Las acciones estadounidenses cerraron a la baja en la rueda del martes, con las megacaps tecnológicas concentrando las pérdidas mientras el resto del mercado terminó mayormente en alza. El petróleo volvió a subir luego de que Irán ratificara que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que EE. UU. modifique su conducta y de que Trump afirmara que la negociación con Teherán es solo parcial. Pese al avance del crudo, los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron y el dólar operó sin cambios, en una rueda condicionada por la espera del dato de inflación de julio.
El S&P 500 cayó un 0,3% hasta 7.728,20, el Nasdaq retrocedió un 0,6% y el Dow Jones perdió un 0,3%. Energía fue el mejor sector con una suba del 1,1%, acompañado por industriales y utilities, mientras que tecnología y servicios de comunicación quedaron rezagados. Entre las megacaps, Alphabet cayó 3,6%, SpaceX 3,9%, Oracle 3,7% y Amazon 2,1%, presionadas por las dudas sobre el retorno del gasto de capital en inteligencia artificial, alimentadas por el reporte de que Nvidia obtuvo USD 500.000 M de financiamiento privado bancario para infraestructura. Del lado positivo, Intel subió 0,2% tras ampliar en USD 5.000 M su colocación de acciones hasta USD 20.000 M, Meta ganó 0,7% y Tesla 0,6%; entre las gestoras alternativas, Apollo Global avanzó 6,2% y Blackstone 3,9%. On Holding se derrumbó 20,3% tras reportar ventas por debajo de lo esperado. Pese a la caída de los índices, la amplitud fue positiva: las acciones que subieron superaron a las que bajaron en una relación de 1,2 a 1, con un volumen de 15.000 M de acciones frente a un promedio de 17.600 M en las últimas veinte ruedas. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. subió un 0,1%. Los mercados emergentes ganaron un 0,7% y Japón un 0,1%, Europa cerró sin cambios y Latam retrocedió un 2,2%.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro cedieron pese a la suba del crudo, en una rueda de compresión previa al dato de inflación. La UST2Y cayó 2 pb hasta 4,23%, la UST10Y retrocedió 2 pb hasta 4,69% y la UST30Y cedió 2 pb hasta 5,24%. El bono alemán a 10 años bajó 1 pb hasta 3,16%, en tanto que el japonés se mantuvo en 2,81% en una jornada sin operaciones por feriado en Japón. El mercado descuenta probabilidades equivalentes entre una suba de 25 pb y un mantenimiento de tasas en la reunión de septiembre, cuando una semana atrás la suba llegaba a descontarse en torno al 67%; el giro se dio tras el dato de empleo de julio, que mostró una destrucción de 23.000 puestos. El índice de bonos del Tesoro subió un 0,1%, mientras que los corporativos Investment Grade, los High Yield y la deuda de mercados emergentes cerraron sin cambios.
El US Dollar Index operó sin cambios en 99,86. No varió frente al euro ni frente a la libra y ganó un 0,1% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió un 1,1% y cerró en USDBRL 5,16.
El petróleo WTI avanzó un 2,9% hasta USD 84,47 el barril, luego de que el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán declarara que el estrecho de Ormuz –cerrado desde los ataques de EE. UU. e Israel de fines de febrero– seguirá clausurado mientras Washington no modifique su comportamiento, y de que el canciller iraní descartara retomar las negociaciones sin una compensación previa por las presuntas violaciones al acuerdo previo. Trump sostuvo que con Teherán "solo estamos semi-negociando". Como contrapeso, el ministro de Defensa de Pakistán señaló que ambos países se acercaban a algún tipo de arreglo, lo que llevó al Brent a perforar los USD 87 tras haber superado los USD 90 por la mañana. El oro cayó un 0,5% hasta USD 4.370 la onza y la plata retrocedió un 1,5% hasta USD 64,7 la onza. La soja cedió un 0,4% hasta USD 423,9 la tonelada, por ventas técnicas de operadores que ajustaron posiciones antes del reporte WASDE del USDA y pese al anuncio de compras chinas por 5,0 millones de bushels. El cobre subió un 0,8% hasta USD 6,65 la libra, sostenido por la rotura de la fundición Gresik en Indonesia, que procesa mineral de Grasberg y quedará fuera de servicio varias semanas.
El índice NFIB de optimismo de las pequeñas empresas subió 2,4 puntos en julio hasta 99,8, muy por encima del 97,5 esperado y del promedio de 52 años de 98,0, y alcanzó su mayor nivel desde agosto de 2025. Ocho de sus diez componentes mejoraron. El motor fue el empleo: un neto del 20% de los encuestados planea crear puestos en los próximos tres meses, 9 puntos más que en junio y el registro más alto desde octubre de 2022, mientras que el 36% reporta vacantes que no logra cubrir, máximo desde junio de 2025. Los planes de inversión de capital subieron 5 puntos hasta 25%, el nivel más alto desde diciembre de 2024, y las tendencias de rentabilidad mejoraron 4 puntos hasta un neto de -16%. En sentido contrario, las expectativas de mayores volúmenes de ventas cayeron 2 puntos hasta un neto del 7% y el índice de incertidumbre subió 2 puntos hasta 91, muy por encima de su promedio histórico de 68. El dato más relevante fue el cambio en el principal problema reportado: la calidad de la mano de obra pasó al primer lugar con el 27%, 8 puntos más que en junio, mientras que la inflación cayó 7 puntos hasta el 14% y perdió el liderazgo que mantenía desde junio. En el mismo sentido, los planes de suba de precios retrocedieron 4 puntos hasta un neto del 28%. Por su parte, las ventas de viviendas usadas de julio cayeron un 1,7% m/m hasta un ritmo anualizado de 4,06 millones de unidades, por debajo de los 4,13 millones esperados, aunque avanzaron un 0,7% i.a., con un precio mediano de USD 434.100 (+2,0% i.a.) y un inventario equivalente a 4,6 meses de oferta. Hoy se publica el IPC de julio, para el que se espera una variación del 0,1% m/m y una desaceleración interanual del 3,5% al 3,4%, con el núcleo en 0,2% m/m y 2,5% i.a.





