El discurso de Trump en Davos funcionó como catalizador para una mejora del clima financiero global, al reducir los temores geopolíticos inmediatos tras descartar el uso de la fuerza militar en el conflicto por Groenlandia. Esto mejoró el clima de inversión y permitió una recuperación de las acciones y una moderación en los rendimientos de la renta fija, dinámica que se vio reforzada por la caída de las tasas en Japón. El dólar mostró un comportamiento mixto, el oro volvió a marcar máximos históricos y el petróleo volvió a superar los USD 60 el barril.
En su presentación en el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente Trump comenzó su discurso descartando de manera explícita el uso de la fuerza militar en su intención de avanzar sobre Groenlandia. El mandatario reafirmó el rol de EE. UU. como principal motor de la economía global y sostuvo que el crecimiento estadounidense termina impulsando al resto del mundo. En un tono confrontativo hacia Europa, remarcó la escasa disposición de su administración a alinearse con reglas y consensos europeos, reiteró su pedido de negociaciones inmediatas con Dinamarca por Groenlandia por motivos de seguridad nacional y dejó entrever eventuales consecuencias políticas y económicas en caso de no alcanzar un acuerdo, aunque sin recurrir a la fuerza.
Las acciones habían comenzado la rueda con bajas. Sin embargo, tras el discurso se dieron vuelta y terminaron mostrando ganancias que revirtieron parcialmente las fuertes caídas del lunes. En concreto, los tres principales índices subieron 1,2%. Los sectores de energía, salud y materiales lideraron la recuperación, mientras que Intel y Micron subieron entre 7% y 12%, encabezando el rebote del sector tecnológico. En el frente corporativo, Netflix cayó 2% luego de advertir sobre un mayor gasto en contenidos y de remarcar el costo asociado al acuerdo con Warner Bros. Discovery. En términos generales, la rueda fue positiva para las acciones en el resto del mundo. El índice de acciones globales excluyendo EE. UU. avanzó un 1,2% y en los mercados emergentes subió un 1,7%. Dentro de este último grupo, Brasil lideró con una fuerte suba de 4,2%, mientras que China avanzó un 1,4%. Entre los países desarrollados, Japón anotó una suba de 0,7%, mientras que Europa no mostró variaciones.
En el mercado de renta fija también se vio una mejora tras una relajación en los rendimientos de los bonos del Tesoro americano, luego de una caída de 5 pb en el bono japonés de 10 años, que cerró en 2,29%. La compresión de tasas en Japón se dio tras los discursos de funcionarios que llevaron calma al mercado. En paralelo, el mercado se prepara para elecciones anticipadas el 8 de febrero, en un contexto en el que Takaichi busca consolidar poder y avanzar con una agenda fiscal expansiva. Con respecto a EE. UU., la UST2Y se mantuvo en 3,59%, mientras que la UST10Y cayó 3 pb y cerró en 4,27%. Esto llevó al índice de bonos del Tesoro a exhibir una leve suba de 0,1%. En tanto, los demás segmentos de renta fija se vieron más beneficiados, comenzando por la deuda de mercados emergentes, que subió un 0,5%. Dentro de los corporativos, los Investment Grade avanzaron un 0,4%, mientras que los High Yield subieron 0,3%.
El US Dollar Index mostró una leve recuperación de 0,1% por la suba de 0,2% frente al euro y de 0,1% frente a la libra, mientras que no mostró cambios ante el yen japonés. Por el contrario, el dólar volvió a perder terreno en Brasil, donde cayó un 1,0% frente al real y cerró en USDBRL 5,32, acumulando en lo que va de enero una caída de 2,9%. Mientras tanto, el oro no se tomó descanso y anotó otra suba de 1,7% para cerrar en un nuevo máximo histórico de USD 4.842 la onza.
El petróleo WTI avanzó 0,6% y cerró en USD 60,7 el barril tras la relajación de las tensiones geopolíticas y luego de que la AIE elevara su proyección de crecimiento de la demanda global de petróleo para 2026 y redujera levemente las expectativas de un exceso de oferta, aunque todavía se proyecta un superávit significativo. Según la AIE, los inventarios podrían aumentar en 3,7 M de barriles diarios este año, manteniendo presión sobre los precios. En cuanto a la soja, anotó una suba de 1,2% hasta USD 392 la tonelada, sostenida por una sólida demanda por parte de China. En tanto, a diferencia del oro, la plata y el cobre mostraron correcciones de 1,3% y 0,8%, respectivamente, debido a la relajación en materia geopolítica y a señales de menor demanda.


