La jornada tuvo un tono mixto, con la deuda hard dollar cediendo en línea con una rueda floja para emergentes, que retrocedieron 0,5%, y una curva en pesos que se empinó con fuerza: el tramo corto subió con claridad mientras el largo quedó rezagado. En el plano macro, el INDEC publicó el EMAE de junio, el índice de salarios de junio y el intercambio comercial de julio, y la UTDT dio a conocer la confianza del consumidor de agosto.
Los soberanos en dólares cerraron a la baja, con una caída promedio de 0,9%. Los Bonares retrocedieron 1,0% y los Globales 0,8%, con una caída concentrada en el tramo largo: AL35 y GD35 perdieron 1,5% cada uno y el GD41 1,3%, mientras que el tramo corto amortiguó la rueda con bajas de 0,3% en GD30 y AO27. El riesgo país se mantuvo en 516 pb. Los BOPREAL medidos en dólar MEP cerraron prácticamente sin cambios.
La curva en pesos mostró un fuerte empinamiento. La tasa fija concentró la demanda en el tramo corto, con subas de entre 1,1% y 1,7% hasta el S30N6 y un rendimiento en torno a 2,0% y 2,2% TEM, mientras que los vencimientos de 2027 quedaron casi sin cambios. El mismo patrón se dio en los CER, donde los instrumentos hasta diciembre avanzaron entre 1,2% y 1,7% pero los largos cerraron en rojo, con el DICP 3,1% abajo y el PARP 8,3%, dejando al segmento con una baja promedio de 0,7%. Los duales CER a TAMAR retrocedieron 1,6%, los dollar-linked cerraron sin cambios y los TAMAR a tasa fija subieron 1,0%.
El tipo de cambio oficial cerró en $ 1.497,29, prácticamente sin cambios en la rueda, mientras que los financieros se movieron al alza: el dólar MEP subió 0,3% hasta $ 1.528,0 y el dólar cable 0,6% hasta $ 1.585,8, con el canje en 3,8%. El BCRA compró USD 89 M en el mercado de cambios y las reservas internacionales subieron USD 340 M hasta USD 50.342 M.
Los futuros de dólar cerraron con una baja promedio de 0,1%, con los contratos cortos operando en torno a $ 1.507 para agosto y $ 1.533,5 para septiembre, y una devaluación implícita mensual estable en torno a 1,8%. El volumen operado cayó 32,5% hasta USD 742 M y el interés abierto se redujo 11,4% hasta USD 3.634 M.
El Merval cerró sin cambios en pesos y cayó 0,8% en dólares, hasta los 1.816 puntos. Dentro del panel local lideraron Transportadora Gas del Sur con 2,8%, Banco de Valores con 1,7% e YPF con 1,5%, mientras que las mayores bajas fueron Banco Macro con 2,9%, BBVA Argentina con 2,3% y Sociedad Comercial del Plata con 2,0%. Los ADRs subieron 0,4% en promedio, con Bioceres 7,3% arriba, Adecoagro 4,5% y Vista 3,1%, y con Banco Macro 4,0% abajo, BBVA 2,8% e IRSA 1,8%.
El EMAE creció 0,8% s.e. en junio, cortando dos meses consecutivos de caídas (-1,6% en abril y -0,6% en mayo) y acelerando a 2,7% i.a. desde 0,4% en mayo. Aun así, el nivel desestacionalizado sigue por debajo del pico de marzo, de modo que el rebote recompone parte de lo perdido pero no marca todavía una salida del amesetamiento.
El índice de salarios subió 2,9% m/m en junio y 35,7% i.a., acelerando desde 2,2% en mayo. Con una inflación de 1,9% en el mes, el salario real avanzó cerca de 1,0% m/m. La dinámica sigue traccionada por el sector público, que subió 3,4% por la paritaria universitaria, y por el privado no registrado, con 4,4%, mientras que el privado registrado avanzó 1,9% y quedó apenas en línea con los precios, acumulando un rezago frente a la inflación en la comparación interanual.
La balanza comercial de julio arrojó un superávit de USD 2.115 M, el trigésimo segundo consecutivo, con exportaciones por USD 8.854 M y crecimiento de 14,1% i.a. e importaciones por USD 6.739 M con una baja de 1,7% i.a. El superávit se ubicó por debajo de los USD 2.235 M de junio y las exportaciones desaceleraron respecto del 25,2% i.a. previo, en un acumulado que igualmente muestra un saldo de USD 16.080 M en siete meses contra USD 3.669 M de un año atrás.
El ICC de la UTDT cayó 1,1% en agosto hasta 40,2 puntos, encadenando el segundo mes consecutivo de baja tras el retroceso de 4,8% en julio, aunque se mantiene por encima del nivel de un año atrás. El deterioro se explicó por la situación personal, que retrocedió 3,2%, y por la intención de compra de durables, 4,0% abajo, mientras que las expectativas futuras mejoraron levemente.





