El mercado reaccionó con un fuerte rally tras la descompresión del riesgo geopolítico, luego del avance hacia un posible acuerdo entre EE. UU. e Irán que impulsó una marcada caída del petróleo y alivió las expectativas de inflación. En este contexto, mejoró el apetito por riesgo a nivel global, con subas generalizadas en acciones y compresión de tasas.

El precio del petróleo se desplomó 16,4% hasta USD 94 el barril, tras la postergación por dos semanas de la amenaza de Donald Trump de atacar infraestructura civil en Irán, condicionado a la reapertura del Estrecho de Ormuz. El presidente señaló que EE. UU. recibió una propuesta de 10 puntos por parte de Teherán, que consideró una base viable para negociar, y que la postergación busca dar tiempo para avanzar en un posible acuerdo. Irán habría accedido a reabrir temporalmente el estrecho si cesan las hostilidades, con el tránsito coordinado por sus fuerzas armadas, mientras que Israel también habría aceptado el esquema. Por otro lado, en agrícolas, la soja aumentó un 0,3% y cerró en USD 427 la tonelada. Asimismo, el cobre saltó un 3,9% y alcanzó los USD 5,8 la libra tras una mejora en las perspectivas de demanda a nivel global.

Las acciones se dispararon por encima del 2% en los tres principales índices de renta variable, al igual que en el resto del mundo. El Nasdaq avanzó un 2,8%, seguido por el Dow Jones con un alza de 2,6% y, por último, el S&P 500, con un 2,4%. Los sectores de tecnología e industrial fueron los más favorecidos, y se vieron subas de entre 4% y 10% en Nvidia, Meta, Tesla, AMD y Micron. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. ganó 4,2%, mostrando una mejor performance. Se destacó el índice de mercados emergentes, con un avance del 5,5%. En desarrollados, Japón subió 4,7% y Europa un 3,8%. Por último, Latam registró un alza de 3,4%.

En paralelo, se publicaron las minutas de la última reunión de la Fed, en donde se decidió mantener la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75% por segunda reunión consecutiva. El principal factor de incertidumbre que dominó la reunión fue el conflicto en Medio Oriente y su consecuente disparada en el precio del crudo, elevando las expectativas de inflación de corto plazo. Si bien el mercado laboral se mantiene en equilibrio –desempleo en 4,4% y creación de empleo baja pero estable–, la mayoría de los participantes advirtió que los riesgos al empleo están sesgados negativamente, en particular porque un entorno de baja contratación vuelve al mercado vulnerable a shocks adversos, incluidos los efectos de la adopción de IA. En materia de inflación, el PCE Core se ubicó en 3,0%–3,1%, con varios miembros señalando que el progreso hacia el objetivo del 2% podría ser más lento de lo previsto. Algunos incluso plantearon la posibilidad de subas de tasas si la inflación se mantuviese persistentemente elevada. El Comité subrayó que la política monetaria no sigue un curso predeterminado y que decidirá reunión a reunión según los datos entrantes.

En renta fija, se observó una compresión de rendimientos a nivel global. Tanto la UST2Y como la UST10Y cayeron 5 pb y cerraron en 3,79% y 4,29%, respectivamente, por lo que en el año sube 14 pb. La UST30Y cedió 4 pb y finalizó en 4,88%. De la misma manera, el bono a diez años de Japón bajó 4 pb hasta 2,37%, y el bono alemán a diez años retrocedió 14 pb hasta 2,94%. La expectativa por parte del mercado de un recorte de tasas se adelantó al mes de septiembre de 2027. Con la caída en rendimientos, el índice de bonos del Tesoro subió 0,2%. En corporativos, los High Yield ganaron 0,4% y los Investment Grade un 0,2%. La deuda de mercados emergentes, fue el segmento de renta fija más beneficiado por este contexto, con un avance de 1,0%.

El US Dollar Index retrocedió un 0,7% debido a una depreciación del 0,5% frente al euro, 0,7% contra la libra y 0,6% ante el yen japonés. En la región de Latam, el dólar llegó a perder hasta 1,9% frente al peso chileno y cayó un 0,8% frente al real, cerrando en USDBRL 5,11.

Por su parte, el oro aumentó apenas 0,1%, alcanzando USD 4.713 la onza y borrando gran parte de la suba inicial que había mostrado. En cierta medida se debió a la persistente la cautela frente a reportes de ataques aéreos localizados en la región –lo que pone de manifiesto la fragilidad del acuerdo mediado por Pakistán– y en parte por las minutas del FOMC, que mostraron que se mantiene la preocupación por el impacto inflacionario. En tanto, la plata subió un 1,6% y cerró en USD 74 la onza.