El mercado global profundizó el tono negativo, con una nueva corrección de las acciones. En contraste, la renta fija mostró un mejor desempeño, apoyada en datos laborales más débiles que reforzaron las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed. En commodities, se observaron fuertes movimientos, con caídas en metales y petróleo ante una menor tensión geopolítica, mientras que los agrícolas continuaron mostrando firmeza.

En acciones, continuó el selloff y retrocedieron por tercera rueda consecutiva. El Nasdaq cayó un 1,3%, en tanto que el S&P 500 y el Dow Jones retrocedieron ambos un 1,0%. La baja fue impulsada por los sectores de consumo discrecional, materiales y tecnológico. En este contexto, Alphabet perdió 2,2% tras advertir un fuerte aumento del gasto en inteligencia artificial durante el año. Qualcomm se desplomó 8% luego de presentar una guía decepcionante, y Amazon cayó 3,9% en la previa de la publicación de sus resultados tras el cierre de la rueda. Microsoft (-3,2%), Apple (-0,7%), Tesla (-1,8%) y Eli Lilly (-6,3%) también operaron a la baja.

Por otro lado, los rendimientos de los bonos soberanos retrocedieron luego de un informe JOLTS (sobre la dinámica laboral) más débil de lo esperado, que se sumó a la señal de desaceleración ya evidenciada por el dato de empleo privado de ADP de la rueda previa. Este conjunto de datos reforzó las expectativas de recortes de tasas por parte de la Fed, con el mercado pasando a descontar que el segundo recorte tendría lugar en la reunión de septiembre y no en octubre. En este contexto, los rendimientos cayeron alrededor de 7 pb a lo largo de toda la curva, con la UST10Y cerrando en 4,21%, lo que impulsó una suba de 0,4% en el índice de bonos del Tesoro. La mejora se extendió a la renta fija en general: la deuda de mercados emergentes subió 0,2% y los corporativos Investment Grade avanzaron 0,4%, aunque los High Yield cedieron 0,2%.

El US Dollar Index aumentó por segunda rueda consecutiva un 0,2%, impulsado mayormente por la apreciación del dólar frente a la libra. El Banco de Inglaterra mantuvo la tasa de interés, aunque su discurso fue interpretado como “dovish” por el mercado, lo que le dio soporte al dólar frente a la moneda británica. En tanto, avanzó un 0,1% frente al euro, donde también se mantuvo la tasa de interés, y operó sin cambios ante el yen. En Brasil, la moneda norteamericana anotó una nueva suba de 0,2% hasta USDBRL 5,25. El oro retrocedió un 2,2% y profundizó su caída hasta un nivel de USD 4.857 la onza.

En paralelo, el petróleo WTI cayó un 2,6% y cerró en USD 63,4 por barril luego de una distensión en el conflicto entre EE. UU. e Irán, en el cual este último confirmó que en el día de hoy mantendrá negociaciones con EE. UU. Esto alivió las preocupaciones respecto del suministro de crudo a nivel global. Por su parte, la plata bajó un 13,9% y finalizó en USD 75,8 la onza, mientras que el cobre retrocedió 0,7% hasta USD 5,8 la libra, tras señales de mayor oferta por parte de China. En tanto, en agrícolas, la soja subió otro 1,8% y alcanzó los USD 409 la tonelada, continuando con el impulso generado tras conocerse que China incrementaría sus compras a EE. UU. a 20 M de toneladas para la actual campaña y 25 M para la siguiente.

En el dato económico del día, se publicó el JOLTS (Job Openings and Labor Turnover Survey) de diciembre de 2025, que mostró que las vacantes laborales en EE. UU. cayeron en 386.000 y se ubicaron en 6,542 M, el nivel más bajo desde septiembre de 2020 y muy por debajo de las expectativas del mercado, que apuntaban a 7,2 M. Esta disminución se debió principalmente por una menor cantidad de vacantes en servicios profesionales y empresariales (-257.000), comercio minorista (-195.000) y finanzas y seguros (-120.000). En tanto, las contrataciones y las separaciones totales se mantuvieron prácticamente sin cambios, en torno a 5,3 M cada una.

El Banco Central Europeo mantuvo sin cambios la tasa de interés en un nivel de 2,15% y reiteró que la inflación se encamina a converger al objetivo de 2% en el mediano plazo. Si bien destacó la resiliencia de la economía de la Eurozona, advirtió sobre un escenario aún incierto por los riesgos asociados a la política comercial y las tensiones geopolíticas, remarcando que la inflación podría mostrar una dinámica irregular y que las decisiones de política monetaria no deben depender de un único dato.