La deuda soberana en dólares retrocedió en una rueda de aversión al riesgo en los emergentes, con el tramo largo como el más castigado y el riesgo país en alza. La curva en pesos se movió mixta, a la espera de la licitación del lunes, mientras que el tipo de cambio subió levemente y el BCRA sumó compras modestas. El Merval volvió a caer. En la agenda del día estuvieron el Senado, que aprobó la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, la vuelta de San Juan a los mercados internacionales y un EMAE débil.
La Secretaría de Finanzas anunció las condiciones de la licitación del lunes 28, en la que vencen $8,6 billones. Ese monto incluye USD 1.098 M de la LELINK de septiembre que quedaron después del canje del martes. El Tesoro volverá a ofrecer solo instrumentos de corto plazo, como en las últimas tres licitaciones. En pesos, el menú incluye una LECAP a enero de 2027 (T15E7), una LECER a mayo de 2027 (TZXY7) y un bono TAMAR a julio de 2027 (TML27). Además, ofrecerá las dos LELINK que vencen este año, la D30O6 y la D30N6.
La provincia de San Juan volvió a los mercados internacionales después de 27 años: su última colocación externa había sido en 1999. Colocó un bono por USD 600 M a 9 años bajo ley Nueva York, con un cupón cercano a 9,875%. Recibió una demanda que superó con holgura el monto ofrecido, tanto de inversores locales como del exterior. Los fondos se destinarán a infraestructura y obra pública, con foco en el desarrollo minero. La provincia llegó a la emisión con un nivel de deuda bajo, en torno al 10% de sus ingresos anuales, y un superávit primario de 0,9% de los ingresos totales en el segundo trimestre.
El Senado aprobó la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, que vuelve a Diputados para su sanción definitiva por los cambios que se le introdujeron. El proyecto le fija al Banco Central un único mandato, preservar el valor de la moneda, y elimina el financiamiento al Tesoro. La principal modificación es que solo el Senado designará y removerá a las autoridades del BCRA, por mayoría absoluta; el texto anterior exigía dos tercios de ambas cámaras. Los directores tendrán mandatos de seis años.
Los bonos en dólares cayeron 0,4% en promedio, en línea con la deuda emergente, que retrocedió 0,5%. Los Bonares perdieron 0,6% y los Globales apenas 0,1%. Dentro de la ley Nueva York, el tramo corto subió hasta 1,9% y compensó en parte a los plazos más largos, que bajaron hasta 1,3%. El riesgo país subió 12 pb y cerró en 578 pb. Por su parte, los BOPREAL medidos en dólar MEP avanzaron 0,2%.
La curva en pesos cerró mixta y con movimientos acotados. Los TAMAR subieron 0,4% y los dollar-linked 0,3%, mientras que la tasa fija y los duales CER/TAMAR terminaron sin cambios. Los CER bajaron 0,1%, arrastrados por los plazos más largos. Las tasas overnight se mantuvieron estables: la caución a un día cerró en 20,5% TNA y el repo en 20,4% TNA.
El tipo de cambio oficial subió 0,2% y cerró en $ 1.518,7, con lo que acumula una suba de 0,6% en septiembre. El dólar MEP también avanzó 0,2% y terminó en $ 1.544,2, mientras que el dólar cable subió 0,6% hasta $ 1.612,7 y amplió el canje a 4,4%. Por otro lado, el BCRA compró USD 8 M en la jornada y acumula USD 232 M en septiembre y USD 14.339 M en lo que va del año. En tanto, las reservas brutas cayeron USD 88 M y cerraron en USD 48.845 M.
Los futuros de dólar subieron 0,2% en promedio, acompañando al oficial. El interés abierto aumentó USD 96,7 M hasta USD 4.081,6 M. El volumen, en cambio, se redujo USD 515,7 M respecto de la rueda anterior y cerró en USD 560,9 M. Las tasas implícitas se ubicaron en 24,6% TNA para octubre, 23,7% para noviembre y 23,3% para diciembre.
El Merval cayó 1,0% en pesos y 1,2% en dólar cable, y cerró en USD 1.821. Ningún sector terminó en alza: consumo básico, energía e industria fueron los que menos cayeron, mientras que comunicación, construcción y consumo no esencial quedaron a la retaguardia. En el panel local, solo Central Puerto (+0,4%) y Cresud (+0,3%) subieron, y Transportadora Gas del Sur (-0,3%) fue la que menos bajó. Las mayores caídas fueron las de Telecom (-2,9%), Edenor (-2,6%) y Loma Negra (-2,3%). En Nueva York, los ADRs bajaron 1,6% en promedio. Se destacaron Globant (+1,1%) y Cresud (+0,2%), con Central Puerto (-0,1%) casi sin cambios, mientras que Bioceres (-5,3%), Telecom (-4,3%) y Edenor (-3,0%) tuvieron las peores caídas.
El EMAE de julio cayó 2,9% m/m desestacionalizado, bastante peor de lo que se esperaba, y dejó al índice en su nivel más bajo desde marzo de 2025. En la comparación interanual retrocedió 1,4% i.a., aun frente a una base baja, y el acumulado del año se redujo a 1,7% i.a. La caída fue amplia: ocho de los quince sectores retrocedieron, con comercio (-5,1% i.a.) e industria (-4,6% i.a.) a la cabeza, mientras que minería (+8,4% i.a.) y agro (+0,7% i.a.) no alcanzaron a compensar. En lo que va del año, la actividad cayó en cuatro de los siete meses, lo que refuerza lo que venimos anticipando: una economía sin motor propio más allá de los sectores primarios, que esta vez tampoco alcanzaron a sostenerla. Con los sectores que más empleo generan cada vez más rezagados, se achica el margen para mejorar el ánimo de la sociedad justo cuando empieza a asomar el calendario electoral de 2027.





