En esta nota analizamos la situación del sector bancario privado argentino en un momento de recuperación incipiente. Si bien los indicadores fundamentales muestran señales de que lo peor puede haber quedado atrás – con márgenes en expansión, mora desacelerando y rentabilidad rebotando desde sus mínimos – los precios actuales ya incorporan buena parte de esa mejora. A los múltiplos actuales, los bancos ponen en precios una recuperación de la rentabilidad muy exigente. Por eso, a pesar de la mejora en los fundamentales, nos mantenemos cautelosos con los bancos.

El sector bancario acumula una caída de 1% en lo que va del año, en línea con el Merval. Detrás de ese rendimiento hay una historia de compresión de rentabilidad: entre 2024 y 2025, los márgenes cayeron fuertemente, la mora trepó a niveles récord en lo que va del año y el ROE del sector colapsó de 18% a 4%. Sin embargo, los últimos balances muestran señales incipientes de recuperación – los márgenes vienen mejorando, el costo del riesgo empieza a desacelerar y la rentabilidad rebota desde sus mínimos.

En este contexto, analizamos dos preguntas. La primera es si lo peor ya pasó en términos de fundamentales – mirando primero la evolución del sistema bancario privado y luego desagregando por los cuatro principales bancos que cotizan: Galicia, Macro, Francés y Supervielle. La segunda es qué incorporan los precios actuales – si la mejora de fundamentales ya está reflejada en las valuaciones o si todavía hay valor.

Para entender si lo peor ya pasó, analizamos el sector de bancos privados. El resultado de los bancos se explica por tres factores principales: el margen financiero – la diferencia entre lo que cobran por prestar y lo que pagan por los depósitos –, el resultado por títulos públicos, y las comisiones por servicios. Contra esos ingresos se cargan los gastos administrativos, los cargos por incobrabilidad y el ajuste por inflación.

El resultado total del sistema de bancos privados exhibe una mejora en el año. Concretamente, el resultado fue de 0,8% del activo en abril, levemente por encima del 0,6% observado en 4Q25. Esta mejora se explica principalmente por una reducción de 0,5 pb en cargos por incobrabilidad y de 0,2 pb en gastos de administración, que más que compensaron una caída de 0,6 pb en el margen financiero.

Los cargos por incobrabilidad cerraron en 3,8% en abril, por debajo de los niveles de 1Q26. Esto implica que los bancos gastaron menos en nuevas previsiones durante el mes – una señal de que el deterioro de cartera se está frenando. Consistente con eso, la mora avanzó 0,3 pb en abril hasta 7,0% para bancos privados, mostrando una desaceleración desde 1Q26, donde el salto fue de 1,4 pb. En cuanto a los gastos de administración, su reducción refleja un proceso de eficientización y reestructuración interna: el ratio de eficiencia de bancos privados – que mide qué porcentaje de los ingresos se destina a cubrir gastos operativos, donde un número más bajo implica mayor eficiencia – pasó de 39,6% en 4Q25 a 34,4% en abril. Por el contrario, el margen financiero se deterioró levemente, producto de una caída de 1,2 pb en ingresos por intereses que más que compensó una mejora de 0,6 pb en egresos por intereses, combinado con un deterioro de 0,8 pb en el resultado por títulos valores.

Con esta combinación de factores, el ROE de bancos privados subió tres trimestres consecutivos, desde 2,6% hasta 4,4%, y comenzó abril en 6,5%. Esto sugiere que el piso en la rentabilidad de los bancos puede haber quedado atrás.

Al desagregar por los cuatro principales bancos (Galicia, Macro, Francés y Supervielle), se observan diferentes matices. El costo del riesgo, que es el gasto en nuevas previsiones por incobrables como porcentaje de la cartera de préstamos, es el indicador que mejor refleja si lo peor ya pasó para cada banco individualmente. Complementado con el Non Performing Loans (NPL), el margen financiero neto (NIM) y el ratio de eficiencia, permite un mejor entendimiento de cada caso.

Galicia muestra señales de que lo peor puede estar quedando atrás. El NPL llegó a 9,6% en 1Q26, mostrando un salto trimestral que fue de 1,4 pb, al igual que en los dos trimestres anteriores. Sin embargo, el costo del riesgo tocó pico en 4Q25 con 15,0% y bajó a 12,2% en 1Q26. El NIM, que tocó piso en 3Q25 con 14,4%, viene recuperando y llegó a 17,9% en 1Q26. La eficiencia mejoró de 48,6% a 39,9%. El ROE de 3,2% es el primer trimestre positivo después de dos trimestres en rojo.

Banco Macro mantiene la mejor rentabilidad del grupo, con un ROE de 10% que se viene recuperando desde 4Q25. El NPL viene subiendo trimestre a trimestre – de 1,4% en 1Q25 a 5,4% en 1Q26 – y el costo del riesgo sigue acelerando, de 6,4% en 4Q25 a 8,9% en 1Q26, lo que podría sugerir que el banco actúa con mayor prudencia o que el deterioro de cartera todavía no encontró su piso. Sin embargo, el NIM se recuperó desde el mínimo de 18,7% en 3Q25 hasta 25,3% en 1Q26, y la eficiencia de 32,0% – la más baja del grupo – cayó 7 pb respecto del trimestre anterior (39%), lo cual refleja los beneficios de la reestructuración hecha en 2024.

Banco Francés también muestra señales de mejora. El NPL subió de 1,4% en 1Q25 a 5,6% en 1Q26, pero el costo del riesgo mostró una abrupta caída desde 8,1% en 4Q25 a 6,1% en 1Q26. El NIM recuperó desde el piso de 16,7% en 3Q25 hasta 22,3% en 1Q26. La eficiencia de 51,4% mejoró desde 57,6% en 3Q25. El ROE de 8,3% viene mejorando trimestre a trimestre desde el mínimo de 4,7% en 3Q25.

Supervielle cerró en 1Q26 por segundo trimestre consecutivo con ROE negativo de -6,2%, afectado por costos de reestructuración. Lo positivo es que el costo del riesgo cayó fuertemente de 10,6% en 4Q25 a 6,4% en 1Q26, la mayor desaceleración del grupo. El NIM rebotó desde el mínimo de 10,8% en 3Q25 hasta 17,7% en 1Q26, y la eficiencia de 68,9% mejoró desde el pico de 95,8% en 3Q25.

En materia de valuación, los cuatro bancos cotizan entre 1,2x y 1,6x P/BV, con ROEs que van desde -6,2% de Supervielle hasta 10% de Macro.

El mercado no está pagando por lo que los bancos ganan hoy sino por lo que espera que ganen mañana. En este sentido, para justificar un P/BV de 1,2x se requiere un ROE de al menos 10%, para un P/BV de 1,4x se requiere un ROE de 11%, y para P/BV de 1,6x el banco debe generar un ROE de 13%. Es decir que a los precios actuales, los bancos cotizan incorporando subas de entre 3 y 16 pb en sus retornos.

Banco Macro y Banco Francés son los mejor posicionados para alcanzar los niveles de ROE que el mercado está descontando, con balances más sólidos en términos de mora, márgenes y eficiencia. Sin embargo, a los precios actuales los bancos no ofrecen un margen de seguridad claro. Para que haya una verdadera oportunidad de entrada, esa recuperación en el ROE debería ser aún más profunda y sostenida. Consideramos que lo peor ya pasó para el sector, pero no lo suficiente como para incorporarlos a la cartera.