La pausa en las hostilidades entre EE. UU. e Irán dominó la rueda del lunes. El petróleo se desplomó casi un 10% y arrastró a los rendimientos a la baja, aliviando el temor a un nuevo shock inflacionario a días de la reunión de la Fed. Las acciones, sin embargo, cerraron mixtas: el alivio energético impulsó a los cíclicos y llevó al Dow Jones a terreno positivo, pero un nuevo sell-off de semiconductores volvió a pesar sobre el Nasdaq. En este contexto, el dólar cerró prácticamente sin cambios y los metales preciosos subieron.

Las acciones estadounidenses cerraron mixtas. El S&P 500 terminó prácticamente sin cambios, con un alza de 0,1%, el Nasdaq retrocedió 0,3% y el Dow Jones ganó 0,5%. Los semiconductores volvieron a liderar las bajas: Sandisk cayó 11,0%, AMD 5,2%, Nvidia 5,0% y Micron 2,2%, mientras que Intel cedió 0,7%. Nvidia perdió tras anunciar un acuerdo de provisión de chips de memoria para IA con SK Hynix por USD 500.000 M y garantizar otros USD 250.000 M para que OpenAI alquile capacidad de cómputo en un gran proyecto de data centers, lo que reavivó la preocupación por el financiamiento circular del sector y por su vulnerabilidad ante un freno en el capex de los hyperscalers. En sentido contrario, Microsoft subió 1,9% y Apple 1,2% de cara a los balances de esta semana. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. ganó 0,5%. Europa avanzó 0,4%, los mercados emergentes registraron un alza de 0,5%, Latam 0,5% y Japón 0,3%. Entre los índices locales, el DAX alemán trepó 1,0% hasta máximos de casi tres semanas, el FTSE 100 sumó 0,4% y alcanzó su mayor nivel en cinco meses, el TSX canadiense cerró en récord y el Ibovespa avanzó 0,7%. En Europa, los chips también sufrieron: ASML se desplomó 8,4% e Infineon 4,5%, en tanto que SAP saltó 7,8% tras lanzar la segunda etapa de su programa de recompra por EUR 10.000 M.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron, en línea con la caída del petróleo y la moderación de las expectativas inflacionarias. La UST2Y bajó 2 pb hasta 4,33%, la UST10Y -3 pb hasta 4,65%, tras haber alcanzado la semana pasada máximos desde enero de 2025, y la UST30Y retrocedió 2 pb hasta 5,14%. El bono alemán a 10 años cayó 3 pb hasta 3,13% y el japonés 5 pb hasta 2,77%. El mercado espera que la Fed mantenga la tasa sin cambios en la reunión de esta semana, con una probabilidad implícita de suba en torno al 33%, y mantiene septiembre como escenario base para el primer ajuste, con una probabilidad cercana al 80%. El índice de bonos del Tesoro avanzó 0,2%, los corporativos Investment Grade 0,3% y la deuda de mercados emergentes 0,3%, al tiempo que los High Yield cerraron neutrales.

El US Dollar Index subió 0,1% hasta 101,53. Operó sin cambios frente al euro, ganó 0,2% ante la libra y cedió 0,1% contra el yen japonés. En Brasil, el dólar se apreció 0,3% y cerró en USDBRL 5,11.

El petróleo WTI se derrumbó 9,6% hasta USD 81,77 el barril, su menor nivel en una semana, y el Brent cayó 11,0% hasta USD 87,53. El retroceso respondió a la suspensión de la campaña de ataques de EE. UU. sobre Irán el viernes, a la que Teherán respondió frenando sus operaciones de represalia e iniciando conversaciones con Omán sobre la navegación por el estrecho de Ormuz. Trump afirmó que las conversaciones con Irán son "buenas" y que existe la posibilidad de un acuerdo, aunque advirtió que los ataques se reanudarían si las negociaciones fracasan. La oferta también mejoró tras la reanudación de las cargas en la terminal del Caspian Pipeline Consortium en el Mar Negro, interrumpida por ataques con drones ucranianos. El gas natural europeo acompañó la baja con una caída de 9,9%. Por otro lado, el oro aumentó 0,6% hasta USD 4.077 la onza y la plata 0,7% hasta USD 58,4 la onza, favorecidos por la baja de los rendimientos. La soja cayó 3,2% hasta USD 443,4 la tonelada, alejándose del máximo de más de dos años alcanzado el 24 de julio, presionada por la caída del crudo que golpeó al complejo de aceites vegetales y a la demanda de biodiésel, aunque el USDA reportó ventas de exportación por 132.000 toneladas a China. El cobre subió 0,8% hasta USD 6,35 la libra.

En el plano macro, las órdenes de bienes durables de junio aumentaron 0,3% m/m hasta USD 334.770 M, rebotando tras la caída revisada de 4,0% de mayo pero muy por debajo de lo esperado por el mercado. La lectura estuvo traccionada por bienes de capital, que subieron 1,1%, computadoras y electrónica 3,1%, metales primarios 1,1% y equipamiento eléctrico 0,9%. En sentido contrario, retrocedieron transporte 0,2%, productos metálicos fabricados 0,5% y maquinaria 0,1%. Excluyendo transporte, las órdenes subieron 0,6%. El núcleo más seguido, las órdenes de bienes de capital no vinculados a defensa y excluyendo aviones, proxy de la inversión empresaria, avanzó 0,9%, por encima del 0,8% esperado y tras una revisión al alza de 1,9% en mayo, confirmando la resiliencia de la inversión apuntalada por el gasto en IA y por las órdenes de defensa. En paralelo, el índice de actividad manufacturera de la Fed de Dallas subió a 1,3 en julio desde 0 en junio, con mejoras en producción, que pasó de 4,1 a 10,1, en nuevas órdenes, de 2,3 a 6,4, y en las perspectivas de las empresas, que treparon a 13,4, aunque las presiones de precios se mantuvieron elevadas. Mañana se conocerá la decisión de la Fed y en los días siguientes se publican el PBI del segundo trimestre, el PCE y el dato de empleo, además de los balances de Microsoft, Meta, Apple y Amazon.