La rueda del jueves estuvo dominada por el regreso de los temores inflacionarios, luego de que un dato de precios mayoristas más caliente de lo previsto se combinara con un nuevo salto del petróleo, todavía tensionado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Esa combinación empujó los rendimientos de los bonos del Tesoro a máximos de casi tres años y presionó a las acciones a ambos lados del Atlántico, en una jornada en la que el mercado reforzó las apuestas a que la Fed podría subir la tasa la próxima semana.
En materia de datos, los precios mayoristas de Estados Unidos aumentaron 0,4% m/m en agosto y 5,4% i.a., acelerando desde el 4,8% de julio y superando el 5,3% que esperaba el mercado, impulsados por el salto de los precios de la energía y con señales de traslado a otros sectores; el índice núcleo, que excluye alimentos y energía, avanzó 0,2% en el mes. El registro reforzó las apuestas a un endurecimiento monetario. La atención de la semana se concentra ahora en el dato de inflación minorista de Estados Unidos que se publica mañana.
En Estados Unidos, el S&P 500 cayó 0,5%, el Nasdaq 1,0% y el Dow Jones perdió 0,6% (301 puntos), presionados por el impacto de mayores costos de financiamiento sobre los márgenes corporativos. Los fabricantes de chips lideraron las bajas por su exposición a las tasas largas, con Nvidia cediendo 2,3%, AMD 3,4%, Micron 4,9% e Intel 5,6%, mientras Oracle retrocedió 5,4% antes de presentar sus resultados. En contraste, Apple saltó 3,6% tras anunciar una serie de nuevos productos, entre ellos el iPhone Duo plegable.
El resto del mundo también operó en baja. Las acciones globales ex Estados Unidos cedieron 1,3%, los mercados emergentes 2,2%, Europa 0,8% y Japón 0,6%, mientras América Latina avanzó 0,2%. Entre las plazas europeas, el Euro STOXX 50 retrocedió 0,7%, el DAX alemán 0,8% y el CAC 40 francés 0,5%, luego de que el Banco Central Europeo subiera la tasa 25 pb por segunda vez en el año.
En renta fija, el rendimiento del Tesoro a 2 años subió 14 pb hasta 4,59%, el de 10 años trepó 12 pb hasta 4,97% (máximo desde octubre de 2023) y el de 30 años avanzó 8 pb hasta 5,37%. La suba respondió al encarecimiento de la energía, a los datos de inflación mayorista y a la oferta récord de deuda corporativa, con las empresas de inteligencia artificial emitiendo más de USD 1,5 billones. El bono alemán a 10 años subió 6 pb hasta 3,50% y el japonés avanzó 3 pb hasta 2,92%. El mercado descuenta con más del 60% de probabilidad una suba de tasas de la Fed la próxima semana. Los precios de la deuda acompañaron la baja, con el índice de bonos del Tesoro cediendo 0,6%, el crédito con grado de inversión 0,9%, el de alto rendimiento 0,5% y la deuda emergente 0,8%.
El US Dollar Index subió 0,3% hasta 99,10. Ganó 0,2% frente al euro, 0,3% frente a la libra y 0,6% frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió 0,1% y cerró en USDBRL 5,11.
Entre los commodities, el petróleo WTI trepó 7,3% hasta USD 103,1 el barril y el Brent superó los USD 108, en máximos de más de un año, ante los temores de una interrupción prolongada del suministro tras la mayor oleada de ataques a buques en el Estrecho de Ormuz. El oro, en cambio, cayó 1,8% hasta USD 4.318,8 la onza y la plata retrocedió 5,5%. El cobre se desplomó 5,2% desde su máximo récord ante versiones de que Estados Unidos daría marcha atrás con los aranceles al metal, mientras la soja subió 1,8% hasta USD 13,18 el bushel.





