El CER (Coeficiente de Estabilización de Referencia) es un índice diario que el BCRA construye a partir del IPC Nacional que publica el INDEC, interpolando la variación mensual de precios en variaciones diarias equivalentes, con un rezago metodológico de aproximadamente diez días respecto de la fecha de referencia del dato. Un bono CER ajusta su capital nominal por la variación de este coeficiente entre la fecha de emisión (o el último ajuste) y cada fecha de pago, de modo que el capital que recibe el inversor mantenga —en teoría— su poder adquisitivo original, más una tasa real adicional pactada en el momento de la colocación.

La convención de mercado para cotizar estos instrumentos es CER + X%: ese X representa la tasa real que efectivamente captura el inversor por encima de la inflación, y es la variable que realmente cambia según las condiciones de oferta y demanda de cada bono, dado que el componente de ajuste por CER es, por definición, el mismo para todos los instrumentos indexados en un momento dado. Un bono que cotiza a CER +3% ofrece, en términos reales, dos puntos porcentuales más de rendimiento que uno a CER +1%, independientemente de cuál sea la inflación futura.

El rezago de diez días entre el dato de inflación y su plena incorporación al CER genera una dinámica particular en los puntos de inflexión del ciclo inflacionario: en un proceso de aceleración de precios, el CER corre sistemáticamente atrasado respecto de la inflación corriente, lo que puede hacer que un bono CER rinda, en el corto plazo, menos de lo que la inflación efectiva del mes sugeriría. En un proceso de desaceleración, ocurre lo inverso: el CER puede seguir reflejando temporalmente una inflación más alta que la que efectivamente se está registrando, generando una sobreestimación transitoria del ajuste que favorece al tenedor del bono.

Este desfasaje temporal es, en la práctica, una de las variables que más movimiento genera en el mercado de renta fija en pesos: cuando el consenso anticipa un quiebre de tendencia en la inflación (al alza o a la baja), los bonos CER de distintos tramos de la curva reaccionan de forma anticipada, incorporando en el precio esa expectativa antes de que el dato de inflación efectivamente se confirme, lo que puede generar volatilidad de corto plazo independiente del nivel de inflación real observado después.

Un matiz adicional relevante para comparar bonos CER entre sí es la duration: dos bonos CER con el mismo spread real pero distinto plazo de vencimiento no son sustitutos perfectos, porque el de mayor duration está más expuesto a cambios en la tasa real de largo plazo que exige el mercado (el componente +X% de la cotización), independientemente de que ambos compartan el mismo mecanismo de indexación por inflación.