La semana volvió a mostrar una dinámica favorable para los activos locales, con el riesgo país perforando la barrera de los 500 pb, en un contexto externo más propicio para los mercados emergentes y reforzado a nivel local por la continuidad de las compras de divisas del BCRA. En ese marco, los bonos soberanos en dólares extendieron las subas y las acciones acompañaron el movimiento. Este mejor clima financiero también habilitó nuevas colocaciones en los mercados internacionales, tanto corporativas como provinciales, a las que se sumó la provincia de Córdoba con una nueva emisión. En el frente cambiario, el tipo de cambio oficial tuvo un leve repunte en la semana, pero cerró el mes por debajo de diciembre, mientras que los dólares financieros no mostraron cambios. Al mismo tiempo, la curva en pesos tuvo un desempeño positivo, acompañando la baja de las tasas de corto plazo, aun cuando en la última licitación el Tesoro convalidó tasas por encima del mercado secundario. Las miradas de esta semana estarán puestas en los datos de recaudación de enero y en las primeras estimaciones privadas de inflación, donde se observa cierta dispersión, con subas que van de 2,4% a 2,9%. Al respecto, el jueves se publicará el REM, en el que se destacan las proyecciones de inflación, tipo de cambio y tasas. En paralelo, el mercado seguirá de cerca la dinámica cambiaria y, en particular, si el BCRA logra sostener durante febrero la racha de compras de divisas en el MLC.

El BCRA compra. En la última semana de enero, el BCRA compró USD 179 M en el mercado cambiario –un poco menos que la semana anterior–, acumulando en todo el mes compras netas por USD 1.158 M, siendo el mejor resultado desde febrero del año pasado, cuando había comprado casi USD 2.000 M. La compra de divisas estuvo apoyada por la oferta del agro, que en la semana liquidó USD 434 M y casi USD 1.800 M en el mes, y por el ingreso neto por emisiones de deuda de empresas, que más que compensaron la demanda neta por importaciones de bienes, servicios y de activos externos. A pesar de estas intervenciones, las reservas internacionales brutas retrocedieron USD 1.063 M en la semana debido a la caída de encajes en moneda extranjera –típico de cada cierre de mes– y al retroceso semanal del precio del oro, que le restó USD 250 M. Con este resultado, en todo enero las reservas brutas subieron USD 3.335 M, apoyadas por la compra de divisas comentada más arriba, otros USD 1.000 M por la suba del oro y USD 1.000 M por otras operaciones netas –las operaciones del sector público terminaron neutrales, dado que los pagos de deuda se compensaron con el ingreso de Repo–. Así las cosas, las reservas internacionales cerraron con un stock bruto de USD 44.502 M, en tanto que las reservas netas siguen siendo negativas en torno a USD -19.700 M, de acuerdo con la definición del FMI, mientras que, en la definición tradicional, el saldo llega a USD -2.400 M.

Más emisiones de deuda. La provincia de Córdoba se sumó a la reciente ola de colocaciones en el exterior y emitió USD 800 M a un plazo de 9 años, con un rendimiento de 8,6% para rescatar deuda de corto plazo –logró mejorar sensiblemente las condiciones respecto de su colocación de julio de 2025, cuando había emitido USD 600 M a 7 años con una tasa de 9,75%–. Considerando además los USD 80 M colocados en el mercado local, la semana cerró con un total de USD 880 M en emisiones, por lo que en enero el total de deuda emitida por empresas y provincias alcanzó USD 3.109 M –de los cuales USD 2.736 M se realizaron en el mercado externo– y casi USD 10.000 M desde noviembre –USD 8.126 M bajo legislación extranjera–. En conjunto, las emisiones de enero reflejan una extensión de plazos y una leve baja de tasas en el mercado internacional, frente a una dinámica opuesta a nivel local, con plazos más cortos y tasas más elevadas. En particular, las colocaciones en Nueva York alcanzaron un plazo promedio de 8,6 años con una tasa del 8,1%, mientras que en el mercado local el plazo promedio fue de 3,0 años y la tasa se ubicó en 7,5%. Hacia adelante, Entre Ríos y Chubut –ambas con autorización para emitir hasta USD 500 M en los mercados internacionales– podrían avanzar con nuevas colocaciones, aunque todo sugiere que esperarían una mayor compresión del riesgo país para optimizar condiciones.

Tipo de cambio al alza. El tipo de cambio oficial registró una suba del 1% en la semana, aunque en el acumulado del mes bajó 0,8%. El cierre se ubicó en $1.447,67, manteniéndose aproximadamente a un 8% del techo de la banda. Los dólares financieros, en cambio, registraron una caída del 0,7% en el MEP y del 0,2% en el CCL, cerrando en $1.461,4 y $1.503,3, respectivamente, mientras que el canje sigue elevado, en torno al 2,9%. Los contratos de dólar futuro en A3 también registraron bajas a lo largo de la semana, con una caída promedio del 0,3%, explicada principalmente por los vencimientos de noviembre y diciembre. Este movimiento estuvo acompañado por un marcado incremento en el volumen operado, que promedió USD 883 M diarios, con una fuerte concentración el martes –cuando alcanzó un pico de USD 1.462 M–, frente a los USD 567 M de la semana previa. En paralelo, el interés abierto se expandió en USD 309 M y cerró en USD 6.038 M. Con este desempeño, las tasas implícitas se ubican en torno al 26% TNA para el contrato de febrero y luego se estabilizan en el rango de 28%–29% TNA para los plazos más largos. El mercado descuenta una devaluación implícita del 2,1% m/m para febrero y de entre 2,1% y 2,3% m/m para el resto de los contratos, niveles que continúan ubicándose por debajo del rendimiento ofrecido por las Lecaps.

Rollover alto pero más costoso. En la última licitación de enero, el Tesoro adjudicó $10,3 billones frente a vencimientos por $8,3 billones, alcanzando un rollover del 124%. Sin embargo, la colocación se realizó convalidando tasas por encima del mercado secundario, con una tasa promedio del 35,4% TNA frente a niveles cercanos al 33% TNA en el mercado. En paralelo, el plazo promedio de la licitación se redujo de manera significativa –126 días frente a 416 días en la licitación previa–. Tras la liquidación de la subasta, el Tesoro retiró $2 billones del sistema, por lo que resta ver si tiene impacto en las tasas en los próximos días. De esta forma, enero cerró con financiamiento neto positivo por $1,82 billones, equivalente a un rollover del 110% de los vencimientos del mes. Este resultado se alcanzó con una tasa promedio superior a la convalidada en diciembre –35,4% TNA frente a 28,3% TNA–.

Las tasas ceden. A pesar de que el Tesoro convalidó tasas elevadas en la última licitación, la deuda en pesos sostuvo el interés durante la semana y mostró un desempeño favorable. Este comportamiento se dio en un contexto de distensión en las tasas de muy corto plazo, con una corrección a la baja de las tasas overnight respecto de la semana previa. En particular, la caución a un día promedió 26,4% TNA y la tasa de Repo se ubicó en 22,7% TNA, desde niveles superiores al 30% TNA una semana atrás. En la misma línea, la TAMAR continuó corrigiendo a la baja y se ubicó en 31,8% TNA, frente al 37,8% TNA registrado la semana anterior. En este contexto, la curva a tasa fija lideró los avances, con una suba del 1,2% semanal y un rendimiento acumulado del 2,4% en el mes. Los retornos se mantienen en torno al 32% TNA (2,7% TEM) en el tramo corto y al 30,4% TNA (2,5% TEM) en el tramo largo. En paralelo, el Bonte 2030 mostró un desempeño destacado, con una suba del 2,4% en la semana y una ganancia acumulada del 5,6% en el mes —7% medida en dólares—. Por su parte, los bonos CER acompañaron el movimiento, con un avance del 1% semanal y una suba acumulada del 2,6% en el mes. A estos precios, rinden CER +7% en el tramo corto y CER +8% en el tramo largo. En tanto, los títulos dollar-linked mostraron un avance más acotado, con una suba del 0,4% en la semana, ofreciendo rendimientos en torno a devaluación +5%, aunque aún acumulan una caída del 0,4% en el mes. Por último, los Duales quedaron relativamente rezagados, con una suba semanal del 0,3% y un incremento acumulado del 3,2% en lo que va del mes, y rinden un margen del 6% sobre la tasa TAMAR.

El riesgo país perforó los 500 pb. La deuda soberana en dólares volvió a registrar una semana positiva, con un desempeño superior al de sus comparables y una nueva compresión de spreads. Los soberanos avanzaron en promedio un 1,7% semanal y acumularon en enero una suba del 3,7%, llevando el riesgo país a la zona de 496 pb —mínimos desde junio de 2018— y reforzando la expectativa de una eventual reapertura del acceso a los mercados internacionales. El movimiento estuvo liderado por la curva de Globales, que subió 1,9% en la semana, con destacados avances en GD35 (2,8%) y GD41 (2,6%), mientras que los Bonares acompañaron con subas más moderadas del 1,4%. En contraste, los comparables avanzaron 0,6% semanal y 0,9% en el mes, lo que permitió una compresión del spread frente al EMBI Latam hasta 208 pb, desde 236 pb. El impulso respondió a un contexto externo favorable para emergentes, reforzado a nivel local por las compras sostenidas de divisas del BCRA. En ese marco, la colocación de Ecuador —USD 4.000 M a 7 y 10 años, con tasas de 8,75% y 9,25% y una demanda que cuadruplicó el monto— contribuyó a mejorar el tono regional. A estos niveles, la curva de Globales mantiene una pendiente marcadamente positiva y reflejó en enero una compresión de rendimientos, que se ubican entre 6,2% y 9,1% TIR. La curva de Bonares, por su parte, también se sostiene por debajo del 10% TIR, con una pendiente levemente positiva y rendimientos en el rango de 8,7% a 9,4% TIR. En el segmento del BCRA, los BOPREAL mostraron una dinámica más moderada, con una suba semanal del 0,7% y un avance acumulado del 2,6% en el mes, destacándose el BOPREAL Serie 1-C, que subió 2,6% en la semana. En conjunto, estos instrumentos rinden entre 5,1% y 9,4%. En subsoberanos, los bonos avanzaron 0,8% en la semana y 2,9% en enero, con rendimientos que oscilan entre 6,5% y 15,4% TIR; se destacó Buenos Aires 2037, con una suba semanal del 1,4% y una TIR del 11,2%. Finalmente, los corporativos registraron un avance semanal del 0,3% y acumulan en el año una ganancia del 1,0%, con mejor desempeño en el sector energético —TGS 2031 y Vista 2035 (+0,6%)— y Aeropuertos 2000 2031 (+0,7%). Así, las TIR de corporativos bajo ley extranjera se mantienen entre 6,0% y 9,5%, mientras que en el mercado local oscilan entre 4,5% y 9%. En promedio, el spread soberano–corporativo se comprimió durante enero de 40 pb a 27 pb.

Acciones al alza. El Merval volvió a cerrar una semana positiva, con una suba de 4,5% en pesos y de 6,3% en dólares, alcanzando los USD 2.133. De esta manera, en enero acumuló una ganancia de 6,4%, superando la performance del S&P 500, que avanzó 1,4% en el mes, aunque quedando rezagado frente al índice de acciones de Latam y al de mercados emergentes, que subieron 17%. En la semana, el impulso provino principalmente de los sectores de bancos, energía y comunicaciones. Entre las acciones de mejor desempeño se destacaron Transener, YPF y Cresud, con subas de entre 8,1% y 12,6%. En contraste, los sectores de construcción y materiales compensaron parcialmente las subas, con Ternium liderando las caídas al retroceder 6,6%. A lo largo de enero, el desempeño del Merval estuvo explicado por el buen comportamiento de acciones como BBVA, IRSA e YPF, que avanzaron 25%, 15% y 10%, respectivamente, mientras que Ternium retrocedió 12% en el mes. Las acciones argentinas que cotizan en Wall Street marcaron una suba semanal promedio de 2,1%, lideradas por Vista, YPF y Telecom, que avanzaron entre 7% y 14%. En sentido contrario, Bioceres volvió a presionar el promedio a la baja, con una fuerte caída del 29%. En el acumulado del mes, las acciones que operan en el exterior con mejor desempeño fueron Vista, Telecom y Banco Macro, con subas de entre 13% y 25%. Del otro lado, Bioceres acumuló una caída de 35% en el mes, mientras que LOMA cayó 11%. 

Lo que viene. La semana tendrá varios datos macro relevantes. Se publicará la recaudación de enero y el jueves se difundirá el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM), con las primeras estimaciones privadas de inflación y tipo de cambio. En paralelo, el viernes se conocerán los índices de actividad de la construcción y de la industria manufacturera correspondientes a diciembre de 2025. Al mismo tiempo, el mercado seguirá de cerca la evolución del tipo de cambio y, en particular, si el BCRA logra sostener durante febrero la racha de compras de divisas en el MLC.