El Dow Jones alcanzó un nuevo máximo histórico, mientras el Nasdaq avanzó impulsado por los semiconductores, que protagonizaron un fuerte rebote. Los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron levemente, con el mercado manteniendo las expectativas de que las subas de tasas se posterguen tras el débil dato de nóminas de la semana pasada. El dólar no varió y el petróleo operó sin cambios ante la normalización del suministro en el estrecho de Ormuz.
Las acciones cerraron con subas generalizadas. El S&P 500 avanzó 0,9%, el Nasdaq subió 1,5% y el Dow Jones ganó 0,2%, superando los 53.000 puntos por primera vez en la historia. Los semiconductores volvieron a liderar: AMD trepó 6,9%, TSMC 4,8%, Broadcom 4,5%, Qualcomm 5,6%, Marvell 2,9%, ARM 2,8%, Micron 2,3% e Intel 1,8%, ante las expectativas de sólidos resultados del primer semestre de los productores chinos y la señal de la plataforma de Nvidia, que indica un crecimiento adicional de la demanda de IA. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. avanzó 1,6%. Los mercados emergentes subieron 2,9%, con Japón avanzando 2,2% y China 2,0%. Europa avanzó 0,6%, Latam 1,3% y Brasil 1,3%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro bajaron levemente. La UST2Y cayó 1 pb hasta 4,13% y la UST10Y no varió, manteniéndose en 4,48%. El índice de bonos del Tesoro cayó 0,1%, al igual que los corporativos Investment Grade. Los High Yield avanzaron 0,2% y la deuda de mercados emergentes, 0,1%. El mercado descuenta la primera suba de tasas para septiembre de 2026.
El US Dollar Index no varió en 100,85. Perdió 0,1% frente al euro, no varió frente a la libra y ganó 0,4% frente al yen. En Brasil, el dólar cayó 0,7% y cerró en USDBRL 5,13. El oro cayó 0,3% hasta USD 4.164 la onza. La plata retrocedió 0,3% hasta USD 62,2 la onza.
El WTI cayó 0,2% hasta USD 68,55 el barril, manteniéndose cerca de los niveles previos al inicio del conflicto. La OPEP+ aprobó un nuevo aumento de producción de 188.000 barriles diarios para agosto, continuando con el gradual desmantelamiento de los recortes adoptados durante el conflicto. Arabia Saudita redujo el precio de venta de su crudo a Asia para agosto, señal de que la competencia por la cuota de mercado se intensifica. Los Emiratos Árabes Unidos restauraron completamente sus flujos de exportación y el tránsito por el estrecho de Ormuz continúa normalizándose. La soja avanzó 4,5% hasta USD 434,4 la tonelada, su mayor suba en semanas, impulsada por el calor extremo en el Medio Oeste de EE. UU. durante un período crítico para el desarrollo del cultivo y los rumores de compras chinas de 200.000 toneladas para la campaña 2026-27. El cobre subió 1,0% hasta USD 6,18 la libra, ante la rotación de fondos chinos hacia acciones y futuros de metales, previa a los resultados del primer semestre.
El ISM de servicios de EE. UU. cayó levemente a 54,0 puntos en junio, desde 54,5 en mayo, en línea con las expectativas del mercado. El sector continúa en zona expansiva por undécimo mes consecutivo. El componente más destacado fue el empleo, que registró su mayor incremento desde 2024 al subir a 51,2 desde 47,9, entrando en zona expansiva por primera vez desde febrero. Los nuevos pedidos se moderaron levemente a 55,1 y la actividad empresarial, a 55,4, ambos todavía por encima del promedio histórico. Las presiones de precios desaceleraron por cuarto mes consecutivo a 67,7, el nivel más bajo desde febrero, aunque permanecen elevadas ante los costos energéticos derivados del conflicto.





