Durante la semana pasada, el volumen operado en la plaza de contratos de dólar futuro cayó en un 63% con respecto a la semana anterior. Es importante considerar que durante la última semana de cada mes el volumen de operación aumenta bruscamente y por esto suele haber cierta diferencia con la primera semana del siguiente mes. El día de mayor volumen de operaciones fue el jueves 5 con 608.800 contratos operados (contra los 1,8 M operados el jueves anterior), mientras que la semana marcó un promedio de 403.000 contratos diarios. En relación a lo operado en la semana previa, el interés abierto aumentó un 5,8% ubicándose 155.000 contratos más arriba que el viernes 30 de diciembre, aunque entre el último jueves y el viernes de 2022, los cierres de contratos se dieron por poco más de 1,5 M.

La curva de precios operó a la baja, siendo la caída promedio del 2,24%, destacando la caída del 3,1% en el contrato de junio hasta los $250,25. Los contratos entre mayo y agosto concentraron las mayores caídas (2,75% promedio), mientras que los de mayor plazo tuvieron las menores bajas (1,21%).

En base a las tasas mensuales implícitas de devaluación, el contrato con vencimiento en este mes cotiza en $188,4, implicando una devaluación esperada del 5,11% considerando el cierre del dólar oficial en $179,24. La curva presenta devaluaciones implícitas mensuales entre el 5% y el 6% (5,53% promedio), aunque los contratos de vencimiento más cercano esperan las más grandes, con el de febrero pagando un 6,1% y el de marzo un 6,5%.

Con estos movimientos, las tasas nominales presentaron una fuerte caída, aumentando la contracción mientras más cercano es el vencimiento del contrato: la TNA de enero cayó un 17%, la de febrero un 16,3% y la de marzo 13%. De esta manera, el rango de tasas desde enero hasta abril, que presenta mayor volumen de operación, queda entre 74,6% y 80,7%, mientras que el tramo restante hasta noviembre 2023 se ubica entre 81,1% y 90%.