Mientras se espera un acuerdo entre EE. UU. e Irán que destrabe la situación en el estrecho de Ormuz, los mercados globales volvieron a tener una semana positiva, con el petróleo a la baja, dólar debilitado, bonos en alza y acciones que cerraron en nuevos máximos históricos. El optimismo de los inversores está impulsado por los excelentes resultados que viene mostrando la temporada de balances del 1Q26, especialmente de las empresas tecnológicas. Mientras tanto, los datos de la economía americana mostraron cierta mejora en el mercado laboral, con una creación de empleo mayor que la esperada, pero dentro de un contexto de debilidad, con salarios que pierden contra la inflación y expectativas del consumidor que siguen empeorando. Así las cosas, la amenaza de estanflación sigue presente y, si bien los últimos datos fueron mejores que lo esperado, seguimos previendo que la aceleración de la inflación golpeará al consumo y afectará al PBI. Las miradas de esta semana estarán en las negociaciones en Medio Oriente y en la publicación del IPC de EE. UU. de abril, que volvería a mostrar un mal dato y presionaría sobre los rendimientos de los bonos del Tesoro.

El poder de los balances. La temporada de resultados del 1Q26 está a punto de culminar, dado que 442 empresas que componen el S&P 500 ya presentaron sus resultados. La tasa de crecimiento estimada de las ganancias apunta al 28,6% i.a. y, si se excluyen las del sector energético –cayeron 0,5% i.a.–, se amplía al 30% i.a., casi duplicando el crecimiento en los beneficios de los dos trimestres anteriores, cuando subieron al 14% i.a. Con esto, el S&P 500 prevé obtener ganancias ponderadas por acciones de USD 681.300 M contra USD 529.700 M en el mismo período del año pasado. Nueve de los once sectores del índice prevén una mejora en sus ganancias, con Servicios de Comunicación y Tecnologías de la Información presentando subas de más de 50% i.a. y liderando, seguidos por consumo discrecional, que anota un alza de 39% i.a., mientras que la excepción es salud, que apunta a una caída de 3,4% i.a., golpeado por la baja de 24% i.a. en farmacéuticas. Se estima que la buena performance de los balances continúe en los próximos tres trimestres, en los que se proyecta que los beneficios crezcan en torno al 22% i.a., y para el 1Q27 se espera que logren un alza del 12% i.a.

Acuerdo incierto y petróleo volátil. En los últimos días, EE. UU. le presentó a Irán un memorando de 15 puntos para intentar frenar la escalada y reabrir una negociación más amplia. La iniciativa incluiría un alto el fuego más estable en el Golfo, la reapertura plena del estrecho de Ormuz, la suspensión temporal y luego de largo plazo del enriquecimiento de uranio iraní, inspecciones más duras de la ONU a cambio de alivio de sanciones y el desbloqueo de fondos iraníes congelados. Washington también habría pedido limitar el apoyo iraní a grupos aliados como Hezbollah y Hamas. Por ahora, Irán no rechazó completamente la propuesta, pero tampoco la aceptó. Teherán considera inaceptable desmantelar totalmente su programa nuclear o entregar todo su uranio enriquecido, aunque sí estaría dispuesto a discutir una moratoria parcial y medidas de supervisión. Trump espera una respuesta iraní “en las próximas horas”, mientras mantiene la amenaza de endurecer la presión militar si fracasan las conversaciones. En este contexto, el precio del petróleo operó con alta volatilidad, con el WTI arrancando la semana al alza, llegando a USD 106 el barril; el miércoles cayó hasta USD 90 ante la expectativa de acuerdo, pero, al volver las hostilidades y ante la falta de respuesta, volvió a subir y cerró la semana en USD 96, lo que implica una caída de 6% respecto del cierre de la semana anterior. La persistencia de la volatilidad y de la incertidumbre sobre su cotización sigue siendo una amenaza para la economía global y, por ahora, los efectos están siendo disimulados por el uso de reservas estratégicas de los principales países, especialmente de China.

El mercado laboral tensionado. Los datos del mercado laboral americano correspondientes a abril fueron mejores que los que esperaba el mercado, aunque estuvieron por debajo de los de marzo y confirman un escenario de debilidad en la creación de empleo y una tasa de desocupación que, si bien se mantiene baja, está siendo ayudada por la caída en la población económicamente activa (PEA). Concretamente, en abril se crearon 115 mil nuevos empleos, contra 65 mil que esperaba el consenso, aunque menos que el dato de marzo, que se corrigió al alza hasta 185 mil. Dado que la PEA bajó en 92 mil personas y que el sector agrícola redujo el empleo en 341 mil, la cantidad de desocupados subió en 134 mil personas y la tasa de desocupación quedó en 4,3%, nivel que mantiene desde fines de 2025. Más allá de esta “aceptable” dinámica, que marca una mejora respecto de la última mitad del año pasado, en los últimos doce meses el empleo solo creció 0,2%, mientras que la PEA aumentó 0,6% i.a., lo que generó un alza de la cantidad de personas desocupadas del 3% i.a. Además de esto, los salarios ya casi no le ganan a la inflación: en abril subieron 0,3% m/m –contra una inflación que se estima en 0,5% m/m– y 3,7% i.a. Así las cosas, la masa salarial real apenas subió 0,2% i.a., cuando un año atrás lo hacía al 2,3% i.a.

Derrumbe de expectativas. El Índice de Sentimiento del Consumidor de la Universidad de Michigan de mayo cayó a un mínimo histórico de 48,2, por debajo de las expectativas del mercado de 49,5 y de 49,8 de abril. El componente de condiciones actuales disminuyó aproximadamente un 9% hasta 47,8, debido a la creciente preocupación por los altos precios que afectan las finanzas personales y las condiciones de compra para grandes adquisiciones. Mientras tanto, el índice de expectativas futuras subió ligeramente hasta 48,5, aunque las expectativas de ingresos reales continuaron su descenso desde marzo. Alrededor de un tercio de los consumidores citaron espontáneamente los precios de la gasolina y aproximadamente el 30% mencionó los aranceles, lo que subraya que los consumidores aún se sienten presionados por el aumento de los costos, particularmente en las gasolineras. Las expectativas de inflación para el próximo año se moderaron ligeramente al 4,5% desde el 4,7%, mientras que las expectativas de inflación a largo plazo cayeron al 3,4% desde el 3,5%.

Mercados al alza. La caída del precio del petróleo alivió las expectativas de inflación y, con ello, a los rendimientos de los bonos del Tesoro, que en la semana operaron con una leve caída, con la UST2Y cerrando en 3,89% y la UST10Y en 4,36%. Esto le dio soporte a toda la renta fija, que en la semana subió 0,3%, de la mano de los bonos IG, que ganaron 0,6%, lo que también repercutió en los bonos emergentes, que subieron 0,6% en la primera semana del mes. Por el lado de las acciones, todos los índices tuvieron un muy buen resultado semanal, especialmente el Nasdaq, que subió 4,5%, y el S&P 500, que lo hizo 2,3%, impulsado por las acciones del sector tecnológico, que se dispararon 8,3% y compensaron la baja de 5,5% en las del sector energético. Con esto, el Nasdaq y el S&P 500 cerraron en nuevos máximos históricos, acumulando en lo que va del año una ganancia de 13% y 8,1%, respectivamente.

Lo que viene. La tensión geopolítica en Medio Oriente seguirá siendo el foco de atención de los mercados globales, mientras se espera respuesta a las propuestas presentadas. La agenda económica estará marcada por las publicaciones de los datos de inflación de abril. Se espera que el IPC marque un alza de 0,6% m/m y 3,4% i.a., la más alta desde abril de 2024, impulsada por el aumento de los costos de la energía en medio del conflicto con Irán. Para el IPC Core se estima un alza de 0,4% m/m –acelerando respecto de marzo– y 2,6% i.a. Respecto de los precios al productor, se proyecta una suba de 0,4% m/m y 4,0% i.a. Otros datos clave incluyen el comercio minorista de abril, la producción industrial y el resultado fiscal del gobierno federal. Además, el Senado de EE. UU. votará el 11 de mayo para invocar el cierre del debate sobre la nominación de Kevin Warsh como el 17.º presidente de la Fed –se espera una votación final de confirmación en el pleno antes de que finalice el mandato de Powell, el 15 de mayo–.