Llegó el “Liberation Day”, en el que Trump anunció que impondrá un arancel base del 10 % para todos los países del mundo, y una larga lista de naciones con tasas mayores, dependiendo del déficit bilateral que tenga con cada uno de ellos. El alza es mayor a la que presumía el mercado y llega hasta el 50% en algunos casos. Con esto –tal como lo veníamos alertando–, el arancel promedio de EE. UU. sube al nivel más alto desde la crisis de 1929.
Entre los más destacados, se aplicará un adicional del 34% a China, los cuales se suman al 20% que el país norteamericano le había impuesto a los bienes importados desde el gigante asiático, lo que eleva el arancel total al 54%. Para la UE, impone una tasa del 20%; del 46% a Vietnam; de 32% a Taiwán; 24% a Japón; 25% a Corea del Sur; 36% a Tailandia; 31% a Suiza; 32% a Indonesia; 24% a Malasia; 49% a Camboya; 30% a Sudáfrica; 29% a Pakistán; y del 17% a Israel, entre otros. Turquía, Colombia o el Reino Unido se quedarán en el 10%. Todos esos aranceles entraron en vigor en la noche de ayer, junto al 25% a los automóviles que ya había sido anunciado la semana pasada. También se anunció el cierre de la excepción de minimis, que permitía las exportaciones de productos de pequeño valor desde China esquivando las aduanas, lo que afecta directamente al modelo de negocio de Shein o Temu.
Las medidas fueron anunciadas luego del cierre del mercado del miércoles, en el que se había registrado un alza de 0,5% del S&P 500 y un repunte de 4 pb en la UST10Y ante los buenos datos del mercado laboral de marzo –el indicador ADP marcó la creación de 155 mil nuevos puestos de trabajo del sector privado, acelerando respecto de los 84 mil de febrero y por encima de las expectativas del mercado, que esperaba 100 mil–. También aportaron a este resultado las versiones que indican que Elon Musk podría abandonar pronto su puesto en la Casa Blanca, lo que impulsó la acción de Tesla, que logró subir un 5%. Adicionalmente, el precio del petróleo WTI subió hasta los USD 71,9, mientras que el oro renovó máximos al subir un 0,56% hasta los USD 3.163 la onza.
Tras los anuncios de Trump, los mercados globales abrieron con fuertes y generalizadas caídas, y se destacan la nueva suba del precio del oro, que supera los USD 3.200 la onza; los bonos del Tesoro, cuyo rendimiento cae –la UST10Y a 4,06%–; y el dólar, que se debilita contra las principales monedas.