La rueda del lunes tuvo como driver excluyente el rebote del petróleo, que subió más de 5% ante el estancamiento de las negociaciones entre EE. UU. e Irán y la incertidumbre sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. Trump exigió que Teherán compense a las víctimas de los conflictos en los que participó, en respuesta al reclamo iraní de reparaciones por los ataques estadounidenses e israelíes, lo que alejó las expectativas de un acuerdo en el corto plazo. La suba de la energía reavivó las preocupaciones inflacionarias, empujó al alza los rendimientos de los bonos del Tesoro y dejó a las acciones en terreno levemente negativo, en una jornada de bajo volumen de noticias macro y a la espera del dato de inflación de julio.
Las acciones en EE. UU. cerraron con caídas moderadas. El S&P 500 cedió 0,1%, el Nasdaq retrocedió 0,3% y el Dow Jones perdió 61 puntos, un 0,1%. Las compañías de menor capitalización fueron las más golpeadas, con el índice de small caps cayendo 0,5%. El sector energético fue el gran beneficiado del salto del crudo, con Chevron trepando 4,4%, mientras que los semiconductores volvieron a pesar sobre los índices: Nvidia cayó 2,9%, Micron 1,8% y Broadcom 1,3%. Apple retrocedió 1,6% y Travelers 2,2%. Del lado positivo, Salesforce avanzó 2,7%, Merck 1,7%, Amazon 1,3% y Microsoft 1,2%. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó 0,5%. Los mercados emergentes retrocedieron 0,7%, aunque China avanzó 0,6%. Europa cedió 0,3% y Latam 0,3%, con Brasil cayendo 0,4%. Japón fue el más golpeado, con una baja de 0,9%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro subieron en toda la curva, presionados por el impacto inflacionario del petróleo. La UST2Y avanzó 4 pb hasta 4,24%, la UST10Y sumó 6 pb hasta 4,71% – su nivel más alto en lo que va del mes – y la UST30Y subió 5 pb hasta 5,25%. En el exterior, el bono alemán a 10 años avanzó 5 pb hasta 3,18% y el japonés 1 pb hasta 2,81%. El mercado asigna una probabilidad cercana al 46% a una suba de 25 pb en la reunión de septiembre, por debajo del 64% de una semana atrás, tras los débiles datos de empleo del viernes; la presidenta de la Fed de Cleveland, Beth Hammack, señaló que podrían ser necesarias varias subas de tasas para devolver la inflación al objetivo de 2%. El índice de bonos del Tesoro cayó 0,3%, los corporativos Investment Grade retrocedieron 0,6%, los High Yield 0,2% y la deuda de mercados emergentes 0,4%.
El US Dollar Index subió 0,2% hasta 99,81. Ganó 0,1% frente al euro, perdió 0,1% frente a la libra y ganó 1,0% frente al yen japonés, que se debilitó hasta 159,28 y devolvió cerca de la mitad de las ganancias obtenidas tras la intervención coordinada de fines de julio. En Brasil, el dólar subió 0,6% y cerró en USD/BRL 5,11.
El petróleo WTI avanzó 5,1% hasta USD 82,13 el barril, en su tercera rueda consecutiva de subas y acumulando un alza de 8,7% en la semana. Las nuevas exigencias de Trump sobre Irán enfriaron las expectativas de un acuerdo cercano, mientras que Teherán y Omán todavía no alcanzaron un entendimiento para reabrir la vía marítima, que Irán condiciona a un acuerdo con Washington. Trump también indicó que prefiere intensificar la presión económica antes que recurrir a nuevos ataques militares. El oro subió 0,5% hasta USD 4.362 la onza y la plata se destacó con un avance de 2,8% hasta USD 65,1 la onza, impulsada por la mayor demanda de cobertura. En agrícolas, la soja avanzó 0,1% hasta USD 425,4 la tonelada. El cobre subió 0,4% hasta USD 6,59 la libra, sostenido por las señales de estrechez de oferta global.
No hubo publicaciones macroeconómicas relevantes en EE. UU. durante la jornada, más allá del discurso de Hammack. La atención de la semana está puesta en el IPC de julio que se publica el miércoles, donde el consenso espera una desaceleración de la inflación general a 3,4% i.a. desde 3,5% y del núcleo a 2,5% desde 2,6%. El jueves se conocerán los precios mayoristas y el viernes las ventas minoristas de julio junto con la confianza del consumidor de la Universidad de Michigan.





