julio y un ritmo de aumento de 2,4% m/m durante la segunda mitad del año, para cerrar diciembre con un promedio de $1.666. En cuanto a la tasa de interés TAMAR, no se prevén cambios y se estima que se ubicará en 1,9% m/m durante lo que resta del año. De esta forma, la carrera nominal del segundo semestre sería liderada por el tipo de cambio, seguido por la tasa TAMAR y, apenas por detrás, el IPC. En cuanto al PBI, el consenso estima un crecimiento de 2,9% i.a. tanto para este año como para el próximo. Asimismo, las perspectivas para el comercio exterior continuaron mejorando, con una proyección de superávit comercial de USD 23.730 M para 2026 –frente a USD 20.544 M en la encuesta de mayo– y de USD 22.200 M para 2027.

Lo que viene. La semana comienza con el llamado a licitación del Tesoro, que tendrá lugar este miércoles y deberá afrontar vencimientos por casi $3 billones –un monto que no representa un desafío significativo–. El martes se publica el IPC de junio, un dato clave tras la desaceleración que venía mostrando la inflación en los últimos meses. El jueves se conocerá el resultado fiscal de junio, con el mercado atento a si la recaudación continúa presionada por la debilidad de la actividad. El viernes cerrará la semana con la publicación del Índice del Costo de la Construcción (ICC) y del Índice de Precios Mayoristas de junio.