Las acciones estadounidenses cerraron a la baja en la rueda del jueves, en una jornada dominada por el regreso de la presión sobre los rendimientos y por el encarecimiento de la energía. El alivio que había generado el anuncio del Tesoro de duplicar sus recompras de deuda de largo plazo se agotó en pocas horas: el mercado pasó a leer la intervención como un paliativo de corto alcance que, al ampliar la liquidez en dólares, agrava el problema inflacionario de fondo. Sobre ese cuadro se superpuso el anuncio del presidente Donald Trump de un paquete integral de medidas económicas contra Irán, que definió como una "guerra económica" y que prolongó el bloqueo sobre los buques que cruzan el Golfo Pérsico, llevando al petróleo a su nivel más alto desde el 24 de julio. Los rendimientos del Tesoro subieron a lo largo de toda la curva, el dólar operó prácticamente sin cambios y el oro se sostuvo en máximos desde junio. El derrumbe de Walmart, con la peor rueda de la acción en cuatro años, agregó una señal de deterioro del consumo.

El S&P 500 cayó un 0,9% hasta 7.647,58, el Nasdaq retrocedió un 0,7% y el Dow Jones perdió un 1,3% (704 puntos) hasta 52.778; el índice de small caps cedió un 1,3%. El protagonista de la rueda fue Walmart, que se hundió un 9,1% en su mayor caída diaria en cuatro años: la compañía reportó una ganancia por acción ajustada de USD 0,81, por encima de lo esperado, pero las ventas del segundo trimestre quedaron por debajo de las previsiones y arrastraron al resto del consumo, con Home Depot cediendo un 2,9%. Los bancos también operaron en terreno negativo, con JPMorgan retrocediendo un 1,6% y Morgan Stanley un 3,2%, mientras Boeing perdió un 3,1%. Los grandes proveedores de infraestructura para inteligencia artificial cerraron mayoritariamente a la baja luego de los resultados flojos de OpenAI, que no logró crecer al ritmo de su rival Anthropic: Amazon cayó un 2,1%, Apple un 1,8%, Alphabet un 1,2%, Microsoft un 0,7% y Nvidia un 0,4%. En sentido contrario, el complejo de memorias volvió a diferenciarse, con Micron subiendo un 4,2% y Broadcom un 0,5%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 0,1%. Los mercados emergentes ganaron un 0,8%, impulsados por Corea del Sur, donde el KOSPI trepó un 5,9%: Samsung Electronics avanzó un 9,5% tras informarse un programa de retorno al accionista superior a KRW 100 billones y SK hynix un 12,8% luego de anunciar una recompra y cancelación récord de KRW 40 billones. Latam subió un 0,2%, mientras que Europa retrocedió un 0,3% y Japón un 0,5%. En Europa, el Euro STOXX 50 cedió un 0,4% hasta 6.422 y el DAX cerró en un mínimo de casi tres semanas, con el segmento de lujo bajo presión por las señales de demanda en China: LVMH y Adidas perdieron un 3% y Hermès un 2%.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron en toda la curva y borraron la baja posterior al anuncio del programa de recompras. La UST2Y avanzó 3 pb hasta 4,20%, la UST10Y subió 6 pb hasta 4,71%, a 5 pb del máximo de veinte meses alcanzado esta semana, y la UST30Y ganó 6 pb hasta 5,25%. El Tesoro había comunicado que al menos duplicará las recompras de títulos largos hasta USD 4.000 M en el próximo trimestre, en línea con la intervención conjunta sobre el yen y con el pedido de ampliar el límite de la facilidad FIMA de la Reserva Federal; el efecto se diluyó frente al peso del mayor déficit, de la emisión vinculada a las compañías de inteligencia artificial y de las señales del presidente de la Fed, Warsh, en cuanto a que una suba de tasas no sería su herramienta preferida para contener la inflación. El bono alemán a 10 años subió 1 pb hasta 3,26%, su nivel más alto desde marzo de 2011, y el japonés avanzó 4 pb hasta 2,85%. El mercado descuenta una probabilidad en torno al 68% de que la Fed mantenga la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% en la reunión de septiembre, frente a cerca del 70% de la rueda previa, con una probabilidad implícita de suba de 25 pb próxima al 32%. El índice de bonos del Tesoro cayó un 0,3%, los corporativos Investment Grade un 0,5%, los High Yield un 0,2% y la deuda de mercados emergentes un 0,5%.

El US Dollar Index subió un 0,1% hasta 98,88. No varió frente al euro, perdió un 0,2% frente a la libra y ganó un 0,6% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 0,5% y cerró en USDBRL 5,19.

El petróleo WTI subió un 2,2% hasta USD 86,2 el barril, su nivel más alto desde el 24 de julio, y el Brent avanzó un 1,7% hasta USD 93,2. El driver fue el paquete de restricciones anunciado por Trump, orientado a aislar a Teherán de los canales financieros y comerciales internacionales (bancos, empresas, registros navieros, transferencias de efectivo y redes de contrabando), con el objetivo de forzar una negociación sobre el conflicto, el programa nuclear y el control del estrecho de Ormuz. Estados Unidos mantiene el bloqueo sobre los puertos iraníes, mientras el crudo del resto de los productores del Golfo continúa atravesando el estrecho con riesgos elevados para la navegación. Las medidas se conocieron un día después de que los Emiratos Árabes Unidos suspendieran sus vínculos económicos con Irán tras acusar a Teherán de haber lanzado misiles sobre su territorio. El encarecimiento se extendió al gas: la referencia europea subió un 2,7% hasta EUR 65,1 el MWh, máximo desde enero de 2023, y el carbón coquizable saltó un 9,6%. El oro operó sin cambios en USD 4.516 la onza, sosteniéndose en el nivel más alto desde junio y acumulando un alza del 10,7% en el mes y del 35,2% i.a., mientras la plata subió un 1,7% hasta USD 68,1 la onza, su máximo en dos meses, favorecida por la demanda industrial y por el renovado atractivo de los activos reales frente a la percepción de que Washington busca reprimir activamente los costos de financiamiento. La soja cedió un 0,1% hasta USD 448,4 la tonelada y el cobre retrocedió un 0,4% hasta USD 6,46 la libra.

El índice manufacturero de la Reserva Federal de Filadelfia de agosto se ubicó en 47,4 puntos, muy por encima de los 25 esperados y de los 41,4 de julio, en la lectura más alta desde 2021. La composición fue mixta pero constructiva: el empleo trepó de 10,0 a 27,9 puntos, la inversión en bienes de capital de 30,1 a 48,2 y las expectativas a seis meses de 34,4 a 73,6, mientras los nuevos pedidos moderaron de 37,0 a 30,1 y los precios pagados cedieron de 53,9 a 40,9. En el mercado laboral, las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 15 de agosto cayeron a 206.000, por debajo de las 210.000 esperadas y de las 212.000 de la semana previa, mientras que las continuas de la semana al 8 de agosto subieron a 1.799.000. El índice líder del Conference Board avanzó un 0,2% m/m en julio, frente al 0,1% proyectado. En Europa, los precios al productor de Alemania subieron un 1,1% m/m en julio y aceleraron del 1,8% al 3% i.a., por encima del 2,7% esperado, un registro que refuerza el traspaso del shock energético a la cadena mayorista y que explica en parte la tensión del tramo largo europeo. Hoy se publican las lecturas preliminares de los índices de gestores de compras de agosto para EE. UU., la zona euro y el Reino Unido, con el compuesto estadounidense partiendo de 54,5 puntos en julio, junto con la confianza del consumidor de la zona euro y las ventas minoristas británicas. La próxima semana concentra el simposio de Jackson Hole y la publicación del deflactor del gasto de consumo de julio, con un consenso del 0,2% m/m para el núcleo.