Las acciones estadounidenses cerraron con subas moderadas en la rueda del jueves, tras una apertura negativa en la que los rendimientos del Tesoro volvieron a marcar máximos de veinticuatro años. El giro se produjo después de las declaraciones del vicepresidente de la Reserva Federal, Philip Jefferson, quien señaló que se necesita más tiempo para evaluar si corresponden nuevas subas de tasas: la venta de bonos se interrumpió, la curva cedió en todos los plazos y eso habilitó la recuperación de las acciones, con los semiconductores al frente luego del balance de Micron. En paralelo, el petróleo volvió a subir con fuerza por la escalada militar en Medio Oriente y el dólar se fortaleció frente a todas las monedas principales.
El S&P 500 subió un 0,3% hasta 7.673,89, el Nasdaq avanzó un 0,3% hasta 26.929,52 y el Dow Jones cerró prácticamente sin cambios en 50.912,33; el índice de Small Caps ganó un 0,4%. El liderazgo se concentró en energía, que acompañó la suba del crudo, y en tecnología: Micron subió cerca de un 3% tras reportar resultados del cuarto trimestre fiscal por encima de lo esperado y elevar su guía para el trimestre en curso, mientras que Nvidia ganó un 1,1% y AMD un 0,6%, pese al volumen récord de emisión de deuda que viene absorbiendo el sector. Entre los balances, Accenture trepó un 21,4% por resultados y una guía para el ejercicio 2027 mejor de lo previsto, y Synopsys avanzó un 12,3%. En sentido contrario, Disney cayó un 3,4%, Amgen un 3,4% y Alphabet un 2,7%, y los bancos quedaron rezagados. Nike reportó una vez cerrado el mercado y cedió cerca de un 5,6% en la rueda extendida por una guía débil. A nivel global, las acciones ex Estados Unidos cayeron un 0,6%, los mercados emergentes cerraron sin cambios y América Latina retrocedió un 0,7%. Europa fue la plaza más castigada, con una baja de un 1,5% medida en dólares; el Euro Stoxx 50 perdió un 0,8% hasta 6.255,40, presionado por el nivel de las tasas largas. Japón cerró sin cambios en dólares, aunque el Nikkei 225 había saltado un 3,3% hasta 68.957 puntos, máximo en seis semanas, impulsado por los semiconductores y la inteligencia artificial tras el reporte de Micron: Lasertec subió un 11,1%, Advantest un 9,8% y Murata un 8,4%.
Los rendimientos del Tesoro cedieron a lo largo de toda la curva y cortaron la racha de subas. La UST2Y cayó 11 pb hasta 4,80%, la UST10Y retrocedió 5 pb hasta 5,24%, luego de tocar 5,33% en el intradía, nuevo máximo desde 2002, y la UST30Y cedió 1 pb hasta 5,62%, tras haber marcado 5,67% en la rueda. El bono alemán a 10 años bajó 5 pb hasta 3,53% y el japonés subió 4 pb hasta 3,10%, luego de que el resumen de la reunión de septiembre del Banco de Japón quedara por debajo de las expectativas de los operadores en materia de señales restrictivas. El mercado asigna una probabilidad cercana al 40% a una suba de 25 pb en la reunión de octubre y en torno al 90% a que ese ajuste se concrete antes de fin de año; para 2027 descuenta alrededor de cuatro subas adicionales. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,2%, el de Investment Grade un 0,3% y el de High Yield cerró sin cambios, mientras que la deuda emergente cayó un 0,2%.
El US Dollar Index subió un 0,6% hasta 102,03. Ganó un 0,3% frente al euro, un 0,5% frente a la libra y un 0,4% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 1,0% y cerró en USDBRL 5,23.
El petróleo WTI subió un 2,7% hasta USD 93,1 el barril. El driver fue el despliegue de un tercer grupo de ataque de portaaviones estadounidense en Medio Oriente, junto con buques y tropas adicionales del Cuerpo de Marines, en una señal de posible acción militar contra Irán. Se sumaron al menos tres buques tanque atacados esta semana al transitar el estrecho de Ormuz y los ataques de Irán y sus aliados houthis contra refinerías de la región. Por el lado de la oferta, los ataques ucranianos a refinerías rusas llevaron a Moscú a prohibir las exportaciones de gasoil, mientras que refinadores chinos cancelaron embarques de nafta y combustible de aviación previstos para octubre. El oro subió un 0,4% hasta USD 4.174,6 la onza, favorecido por la menor presión inflacionaria del dato de PCE conocido el día previo, aunque limitado por el nivel de los rendimientos y la fortaleza del dólar, y la plata ganó un 0,9% hasta USD 61,0 la onza. La soja cayó un 0,1% hasta USD 479,5 la tonelada y el cobre retrocedió un 0,5% hasta USD 6,53 la libra.
En el plano macro, el ISM manufacturero de septiembre se ubicó en 54,5 puntos, apenas por debajo de los 54,6 de agosto, con el sector en expansión por noveno mes consecutivo. La composición mostró un avance de nuevas órdenes a 55,3 puntos desde 53,7 y de empleo a 52,7 desde 51,2, mientras que la producción retrocedió a 56,7 desde 58,3, las entregas de proveedores a 59,0 desde 59,3 y los inventarios a 48,6 desde 50,6. El dato relevante fue el índice de precios, que saltó 6,8 puntos hasta 77,9, su nivel más alto del año, explicado por el encarecimiento del acero y el aluminio, los aranceles y los derivados del petróleo: entre los comentarios de las empresas relevadas, un 60% fue negativo, con la volatilidad de precios mencionada en un 46% de los casos, los aranceles en un 34% y la guerra con Irán en un 30%. En el frente laboral, las peticiones iniciales de subsidios por desempleo de la semana al 26 de septiembre cayeron 1.000 hasta 197.000, por debajo de las 200.000 esperadas, con la media móvil de cuatro semanas en 200.000 y las peticiones continuas en 1.701.000, 11.000 menos que la semana previa. Hoy se publica el informe de empleo de septiembre, para el que se espera una creación de 90.000 puestos y una tasa de desocupación de 4,1%.





