Las acciones estadounidenses cerraron en baja ayer, golpeadas por un IPC de septiembre que superó las expectativas y reforzó la posibilidad de que la Fed vuelva a subir la tasa este mes. Las tecnológicas y los semiconductores lideraron las caídas, los rendimientos de los Treasuries de corto plazo subieron y el dólar se fortaleció hasta su nivel más alto en 15 meses.
El S&P500 cayó 1,1%, el Nasdaq 1,9% y el Dow Jones 0,1%. Las acciones más sensibles al costo del financiamiento fueron las más castigadas: Oracle y CoreWeave se desplomaron, mientras que el índice de semiconductores hilvanó su sexta caída consecutiva, la racha más larga desde mayo de 2025, luego de que ASML advirtiera que no puede seguir el ritmo de la demanda de equipos y de que competidores chinos presentaran productos cada vez más cercanos a los de EE. UU. y Corea del Sur. Nvidia perdió 3,2%, Micron 4,1% y AMD 5,7%. Entre los bancos, Bank of America se hundió 4,8% tras registrar ingresos por trading inferiores a lo esperado y contabilizar un cargo de USD 1.200 millones por multas regulatorias; Morgan Stanley cedió 2,7% pese a superar las estimaciones, mientras que BlackRock avanzó 0,7%. En el resto del mundo, el índice de acciones globales excluyendo EE. UU. cayó 1,2%, los mercados emergentes 2,1%, Europa 0,4%, Latinoamérica 0,8% y Japón 1,5%.
Los rendimientos de los Treasuries mostraron un comportamiento dispar. El UST2Y subió 2 pb hasta 4,82%, mientras que el UST10Y, que tras el dato llegó a operar en la zona de 5,30%, terminó cayendo 2 pb hasta 5,20% y el UST30Y retrocedió 3 pb a 5,53%. El bono alemán a 10 años bajó 2 pb a 3,44% y el japonés se mantuvo en 3,00%. El mercado elevó a 37% la probabilidad de una suba de 25 pb en la reunión del 28 de octubre, desde 22% el día previo. En el segmento de crédito, los índices de bonos del Tesoro y de Investment Grade subieron 0,1%, el High Yield cayó 0,4% y la deuda emergente cerró prácticamente sin cambios.
El US Dollar Index subió 0,4% hasta 102,54. Ganó 0,4% frente al euro, 0,4% frente a la libra y operó sin cambios frente al yen japonés. En Brasil, el dólar subió 0,3% y cerró en USDBRL 5,03.
El petróleo WTI subió 1,0% hasta USD 95,1 el barril, impulsado por nuevos ataques en Medio Oriente (entre ellos uno contra un edificio de Saudi Aramco atribuido a los hutíes) y por el informe mensual de la Agencia Internacional de Energía, que advirtió que las restricciones en el mercado de diésel podrían extenderse hasta 2027. El oro cayó 1,5% a USD 4.100 la onza y la plata se desplomó 6,1% a USD 55,6. La soja perdió 0,5% a USD 469 la tonelada y el cobre 1,7% a USD 6,56 la libra.
En el plano macro, el IPC de septiembre subió 0,6% m/m, en línea con lo esperado y con la mayor variación en cinco meses, mientras que la inflación interanual se aceleró a 3,7% desde 3,4%, por encima del 3,6% previsto. La energía volvió a ser el principal motor: la nafta trepó 9,1% m/m y explicó más de la mitad del aumento del índice general, con una suba de 34,2% i.a., mientras que el fuel oil acumula 74,2% i.a. La vivienda se aceleró a 3,2% i.a. desde 3,0%, y los alimentos se moderaron a 2,5% desde 2,7%.
Lo que más preocupó al mercado fue la medición núcleo, que excluye alimentos y energía: subió 0,3% m/m, igual que en agosto y por encima del 0,2% esperado, y la tasa interanual se aceleró a 2,6% desde 2,4% (mínimo de cinco años), contra un 2,5% previsto. Entre los componentes con mayores alzas en el año se destacaron los pasajes aéreos (22,4% i.a.) y la educación (3,8% i.a.), señal de que las presiones de precios comienzan a extenderse más allá de la energía.





