Pese a la tregua vigente, la tensión en Medio Oriente continuó y el petróleo volvió a subir con fuerza, terminando abril por encima de USD 100 el barril de WTI. Esto sigue siendo una seria amenaza para la economía global, dado que el traslado a precios podría acentuarse en las próximas semanas. Al cierre de la semana, Irán envió una propuesta de negociación, pero Trump la rechazó. Mientras tanto, en la última reunión de Powell al mando de la política monetaria, la Fed dejó sin cambios la tasa de referencia y le dio la bienvenida a Warsh. No se esperan cambios en la política monetaria que, pese a las presiones de Trump, seguirá dependiendo de la evolución de la actividad y la dinámica de precios. En cuanto a la actividad, la primera estimación del PBI del 1Q26 mostró que la actividad aceleró su marcha impulsada por la inversión, pero el crecimiento fue algo menor a lo esperado en un contexto en el que la inflación se mantuvo elevada. La mejor noticia la siguieron aportando los balances de las empresas, que continúan superando las expectativas con excelentes resultados. Con todo este contexto de fondo, los mercados cerraron abril con las acciones en máximos históricos, el dólar debilitado, commodities con algunas subas, mientras que los bonos no logran repuntar. Las miradas de esta semana estarán en la respuesta de Trump a la propuesta de Irán y en los datos de empleo de abril.
Tregua frágil y alta tensión. En la última semana de abril, la dinámica en Medio Oriente estuvo marcada por una desescalada parcial dentro de un contexto aún muy frágil: tras los picos de tensión previos, se consolidó una tregua inestable entre EE. UU.-Israel e Irán, mientras surgieron señales diplomáticas concretas (incluida una nueva propuesta iraní de diálogo) que redujeron momentáneamente el riesgo de escalada directa, aunque el estrecho de Ormuz siguió con restricciones, manteniendo la amenaza sobre la oferta global de crudo. En ese contexto, el petróleo reflejó rápidamente el cambio de tono: después de haber tocado máximos en torno a USD 120–125 por el shock geopolítico, corrigió hacia la zona de USD 105–110 a lo largo de la semana, a medida que el mercado empezó a descontar un escenario de conflicto contenido y eventual negociación. Mientras tanto, el presidente Trump se enfrenta a un plazo de 60 días para la aplicación de sus poderes de guerra en relación con la acción militar en Irán. Según la ley de 1973, las tropas deben retirarse en un plazo de 60 días a menos que el Congreso autorice el despliegue, lo cual no ha ocurrido.
La Fed no cambia. En lo que fue la última reunión con Jerome Powell como presidente del FOMC –todo indica que Kevin Warsh será confirmado como su sucesor–, la Fed dejó la tasa de interés de referencia sin cambios en 3,5%–3,75%, pero con un tono más cauteloso. El comunicado destacó que la inflación sigue siendo elevada y la convergencia al 2% es incierta, en parte por el shock energético global. Lo más relevante fue la fuerte división interna (votación 8 vs. 4), con posturas tanto a favor de recortes como más restrictivas, lo que refleja menor consenso sobre el rumbo de la política monetaria. En este contexto, la Fed reforzó su enfoque dependiente de los datos y dejó menos claro el escenario de bajas de tasas en lo que resta del año. De hecho, el consenso de mercado no espera que mueva la tasa hasta diciembre del año que viene.
Mejoró la actividad. La primera estimación del PBI del 1Q26 marcó un crecimiento de 2,0% t/t anualizado, acelerando respecto al magro resultado del 4Q25 en el que había crecido apenas 0,5% t/t, pero por debajo de las estimaciones del mercado que esperaban una expansión del 2,5% t/t –aunque el Nowcast de Atlanta apuntaba a 1,2% t/t–. La aceleración respecto al trimestre anterior fue impulsada por la inversión privada, que subió 8,7% t/t (vs 2,3% t/t del 4Q25), y por el consumo público, que se recuperó de la caída de 5,6% t/t del último trimestre del año pasado por efecto del shutdown y anotó un alza de 4,4% t/t. El consumo privado moderó su marcha al crecer sólo 1,6% t/t, 3 pb menos que el trimestre anterior, en tanto que las exportaciones netas tuvieron una contribución negativa de 1,3 pp debido a que las importaciones crecieron 21,4% t/t mientras que las exportaciones lo hicieron al 12,9% t/t.
Cae el ahorro y acelera la inflación. En marzo, los ingresos de las familias subieron 0,6% m/m y 4,0% i.a., empujados por los ingresos salariales, en tanto que los gastos personales lo hicieron al 0,9% m/m y 5,6% i.a., por lo que el ahorro disponible bajó a 3,6% de los ingresos, por debajo del 4,2% de los dos meses previos y del 5,1% de marzo del año pasado. Vale destacar que, medido en valores constantes, el consumo privado viene repuntando: de 0,5% m/m anualizado en enero, en febrero aceleró a 3,3% m/m y en marzo lo hizo al 2,9% m/m, impulsado por la recuperación del consumo de bienes durables, mientras que el de servicios viene desacelerando. Por el lado de los precios implícitos –esto es, el índice de precios PCE–, en marzo subió 0,7% m/m –la mayor suba desde diciembre de 2021– y 3,5% i.a., mientras que la versión Core lo hizo al 0,3% m/m y 3,2% i.a., por lo que se alejan del objetivo de la Fed.
Muy buenos balances. Continuó la temporada de balances del 1Q26 con muy buenos resultados y muy por encima de lo esperado, en la que se destacaron los reportes de las principales Magníficas (Alphabet, Meta, Microsoft, Amazon) y otras importantes como Eli Lilly y Coca-Cola, todas con indicadores favorables. Con esto, reportadas 286 compañías que conforman el 57% del S&P, los ingresos crecen un 12,6% i.a. y los beneficios un 30,2% i.a., traccionados por Comunicaciones (+53,3%), Industrial (+52,1%), Consumo Discrecional (+46,1%), Financiero (+55,0%) y Tecnológico (+37,2%), en tanto que el sector de utilities es el único que desentona con una caída de 4,6% i.a.
Acciones en récord y bonos sin piso. El alza del precio del petróleo y el tono más restrictivo de la última reunión de la Fed volvieron a presionar a la renta fija, mientras que los buenos resultados de los balances del 1Q26 y datos de actividad no tan negativos permitieron que las acciones cierren en nuevos máximos históricos. Concretamente, en la cuarta semana de abril los rendimientos de los bonos del Tesoro tuvieron un alza de 10 pb promedio, con la UST10Y cerrando en 4,39%. Esto golpeó a todos los índices de renta fija, que tuvieron una caída promedio de 0,5% en la semana y de 0,2% en todo abril, profundizando la pérdida en lo que va del año a 0,8%. Por el lado de las acciones, todos los índices cerraron al alza, aunque lo distintivo de la semana fue que el mejor desempeño lo tuvo el Dow Jones con un alza de 0,9%, seguido por el S&P 500, que ganó 0,7%, y más atrás el Nasdaq con una suba de 0,5%. Con este resultado, los tres principales índices americanos cerraron un muy buen mes, con el Nasdaq a la cabeza al subir 15,6% en el mes y 7,4% en lo que va del año, seguido por el S&P 500, que lo hizo 10,5% y 5,4%, y más rezagado el Dow Jones con un alza de 7,2% y 3,3%, respectivamente. Las acciones del resto del mundo también cerraron al alza, pero a un ritmo más moderado, con una ganancia de 0,4% en la semana y 7,5% en abril, acumulando en lo que va de 2026 una suba de 9,7%.
Lo que viene. Como hace más de dos meses, la mirada de los inversores seguirá puesta en la evolución del conflicto en Medio Oriente, ahora con la respuesta de Trump a la propuesta iraní. Un nuevo rechazo podría agravar la situación, presionando sobre el precio del petróleo y los demás commodities derivados, como la urea y otros fertilizantes. En cuanto a la agenda económica, está repleta de datos clave del mercado laboral. Destacan el informe de empleo de abril, el cambio de empleo de ADP, la productividad preliminar y los costos laborales del primer trimestre, y las ofertas de empleo de JOLTs. Se prevé que las nóminas no agrícolas aumenten en 73.000, tras el incremento de 178.000 de marzo. Es probable que la tasa de desempleo se mantenga estable en el 4,3%. Por otro lado, el índice preliminar de confianza del consumidor de Michigan también podría reflejar otro mes de confianza históricamente baja, lastrado por las subas de los precios del combustible vinculadas al conflicto con Irán. Otros datos que se publicarán incluyen el PMI de servicios del ISM, los pedidos de fábrica, la balanza comercial y las ventas de viviendas nuevas. En el plano corporativo, llega el turno de Palantir, AMD, Pfizer, McDonald’s, PayPal y Disney entre las más destacadas.


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