La mayor oferta de dólares del agro y de las empresas, en un contexto en el que la demanda se mantiene estable, le permiten al BCRA comprar divisas sin presionar sobre el tipo de cambio, que retrocedió al nivel más bajo en más de dos meses. Es una señal positiva que el BCRA deberá revalidar durante todo este año, de manera de mejorar su posición de reservas internacionales netas, que actualmente marcan un saldo muy negativo y alejado de la meta con el FMI. Si bien la compra de divisas contribuye a la expansión de pesos, las tasas de interés continuaron presionadas al alza, dado que la liquidez del sistema sigue tensionada, a lo que se sumó que la inflación vino más alta de lo esperado, obligando al Tesoro a dar más premio en la última licitación. Así, en la carrera nominal, las tasas de interés y la inflación se acomodaron en un nivel más alto, mientras que el tipo de cambio quedó muy rezagado, situación que debería comenzar a emparejarse. Los datos económicos de la semana marcaron una buena película, aunque la foto del cierre del año fue más preocupante: i. la inflación tocó el nivel más alto en siete meses, aunque la suba del año fue la más baja desde 2017; ii. en diciembre empeoró el resultado fiscal por la fuerte caída de los ingresos, sin embargo, el año cerró con superávit primario, cumpliendo con la meta del FMI. Con este marco, los activos locales tuvieron una semana mixta, con los bonos soberanos marcando una leve mejora y con el riesgo país navegando en torno a los 570 pb, mientras que las acciones mostraron un marcado retroceso y los bonos en moneda local operaron con leves caídas. Las miradas de esta semana seguirán estando en la dinámica de compras de divisas del BCRA, mientras que en la agenda económica se destacan la publicación de los índices de precios mayoristas y de la construcción, el saldo comercial de bienes de diciembre y el estimador de actividad y salarios de noviembre.
Aceleró la inflación. En diciembre, el IPC Nacional volvió a acelerarse al marcar un alza de 2,8% m/m, 3 pb más que en noviembre y muy por encima de las expectativas del mercado, que esperaban 2,3% m/m, siendo el peor registro desde abril pasado. A pesar del repunte que viene mostrando desde mayo pasado, cuando había marcado apenas 1,5% m/m, en todo 2025 los precios minoristas subieron 31,5%, siendo el mejor desempeño desde 2017. La suba del mes estuvo impulsada por los precios regulados, que avanzaron 3,3% m/m (34% i.a.) por los ajustes en los precios de combustibles y transporte. También se notó una aceleración en el IPC core, que anotó un alza de 3,0% m/m (33,1% i.a.), empujada por los precios de carnes, que subieron 7,3% m/m, en tanto que los precios estacionales siguieron estables y sólo avanzaron 0,6% m/m (17% i.a.). Desagregado por grandes categorías, la aceleración se observó tanto en bienes, que subieron 2,6% m/m y terminaron el año con un alza de 26,5%, como en servicios, que repuntaron 3,4% m/m, acumulando en 2025 un incremento de 44%. Vale destacar que, a partir de enero de 2026, el INDEC implementará una nueva metodología para medir el IPC Nacional, en la que subirá la participación de los servicios, especialmente los regulados –aumentará la ponderación de los servicios de vivienda, electricidad, gas, agua y transporte y perderán participación alimentos, prendas de vestir y otros bienes.
Mal cierre para un buen año fiscal. En diciembre, los ingresos del Sector Público Nacional cayeron 7,1% i.a. real, mientras que el gasto primario subió 1,7% i.a., lo que derivó en un déficit mensual de $2,9 billones, 68% i.a. real más alto que el de diciembre de 2024. En términos del PBI, el déficit primario fue de 0,35% vs 0,23% de un año atrás. La caída de los ingresos estuvo determinada por la menor recaudación de Bienes Personales, derechos de exportación e impuestos ligados al nivel de actividad, en tanto que, del lado del gasto primario, lo más dinámico fueron las jubilaciones, que subieron 5% i.a. real, y el gasto de capital, que avanzó 36% i.a., compensado en parte por el ajuste de 14% i.a. en subsidios económicos y de 13% i.a. en salarios. A pesar de este deterioro, y de que en todo el año pasado los ingresos cayeron más que los gastos –3% vs 1%–, 2025 cerró con un superávit primario de 1,4% del PBI y uno financiero de 0,2% del PBI, cumpliendo con la meta del FMI. Los intereses pagados –base caja– fueron de 1,2% del PBI en 2025 (vs 1,5% en 2024), aunque la tendencia de los últimos meses es creciente. Con el resultado de 2025, en los primeros dos años de gestión de Milei, el gasto primario cayó 27% i.a. real, recorte determinado por la caída en obra pública (79%), subsidios (-54%), transferencias discrecionales a provincias (-59%), programas sociales excluyendo AUH (-51%), salarios (-27%) y jubilaciones con bonos (-7%), en tanto que la única partida que aumentó fue la AUH (+71%).
El BCRA compra y repuntan las reservas. En un contexto de mayor oferta de divisas del agro y de las colocaciones de deuda de las empresas, y con una demanda estable, el BCRA aprovecha para comprar divisas y recuperar reservas internacionales, aunque le queda un largo camino considerando el nivel extremadamente bajo de las reservas netas. Concretamente, durante la semana pasada el agro liquidó USD 470 M y en lo que va de enero alcanza a USD 920 M; esto implica un promedio de USD 83 M por día, 60% más que el ritmo de liquidación de diciembre, aunque aún por debajo del de enero del año pasado, cuando promedió USD 93 M por día. Además, se habría acelerado el ingreso por las emisiones de deuda corporativa –tienen 180 días para ingresarlo– y esto fue más que suficiente para compensar la demanda –importaciones, viajes y dolarización de carteras–, por lo que el BCRA aprovechó y compró USD 469 M en la semana y USD 687 M en lo que va de enero, siendo el mejor mes desde febrero del año pasado. La compra de divisas, sumada a la revaluación del oro, más que compensó los pagos a organismos internacionales y la caída de encajes, por lo que las reservas brutas subieron USD 300 M y cerraron la semana en USD 46.700 M –en el mes suben USD 3.530 M debido principalmente al aumento de encajes–. Sin embargo, las reservas internacionales netas, si bien mejoraron por la compra de divisas, mantienen un saldo negativo de USD 20.100 M.
Baja el tipo de cambio y suben las tasas de interés. El tipo de cambio oficial operó a la baja durante toda la semana y cerró en $1.431 –el nivel más bajo desde el 20 de noviembre–, 2,4% por debajo del cierre de la semana previa y 1,9% en lo que va de enero, quedando a 8% del techo de la banda. Igual tendencia tuvieron el MEP y el CCL, que cayeron 1,2% y 0,6%, respectivamente, dejando la brecha con el oficial en 6%. Al mismo tiempo, la sorpresa por la inflación más alta y la falta de liquidez en el sistema financiero –los préstamos volvieron a subir por encima de los depósitos– siguieron presionando sobre las tasas de interés, que continuaron al alza. Así, la TAMAR alcanzó el nivel más alto desde principios de noviembre pasado y cerró la semana en 36% de TNA (3% TEM), 3 pp más que la semana anterior y cada vez más alejada del 29% con el que había terminado el año. Con esta suba, la tasa le estaría ganando a la inflación de los próximos meses, lo que anima a los inversores a posicionarse en pesos –carry–, contribuyendo a frenar la dolarización de carteras y a que el BCRA compre divisas.
El Tesoro se financia más caro. Esta semana, la Secretaría de Finanzas llevó a cabo la primera licitación del año, en la que logró refinanciar el 98% de los vencimientos por $9,6 billones, aunque convalidando tasas superiores a las del mercado secundario. La colocación mostró una clara preferencia por los instrumentos a tasa fija, que concentraron cerca del 69% del monto total adjudicado. En segundo lugar, se ubicaron los ajustables por TAMAR, que se llevaron casi el 16%, mientras que los instrumentos ajustables por CER concentraron otro 14% del total. La participación de los dollar-linked fue marginal, con apenas un 2% del monto adjudicado. Dentro del tramo a tasa fija, el Tesoro convalidó tasas más exigentes: la Lecap más corta se colocó a 3,4% TEM, frente a rendimientos en torno al 2,9% TEM en el mercado secundario. A su vez, la tasa promedio ponderada se ubicó en torno al 3,1% TEM (36,8% TNA), sensiblemente por encima del promedio de la licitación previa, que había sido de 2,4% TEM (28,3% TNA). Tras la licitación, los depósitos en moneda local del Tesoro en el BCRA quedaron en $2,9 billones y, a fin de mes, deberá afrontar vencimientos de deuda con privados por $7,5 billones y en febrero por $15,6 billones, lo que seguirá poniendo presión sobre las tasas de interés.
Mala semana para la deuda en pesos. Los bonos en moneda local tuvieron una semana desfavorable. Las Lecaps retrocedieron 0,3% y cerraron con un rendimiento promedio de 2,8% TEM. Los bonos ajustables por CER perdieron 0,1%, aunque en el mes ganan 1,7% y tienen un rendimiento de 8% + inflación. Los duales ganaron 0,2% y en el mes acumulan 2,0%, en tanto que la peor parte se la llevaron los bonos ajustables por tipo de cambio, que cayeron 0,7% en la semana y en el mes quedaron sin cambios.
Mejoran los bonos en dólares. La reinversión de los cupones cobrados el 9 de enero se hace esperar, aunque eso no impidió que los bonos en moneda extranjera tuvieran una semana mayormente positiva, en la que sólo desentonaron los BOPREAL. Empujados por el buen dinamismo de las compras de divisas del BCRA, los bonos soberanos subieron 0,4% en la semana: los bonos bajo legislación local ganaron 0,7% –el mejor desempeño lo tuvo el AL38, con un alza de 1,4%–, mientras que los de ley extranjera avanzaron 0,3%. Con esto, el riesgo país cedió levemente y cerró la semana en 564 pb, apenas por debajo de la semana anterior y del cierre de 2025, cuando había terminado en 571. Los bonos provinciales –impulsados por PBA– volvieron a destacarse, con una ganancia de 0,6% en la semana y de 1,4% en el mes, mientras que, en el mismo período, los bonos corporativos avanzaron 0,2% y 0,5%, respectivamente. Los BOPREAL retrocedieron 0,6% en la semana, aunque en lo que va de enero suben 0,8%.
Mala semana para las acciones. A pesar de la buena performance de las acciones de la región –el índice LATAM subió 2,0% en la semana y en el año acumula un alza de 7%–, las acciones locales tuvieron un marcado deterioro. El índice Merval bajó 4,8% medido en moneda local y 4,3% medido en moneda extranjera, cerrando en USD 1.926, el nivel más bajo desde el 25 de noviembre pasado. En lo que va del año, ya perdió 5%. El retroceso de la semana estuvo determinado por el mal desempeño de las acciones de Transener, Banco Supervielle y Central Puerto, que cayeron más de 10%, mientras que se destacaron las acciones de ByMA, que subieron 9%.
Lo que viene. Las miradas de la semana seguirán estando en la participación del BCRA en el mercado de cambios y el impacto que esta trae sobre el tipo de cambio. También en la evolución de las tasas de interés, que vienen mostrando un sendero volátil. En cuanto a la agenda económica, se destaca la publicación de los índices de precios mayoristas y de la construcción de diciembre, del saldo comercial de bienes de diciembre, y del EMAE y del nivel de salarios de noviembre.


